Cómo ser positivo

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Son muchas las ocasiones en las que la vida nos sorprende con momentos duros y difíciles que tenemos que afrontar sí o sí. Y el problema es que en muchos casos no estamos preparados para sobrellevar un golpe duro y repentino, con lo que caemos en la desesperación e incluso en una depresión.

Ver el vaso que está medio lleno en vez de medio vacío, está en nuestras manos. Desarrollar y poner en práctica pensamientos positivos, va a conseguir que nos sintamos más fuertes y más vivos. Y por ende a ser más felices y a vivir más tiempo y con mucha mejor salud. ¡Vamos a enseñarte cómo!

Cómo conseguir ser más positivos

Según los psicólogos y psiquiatras, prácticamente la mitad de nuestro carácter se encuentra determinado por los factores genéticos. Un 10% por el entorno y un 40% tan solo, depende de nosotros mismos y de nuestra actitud ante la vida. Y este es el 40% que tenemos que trabajar para empezar a ver la vida de una manera positiva y conseguir ser mucho más felices.

Estar más feliz

La Universidad College en Londres, llevó a cabo un estudio que determinar que tener una actitud positiva se encuentra relacionado con tener el sistema inmunológico más fuerte. Esto por tanto significa que se padecerán menos problemas inflamatorios, neuroendocrinos y cardiovasculares. Es decir, que ser positivo implica además de reducir la ansiedad y el estrés, protección para nuestra salud.

Cambiar los pensamientos

Enfrentarse a la vida de una manera optimista y tener pensamientos buenos, es fundamental para ser feliz. Y esto es algo que se puede llegar a aprender. Tan solo hay que modificar la manera de pensar y con ello la vida mejorará. Para ello puedes seguir algunas claves que te mostramos a continuación:

Buscar el lado bueno de las cosas

En la mayor parte de las situaciones los aspectos negativos y positivos confluyen. En este caso hay que focalizar en sacar lo positivo siempre y encontrar algo bueno dentro de la adversidad. Un ejemplo puede ser recibir una crítica negativa.

Sin duda es algo que no gusta a nadie pero ante la misma se puede optar por tener dos pensamientos. Uno es que no te la merecías y que solo pretendían hacerte daño. El otro es reflexionar y ver cómo se puede mejorar.

Concentrarse en la solución

Dar vueltas a un problema no lleva a ningún lugar excepto a la desesperación. Por eso es importante concentrarse en buscar la solución y definir los pasos para alcanzarla. De esta manera el pensamiento negativo desaparecerá.

Ponerse metas da una perspectiva de la vida más positiva, impulsándonos a seguir adelante. Si el problema no puede cambiarse, hay que tratar de asumirlo y no desperdiciar energía preocupándose. Si pensamos continuamente en ello, lo único que conseguiremos será frustrarnos más.

Descubrir el gris

Hay que evitar el pensamiento polarizado, esto es, todo o nada. Y es que entre el blanco y el negro existen numerosos matices de gris. En vez de pensar en que solo hay dos resultados, uno negativo y otro positivo, se puede realizar una lista en la que se incluyan todos los resultados posible. Esto va a ayudarnos a darnos cuenta de que nada es tan dramático como pensábamos.

Culpabilidad

Muy importante es pensar que somos los únicos responsables de que todo salga mal. Por ejemplo, si nos hemos encontrado con alguien conocido y no nos saluda, no significa que esté enfadado con nosotros. Es posible que solamente tenga un mal día.

Quejarse no ayuda

Una queja constate ayuda a fortalecer la cadena de pensamientos destructivos. Si se piensa en términos negativos se acabarán haciendo realidad. El objetivo tiene que se cambiar estos pensamientos por unos positivos.

Esto también debe notarse en el lenguaje. Para ello habrá que cambiar expresiones como «me he equivocado» por «he aprendido». Y es que todo se puede formular de una manera positiva y cuando más se practique más sencillo resultará hacerlo.

Visualización

El hecho de visualizar lo que se desea, hace que nos sintamos más positivos para afrontar lo que significa conseguir esos logros. De manera inconsciente conseguiremos aumentar la seguridad en nosotros mismos. Por eso debemos dejar correr nuestra imaginación y visualizar estas escenas continuamente.

