Remedios para tratar la ansiedad

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La ansiedad se escucha bastante en estos días. Se trata de una respuesta de nuestro organismo para manifestar un elevado nivel de estrés. Las preocupaciones, un estilo de vida agitado, los compromisos, el poco descanso y una mala alimentación son algunos de los factores que ocasionan estrés. Sin embargo, la ansiedad no es necesariamente negativa, ya que forma parte de un delicado proceso de defensa que tiene nuestro cuerpo para mantenernos preparados en caso de una amenaza.

La cuestión es que actualmente la mayoría del tiempo nos sentimos amenazados por circunstancias que se relacionan más con el aspecto ético, que con la integridad física. Es decir, nos preocupa llegar tarde al trabajo, no cumplir algún compromiso laboral, no estar al alcance de las expectativas, no ganar lo suficiente para pagar los servicios; y pare usted de contar.

En estos casos, los altos niveles de estrés que activan la ansiedad, preparan al cuerpo para riesgos de integridad física, haciendo uso de la adrenalina. Los efectos negativos que percibimos cuando estamos en un estado de ansiedad, es debido a la descarga de esta hormona que no es liberada de manera adecuada y produce una serie de síntomas adversos.

 

Existen diferentes tipos de ansiedad

La ansiedad es una condición más complicada de lo que pensamos, habiendo varios tipos de la misma. No obstante, existen dos tipos básicos de ansiedad: la ansiedad común, que es aquella que todos hemos experimentado alguna vez en la vida, que sentimos cuando acumulamos estrés, por las preocupaciones, un agitado estilo de vida u otros factores emocionales. Y la ansiedad patológica o crónica, que es aquella que amerita un tratamiento psicológico, mayormente conocida como trastorno de ansiedad generalizada.

Ansiedad común 

La ansiedad común todos la conocemos, la hemos padecido y sabemos reconocerla. Es sencilla de tratar, ya que sólo debemos hacer unos ajustes en nuestros hábitos y rutina diaria, además de comer sanamente y proporcionarnos merecidas jornadas de sueño reparador. Esto sin hablar de múltiples remedios caseros que podemos probar para atenuar los niveles de ansiedad, y una sana rutina de ejercicios.

Trastorno de ansiedad generalizada 

El trastorno de ansiedad generalizada es mucho más dramático que la ansiedad común. Sin embargo, cumplen el mismo principio: preparar al individuo ante una situación de amenaza. El problema con esta ansiedad, es que el sistema límbico, encargado de hacer las asociaciones entre nuestras experiencias y los recuerdos, hace una mal interpretación de los estímulos externos; considerando como amenaza una situación normal que no implica riesgo alguno.

Esto puede ocurrir cuando no sabemos cómo manejar la ansiedad, que de manera equivocada hacemos asociaciones incorrectas ante situaciones que no ameritan problema alguno. Veamos un ejemplo:

Gabriela ha visto un documental sobre medusas y lo peligrosas que algunas pueden ser, cobrando la vida de muchas personas anualmente. A pesar de que en ese documental no se mencionaron las playas de su localidad como habitad de esas medusas, Gabriela siente una gran ansiedad ante la idea de visitar la playa. Debido a que no está segura si pudiera o no toparse con una en la playa que frecuenta, decide ser cautelosa negándose al ir.

Si lo observamos bien, Gabriela ha transformado su miedo por las medusas en un miedo a la playa; en forma de cautela extrema que fácilmente se hubiese evitado, buscando información sobre la zona donde ella reside. Si sigue con ese comportamiento, se hará común que retroceda ante el miedo en otro tipo de circunstancias; creándose un hábito de huida y prevención en vez de simplemente preocuparse en niveles más saludables.

Por otro lado, hay personas que tienen una predisposición a padecer de ansiedad crónica o generalizada. Es decir, que nacen con ella; y, a diferencia del personaje del ejemplo anterior, estas personas no necesitan hacer un asociación previa entre el miedo y una situación particular, sino que en su mente surge por sí mismo el miedo desproporcionado hacia algo inofensivo sin mayor explicación. Puede tratarse de una situación tan cotidiana como esperar el autobús, o estar comprando en una librería.

Tanto estas personas, como los que atraviesan una situación similar a la descrita en el ejemplo anterior, necesitan ser tratados psicológicamente por un especialista.

¿Cuáles son los síntomas de la ansiedad?

La ansiedad presenta diversos síntomas que pueden dividirse en dos grupos, aquellos que son físicos y de nivel psicológico.

Físicos 

Los síntomas físicos de la ansiedad, son tan diversos como diferentes entre sí. A veces al individuo le cuesta relacionarlos con una misma causa.

