Cómo hacer un test de embarazo

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Saber cómo hacer un test de embarazo siempre resulta muy útil. Por una parte, los síntomas iniciales del embarazo son múltiples y pueden confundirse con los de alguna otra enfermedad. Y es que el retraso de la menstruación no es la única señal de que estamos gestando. Al estar embarazadas, se incrementan en el organismo los niveles de la Hormona Gonadotrofina Coriónica HCG. Dicha hormona junto a otras, presentes durante el embarazo, pueden causar nauseas, resfriados, mareos, entre otros. Por este motivo, muchas veces, podemos creer que tenemos alguna afección y simplemente estamos embarazadas. Las enfermedades que comúnmente se diagnostican erróneamente en lugar del embarazo son:

  • Hiperlipidemia o niveles de colesterol y triglicéridos elevados.
  • Resfriado común o sensación de cansancio.
  • Rectificación cervical y desviaciones de la columna vertebral.
  • Miomas intrauterinos y otros trastornos ováricos u hormonales.

Para evitar esta equivocación, lo mejor es hacer un test de embarazo. Esta prueba te sacará de dudas sobre si padeces alguna enfermedad o sólo estás embarazada.

Los resultados obtenidos en cualquiera de estos exámenes, son por lo general fiables. Depende de los días de retraso de la menstruación y de la situación ante la que nos estamos haciendo la prueba. En cualquier caso, hacer un test de embarazo es lo más recomendable si sospechamos de este.

Tipos de test de embarazo

Las formas más sencillas para saber si estamos embarazadas, son la prueba casera de orina y el examen de sangre. Sin embargo, existen diversos métodos para descubrir un embarazo.

  • Prueba casera en orina.
  • Detección simple de sangre.
  • Prueba de embarazo cuantificada.
  • Estudio de ecografía transvaginal.
  • Ecografía abdominal.

Seleccionar el test, dependerá del tiempo de gestación que se sospeche y de nuestra disponibilidad presupuestaria. Otro factor para decidir sobre el test de embarazo es la rapidez con la que deseemos conocer el resultado. Además, hay que tener presente la fiabilidad de cada tipo de prueba. El porcentaje de error de los test de embarazo es mayor a medida que son más fáciles de hacer. Mientras que, a medida que tienen mayor complejidad alcanzan una mayor certeza. Entonces, para definir el test de embarazo que usaremos, lo mejor es considerar todas las variables.

test de embarazo

Cuándo hacer el test de embarazo

Saber si se está embarazada, cuando tenemos una vida sexual activa, es una función casi intuitiva de la mujer. Al conocer adecuadamente nuestro cuerpo, somos capaces de distinguir cambios vitales, como el inicio de la gestación. Sin embargo, el ritmo de vida actual ha hecho que vayamos dejando de lado el autoconocimiento. Igualmente, el estilo de vida en nuestras sociedades, hacen que el cuerpo se encuentre sujeto a cambios de manera constante. Es por eso, que las abuelas muchas veces reconocen una mujer embarazada por las características de su rostro. Esta cualidad se debe a que

Los retrasos en la menstruación pueden deberse a una vida agitada, y pueden ocurrir embarazos con 9 meses de menstruación. Por lo tanto, decidir el momento del ciclo para practicarse una prueba de embarazo puede incidir en su efectividad. Y es que las condiciones en las que esperamos o no un embarazo, vienen a influir en la regularidad de nuestro ciclo menstrual. Diferenciar nuestra condición, puede ayudarnos a tomar una mejor decisión.

  • Si no sospechamos de problemas de fertilidad, tenemos pareja sexual. Para esta situación es importante realizar el test de embarazo durante los primeros 5 días de retraso.
  • Si tenemos problemas de fertilidad o deseamos quedar embarazadas con una pareja sexual desde hace más de 6 meses. Con esta condición, el estrés y la ansiedad pueden causar retrasos en la menstruación. Por lo que lo mejor es esperar a tener al menos 10 días de falta.
  • Si estamos sometidas a tratamientos médicos de fertilidad. En este caso, sólo el médico tratante debe indicar el momento de aplicar el test de embarazo.

Síntomas a tomar en cuenta para hacerse una prueba de embarazo

En cualquiera de las situaciones, para realizar el test de embarazo, es importante considerar la aparición de algunos síntomas. El método de diagnóstico que seleccionemos así, sería meramente confirmatorio. Por lo tanto, es importante conocer los cambios y sensaciones que se pueden producir a principio del embarazo.

  • Manchado leve antes del período menstrual. Particularmente, a los 7 días de embarazo ocurre un sangrado escaso fisiológico producto de la implantación del embrión en estado de mórula en el endometrio. Lo que además garantizará la liberación de hormona gonadotrofina coriónica en la sangre de la mujer.
  • Dolor abdominal no intenso.
  • Dolor o malestar en los pezones que se hacen turgentes.
  • Fatiga o sensación de cansancio.
  • Sueño excesivo.
  • Nauseas o vómitos.
  • Sensación de rechazo ante algunos alimentos.
  • Falta de la menstruación o retraso de más de 5 días.

Cuando se presentan una o varias de estas condiciones, es conveniente realizar la prueba de embarazo de nuestra preferencia.

Diagnóstico de embarazo por ecografía

Es importante observar, que en ninguno de los casos se recomienda la realización del test de embarazo sin retraso menstrual. Por lo tanto, el diagnóstico por ecografía cobra relevancia cuando la gestación supera las 2 semanas. En este tiempo se puede observar la formación del saco vitelino por medio de la ecografía transvaginal. Pero, para diagnosticar un embarazo por el eco abdominal, se requiere más tiempo de gestación.