Emociones positivas

Tener pensamientos positivos es más sencillo si el ánimo es positivo también. Para conseguirlo lo mejor es hacer actividades que nos agraden y que nos provoquen alegría. Un ejemplo sería ver una película que nos divierta o ir a comer con unos amigos. El problema es que en ocasiones estamos tan habituados a ellas que las consideramos normales y no las valoramos.

Para que esto no suceda, lo mejor será reflexionar por las noches sobre los bueno que ha sucedido en el día. También puedes apuntar todo lo que nos haya hecho feliz durante el día y pensar en ellas. Nos sentiremos mucho mejor.

Rodearse de gente positiva

Al igual que un bostezo o una sonrisa, el pesimismo y el optimismo también se contagian. Por eso es importante rodearnos de personas positivas ya que nos resultará muy beneficioso para nuestro estado de ánimo. Se deben evitar las personas pesimistas en la medida de lo posible. Y si no se puede, lo mejor es tomarse sus comentarios con algo de humor para contrarrestar su negatividad.

Cómo desarrollar el pensamiento positivo

Todo el mundo es capaz de desarrollar, si se quiere, un pensamiento positivo. Con una filosofía de vida positiva conseguiremos ser mejor persona cada día y sentirnos mejor con nosotros mismos, y por consiguiente con la vida.

Dar gracias

Es importante ser consciente de lo que se tiene. Comenzando por la vida y siguiendo por la familia, el hogar, la salud, el trabajo, etc. Cualquiera que sea nuestra situación, debemos enfocarnos en lo que tenemos y dar las gracias por ello cada día y en voz alta. De esta manera nos sentiremos con más alegría y nos concentraremos en todo lo bueno de la vida.

Sonreír

Aunque no tengamos muchas ganas, es importante esforzarse en sonreír siempre que se pueda. Este gesto que puede parece insignificante, nos llenará de bienestar. Si sonríes, te devolverán la sonrisa y puede que esa persona también lo necesite.

Dejar marchar

Con el paso del tiempo hay personas que se marchan y sentimientos que desaparecen. Ante estas situaciones lo mejor es aceptarlo y aunque es doloroso, hay que aprender a vivir el presente. De esta manera nuestra vida se llenará de sentimientos, de personas y de objetos adaptados a ese momento. Hay que dejar marchar para hacer hueco a lo que está por venir.

Compartir

Además de la rutina del hogar y del trabajo, está el compartir. Debemos aprender a compartir nuestro tiempo con las personas que nos quieres para vivir nuevas experiencias con nuestros seres queridos. Con ello aumentaremos nuestro estado de felicidad y de bienestar y desarrollaremos un pensamiento mucho más positivo.

Consejos para ser más positivos

Para resumir, para ser más positivos hay que dedicarse más tiempo a uno mismo y a sentirse bien. Ayuda mucho hacer todo el bien que se pueda. Aceptar las cosas tal y como vienen debe ser nuestro pensamiento principal para conseguir ser felices y estar mucho más sanos.

Hay que pensar que lo que nos pasa es lo mejor que nos puede pasar aunque no sea algo bueno. Siempre se puede aprender y fortalecerse como persona ante cualquier situación. Es imprescindible practicar el pensamiento positivo y sonreír a todos siempre. No debemos usar la palabra «no» ni ninguna otra negativa. Debemos hablar en positivo y aprender a querernos y a descubrir todo lo maravilloso que hay dentro de nosotros.

Es fundamental llevar una vida equilibrada y sana, practicar meditación y deportes, y hacer las cosas que más nos gusten. Si además viajamos, descansamos, trabajamos en lo que nos gusta y dormimos bien, nada más que nos llegarán cosas buenas.

Hay que aprender a vivir con la filosofía del desapego para no sentirnos mal en momentos difíciles. Vivir el presente y disfrutar de cada momento, es imprescindible. No hay que vivir en el pasado continuamente ni pensar en lo que el futuro nos deparará.

De esta manera tendremos energía suficiente para afrontar posibles problemas venideros. En definitiva, amor y sensibilidad, sin duda la clave para que la vida nos devuelva lo mismo.

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