Síntomas físicos de la ansiedad común

  • Sudoración: esta sudoración se presenta mayormente en las manos, aunque otras partes del cuerpo no se encuentran excluidas.
  • Mareos: estos suelen ser breves pero constantes. Normalmente ocurren cuando se alcanzan niveles altos de ansiedad.
  • Tensión muscular: los músculos que suelen verse afectados en estos casos son los de la espalda, el cuello y los hombros.
  • Dolores de cabeza: estos suelen presentarse con fuerza y frecuentemente. Se ubican en la parte frontal de la cabeza y a veces hacia uno de los lados.
  • Disnea: cuando se alcanzan picos altos de ansiedad se dificulta la respiración.
  • Náuseas: se perciben en momentos de mucha ansiedad y se prolongan tanto como dure la situación de estrés.
  • Estreñimiento: la ansiedad modifica el comportamiento natural de los intestinos, causando estreñimiento.
  • Micción frecuente: durante elevados nivel de ansiedad, el individuo puede presentar ganas de orinar frecuentemente.

Síntomas físicos del trastorno de ansiedad

Son todos los mencionados en el listado anterior y adicionalmente:

  • Sequedad en la boca: es una sensación que puede prolongarse por largos períodos.
  • Inestabilidad: al igual que con los mareos, estos pueden ser de corta duración pero frecuentes. El individuo tiene la sensación de que va a desmayarse en cualquier momento.
  • Temblores: por lo general, este síntoma va acompañdo de una sensación de cosquilleo y desequilibrio.
  • Palpitaciones: estas palpitaciones se perciben de dos formas: como si el corazón palpitara dos veces consecutivas casi al mismo tiempo; o por el contrario, como si hubiese mucho tiempo entre una palpitación y otra.
  • Taquicardia: es de los síntomas más comunes en el trastorno de ansiedad. Suelen ser frecuentes y su duración varía entre unos pocos minutos hasta horas.
  • Diarrea: al igual que con el estreñimiento, el proceso intestinal se ve afectando ocasionando diarreas o la sensación de ternelas.

Psicológicos 

Por lo general, los síntomas psicológicos suelen asociarse a personas que sufren de ansiedad crónica, sin embargo, son varios los síntomas de este estilo, que una persona con ansiedad común puede padecer.

Síntomas psicológicos de la ansiedad común

  • Preocupación: es de los síntomas más frecuentes de la ansiedad.
  • Dificultad de concentración: es un factor consecuencia del síntoma anterior.
  • Disminución del deseo sexual: este síntoma es más común en mujeres que en hombres.

Síntomas psicológicos del trastorno de ansiedad

Son todos los mencionados en el listado anterior y adicionalmente:

  • Sensación de agobio: ésta sensación surge a raíz de los síntomas físicos.
  • Miedo a perder el control: por lo general, cuando se atraviesan síntomas tan desagradables que el individuo considera peligros para su salud, se tiende a experimentar un miedo a no poder controlar todo lo que está sintiendo.
  • Temor a una muerte inminente: entre los síntomas más frecuentes de las personas que padecen trastorno de ansiedad, se encuentra el miedo de morir en cualquier momento, debido a la variedad de síntomas físicos que experimentan.
  • Sensación de pérdida de memoria: no suele ser de los síntomas más comunes.
  • Inquietud: las personas con trastorno de ansiedad tienden a sentirse inquietas constantemente.
  • Irritabilidad: este síntoma se presenta por lo general, cuando los niveles de ansiedad llegan a sus niveles más altos.
  • Conducta de evitación de situaciones: este se considera de los síntomas más graves de esta condición, ya que se vuelve una conducta habitual donde el individuo evita situaciones comunes para no sufrir de ansiedad y llegan a un punto donde no pueden llevar una vida normal.
  • Bloqueo psicomotor: en algunos casos puede ocurrir que el individuo se paralice gracias al miedo que experimenta.
  • Obsesiones: entre los síntomas del trastorno de ansiedad pueden aparecer objeciones compulsivas.

Remedios que ayudan a combatir la ansiedad

Existen muchas alternativas que pueden ayudarnos a calmar un estado de ánimo alterado, como lo es la ansiedad, desde medicamentos naturales hasta soluciones terapéuticas y recreativas que sin duda son efectivas y fáciles de aplicar.

Infusiones 

Té contra ansiedad

La naturaleza nos ofrece una variedad de hierbas que podemos aprovechar en beneficio de calmar la ansiedad. Aunque su función principal es tranquilizar el sistema nervioso, éstas no son tan efectivas como lo son los fármacos; pero sí menos agresivas. Lo importante es tener en cuenta que si nos habituamos a consumir infusiones al menos dos veces al día, obtendremos resultados más pronto y prolongados.

