¿Por qué se forman los cálculos renales?

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Aunque nunca hayas sufrido de cálculos renales, seguro que en muchas ocasiones has escuchado hablar sobre ellos. Afectan a los riñones y pueden llegar a ser muy molestos e incapacitantes. Conocer sus causas, sus consecuencias y sus tratamientos puede ser muy útil para estar preparad@s en caso de sufrir alguna vez algún cálculo renal y poder hacerle frente de la mejor manera posible.

Si quieres saber todo lo relacionado con estos problemas, te recomiendo que sigas leyendo para enterarte de todo lo que necesitas saber. De esta manera, podrás identificar el dolor característico si en alguna ocasión sufres este problema.

Los cálculos renales. ¿Que son?

Llamamos cálculos renales a problemas en el riñón causados por cuerpos duros y extraños que se forman en el interior de estos órganos. Los cuerpos se forman de minerales y sales que se van acumulando en nuestro riñón. En función de cómo sea el cálculo renal que suframos, puede verse afectado todo el aparato urinario. También es posible que sea tan pequeño que pase inadvertido, aunque generalmente suelen diagnosticarse cuando existe dolor, y en estos casos, los cálculos suelen ser de tamaño considerable.

¿Por qué se forman los cálculos renales?

Causas de los cálculos renales

Son muchas las causas que pueden hacer aparecer un cálculo renal. Una de las más frecuentes es aguantar la orina durante mucho tiempo y de manera habitual. En estos casos, la orina queda concentrada durante mucho tiempo, y esto hace que los minerales terminen cristalizando en nuestro interior. Otra de las causas más frecuentes es una mala filtración del riñón. En estos casos, los minerales no son filtrados correctamente, por lo que se acumulan y también se da el proceso de cristalización.

En función de las sustancias que han propiciado los cálculos renales, estaremos hablando de diferentes tipos.

Los cálculos de calcio son los más frecuentes. Aparecen debido a una concentración alta de oxalato. Este elemento puede concentrarse por diferentes aspectos; debido a la alimentación, a trastornos metabólicos y al exceso de vitamina D, por ejemplo.

Por otra parte, los cálculos de estruvita aparecen cuando existe alguna infección, como una infección de orina. Este tipo no siempre produce dolores u otros síntomas, por lo que pueden pasar inadvertidos, aunque crecen muy rápido.

Los cálculos de ácido úrico se forman en aquellas personas que les cuesta beber líquido, y que no siguen las recomendaciones de la OMS de beber 2 litros de agua al día. Te invito a descubrir cual es el nivel normal de ácido úrico.

Por último, encontramos los cálculos de cistina, que suelen producirse por un exceso de este aminoácido. Generalmente se produce por herencia genética.

Síntomas de los cálculos renales

Para quien nunca ha sufrido un cálculo renal y se enfrenta al primero, resulta un tanto difícil averiguar que puede deberse a este problema. No obstante, esta acumulación de minerales cristalizados tiene unos determinados síntomas que suelen darse en todas las personas que lo sufren. Atender a ellos y comprobar si se corresponden con los síntomas que estamos sufriendo puede darnos una idea de si puede tratarse de estos problemas. No obstante, es muy recomendable acudir al médico para que sea un profesional quien determine de que se trata.

Los síntomas más característicos son los siguientes:

  • Dolor (generalmente intenso) en la zona de los riñones, por la espalda. Se suele concentrar debajo de las costillas. A veces se puede extender hacia la parte baja del tronco. El dolor puede ser fluctuante.
  • Tener muchas ganas de orinar, con poco aguante.
  • Dolor al orinar o tener la sensación pero no poder hacerlo. Orinar tan solo unas gotas cada vez.
  • Orina con aspecto turbio, que puede ser de color rosa, marrón o rojo. A veces puede oler de manera desagradable.
  • Otros malestares, como fiebre, náuseas y vómitos. La fiebre indicaría infección.

¿Quién tiene más probabilidad de padecer cálculos renales?

