En la necesidad de control reside tu inseguridad

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La psicología nos dice que la mayoría de nuestras necesidades no fisiológica están determinadas por una razón que, en muchas ocasiones, subyace a nuestra conciencia. Esto nos da a entender que podrían desaparecer si trabajamos aquello que las provoca. Por ejemplo, la necesidad de control se da, principalmente, por una inseguridad personal no resuelta o no trabajada. Quizás tu eres una persona muy controladora y no percibes que tienes inseguridad. No obstante, es muy posible que descubras que tienes una personalidad insegura si reflexionas un poco en tu vida, en las emociones que tienes respecto a ti y en aquello que sientes cuando no puedes llegar a controlarlo todo.

En este artículo vamos a hablarte del por qué la necesidad de control se da por una inseguridad personal, y que puedes hacer para mejorarla. Si te interesa este tema, o te ves reflejada, te invito a que leas estas líneas. Quizás, al terminarlas, te hayas dado cuenta de algo sobre ti mism@ que ni sospechabas.

En la necesidad de control reside tu inseguridad

La necesidad de control…

Quizás alguna vez te ha pasado, querer controlar todo lo que pase respecto a alguna situación en particular o en general. Todos queremos controlar las situaciones que dependen de nosotros y que nos producen una repercusión, y es normal. No obstante, intentar controlar las situaciones de los demás, sin que a nosotros nos supongan ningún beneficio o pérdida, no se considera normal. No obstante, existe mucha gente que tiene mucha ánsia de control y necesita estar pendiente en todo momento de lo que sucede, aunque le suceda a otras personas.

Para la persona controlada, puede ser muy desagradable convivir con el control que ejerce la persona controladora, por lo que no es una característica que beneficie a nadie.

…Demuestra inseguridad

La persona que controla tiene motivos reales para mantener ese control. Ella, por lo menos, lo cree así. El principal motivo es la no confianza o desconfianza en que la situación vaya a realizarse de manera positiva sin problemas. Es decir, la persona se siente insegura ante la capacidad suya o de los demás para llevar a cabo la tarea. Por ello, necesita controlar en todo momento cómo se está llevando a cabo.

El problema viene cuando la situación que queremos controlar es incontrolable y no podemos remediarla. Un accidente, por ejemplo, o una enfermedad. Entonces la persona se siente muy limitada, y puede llegar incluso a sentirse verdaderamente mal de pensar que no puede hacer nada para controlar estas situaciones.

Esta inseguridad puede verse claramente en la siguiente situación: Persona que le es infiel a su pareja, y la pareja empieza a controlar su móvil, sus redes sociales, su cartera e incluso su olor. A pesar de haber cambiado de pareja, existe gente que sigue haciéndolo. Esto ocurre porque nos sentimos inseguros de que vuelva a pasar y salgamos perjudicados. Y aunque en un primer momento pensemos que es lo adecuado, con el tiempo vemos que este control no es sano ni va a evitar que pueda volver a pasar.

En la necesidad de control reside tu inseguridad

¿Cómo puedo terminar con la inseguridad?

Ahora que, posiblemente, has comprendido que la sensación de control se debe a tu inseguridad, quizás te preguntes cómo puedes mejorar tu inseguridad para no necesitar controlarlo todo.

Es una pregunta que tiene muchas respuestas, cada una será útil en una determinada persona, según sus circunstancias, pensamientos y formas de ser. No obstante, existen unas reflexiones que deberemos hacer necesariamente para evitar sentirnos inseguros:

  • ¿Te estás valorando correctamente?. Valorarse a uno mismo de manera correcta nos da la seguridad para afrontar nuestro día a día de una manera positiva y clara. La inseguridad puede darse debido a una baja autoestima. Probablemente, aplastada por algunas situaciones traumáticas que hemos tenido que vivir. Pero esas situaciones no tienen por qué repetirse y nosotros podemos curarnos poco a poco. Para ello, deberemos entender nuestras emociones y dejar que fluyan. Las emociones negativas también son importantes.
  • ¿Tienes ganas de vengarte?. Las ganas de venganza no hacen más que agrandar el problema de inseguridad. Te hacen ver que necesitas hacer algo para devolver el daño que te han realizado. Dejar el tema puede ser el inicio para vivir en paz. De esta forma, te evitarás estar dándole vueltas al mismo tema continuamente.

