11 aimentos para mejorar la concentración

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Una de las capacidades cognitivas que más beneficios trae a la vida diaria de una persona, es la concentración. Aunque hay que decir que no siempre resulta algo sencillo conseguirla. Y es que como la mayoría de las cosas en esta vida, conseguir concentrarse es algo que requiere constancia, voluntad y disciplina.

Cada vez son más las distracciones que tenemos a nuestro lado que atentan tanto a los más mayores como a los más pequeños. El aprendizaje y el trabajo se pueden ver afectados cuando no se tienen los niveles correctos de concentración para llevarlos a cabo.

Una de las formas de entender lo que es la concentración, es imaginar que es un punto de encuentro entre el cuerpo y la mente. Es decir, una zona creada y compartida para que ambos puedan cooperar y que provoque beneficios para los dos.

Por eso te interesará saber que existen ciertos alimentos que ayudan a potenciar la concentración, la coordinación, los niveles cognitivos y la memoria. Gracias a su consumo es posible mantener el cuerpo en el equilibrio que necesita para que la mente se enfoque en lo que se desea. Aprende a preparar la dieta perfecta para tu cerebro y el de toda tu familia sabiendo cuáles son estos alimentos imprescindibles.

Y es que consumiendo los siguientes alimentos una vez a la semana como mínimo, conseguirás mejorar tu memoria y tu concentración. Además de evitar enfermedades, tener colesterol o incluso sobrepeso. Y es que llevar una alimentación correcta tiene numerosas ventajas.

Alimentos que ayudan a mejorar la concentración

Pan y galletas

El pan y las galletas de grano entero liberan un aminoácido conocido como L Triptófano. Este nutriente produce serotonina cuando el cerebro lo absorbe, un neurotransmisor que ayuda a dormir y promueve la relajación.

De cualquier manera no debes excederte con los granos, ya que un exceso de los mismos puede llegar a afectarte en el desempeño de tus funciones. Pero si el consumo es correcto, te vas a asentir con toda la energía necesaria para poder enfrentarte a cualquier desafío.

Además del consumo de estos ingredientes, hay ciertos hábitos que te ayudarán a mejorar tu concentración. Uno de ellos es eliminar las distracciones y ajustar tus hábitos tanto de estudio como de trabajo. Debes mantenerte enfocado en tu objetivo y considerar la dificultar de las tareas que vas a emprender. Intenta disminuir lo máximo posible los ruidos y por último, toma el control absoluto de tu atención.

Pastas y pollo

Una de las propiedades de los carbohidratos complejos, como es el caso de la pasta, es que proveen de gran cantidad de glucosa al cerebro. Con ella se consigue una fuente fundamental de energía. Y por supuesto, el cerebro necesita de dicha energía para funcionar de una manera correcta.

En cualquier caso no te excedas con el consumo de pastas y menos aún, con el queso rallado o las salsas. Con un plato pequeño será más que suficiente. Después puedes consumir verduras y frutas. De esta manera vas a evitar la pesadez típica después de comer y que solo da ganas de echarse una siesta.

Otra de las fuentes que se necesitan para mantener una correcta concentración, son las proteínas. Cuando éstas son consumidas, se libera un aminoácido conocido como L Tirosina, que se encarga de sintetizar la dopamina y lanoradrenalina. Ambas son indispensables para pensar de una manera rápida y clara. Trata de incluirlo en la dieta unas dos o tres veces cada semana, eso sí, preparado al vapor, al horno o a la plancha.

Arándanos

Este pequeño fruto tiene numerosas ventajas. A pesar de su tamaño tienen una elevada concentración de antioxidantes que se encargan de activar las enzimas del cerebro. Además mejora la concentración así como la memoria.

Se recomienda tomar a media mañana media taza de arándanos, preferiblemente mezclados con un poco de yogur natural. De esta manera se disfrutará de los beneficios que proporcionan ambos alimentos.

Huevos

Los huevos ayudan al cerebro a tener una memoria a largo plazo. De igual manera que el resto de las proteínas, consumir este ingrediente mejora tanto la estabilidad como el «estado de alerta». Importantes fuentes de proteínas son también el pescado y las carnes magras.

Leche y yogur

Las proteínas se digieren de una manera más lenta que los carbohidratos y por tanto proveen al cerebro y al cuerpo de energía durante una cantidad mayor de tiempo. Tanto la leche descremada como el yogur son alimentos lácteos que poseen un aminoácido llamado tirosona. El mismo es el responsable de la producción de dopamina y noradrenalina, unos neurotransmisores necesarios para la memoria y en sentido de alerta.