Todos, en mayor o menor medida, estamos expuestos a padecer estos problemas de los riñones. No obstante, es cierto que existen determinadas personas que, por sus factores de riesgo, cuentan con más probabilidades. Algunos de estos factores de riesgo son:

  • Algunas enfermedades digestivas, que propicien un desequilibrio en los elementos que segrega el cuerpo. Existen operaciones gástricas, como el bypass gástrico, que también pueden aumentar la probabilidad.
  • La obesidad: El aumento de peso supone un problema general para todo el organismo, también para la aparición de estas piedras tan molestas en el riñón.
  • Pocos líquidos: Beber pocos líquidos impide que las sales y los minerales se deshagan en mayor medida y se filtren correctamente. Los climas cálidos son más dados a provocar estos problemas. Si no sabes si bebes una buena cantidad de agua al día, te animo a descubrirlo mediante nuestro artículo «¿Tu consumo de agua es suficiente? Descubrelo con estas 8 señales».
  • Abusar de la sal: El sodio es uno de los elementos que queda cristalizado y que provoca los cálculos. Reducir el consumo de sal en nuestra dieta puede mejorar este problema.
  • Antecedentes: La herencia genética hace de las suyas, por lo que si tienes probabilidad de sufrir cálculos por esta vía, deberás cuidarte más. Además, si alguna vez has padecido alguno, aumentan las probabilidades de que se repitan.

Acudir al médico

Si tienes algún síntoma de los descritos o simplemente notas molestias al orinar, será muy recomendable que visites a tu médico. Ante la posibilidad de que estemos hablando de un cálculo renal, el médico mandará las pruebas que crea convenientes. Generalmente, suelen ser análisis completos (sangre y orina), así como radiografías o TAC.

Una vez confirmado que se trata de un cálculo, el médico podrá pautar tratamiento farmacológico, además de aconsejar llevar a cabo una serie de medidas que ayudarían a la expulsión de la piedra que causa el problema.

Entre los fármacos que suelen recetarse, encontramos los analgésicos (para aliviar los dolores asociados) y alfabloqueantes (nos ayudarán a expulsar las piedras a través de la orina).

Si las piedras que nos causan este problema son de gran tamaño, el médico puede recomendar la intervención quirúrgica.

¿Por qué se forman los cálculos renales?

¿Qué podemos hacer para prevenir los cálculos renales?

Existen algunos consejos que podemos llevar a cabo para ello. Son los siguientes:

  • Beber abundante agua, para dificultar la cristalización de estos elementos.
  • Orinar siempre que notemos ganas, sin retener la orina durante mucho tiempo
  • Cuidar la alimentación; consumir menos alimentos con oxalato y más con calcio. Evitar la sal y reducir las proteínas animales. Si tus cálculos se deben a una mala alimentación, puedes solicitar el servicio de un dietista que te ofrezca una dieta a tu medida.

A modo de conclusión

Los cálculos renales son pequeñas solidificaciones de sales o minerales que se forman en los riñones y que afectan al aparato urinario de la persona que lo padece. Pueden aparecer por diferentes causas, entre las que encontramos la alimentación, algunas enfermedades, la genética y la deshidratación. Entre sus síntomas, encontramos dolor en la zona de los riñones, dificultad para orinar, orina con mal olor u color rojizo, fiebre, náuseas y vómitos.

Suele ser un dolor muy incapacitante, por lo que deberemos acudir al médico para que realice las pruebas necesarias que nos permitan iniciar tratamiento. Los tratamientos disponibles suelen recomendarse en función del tipo de cálculo y de su gravedad. No obstante, paralelamente al tratamiento podemos realizar algunos consejos de prevención, como beber buena cantidad de agua al día, eliminar gran parte de la sal de nuestra dieta y no retener la orina durante demasiado tiempo.

Es muy recomendable acudir al médico ante cualquier duda o síntoma, y realizar el tratamiento según las pautas dadas por el profesional. De esta manera, la cura será más exitosa.

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