Cómo cambiar el pañal de un bebé

Cómo cambiar el pañal de un bebé

Cambiar el pañal a un bebé es una de las cosas más importantes que debe saber un padre o una madre antes de tener un niño, ya que sinceramente vas a tener que cambiar muchísimos pañales a lo largo de la infancia de tu hijo.

Un pañal es una especie de prenda de vestir con características especiales, ya que es similar a un calzoncillo, pero con la diferencia de que tiene un material absorbente que se encarga de recoger los desechos de tu bebé e impedir así que manche toda la casa.

Los bebés no controlan el esfínter igual que una persona adulta, ya que aún no han desarrollado ese músculo como se debe y por este motivo, deben de usar pañales para poder llevar una vida normal y no manchar nada de tu hogar.

Como curiosidad, muchos ancianos vuelven a llevar pañales a esas edades porque ya dejan de controlar el esfínter. Sin duda esto es una metáfora de la vida, en la cual mueres igual que has nacido.

Lo malo de los pañales es que hay que cambiarlos cada poco, ya que una vez que se manchan, son muy antihigiénicos y por este motivo, se debe sustitutir por un pañal limpio cuando esto ocurra.

Lo malo es que si somos padres primerizos, es normal tener muchísimas dudas acerca de este tema, porque no se nos explica del todo bien lo que tenemos que hacer para cambiar el pañal a nuestro hijo y no es algo que se enseñe en la escuela.

Pero no te preocupes, ya que si eres padre o planeas serlo, hoy soy tu salvación, ya que te voy a explicar detalladamente y paso a paso, cómo cambiar un pañal de bebé en unos sencillos pasos.

La importancia del lugar para cambiar el pañal

El bebé tiene una piel mucho más sensible que la tuya y por lo tanto, escoger bien el sitio para cambiar el pañal es fundamental para poder hacerlo de forma segura. Lo que debemos hacer es colocar al bebé encima de algún lugar donde puedas acceder bien al pañal y que el lugar también sea cómodo para el bebé.

El lugar más típico es la encimera de la cocina o encima de su propia cuna, ya que es mullido y el bebe seguramente esté muy cómodo en esta situación. También se le puede colocar encima de un sofá, aunque no es recomendable porque te podría manchar la tapicería del mismo.

Ahora hablemos de la posición en la cual hay que colocar al bebé. Los pañales están diseñados para colocar al bebé siempre boca arriba, para que puedas soltar correctamente los enganches que hay situados en la parte superior y puedas llegar a todas las zonas. Por este motivo, siempre debes colocar al bebé boca arriba, siempre.

Tu higiene es fundamental

El bebé tiene un sistema inmunológico mucho menos desarrollado que el sistema inmune adulto, ya que aún es una parte que tarda unos años más en desarrollarse. Por este motivo, tu higiene a la hora de cambiar el pañal al bebé es fundamental, ya que podrías contagiar al bebé con alguna cosa.

El que tú no estés enfermo no significa que no tengas alguna bacteria en las manos que sí que afecte al bebé, por lo tanto, debemos siempre lavarnos muy bien las manos antes de cambiar un pañal, ya que vamos a tocar zonas muy sensibles y podemos contagiar a nuestro bebé con una infección muy fácilmente.

Ni que decir tiene que después de la operación también hay que lavarse, esta vez por el tema exterior, ya que has estado manipulando desechos humanos y estos también son un foco de bacterias y de mal olor.

Quitar el pañal antiguo

Esta parte sin duda es muy sencilla, ya que lo único que tenemos que hacer aquí es quitar las tiras que tiene puesta el pañal en la parte superior del mismo. Una vez que hayas soltado las dos tiras, el pañal saldrá solo y ya lo habremos quitado.

Estas tiras se sitúan en la parte superior delantera del pañal y se ven de una forma muy sencilla. Retíralas con suavidad y verás como el pañal se abre y queda de una forma totalmente plana. No lo retires todavía, ya que hay qeu hacer una cosa más antes de quitar el pañal y cambiarlo por otro.

Limpiar al bebé

Si vamos a cambiar un pañal es que nuestro bebé ha hecho caca o pipí y por este motivo,estará sucio. Si nuestro bebé está sucio, es nuestro deber dejarlo completamente limpio antes de cambiar por otro pañal, ya que si no limpiamos al bebé, el nuevo pañal se va a ensuciar, haciendo nuestro esfuerzo totalmente inútil.

