Cómo curar una contractura muscular

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Las contracturas musculares son bastante frecuentes. ¿Quién no ha sufrido alguna vez una? Existen personas, además, que las tienen de manera recurrente. Lo cierto es que no siempre son fáciles de curar, lo normal es que causen bastante dolor y muchas veces no sabemos lo que podemos hacer para acelerar su curación. Aunque siempre debemos ponernos en manos de profesionales, desde casa también podemos contribuir a su pronta recuperación.

En este artículo vamos a hablar de ello. Te daremos información interesante sobre las contracturas, por qué se forman, que tipos de contracturas existen, que puedes hacer para prevenirlas y cómo se pueden curar. Si estás buscando esta información, te invito a que sigas leyendo. Cuando termines, tendrás toda la información que necesitas para poder entender las contracturas y poder saber cómo puedes curarlas.

Las contracturas. ¿Que son?

Llamamos contracturas a un estado muscular anormal, que se producen cuando el músculo se contrae o adquiere un alto grado de tensión. Esto provoca que la sangre no pueda llegar a mojar correctamente el músculo, que se queda sin oxígeno. A raíz de ello, sentimos el dolor típico que nos anuncia que lo que estamos sufriendo es una contractura.

Es cierto que podemos sufrir contracturas en muchos músculos de nuestro cuerpo, pero las más habituales se forman en las cervicales y en la espalda. Estas zonas son las que más castigamos diariamente a raíz de nuestras posturas, y por ello son las que más suelen sufrir las consecuencias.

Cualquier persona puede sufrir una contractura, da igual sus años y su sexo. Para todas ellas será importante seguir unas pautas a la hora de curarlas. Entre ellas, está visitar a nuestro médico y a nuestro fisioterapeuta, para que la contractura se cure de la mejor manera posible y no se agrave todavía más.

Cómo curar una contractura muscular

Tipos de contracturas

Existen diferentes tipos de contracturas, que deberás conocer para determinar la causa de las que puedas estar sufriendo. Estas son:

Contractura mioestática

Es uno de los tipos de contractura más frecuentes. Se da cuando realizamos un movimiento brusco o inusual, que nos causa un dolor de poca duración. No produce lesión.

Contractura por adherencia

También llamada contractura hipotónica, se produce cuando los músculos no están acostumbrados a la actividad. Suele darse en personas que siguen una vida sedentaria o falta de movimiento. Es bastante frecuente cuando nos iniciamos en el deporte y no calentamos lo suficiente para preparar nuestros músculos.

Contractura irreversible

Esta contractura se acompaña de una pérdida de movilidad permanente

Contractura pseudomioestática

Es una contractura causada por el sistema nervioso central, quien contrae el músculo y así lo deja constantemente.

¿Por qué pueden darse las contracturas?

  • Por malas posturas que se repiten en tiempo
  • Hábitos de vida sedentarios
  • El estrés puede causar constante tensión en los músculos, por lo que puede ser una causa de las contracturas.
  • La realización de deporte, sobre todo si no estamos acostumbrados a realizarlo o cuando se realiza de manera muy fuerte
  • Cuando los músculos no reciben la hidratación que necesitan

¿Cómo podemos prevenir las contracturas?

La mayoría de las contracturas que se producen son debido a malas posturas. La educación postural es fundamental para prevenir dichas contracturas.

Actualmente, pasamos mucho tiempo sentados en una silla de cara al ordenador u otros dispositivos electrónicos, o realizando esfuerzos. Mucha gente tiene trabajos en los que realiza unas malas posturas durante muchas horas al día. Muchas veces, no somos conscientes de que nuestras posturas más cómodas, y que por tanto más realizamos, son las más perjudiciales para nuestra espalda. Poco a poco, va apareciendo esa contractura que nos va a proporcionar dolor y va a ir dificultándonos seguir con nuestras actividades más rutinarias.

