Fimosis: En qué consiste la fimosis

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Fimosis es un término médico que se utiliza para definir la estrechez que se encuentra en el prepucio afectado. Este último, está conformado por la piel que está revistiendo a todo el glande en el pene del hombre. Asimismo, cuando la fimosis está presente imposibilita poderlo descubrir adecuadamente.

La palabra fimosis, se deriva del término plural griego Phimós o posiblemente en singular Phimoo. Ambos, significan “amordazar o frenar con bozal el hocico de un animal”. Lo que representa realmente un problema. Porque afecta al sistema reproductor del hombre. Ya que, produce  dificultades o imposibilita que se pueda llevar a cabo la retracción normal del prepucio. Por otro lado, es importante conocer, que la fimosis también se puede presentar en la mujer. Porque afecta el genital femenino. Manifestándose por la incapacidad para retraer la piel que reviste el clítoris. Es impedimento ocasiona molestias funcionales en el área genital, en los dos sexos.

En el caso del prepucio, este se encuentra en la zona más distal. Es decir, en la punta del pene en los hombres. Y de la región del clítoris en la mujer. Debido a la anatomía y a las características del funcionamiento de los genitales. Suele presentarse con frecuencia en el sexo masculino, en el que guarda una enorme importancia.  Dado que puede ocasionar trastornos que van desde incomodidad leve. Hasta sintomatología más compleja con la presencia de patologías que afectan al aparato genitourinario. Al mismo tiempo, que interfiere entorpeciendo la vida sexual del hombre. Muchas veces, los casos de fimosis tienden a resolverse espontáneamente. O bien, de forma quirúrgica cuando los casos son más complicados. Sin embargo, por lo general la cirugía practicada como tratamiento para la fimosis suele ser sencilla.

Cómo se clasifica la fimosis

1.Fimosis de tipo fisiológica

Se presenta principalmente en niños varones. Ya que, desde el nacimiento el prepucio se encuentra recubriendo a totalidad al pene. Luego, en posteriores edades pediátricas puede persistir. Muchas veces porque la zona no se ejercita sobre todo por motivos de adecuada higiene y aseo. Esto es lo que se define con el nombre de fimosis fisiológica que cursa en la etapa infantil. Entonces, debemos conocer que todos los bebés varones recién nacidos. Normalmente, tienen una fimosis de tipo fisiológica que puede resolverse con espontaneidad. Por lo general, a medida que va pasando el tiempo y el niño va creciendo. Paulatinamente, de forma fisiológica la piel del prepucio, normalmente va cediendo. Por lo que el pene se va descubriendo de manera progresiva. De acuerdo con el crecimiento y el desarrollo del niño.

Por estas razones, es de vital importancia la educación en el aseo de los genitales masculinos. Ya que, hay que llevarla a cabo desde muy pequeños, prácticamente empieza desde el nacimiento. Luego, mamá y papá deben estar pendientes de su adecuada higiene. E ir explicándole como deben realizarse la higiene genital los varones. De modo, que apenas el niño va aprendiendo, ponga en marcha hábitos higiénicos adecuados que potencialmente contribuyen a la prevención de problemas consecuencia de la fimosis.

2. La fimosis de tipo patológica

Ocurre cuando la fimosis ha persistido a la llegada de la pubertad. Entonces, se hace necesario el tratamiento quirúrgico del problema. Ya que, se hace necesario prevenir y evitar consecuentes alteraciones. Por ejemplo, complicaciones como las infecciones de orina a repetición. O bien, las disfunciones sexuales que representan problemas de mayor complejidad para los hombres. Muchos de los cuales pueden ser evitados. De manera tal, que la fimosis es patológica, cuando se ha hecho persistente en la etapa adolescente y/o adulta. Dado que va causando limitaciones funcionalmente. Tanto para orinar, como para mantener las relaciones sexuales con normalidad.