En este caso, limpia primero el pene o vulva del bebé con una toallita húmeda. No uses papel de baño, ya que es demasiado áspero para la piel sensible del bebé. En cambio las toallitas son suaves y húmedas, retirando mucho mejor los desechos y dando frescor (de hecho, son usadas incluso por personas adultas).

Una vez hayas retirado todo lo de la parte delantera, debes inclinar las piernas del bebé hacia adelante para limpiar el culito del mismo. De nuevo repite la operación con una nueva toallita y retira todos los desechos que puedas encontrar. Al terminar desecha las toallitas aparte.

Poner el nuevo pañal

Ahora es el turno de colocar un nuevo pañal a nuestro bebé, el cual servirá para que pueda otra vez volver a mancharlo, porque para eso está el pañal, para mancharlo. Desempaqueta el pañal de la bolsa y colócalo justo al lado del bebé, colocándolo de la misma forma en la que estaba el pañal sucio.

Ahora debes colocar al bebé encima del mismo, para que quede en la misma posición en la cual estaba el pañal sucio y podamos colocarlo sin muchos problemas. Una vez que lo tengamos en esta posición, debemos juntarlo por la parte delantera, hasta que haga la forma clásica de un pañal.

Una vez que hayamos hecho esto, vamos a coger las tiras adhesivas del mismo y vamos a pegarlo, de la misma forma que estaba el pañal sucio antes de retirar las tiras. Asegúrate de que está bien puesto, para que el pañal del bebé no se caiga. Como verás ha sido fácil cambiar el pañal, pero queda saber una cosa más…

Tirar el pañal viejo

A nuestro bebé le gusta tocar todo lo que ve y por este motivo, debemos tirar el pañal viejo lo antes posible, para que no ande manipulándolo y pueda ingerir algo que no debe. En primer lugar, debemos hacer una pelota de papel con el mismo para poder tirarlo a la basura de la forma correcta.

Una vez que hayamos hecho la pelota de papel, debemos guardarlo en una bolsa de plástico, la cual después debemos cerrar de forma hermética, atando un nudo por la parte de arriba. Una vez que hayamos hecho esto, vamos a tirarlo a la basura que corresponda y a deshacernos totalmente del problema.

Si lo deseas, puedes meter ahí dentro también las toallitas que has utilizado, sin embargo, la forma en la que te deshagas de ellas es indiferente, mientras las mantengas alejadas de la vista y el alcance de los niños.

Cada cuanto cambiar el pañal

Esta duda es muy común en padres primerizos, los cuales saben cambiar el pañal del bebé (como verás no es tan complicado), pero no saben cada cuanto hay que hacerlo. Es completamente normal esta duda, ya que somos humanos y todos hemos sido novatos alguna vez en la vida, sin embargo, es también una duda sencilla de resolver.

En primer lugar, siempre que notemos mal olor o que el bebé ha hecho caca, debemos cambiar el pañal, tratando de que la caca esté el menor tiempo posible en el pañal, ya que a más tiempo esté, más posibilidades hay de que nuestro bebé sufra una infección y sobre todo,más nos costará luego retirarla. Como norma general, el bebé suele hacer caca un par de horas después de la comida como parte de la digestión, así que ten esto en cuenta para revisar su estado.

Si ves que no ha hecho caca en todo el día, algo que sin duda sería raro pero que a veces ocurre, cambia el pañal por precaución, ya que aunque no haya hecho caca, puede ser que sí que haya hecho pipí y por lo tanto, que haya bacterias igualmente dentro del mismo.

Sin duda, ha sido bastante sencillo aprender tanto a cambiar un pañal, como aprender cuantas veces lo tenemos que cambiar. Esto es la gran prueba de que las cosas que más nos asustan son debido al desconocimiento, pero una vez que las hacemos, ya lo vamos a aprender para toda la vida y para todos los hijos que vengan después.

En cuanto a los años hasta los cuales usan pañales depende del bebé, pero por norma general suelen aprender a ir solos al baño entre los 2 y los 3 años, aunque alguno se retrasa un poco más. Trata de ir enseñando a tu hijo a usar el baño y en poco tiempo aprenderá a hacerlo.

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