Frutas para bajar el colesterol

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Los alimentos pueden ser unos grandes aliados en nuestro día a día. Y es que es cierto es que dicen de que somos lo que comemos, ya que si prestamos un poco de atención a los alimentos que consumimos, estos se pueden convertir en nuestros mejores amigos.

Cuidar la alimentación puede significar no tener que pasar por ningún médico, o al menos en la mayoría de las ocasiones, ya que si somos conscientes de lo que comemos, podemos evitar muchísimas enfermedades tan problemáticas como podría llegar a ser la diabetes o enfermedades relacionadas con el tracto digestivo o circulatorio.

En nuestra sociedad, un gran porcentaje de adultos sufre de colesterol. El colesterol se da cuando la grasa acumulada en el riego sanguíneo está por encima de los niveles que se consideran normales. Hay veces que este colesterol se produce por una enfermedad congénita, sin más explicación. Pero otras veces, en la inmensa mayoría de ocasiones, se produce porque la alimentación y el ritmo de vida que lleva una persona no es el adecuado.

Comer demasiados alimentos ricos en grasas saturadas y azúcares, no tomar alimentos ricos en grasas buenas (como el Omega 3) y llevar una vida sedentaria en la que no se realiza nada de ejercicio, son los ingredientes necesarios para que el colesterol aparezca en nuestra analítica.

Cómo detectar el colesterol.

Para saber si tienes colesterol o no, tendrás que acudir a tu médico de cabecera para que este te mande hacerte una analítica. A esa analítica tendrás que ir en ayunas y habiendo cenado alimentos no demasiado grasos ni calóricos la noche anterior. Lo ideal es que te hagas una analítica general una vez al año, para comprobar el colesterol y también otros niveles importantísimos, como son el azúcar, los glóbulos rojos y blancos, el ácido úrico o el hierro. Con un simple pinchazo puedes hacerte una idea de cómo está tu organismo y así poder tomar las medidas necesarias para solucionar lo que no vaya como debe de ir. Si algo en tu analítica te dice que no estás bien, tu médico ya se encargará de recetarte algo que ye ayude o bien indicarte los cambios en la alimentación y en tu vida en general que debes llevar a cabo para que tu salud mejore.

Diferencia entre colesterol bueno y malo.

Tienes que tener en cuenta que existe, como comúnmente se conoce, el colesterol bueno y el malo. El malo es aquel que produce que la grasa se quede en nuestras arterias, obstruyéndolas y pudiendo provocar ciertas enfermedades cardíacas, como puede ser un ataque al corazón. En cambio, el colesterol bueno es imprescindible para el buen funcionamiento de nuestro organismo porque, principalmente, ayuda a que las grasas contenidas en el colesterol malo no se queden impregnadas en las arterias con el consecuente riesgo de obstruirlas.

Porque debes saber que la mayoría de las cosas que salen mal en una analítica, se pueden curar cambiando la alimentación y haciendo deporte, a no ser que se trate de un caso extremo en el que no haya más remedio que medicar. Pero, si no es el caso, lo mejor es introducir en tu dieta alimentos que te ayudarán a ganar esa batalla contra, como es el caso, el colesterol.

Alimentos recomendados para reducir el colesterol.

El primer alimento imprescindible que debes añadir a tu dieta si quieres bajar tu colesterol, es el ajo. Comer ajos crudos en ayunas todos los días te ayudará a limpiar los niveles de grasa de la sangre. Lo ideal sería comer un par de ajos antes del desayuno durante un mes. Después, volver a hacerte una analítica, para ver si este método te está siendo de ayuda o no.

Si quieres estar sano y bajar tu colesterol malo, también debes incluir en tu dieta cereales que sean ricos en fibra. Pueden ser derivados del trigo, del centeno, de la avena, del maíz… el cereal que tú quieras, pero que sea integral (es decir, que en el proceso que transcurre desde que se recoge hasta que llega a tu mesa no se pierda ninguna parte del cereal y, sobre todo, la cáscara, que es lo que más fibra tiene). La apuesta segura es la avena, ya que es el cereal que más fibra tiene. Además, al comer avena a diario, tu apetito disminuirá en gran medida, ya que este cereal tiene la capacidad de inflarse dentro de tu estómago, reduciendo el hambre durante muchas más horas. Estos cereales tienen la capacidad de hacer que la grasa no se pegue en tus arterias y, por lo tanto, facilita a tu cuerpo la expulsión de las mismas de una forma completamente natural.

Otro de los superalimentos que debes tener en cuenta si lo que quieres es bajar el colesterol de forma definitiva y permanente, es el pescado azul. Este, como pueden ser las sardinas, el atún o el bonito, se denomina así porque tiene una cantidad de grasa en su carne que supera el cinco por ciento, mientras que el pescado blanco solo tiene un dos por ciento de grasa. Pero esa grasa es de las buenas, se denominan ácidos grasos poliinsaturados y ayudan a reducir en gran medida el colesterol. El pescado azul se suele quitar de las dietas de aquellas personas que quieren adelgazar, porque su poder calórico es mayor que el del pescado azul, pero lo cierto es que muchas veces importa mucho más la calidad de lo que estamos comiendo que otra cosa. Hay que aprender a comer, y el pescado azul debería estar en todas las dietas sanas. Lo bueno, además, de comer este tipo de pescado, es que podemos utilizarlo como una fuente importante de proteínas en nuestro día a día, sustituyendo así la carne que es más rica en colesterol malo que el pescado y, por lo tanto, ayudando a nuestro organismo a combatir el colesterol por sí mismo sin necesidad de tener que tomar ningún medicamento.