Adicionalmente, se conoce que eventualmente la formación de algunos miomas pueden confundirse con el embarazo en la ecografía trasvaginal. Por eso, el ginecólogo recomienda la confirmación del diagnóstico con una prueba de sangre. Ya que los miomas intrauterinos pueden causar algunos síntomas similares a los del embarazo.

La ecografía abdominal o trasvaginal generalmente se practica durante la revisión ginecológica de rutina o durante una emergencia. En casos de sangrado fuera de la menstruación o dolores punzantes en el vientre se recomienda la ecografía. Sin embargo, la ecografía falla para la detección de embarazos ectópicos.

Estas ecografías no requieren de una preparación especial. Solamente en la ecografía abdominal, se requiere que tengamos la vejiga llena, por lo que es bueno que consumamos agua.

La prueba de embarazo cuantificada

Durante los tratamientos de fertilidad, luego de la inseminación se espera un promedio de 9 días para realizar la prueba. No es relevante la falla de la menstruación, ya que la estimulación hormonal, pueden afectar el ciclo. Para estos casos, se aplica la prueba de embarazo cuantificada. Consiste en medir los niveles de HCG en sangre. Este método es determinante, indica con precisión si se está embarazada y los días de embarazo que se tienen. En la reproducción asistida los niveles de HCG en sangre son importantes para el procedimiento. Ya que, deben coincidir con lo que tendría un embarazo de tantos días como los transcurridos desde la inseminación. A pesar de ello, la prueba debe ser repetida 15 días posteriores a la implantación para confirmar el embarazo.

Esta es una prueba sencilla que se realiza en un laboratorio. Podemos asistir en cualquier momento del día, sin importar el ayuno. No sentimos más que el pinchazo de la aguja durante la toma de sangre. Se extraen unos 4 cc de sangre y se analizan. Los resultados del estudio pueden tardar entre 8 y 72 horas.

Test de embarazo en sangre

Al igual que la prueba cuantificada, se puede hacer durante cualquier momento del día. No se requiere una preparación especial para este examen. La única molestia producida es el pinchazo para extraer la muestra. Esta prueba consiste en determinar la presencia de la HCG en la sangre, pero esta vez sin cuantificarla. Esto quiere decir, que esta prueba no determina la cantidad exacta de hormona presente en la sangre. Por lo tanto, no se puede sospechar o calcular el tiempo de embarazo, sino solamente si es positivo o no.

Es importante destacar, que durante los primeros días de embarazo los niveles de HCG son casi imperceptibles. Por eso, la prueba de embarazo simple puede generar un falso negativo. Si la prueba de sangre se realiza antes de los 10 días posteriores a la posible implantación, puede darse este resultado.

Prueba de embarazo en orina

La más sencilla y accesible de las pruebas de embarazo es la de orina. Puede conseguirse en farmacias y realizarse en casa. Estos son test de venta libre, por lo que podemos acudir al centro de confianza y adquirirla. Al seleccionar la prueba, es importante que revisemos las ventajas de cada marca que se presenta en el mercado. Pues, si bien son bastante homogéneas entre sí, tienen características que pueden facilitarnos su aplicación.

Por ejemplo, algunas de las pruebas aceptan ser sumergidas en la orina, mientras otras deben colocarse debajo durante la micción. Así mismo, la lectura es de colores diferentes para el positivo y el negativo o puede mostrarse por la cantidad o forma de líneas. También pueden diferir en el tamaño del dispositivo. Estas no son características importantes para la emisión o fiabilidad del resultado. Pero, pueden brindarnos comodidad al momento de la realización de la prueba.

Cómo realizar el test de embarazo en casa

Una vez adquirida la prueba de embarazo de tu preferencia, al llegar a casa debemos seguir una serie de pasos. Lo primero es revisar el test que hemos obtenido. En la caja se conseguirá el prospecto o explicación y el dispositivo de prueba sellado de manera hermética. Aquí, una de las precauciones que debemos tener, es revisar que el dispositivo no haya sido violentado. Si no se encuentra debidamente esterilizado puede estar en contacto con bacterias que afectarían el resultado.

Otro aspecto que debemos tener en cuenta, es leer correctamente el prospecto. Revisar detenidamente las instrucciones que nos presenta la caja. Este paso, si se quiere es vital, ya que de ello depende que hagamos la prueba correctamente. Hacer el test de embarazo con variaciones respecto de las instrucciones puede llevarnos a un resultado equivocado.

Una vez cumplidos estos pasos, solo queda realizar la prueba. En el baño, echamos un poco del chorro de orina sobre el espacio de la prueba dispuesto para ello. Teniendo cuidado de no empapar demasiado la prueba. Es fundamental que una vez empapado el dispositivo no lo sacudamos o escurramos. Esta acción puede dañar la prueba.

Finalmente, colocamos la prueba en un sitio seco y plano. Por lo general, lo podemos colocar sobre el inodoro o a un lado del lavabo. Sin embargo, debemos tener cuidado de que no le caigan gotas de agua o cualquier sustancia del baño. Para conocer el resultado, observamos en la ventanilla de control y de muestra, así sabremos si estamos en período de gestación.

Recomendaciones útiles al momento de hacerse el test de embarazo en casa

  • Tratemos de evitar el nerviosismo. Realizar la prueba de embarazo, en cualquier situación, puede generarnos ansiedad por el resultado. Esto, puede ocasionar fallos en la prueba por cuanto nos hace propensas a alguna torpeza. Humedecer la prueba, moverla indebidamente o hacer una mala lectura pueden ser errores causados por la ansiedad.
  • Compártelo si te sientes cómoda. Sea con tu pareja o con alguna amiga, es importante conversar con alguien e incluso acompañarse mientras nos practicamos el examen. No existen riesgos asociados a los test de embarazo, pero la compañía nos ayuda a afrontar psicológicamente este momento.
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