Cómo superar una ruptura

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Ojalá el amor fuera eterno. Ojalá pudiéramos tener siempre la misma pareja, con la que estar a gusto, a la que querer como el primer día, que sabemos que nos respeta, que nos quiere, que nos adora y que quiere pasar el resto de su vida junto a nosotros. Pero esto no siempre es así. Muchas veces, por la razón que sea, la relación se termina, dando lugar a la temida ruptura.

Cuando una pajera se rompe lo normal es sentirse perdido, sobre todo si la relación ha durado mucho tiempo. Ese tiempo, en el que se ha dejado de ser uno para pasar a ser dos, es el que echaremos de menos durante bastantes meses, incluso años. Es normal. Todos tenemos que pasar por una fase de duelo hasta que nos volvemos a acostumbrar a ser uno de nuevo. Es como volver a aprender a andar. Y, aunque en ese momento puede parecer que es imposible, que va a ser muy difícil salir adelante sin tu pareja con la que has pasado los últimos meses o años, créeme: se puede conseguir. Con esfuerzo, paciencia y perseverancia conseguirás volver a ser tú. Así que no te pierdas estos consejos que te traigo sobre cómo superar una ruptura.

Acepta que la relación ha terminado.

Lo primero que tienes que hacer es aceptarlo. Tienes que aceptar que la relación se ha terminado, ya haya sido por decisión tuya o por la de tu pareja. Sea el motivo que sea el que os haya llevado a esa situación, lo único que te tiene que importar es que se ha terminado. Debes olvidarte del motivo, de nada vale tener rencor dentro. Si se trata de un tema de infidelidad, lo mejor es olvidarlo cuanto antes. No guardes rencor, ni hacia tu ex pareja ni hacia la persona con la que te fue infiel.

El primer paso es perdonar para poder vivir en paz contigo mismo.

De nada sirve estar pensando todo el día en que tu pareja te fue infiel, eso solo servirá para que te centres en el aspecto negativo de la vida y que no te deje avanzar. Debes ser positivo, pensar siempre que todo tiene un por qué y si ya no estas con esa persona es porque estás mucho  mejor solo. No te martirices y no te pases el día pensando que, quizás, si las cosas hubieran sido diferentes ahora seguirías con esa persona. No lo sabes, puede que si ese no hubiera sido el motivo por el que lo habéis dejado, hubiera surgido otro por el que la relación hubiera terminado igualmente. Cuando el amor está dispuesto a fracasar, fracasa. No importa el motivo. Así que no te autocompadezcas, no pienses que ha sido tu culpa, porque seguro que no ha sido así. Aprende a vivir a gusto contigo mismo, ese es el primer paso. Después, todo vendrá rodado.

Aprende a ser feliz de nuevo.

El siguiente paso es empezar a ser feliz poco a poco. Haz cosas que te gustan. Dedícate  a tus aficiones y, si no las tienes, es hora de experimentar y probar cosas nuevas para saber qué actividades te hacen feliz. Seguramente quieras optar por hacer cosas que impliquen no estar rodeado de mucha gente, es lo más normal. Que quieras soledad para poder encontrarte a ti mismo, es con probabilidad lo que te pasará. Pero tampoco es del todo bueno. Sí es cierto que tienes que encontrar tiempo para estar a solas contigo, para volver a conocerte, pero también es importante pasar tiempo con gente, socializar, divertirse con más personas con las que poder hablar y desahogarte. Aunque no te apetezca hablar de la ruptura, comentarlo con gente que te apoya y que te quiere será de mucha ayuda.

Vuelve a retomar el contacto con tus viejos amigos a los que casi ya no ves. O si sigues teniendo ese contacto, intenta ser más cercano, pasar más tiempo con ellos. No te sientas mal por mostrarte débil en alguna ocasión. Es normal, tienes derecho a derrumbarte y es importante que te desahogues. Tu gente más cercana te apoyará y te ayudará en el proceso, así que confía en ellos y ábrete.

Mantente activo.

Es buena idea probar a hacer cosas nuevas, para descubrir nuevas habilidades. Encontrar algo nuevo con lo que estés a gusto te subirá la autoestima y eso es precisamente lo que más necesitas en un momento como este. Puedes probar a ir a clases de cocina o tal vez de baile. También es buena idea apuntarte a unas clases de un idioma que no conozcas o empezar a practicar algún deporte nuevo que requiera que tu cabeza esté tan centrada en él que apenas puedas pensar en la ruptura.

Si te lo puedes permitir, viajar también es un buen plan, ya sea solo o acompañado. Viaja a algún sitio, no importa donde, ya que eso te mantendrá la cabeza ocupada, ya no solo durante el viaje sino también durante la preparación del mismo.