Entonces, pasa a necesitar tratamiento quirúrgico. Esta cirugía, resolutiva de la fimosis es un sencillo procedimiento, que se realiza de manera ambulatoria. Porque no amerita un período de internación u hospitalización. La misma, se basa en retirar esa piel del prepucio que reviste el glande. Lo que va a mejorar el funcionamiento de la capacidad eréctil del órgano reproductor masculino. De esa manera, se logra facilitar el cuidado adecuado y el completo aseo del pene. Al mismo tiempo, que ayuda a proporcionar unas relaciones sexuales placenteras y sin molestias en la etapa adulta.

Algunos inconvenientes adicionales que se presentan en la fimosis patológica

Adicionalmente, la fimosis es capaz de ocasionar otros problemas. Por ejemplo, dificultad para que el hombre pueda mantener la adecuada higiene de su pene. Lo que puede producir como consecuencia infecciones adyacentes en la superficie de la piel. Asimismo, en aquellos hombres más adultos puede ser el origen de procesos infecciosos de balanitis. O bien, de infecciones que se alojan por debajo de la piel del prepucio. Así, como también puede contribuir secundariamente a enfermedades infecciosas oportunistas en personas que además padecen de diabetes.

Es indispensable que conozcamos que como parte del cuidado y la higiene del pene; existen ejercicios manuales que se hacen para contribuir con el estiramiento del prepucio. Lo que hace que el frenillo corto del pene se vaya distendiendo progresivamente. Debido a que en la fimosis, este detiene, frena o amordaza al glande y le impide que se libere de la piel del prepucio afectado. Entonces, puede causarle a este último una curvatura que en casos más graves puede causar dolor. Sobre todo durante la erección.

Fimosis

Cómo diagnosticar la fimosis

Hacer el diagnóstico de la fimosis es bastante fácil. Para ello, debe prestarse atención en cuáles son los antecedentes que dice el afectado. Fundamentalmente, refiere que ha tenido dificultad al momento de retraer la piel de su prepucio. Para ello, lo ideal es que quienes presenten este problema, acudan a la consulta de su médico de confianza. O bien, directamente a la del especialista en urología. Ya que, éstos hacen el diagnóstico clínico cuando realizan el examen o evaluación física del afectado.

El Tratamiento

Si el frenillo del pene es muy corto e impide que el prepucio permita que se pueda descubrir el glande, durante la erección éste se desviará hacia abajo. Entonces, se hace presente el dolor que puede ser de intensidad variable. A su vez, hay molestias durante el coito de las relaciones sexuales. Debido al impedimento de la retracción del prepucio. Por ende, la penetración se hace dolorosa. Tanto que pueden haber desgarros o heridas con intenso sangramiento durante el acto sexual. Lo que puede sanar en el área del frenillo, acortando el pene. Debido a que el tejido cicatricial que se ha formado es de tejido fibroso. Por otra parte, en quienes aún no tienen relaciones sexuales, el prepucio suele saltarse cuando se retrae  manualmente y no se queda hacia atrás.

Tratamiento médico

  • Estirar la piel del prepucio con ejercicios. Estos se hacen de forma muy sencilla y manualmente. Principalmente, consisten en el estiramiento del frenillo del pene. Si se realizan las técnicas de manera adecuada, son muy eficaces. Para ello, es fundamental la orientación del médico tratante.
  • El uso de fármacos. Por lo general, la fimosis no presenta ningún síntoma adicional. Por esta razón, en el caso particular de los niños, no amerita tratamiento. Sin embargo, cuando la fimosis persiste en el niño. Ya sea, porque presenta dificultad al orinar y/o impedimento para llevar a cabo la higiene y el cuidado de la zona. Entonces, puede emplearse la hidrocortisona tópica aplicada de manera directa y es efectiva. Asimismo, en los niños de mayor edad y en los hombres adultos con fimosis. Pero, que guardan una adecuada higiene y un tratamiento rápido contra las infecciones. También, puede ser todo lo que sea necesario para la prevención de otros problemas más complejos.

