Cómo curar el herpes zóster

Cómo curar el herpes zóster

El herpes zóster o también conocido comúnmente como culebrilla es una enfermedad que podemos observar porque se forman vesículas o ampollas, las cuales son muy doloras, además esta enfermedad está causada por el mismo virus que el de la varicela (el virus varicela-zóster). Las ampollas que surgen en el cuerpo a menudo recorren el camino del nervio del cuerpo que ha sido infectado con este virus.

Esta es una de las enfermedades que deben ser tratadas en cuanto somos conscientes de los primeros síntomas, ya que si esperamos demasiado tiempo esta infección puede agravarse mucho causando más problemas.

Si deseas saber cómo curar el herpes zóster en este artículo de saludrespuestas.com vamos a mostrarte cómo conseguirlo y además más información sobre este virus y esta infección.

Qué es el herpes zóster

El herpes zóster es una enfermedad producida por el virus de la varicela, el virus varicela- zóster, el cual es un virus muy contagioso, por tanto es muy fácil que los niños se contagien entre sí y que contagien a personas que no sean inmunes. Debemos saber que cuando se contagia una persona de otra cuando la primera tiene varicela, la persona contagiada padecerá varicela y no desarrollará herpes zóster.

Fuente foto: argentinasinvacunas

Normalmente el herpes zóster aparece en adultos, siendo bajas las posibilidades de que niños y adolescentes lo padezcan, aunque siempre puede haber algún caso aunque no sea lo más frecuente.

Causas del herpes zóster

Como hemos mencionado anteriormente el herpes zóster lo causa el virus varicela-zóster, por tanto, ¿cómo es que se produce esta infección y no la varicela?

Pues bien, el herpes zóster sólo aparecerá en personas que hayan padecido varicela. Una persona que ha padecido varicela consigue recuperarse de ella, pero en ningún caso el virus desaparece del cuerpo. El virus de la varicela-zóster permanece en el sistema nervioso en estado latente (es como si estuviese durmiendo en el cuerpo) durante el resto de la vida. En la mayoría de la gente este virus continuará así latente para siempre, en cambio, hay ciertas personas en las que el virus se reactiva. Si esto ocurriese tendría como consecuencia un herpes zóster. E incluso en ciertos casos es posible padecer del herpes zóster varias veces durante la vida, pero este suceso es algo muy poco frecuente.

Los médicos y sanitarios aún no saben con certeza la causa de que el virus se reactive después de meses o de años de estar inactivo. Una de las causas más probables es que cuanto mayor se hace el cuerpo más vulnerable y débil se vuelve el sistema inmunitario, esto también explica que este virus afecte con más frecuencia a personas mayores.

Otras personas con mayor riesgo de padecer el herpes zóster son aquellas con el sistema inmunitario débil, por ejemplo, por culpa del SIDA, o del cáncer o incluso por la ingesta de ciertos medicamentos.

Síntomas del herpes zóster

Antes de que sepamos qué está ocurriendo, podemos empezar a sentir ciertos síntomas, como los cosquilleos, la picazón e incluso un poco de dolor en algunas zonas (donde normalmente aparecerá más tarde el sarpullido). Su hijo puede estar sintiendo mucho picor y puede que no sepas por qué.

Unos apenas unos días, o incluso al día siguiente de comenzar el picor pueden empezar a aparecer las primeras erupciones o sarpullido. Estas erupciones parecerán granos que han ido saliendo en algún lado del cuerpo o en la cara del paciente. Estos granos pasarán de granos a ampollas llenas de pus que se irán abriendo y llegarán a formar costras entre los 7 y los 10 días. Si las ampollas empiezan a tener costras esto indica que ha comenzado el proceso de curación. Las costras cicatrizarán y se caerán en un período de entre dos a cuatro semanas después de que haya empezado el sarpullido.

Las personas con más de 50 años pueden presentar algunos otros síntomas más graves.

Diagnóstico del herpes zóster

El herpes zóster es capaz de ser diagnosticado por un médico con solo ver el sarpullido y las ampollas que tiene el paciente. En algunos casos específicos, el médico puede requerir realizar un análisis en un laboratorio, para ello será necesario tomar una muestra pequeña del tejido infectado.

Si crees que tu hijo puede padecer herpes zóster no esperes y acude al médico cuanto antes.

Si las ampollas empiezan a aparecer en la cara es preciso acudir al médico cuanto antes para evitar una posible infección en los ojos.

Acudir al médico cuanto antes es especialmente importante en los casos en los que el paciente ya tiene el sistema inmunitario.

Curar el herpes zóster

En todos los casos no es obligatorio iniciar un tratamiento para aliviar el herpes zóster, pero será el médico el que debe decidir si recetar cierto tratamiento puede ayudar, en este caso se deberá iniciar cuanto antes.

Se ha comprobado que los medicamentos antivirales no son capaces de eliminar el virus del cuerpo por completo, pero sí que pueden ayudar a reducir el riesgo de que se produzcan ciertas complicaciones e incluso ayudar a acelerar el proceso de curación. Si el médico recomienda iniciar el tratamiento será preciso empezarlo cuanto antes, ya que será más eficaz y el riesgo a que se produzcan complicaciones será menor.

Entre los tratamientos que los médicos pueden recetar para aliviar el dolor causado por el herpes zóster encontramos cremas, esprays o parches cutáneos para anestesiar la piel y con ellos reducir el dolor. También hay otros medicamentos que se venden libremente y que se pueden usar para aliviar el dolor. Nunca se deberá tomar aspirina con el herpes zóster, sobre todo en el caso de un niño, ya que es posible que cause una enfermedad grave aunque inusual conocida como el síndrome de Reye.

Si el herpes zóster está causando mucha picazón podrás pedirle a tu médico que te recete algún tipo de loción medicinal u otro tipo de medicamentos, como por ejemplo los antihistamínicos.

También hay ciertas cosas que puedes hacer en casa para aliviar los síntomas del herpes zóster. Lo principal es que la zona afectada siempre esté bien limpia. Debes lavar la zona con agua tibia y usar un jabón suave, a poder ser neutro y sin olores fuertes. Además, para aliviar el dolor y la picazón podremos aplicar compresas frías y húmedas sobre las ampollas dos o tres veces al día.

Fuente foto: verdelive

Por último, recuerda que este virus es realmente contagioso, por lo que para evitar contagiarlo a otras personas debemos mantener la zona del sarpullido cubierta en todo momento. Puedes ayudarte de apósitos que se pegan a la piel o vendas, pero las primeras suelen ser más cómodas.

Prevención

No existe forma segura de prevenir el herpes zóster por completo. No obstante, tener puesta la vacuna de la varicela puede hacer que el grado del herpes zóster no sea tan grave. Nunca es demasiado tarde para ponerte la vacuna de la varicela, por lo que puedes consultarle a tu médico sobre ella.

Siempre se debe procurar reducir o evitar por completo el contacto con personas que ya padecen el herpes zóster, sobre todo en el caso de personas con el sistema inmune debilitado, mujeres embarazadas y recién nacidos.

Con esta información sobre cómo curar el herpes zóster te hemos querido mostrar algo más sobre la enfermedad y cómo actuar ante ella para aliviar los síntomas.

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