  • Té de valeriana: la valeriana es una planta efectiva en el tratamiento de la ansiedad. Se sabe que las infusiones de valeriana tiene un efecto importante un neurotransmisor del cerebro encargado de inhibir la actividad de las neuronas cerebrales, por lo que esta planta produce relajación y reduce los niveles de ansiedad.
  • Té de tila: los efectos del té de tila son altamente conocidos, ayuda a calmar los nervios producto de la ansiedad.
  • Manzanilla: la manzanilla es de las infusiones más populares, se consume para una gran variedad de dolencias. Esta planta nos ayuda a combatir el insomnio y a reducir los niveles de estrés pues posee características ansiolíticas.
  • Bálsamo de limón: esta planta ha sido consumidas desde hace muchos siglos para combatir los nervios y la ansiedad. Sin embargo, debe consumirse con moderación, ya que un consumo excesivo de esta infusión puede agravar los síntomas de la ansiedad.
  • Té verde: el té verde se considera principalmente una bebida estimulante, a pesar de eso, promueve la relajación ya que estimula los neurotransmisores cerebrales que inducen a ella.
  • Escutelaria: esta planta no sólo es efectiva ante los afectos de la ansiedad, sino también ayuda con la tensión muscular que se experimenta cuando nos sentimos estresados o ansiosos.
  • Raíz ártica: es conocida por sus propiedades adaptogénicas, es decir, que de forma natural aumenta la resistencia al cuerpo ante situaciones de estrés tanto físico como emocional.

Meditación 

Meditación contra ansiedad

La meditación es completamente efectiva para combatir la ansiedad, ya sea esta crónica o no. Meditar 30 minutos al día, ayudará a conseguir un estado de relajación que puede prolongarse el resto por extensos periodos de tiempo. Cuando se alcanza un nivel de meditación mayor, se pueden tener sesiones más cortas de meditación a lo largo del día obteniendo los mismo resultados.

Antes de comenzar a meditar, se debe buscar un lugar donde no nos veamos interrumpidos; los ruidos fuertes sólo lograrán distraernos. Debemos adoptar una posición cómoda donde tengamos la espalda recta y la cabeza mirando al frente. Se recomienda meditar con los ojos cerrados.

A continuación comenzamos a respirar pausadamente; y concentramos nuestra atención en la forma en que el aire atraviesa nuestras fosas nasales y luego sale de ella. Nada más. Cuando nos estamos iniciando en la meditación, es bastante regular que comencemos a pensar en cosas diferentes a lo que estamos haciendo, por lo que es necesario volver a fijar nuestra concentración en la meditación tantas veces como sea necesario. Luego de media hora, sentiremos la diferencia en nuestro estado anímico, estaremos tranquilos y en un estado mental donde no nos veremos afectado por la ansiedad.

Ejercicios 

Ejercicio contra ansiedad

Ejercitarse con frecuencia tiene un impacto positivo en las personas que sufren de estrés; al ejercitarnos, liberamos hormonas que nos mantienen en un estado anímico elevado, lo que impide que nos veamos atacados por el ansiedad, además de que reduce en gran medida sus efectos, puesto que en el ejercicio quemamos la adrenalina que segrega el cuerpo siempre que estamos en presencia de ella.

¿Qué clase de ejercicios son necesarios? Realmente cualquier actividad física que realicemos será suficiente para conseguir efectos positivos. Las caminatas suelen ser las más recomendadas para las personas que sufren de ansiedad, ya que además de cumplir su función en el aspecto físico, también recrea nuestra mente.

Tiempo de ocio

Es importante que sepamos administrar las actividades dentro de nuestra rutina diaria. Podríamos estar sufriendo de estrés si no dedicamos algunos minutos al día a las actividades propias de diversión. Entre las actividades más recomendadas para disminuir los niveles de ansiedad está pasar el tiempo con mascotas. Los animales son el remedio para la ansiedad más efectivo que existe. Ellos nos contagian alegría y al acariciarlos entramos en un estado emocional relajado que hace retroceder los síntomas de la ansiedad. De hecho, hay muchos lugares donde se hacen terapia con animales para las personas que sufren de ansiedad y otro tipo de trastornos mentales.

Otra alternativa práctica para acabar con la ansiedad es la lectura. Al leer, nos concentramos tanto en las páginas del libro, que fácilmente podemos olvidarnos de la ansiedad por un rato. Lo positivo de la lectura, es su practicidad, ya que podemos acudir a ella siempre que queramos sin importar donde estemos.

Terapia Psicológica 

La terapia psicológicas es indicada para las personas que tienen trastorno de ansiedad. Sin embargo, las personas con ansiedad común también pueden hacer uso de ella si lo consideran necesario.

El objetivo de las terapias, es averiguar cuáles son los detonantes que disparan los niveles altos de ansiedad; cuáles son esos pensamientos erráticos que aprisionan al paciente en un estado de miedo absoluto. Una vez que el especialista logra ubicar la raíz de esos pensamientos, instruye de qué manera cambiarlos por pensamientos más positivos. Por lo general, las terapias psicológicas van acompañadas de fármacos que ayudan al individuo a sobrellevar los síntomas de la ansiedad a medida que avanza el tratamiento.

 

¿Sufres de ansiedad en algún nivel o sueles padecer episodios de ansiedad? La ansiedad es, en el mejor de los casos, un pequeño problema que la frecuencia de nuestras preocupaciones convierte en un gigante que nos presiona y nos agobia. Prueba, con calma, cada uno de los remedios aquí mencionados para tratarla. Con el pasar del tiempo te hallarás mejor.

 

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