Cambiar nuestras posturas es esencial para prevenir las contracturas. Ser consciente de que muchas de ellas nos provocan este tipo de problemas es el primer paso para el cambio. Para ello, puedes recurrir a un profesional de la fisioterapia, quien te puede corregir y guiar en este sentido.

Es importante, además, saber que actualmente muchos niños están empezando a presentar estos problemas en la espalda y en el cuello. Esto se debe a un exceso de horas en malas posturas, generalmente frente a dispositivos electrónicos y frente a la televisión. Una buena manera de prevenir esto a edades tempranas es favorecer las salidas y el deporte, y limitar el tiempo destinado a usar la tableta electónica y otros dispositivos electrónicos.

Cómo curar una contractura muscular

 

¿Cómo curar las contracturas?

Existen diferentes tipos de tratamiento para curar las contracturas:

Tratamiento médico

El tratamiento médico consiste en la administración de fármacos que reduzcan el dolor y la inflamación. Por ello, se suelen recetar fármacos antiinflamatorios y miorrelajantes.

Es necesario acudir a un médico para tomar estos medicamentos y seguir su criterio de toma y sus pautas. La automedicación no  resulta útil, además de ser bastante peligrosa. Solo un médico, en relación con nuestra historia clínica, puede recetarnos y pautarnos la medicación necesaria para causar buenos resultados.

Tratamiento fisioterapéutico

Los fisioterapeutas están totalmente capacitados para mejorar la contractura, e incluso curarla, con la realización de masajes. Acudir a un centro especializado puede ser la solución a la contractura que sufrimos.

El tratamiento fisioterapéutico convive muchas veces con el tratamiento médico, con resultados muy satisfactorios.

Aplicando calor en la zona

El calor tiene propiedades relajantes y antiinflamatorias, y es un tipo de tratamiento que podemos realizar desde casa. Por ello, es muy recomendable aplicar mantas eléctricas y bolsas de agua caliente sobre el músculo que sufre la contractura.

Cómo curar una contractura muscular

Aliviar el estrés

Como anteriormente hemos comentado, el estrés continuado puede tensionar los músculos y provocar contracturas. Aliviar el estrés puede tener consecuencias muy positivas para el estado de nuestros músculos.

En Salud Respuestas hemos hablado sobre cómo hacerle frente al estrés de manera satisfactoria. Puedes leer nuestros artículos «10 técnicas para reducir el estrés» y «12 ejercicios para combatir el estrés«.

Mantener una buena alimentación

La alimentación es la mejor medicina que tenemos, y también puede ayudarnos a curar contracturas musculares. Existen ocasiones en que las contracturas se producen porque el organismo tiene un déficit de potasio. Por ello, comer alimentos que contengan este alimento puede prevenir las contracturas y mejorar las que estamos sufriendo en este momento. Uno de los alimentos que más potasio contiene es el plátano. Por tanto, comer plátano es una de las mejores maneras de mejorar y prevenir las contracturas.

A modo de conclusión

Las contracturas son bastante frecuentes actualmente, debido a las malas posturas que adoptamos, el estrés que sufrimos, la vida sedentaria que mucha gente lleva y los malos movimientos. Son tensiones de músculos que producen una inflamación que cursa con dolor. Muchas veces, nos molesta tanto que nos impide realizar nuestras tareas más habituales.

La prevención es el mejor tipo de cura para las contracturas. Generalmente, suelen producirse por malas posturas. Esto nos hace entender que mejorando nuestra educación postural podremos prevenir problemas de este tipo.

Existen diferentes tipos de tratamientos para curar las contracturas. Es imprescindible acudir al médico y/o al fisioterapeuta cuando sufrimos una de estas afecciones musculares; solo el profesional, de acuerdo con nuestra historia clínica, puede pautarnos el tratamiento farmacológico adecuado. Una vez estemos siguiendo el tratamiento adecuado, podemos acelerar su proceso de curación aplicando calor, reduciendo el estrés y alimentándonos de manera correcta.

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