Los aceites vegetales de calidad también son muy beneficiosos para nuestro organismo, sobre todo si hablamos del aceite de oliva virgen extra. Rechaza todos los aceites vegetales que son perjudiciales para tu salud, como el de palma, el de coco o incluso el de girasol. Y también el de oliva que no sea virgen extra. El aceite de oliva virgen extra tiene multitud de propiedades y es muy beneficioso para la salud; sobre todo hay que tener en cuenta la cantidad de vitaminas que contiene. Por eso aconsejo tomar todos los días un poquito de este aceite. Una buena idea es desayunar una tostada con un poco de aceite de oliva virgen extra que, además de estar riquísima, te ayudará a estar más sano. Además, al tomar este tipo de grasas, estarás dejando de lado las grasas animales, que están repletas de colesterol malo. Así que no se trata de no comer nada que contenga grasa, sino que se trata de elegir el alimento para usarlo a tu favor.

Las bebidas también nos pueden ayudar mucho en esta lucha. En concreto, el té, que además de contener muchísimos antioxidantes y ser diurético, nos ayuda a bajar el colesterol. Sobre todo, el té verde. Si el sabor de este té te resulta muy fuerte (ya que a muchas personas no le suele gustar), es una buena idea incluir un poco de menta en la infusión, ya que esta rebajará el sabor del té verde y encima aportará más beneficios a tu infusión, ya que ayuda mucho al sistema digestivo, lo que te facilitará las digestiones.

Y, sobre todo, las frutas.

También las frutas y verduras son unas grandes aliadas a la hora de disminuir el colesterol malo. Consumir a diario fruta y verdura nos ayudará a estar mucho más sanos. He leído en muchos sitios que se debe restringir el consumo de frutas porque estas tienen muchos azúcares; yo no estoy de acuerdo.

La fruta es rica en vitaminas y fibra, por lo que es muy beneficiosa para nuestro organismo. Sí, tiene azúcar, pero en forma de fructosa, lo que significa que el valor nutricional de ese azúcar sí es aprovechable por nuestro cuerpo y, por lo tanto beneficioso; no como el azúcar procesado que podemos utilizar para endulzar los postres o el café.

Ese azúcar es el realmente perjudicial para nuestra salud y el que debemos eliminar de nuestra dieta. La fructosa contenida en la fruta es altamente beneficiosa para nuestro cuerpo, así que no lo dudes y come toda la fruta que quieras, a la hora que quieras, ya que tu cuerpo te lo agradecerá. En concreto, los aguacates son buenísimos para reducir el colesterol. A pesar de que tienen mucha grasa, esta es grasa beneficiosa para nosotros, como la contenida en el pescado azul. Además tiene muchísimos valores nutricionales, como por ejemplo un gran contenido de potasio (bastante más del que puede contener un plátano), así que es muy buena idea incluir los aguacates en tu dieta y comer al menos dos a la semana.

Los frutos secos, si los consideramos frutas, también son imprescindibles en una dieta saludable y, sobre todo, en aquellas que busquen disminuir los niveles de colesterol de la sangre. Los frutos secos más beneficiosos en este sentido son las nueces, pero las avellanas, almendras, pistachos y cacahuetes también pueden ayudarnos en esta batalla. Sí es cierto que son alimentos bastante calóricos, por lo que no se debería abusar de ellos. Un puñadito pequeño al día del fruto seco que nosotros elijamos será más que suficiente. Por supuesto, deben ser frutos secos naturales, lo que significa que no pueden ser fritos ni contener azúcares o sal, ya que de otra forma se estarían anulando muchas de sus propiedades y estaríamos consiguiendo totalmente todo lo contrario a lo que queremos conseguir.

Otras cosas que debes tener en cuenta.

Como ves, son muchos los alimentos que puedes incluir en tu dieta para eliminar el colesterol. Pero para bajarlo no basta únicamente con esto. Debes cuidar tu alimentación al completo; esto quiere decir que tienes que eliminar la mayor parte de las grasas animales, todos los alimentos que contengan grasas insanas como la bollería industrial, la comida precocinada o la comida rápida y ser muy consciente y cuidadoso con lo que comes. Por supuesto, también debes moverte. El hacer ejercicio es imprescindible si quieres estar sano y, sobre todo, si quieres eliminar el colesterol de tu cuerpo. No hace falta que hagas un ejercicio extremo ni que te mates en el gimnasio todos los días. Vale con caminar al menos media hora al día, ir a nadar dos o tres veces a la semana o hacer algún ejercicio que te guste un par de veces o tres por semana. Elige el que mejor se adapte a ti e inclúyelo en tu rutina.

Por supuesto, ante cualquier duda que tengas, acude a tu médico, pues solo este podrá resolverte todas las dudas que te puedan surgir sobre este tema o cualquier otra cuestión médica. No olvides que es tu salud lo que está en juego y que debes cuidarla.

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