Es importante saber que la inseguridad puede traer problemas serios, como la ansiedad o la depresión. Por ello, es muy recomendable empezar a trabajar con ella cuanto antes mejor.

Técnicas positivas que te pueden ayudar a sentirte más segura

Si quieres saber algunas técnicas que usan los psicólogos para aumentar la seguridad, toma nota:

Anota tus expectativas

Coge papel y lápiz. La tarea consiste en realizar una tabla que contenga tres columnas. En la primera de ellas, apuntaremos las situaciones que nos generan inseguridad. La segunda de ellas, apuntaremos las emociones que tenemos ante esa situación (generalmente, serán negativas y del estilo de «no voy a poder hacerlo», «esta situación saldrá de manera desatrosa»…). En la tercera columna, pondremos cómo ha salido la situación.

De esta manera, podremos comprobar como nuestro cerebro se antepone a lo que va a ocurrir de manera negativa. No obstante, nos sorprenderemos al ver que las situaciones no salen tan mal como nos habíamos imaginado. Esto puede darte fuerzas y seguridad ante las nuevas situaciones a las que vayas enfrentándote.

Apunta tres aspectos positivos del día todos los días

Lo ideal para esta tarea es que te compres una libreta, que haga función de diario personal. Cada noche, antes de dormir, escribe las tres cosas más positivas que te han pasado a lo largo del día, y que tu has tenido algo que ver para que se desarrollaran así. Verás como en poco tiempo tienes el empuje necesario para crear situaciones positivas que apuntar.

En la necesidad de control reside tu inseguridad

Refuerza tus avances

Cada vez que consigas enfrentarte a las situaciones de nuestro día a día de manera más segura, refuerzate. El cerebro se pone muy contento con los premios que nos damos, por lo que volverá a repetir esa seguridad en cuanto tenga oportunidad.

Si tu problema es grave

Si tu problema es grave, te recomendamos que pidas cita en un psicólogo. Solo estos profesionales podrán enseñarte a dominar esa inseguridad y ese control y te dirán cómo puedes trabajar en ello.

A modo de conclusión

Existe gente que necesita controlar todo lo que ocurre, por diferentes motivos. Quizás, la vivencia de alguna situación traumática le hace ser así. La inseguridad subyace en nuestra necesidad de control, aunque muchas veces no seamos conscientes de ello. Lo cierto es que control e inseguridad van muy ligados, por lo que solo trabajando en nuestra inseguridad podremos corregir esa necesidad de control que tanto nos molesta.

En este artículo te hemos explicado por qué se da esta relación y que podemos hacer para paliar nuestro problema de control. Mejorar nuestra inseguridad es clave, y si la mejoramos, también mejorará nuestra ansia de control. Por ello, deberemos realizar un trabajo de autoconocimiento que nos permita entender por qué nos sentimos inseguros. Paliar esa inseguridad es importante para vivir de manera más positiva. Para ello, puedes llevar a cabo alguno de los ejercicios que aquí te hemos propuesto. Son fáciles y te darán satisfacción. Con ellos, mejorarás tu inseguridad y la necesidad de control mejorará por si sola. Te encontrarás mucho más feliz y liberada o liberado. Paliar tus problemas de inseguridad te ayudará a ser mejor persona.

Si ves que tu problema es grave, o que no encuentras beneficio con las actividades propuestas, te recomendamos que acudas a una clínica psicológica, donde puedan ayudarte a ello de la mejor manera posible.

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