Preparar un viaje te mantendrá ocupado, ya que te tendrás que encargar de comparar vuelos, de buscar un hotel que te guste y que esté bien céntrico, también de buscar actividades para hacer en el sitio. Quizás te apetezca aprender un poco el idioma antes de ir, al menos algunas palabras básicas. Puede que también eso te anime a leer libros y novelas sobre el sitio al que vas a viajar, escuchar música típica, probar a hacer platos en tu casa usando alguna receta del sitio en concreto… Un viaje da para mucho si lo quieres aprovechar y puede ser un buen momento para encontrarte a ti mismo también. Viajar te conectará con tu ser más profundo y subirá tu autoestima, ya que luego podrás decir orgullo que has estado en tal sitio, que has aprendido tales cosas, que has visitado equis museos… Sentirás que puedes seguir haciendo cosas que te llenan y que para ello no es necesario tener una pareja a tu lado. Tú puedes hacer todo por ti mismo, no necesitas a nadie más.

Reconcíliate con tu pasado.

Otro buen consejo para superar una ruptura es reconciliarte con tu pasado. Como decía antes, no debes tener rencor hacia tu ex pareja. Tienes que aprender a aceptar que esa persona ha formado parte de tu vida durante mucho tiempo y que ya, por lo que sea, no es así. De nada sirve quemar todas las fotos, eliminar todos los recuerdos, hacer como si no hubiera existido. Esa no es una forma madura de superar una ruptura. Tienes que aceptar que esa etapa de tu vida existió y que es imposible eliminar todo su rastro. Aprende a convivir con esos recuerdos. Es la única forma de que estés en paz contigo mismo, porque será la única manera en la que no te torturarás cada vez que veas algo que te recuerde a esa persona. Tienes que pensar que serán cientos las cosas que hagan que tu memoria se vaya hacia tu ex. Es normal haber tenido muchísimas cosas en común, así que lo que no puedes hacer es pasarte la vida vinculando recuerdos a esa persona. Acéptalo, aprende a convivir con ello y actúa como una persona madura, no como un adolescente que lo primero que hace es romper la foto en la que sale con su ex.

Da un cambio a tu vida.

Una buena idea también es dar un cambio literal a tu vida. Siempre dicen que después de una ruptura, la gente tiende a hacerse un cambio de imagen. Es normal y es muy beneficioso, ya que eso puede ayudar a que te veas mejor y que tu autoestima se levante. Empieza a cuidarte más, preocúpate por ti mismo y por tu imagen. Lo más normal es que cuando una persona está en pareja, descuide en gran medida su propia imagen. Es habitual engordar unos kilos, no preocuparse por si no se está bien depilado, no interesarse demasiado por ir arreglado a los sitios… Eso tiene que cambiar. Invierte tiempo en ti. Puedes ir a que te den un masaje, puedes ir a un spa, a hacerte una limpieza facial. También ir de compras es una buena idea: a tu armario le vendrá muy bien un cambio de aires y alguna prenda nueva que lucir con orgullo por la calle. Date algún capricho, alguno de esos que jamás te das. Piensa un poco en ti. Usa un poco de maquillaje para realzar tu rostro. Vuelve a usar tacón si te apetece, viste como quieras. Aprovecha un rato libre y date un buen baño de burbujas mientras te tomas una copa de vino y lees una buena novela. En fin, cuídate, mímate, preocúpate por ti, porque si no lo haces tú, nadie más lo hará.

Implícate en tu trabajo.

También es importante que te impliques más en tu trabajo. Intenta estar con la mente lo más ocupada posible. Centrarse en el trabajo puede ser una buena solución. Las horas que estés trabajando, pon todas tus ganas y tus energías en ello, olvidándote de todo lo demás. Tienes que aprovechar toda esa energía negativa que se acumula dentro de ti por haber tenido una ruptura para convertirla enseguida en energía positiva que puedes potenciar y de la que te puedas aprovechar. Además de estar más ocupado, te sentirás orgulloso de ser capaz de sacar tu trabajo adelante tú solo y con mucha mayor eficacia, eso aumentará tu autoestima. Y, por supuesto, tendrá muy contento a tu jefe. Si te implicas mucho, puede que hasta te recompense por ello. Seguro que sales ganando, de eso no tengas duda.

Busca ayuda si la necesitas.

Si lo necesitas, también puedes acudir a la ayuda profesional. Hay momentos de la vida en los que no somos capaces de gestionar por nosotros mismos todo lo que nos sucede. Para eso están los psicólogos. Ir al psicólogo es algo muy normal y muy beneficioso. De hecho, creo que todos deberíamos ir más a menudo. Si ves que tú solo no puedes con ello y que tu estado anímico empieza a superarte, temiendo entrar en una depresión, acude a un especialista. Él te ayudará, con técnicas y terapias, a comprender la situación y a manejarla. Te ayudará a salir del paso de una manera eficaz. Aprenderás a gestionar tus sentimientos, a olvidar el rencor. En definitiva, a volver a ser feliz. De verdad, no te avergüences por necesitar este tipo de ayuda, es muy normal y muy beneficioso. Así que si lo necesitas, acude a una clínica para que te valoren. Después de unas sesiones verás cómo tu vida vuelve a cobrar sentido.

Lo más importante es que te valores a ti mismo. Que tengas autoestima, que recuerdes todo lo que vales. Que seas capaz de recordar que antes de estar con esa persona tú ya existías y que la vida seguía exactamente igual que cuando estabas con ella. Todo pasa, tanto lo bueno como lo malo, así que solo tienes que tener fuerza, ganas y persistencia y todo lo demás vendrá rodado.

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