Nueces

El estado emocional y físico es un factor que contribuye a que se pongan todos los sentidos en lo que queremos hacer. Si estamos enfermos o nos sentimos mal, resulta mucho más complicado concentrarse.

Las nueces cuentan con las propiedades de las proteínas así como con los beneficios de las grasas. Consumirlas ayuda a concentrarse y a responder de una manera rápida tanto en el estudio como en el trabajo. En definitiva, ayudan a que funcione correctamente nuestro cerebro.

Pero las nueces no son el único fruto seco que te puede ayudar a concentrarte. Los cacahuetes y las almendras también aportan una enorme cantidad de ácidos grasos Omega 3. Este tipo de frutos secos protegen también las venas y las arterias, ayudando a que los vasos sanguíneos estén bien protegidos. De esta manera el organismo cuenta con una buena circulación y oxigenación.

Aceite de oliva y verduras de hoja verde

Verduras como las acelgas o las espinacas, que se caracterizan por su intenso color verde en sus hojas, cuentan con una combinación excelente de vitaminas A, C y E, así como de antioxidantes.

Consumiéndolas se evita el decaimiento de la atención de la mente.
Además de las proteínas y de los carbohidratos, hay otro grupo que favorece las funciones que tiene que realizar el cerebro: las grasas. Pero por supuesto, tienen que ser grasas saludables. Y un ejemplo excelente de las mismas es el aceite de oliva y el de pescado.

Aguacate

Este alimento tan sabroso y rico nos va a ayudar a ser mucho más inteligentes. Y si no lo conseguimos, al menos va a ayudarnos a rendir más en nuestro trabajo o en los estudios. Y es que las grasas son fundamentales en una dieta. Éstas ayudan a construir las celdas de nuestras células nerviosas, así como a absorber las grasas que se encuentran en las vitaminas solubles.

Además este fruto tan exquisito de color verde, mejora la circulación sanguínea al limpiar las arterias. Puedes comerlo crudo o utilizarlo para reemplazar la mayonesa o hacer una salsa diferente. Y es que si el corazón bombea la sangre de manera correcta hacia los órganos, el cerebro va a rendir mejor al estar bien oxigenado.

Salmón

Este excelente pescado de agua fría, además de resultar exquisito al paladar, es una magnífica fuente de Omega 3. Entre la enorme cantidad de beneficios de estos ácidos grasos, se ha podido comprobar que consumiéndolo se consigue el máximo rendimiento del cerebro. Algunos estudios llevados a cabo, han podido afirmar que contribuye a aliviar los síntomas propios de una depresión. Igualmente previene la demencia y el trastorno bipolar.

Sardinas

Todos los pescados azules son una fuente maravillosa de ácidos grasos Omega 3. Pero es que además cuentan con otro tipo de ácidos: los Omega 6, que ayudan a prevenir diferentes enfermedades. Sin embargo hay que tener cuidado con ellos, ya que un consumo excesivo de los mismos, puede llegar a aumentar la propensión a sufrir una depresión.

Plátano y chocolate

El plátano cuenta con unos altos niveles de magnesio, de potasio, de fibra y de vitamina C. Por eso es un alimento imprescindible para tener una buena salud cerebral, ya que todos estos elementos son conocidos por ejercer un gran efecto en la memoria. La vitamina B6 también se encuentra presente en esta fruta. La misma ayuda a la producción natural de dopamina, norepinefrina y serotonina. Todos ellos son unos neurotransmisores que se encuentran relacionados con la concentración.

Por otra parte comer un pequeño trozo de chocolate antes de ponerse a estudiar para un examen, mejora los resultados. De igual manera que hacerlo antes de tener que preparar por ejemplo un informe para el trabajo.

Pero para que sea totalmente efectivo tiene que ser amargo y que tenga la mayor cantidad posible de cacao. Y es que este ingrediente cuenta con la capacidad de poder estimular el sistema nervioso. Cuando se consume se segregan endorfinas que hacen que nos sintamos bien después de tomarlo. Además reduce la ansiedad y sacia el apetito. Y por si fuera poco, mejora la concentración y la memoria.

Además de todos los alimentos mencionados, existen bebidas que también contribuyen a una mejor concentración. Entre ellas cabe destacar el té. Entre sus ingredientes se encuentra la cafeína, presente también en el café y en el chocolate. Pero es que además cuenta con un aminoácido propio conocido como L teatina. El mismo mejora el tiempo de reacción, el sentido de alerta y la memoria. Consumiendo una taza de té al día, conseguirás mejorar tu concentración.

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