Tratamiento con cirugía

El procedimiento quirúrgico que se lleva a cabo para resolver la fimosis, va a depender de cada caso en particular. Ya que, son varias técnicas existentes:

  • Frenulectomía, frenilectomía o frenectomía

Este es un procedimiento de cirugía. Generalmente, ambulatoria donde se realiza la eliminación de la estructura anatómica del frenillo del pene. Es decir, se elimina la piel que se encuentra conectando la zona inferior del prepucio al glande. Dicho procedimiento no es realizado con un objetivo estético. Sino funcional y médico, que consiste en liberar la parte del frenillo que aprieta el pene que se haya afectado. Además, este es el tratamiento que se toma en cuenta como de primera elección. O bien, de rutina en los afectados con fimosis.

Los especialistas encargados de practicar este procedimiento son los cirujanos urólogos. Por lo que de su criterio depende si lo realizan en consultorio bajo anestesia local. Aproximadamente, dura unos 20-30 minutos. Siendo relativamente rápido, por su sencillez, en pacientes aparentemente sanos. De allí, que es un acto médico que no sufre mayores complicaciones. Por ello, se le llama cirugía de tipo ambulatoria. Dado que no involucra mayores riesgos para el paciente. Tampoco requiere abordaje médico de complejidad, por parte del especialista. Asimismo, su recuperación es muy simple. Aproximadamente, tarda unas dos semanas en cicatrizar localmente. Además, no se presentan consecuencias para el resto del organismo. Lo que si se recomienda, es que mientras cicatriza en unos 15 días a 1 mes, la actividad sexual sea evitada. De ese modo, ayudar a la curación completa del tejido.

  • La circuncisión

Este otro procedimiento de cirugía que es bastante conocido. Consiste en que sea extirpada la parte del prepucio que reviste al glande en el pene. Entonces, este queda descubierto de manera permanente. Por ejemplo, para los judíos, es un método quirúrgico muy común que se practica por motivos religiosos y culturales. Así, como también suele practicarse con frecuencia en otras poblaciones como las de México y Estados Unidos. Luego de realizada la circuncisión, el aspecto inicial del pene no se recreará más. Entonces, a partir de allí su apariencia será distinta.

Existen algunas contraindicaciones para realizar una circuncisión. Algunas de esas limitantes son, discrasias sanguíneas, niños prematuros, anomalías en la estructura anatomo fisiológica del pene, entre otras. Ya que, requieren la conservación del prepucio para poder hacer la posterior reconstrucción. Asimismo, entre las contraindicaciones de la circuncisión. Están encorvamiento, hipospadias, epispadias, pene palmeado, megalouretra. Porque a diferencia de la frenulectomía, la circuncisión puede implicar algunos riesgos. Por ejemplo, a las infecciones, sangramientos, enrojecimientos y procesos inflamatorios en las áreas adyacentes a donde se ha practicado la cirugía y la posterior lesión del pene.

  • Frenuloplastia

Es una cirugía que consiste en la eliminación del frenillo del pene. Al mismo tiempo que elimina la piel excesiva que quede. Para que el resultado sea más estético.

  • La prepucioplastia

Se trata de otra técnica quirúrgica, practicada como una alternativa de tratamiento. Pero, no se encuentra entre las soluciones de primera elección para el tratamiento de la fimosis. Esta cirugía consiste en hacer un corte lateral del prepucio. Generalmente, se emplea bisturí eléctrico y se va cauterizando de manera simultánea durante la intervención. Lo que hace que el sangrado y la necesidad de sutura sean reducidos. Luego de la cirugía, se mantiene la apariencia física y morfológica del pene. Además, permanece presente el prepucio y conserva su integridad funcional.

Urgencias de la fimosis

  • Cuando el prepucio se retrae y luego no se puede regresar a su posición inicial. Por lo que se queda comprimiendo o estenosando la parte distal del pene.
  • Si hay dificultad para hacer hacia atrás el prepucio.
  • Limitaciones funcionales o dificultad para poder limpiar por debajo del prepucio.
  • La presencia de infección que se aloja por debajo del prepucio.

Prevención

Podemos prevenir la fimosis. Para ello, son útiles algunas medidas como la correcta higiene del pene. Especialmente, el aseo personal diario durante la infancia. Por eso, es indispensable que los hombres se retraigan el prepucio. Llevándolo hacia atrás siempre que se duchen y limpien el glande adecuadamente.

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