Cuáles son los beneficios del ajo

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Los beneficios del ajo son conocidos a través de la historia en el arte culinario y por sus cualidades curativas. El ajo o Allium sativum, planta de la familia Liliaceae, originario de Asia central, luego cultivado en la cuenca mediterránea. Además, la planta de ajo, tiene hojas planas y alargadas con una capucha como de papel, alrededor de las flores. Han sido halladas, referencias de sus propiedades medicinales en Egipto, en el papiro Ebers del siglo XVI antes de Cristo. Allí, son citados 22 remedios realizados con ajo y se encontró ajo bien preservado en la tumba del rey Tut. Cabe destacar, que durante el imperio egipcio, les pagaban con ajos y cebollas a las personas constructoras de las pirámides.

Mientras que los griegos, Homero, Aristóteles, e Hipócrates citaron sus capacidades curativas, por lo que se cree que los atletas olímpicos mascaban un diente de ajo antes de ir a competir. En India era utilizado para curar heridas, en China ya se utilizaba junto con cebolla  para aliviar cólera y disentería. Vikingos y fenicios, llevaban grandes provisiones de ajo en sus navegaciones y los caballeros de las cruzadas lo distribuyeron por Europa. Después que lo introdujeran a Francia, se hizo popular como agente curativo, el rey Henry IV comía un diente todas las mañanas. En 1770 se usó para combatir la peste de Marsella como ingrediente principal en el vinagre de los Cuatro Ladrones.

Luis Pasteur, lo describió como agente bactericida, porque dedicó parte de su tiempo a estudiar las propiedades antibióticas del ajo. Luego en 1950, el Dr. Albert Schweitzer, lo utilizó en África para tratar el cólera, el tifus y la disentería. De tal modo que los beneficios dela ajo, son conocidos desde la antigüedad como un alimento maravilloso con poderes medicinales. Y para que los beneficios del ajo se hagan notorios, es importante emplearlo a diario en los alimentos que consumimos.

Los beneficios del ajo y sus propiedades curativas

Los beneficios del ajo

Composición química del ajo. Un alimento muy nutritivo

El ajo pertenece a la misma familia de los lirios, pese a ser conocido como la rosa que huele mal. Los componentes más activos del ajo fresco son alicina, un aminoácido y alinasa, una enzima, responsables de su fuerte olor. Estos, se convierten en compuestos de azufre, sin embargo, su composición varía según la riqueza del suelo donde se cultiva.

Vitaminas A, B1, B2 y C.

Múltiples minerales, azufre, yodo, calcio, sodio, fósforo, sílice, hierro, manganeso, zinc, selenio y germanio.

Bioflavonoides.

Efectos del ajo sobre la salud

  • Antioxidante que actúa combatiendo los radicales libres.
  • Antimicrobiano efectivo contra gran variedad de microorganismos productores de infecciones, de allí su poder medicinal en muchas enfermedades.
  • Expectorante y mucolítico que regula y reduce la secreción de moco en vías respiratorias.
  • Estimulante, modulador y fortalecedor del sistema inmunológico al que hace más resistente para prevenir y curar las enfermedades.
  • Descongestionante porque tiene capacidad antiinflamatoria sobre las membranas mucosas, especialmente sobre la del aparato respiratorio.
  • Antimutagénico con efecto inhibidor de la actividad de agentes capaces de producir mutación en el ADN de las células.
  • Anticoagulante capaz de alargar los tiempos de coagulación, de modo similar al ácido acetilsalicílico o aspirina.
  • Calmante excelente para aliviar el dolor y las molestias en muchos padecimientos.
  • Vermífugo que combate las infecciones parasitarias por vermes, lombrices o helmintos.
  • Desinfectante.
  • Depurativo.
  • Vigorizante eleva la energía vital del cuerpo contribuyendo a un mejor desempeño.
  • Hipotensor enérgico muy útil para bajar la tensión.
  • Aperitivo que aporta un sabor muy peculiar y atractivo al paladar como aderezo, aliño o complemento en las comidas.
  • Antipútrido.
  • Recuperador de la memoria, cualidad que se le atribuye posiblemente a su contenido en vitaminas y minerales, vitales para el funcionamiento del organismo y el sistema nervioso.
  • Embellecedor del cutis.
  • Prolongador de la vida o estimulante de la longevidad por medio de mejorar la actividad de las células y los tejidos.

Eficacia de los beneficios del ajo para el tratamiento de numerosas enfermedades

Disminuye la coagulación excesiva de la sangre

Reduce la viscosidad de las plaquetas, elementos formes que forman coágulos sanguíneos; inhibe así, agregación plaquetaria y aglutinación de glóbulos rojos en la sangre por lo que alarga los tiempos de coagulación. De tal modo, que es alimento de primera línea en las dietas, para ayudar a prevenir ataques cardíacos y trombosis.

Reduce el colesterol y mejora la función cardiovascular

Uno de los beneficios del ajo, más notable, es la disminución de los niveles de colesterol y la presión sanguínea, cuando se consume como alimento o complemento. Es uno de los alimentos más potentes para reducir la tensión arterial, tanto diastólica o baja como sistólica o alta. Además, previene enfermedades cardíacas porque estimula el aumento del colesterol bueno o HDL y reduce el colesterol malo o LDL; ayuda a detener la formación de placas de ateroma e impide el engrosamiento patológico de las paredes de las arterias. Uno de los beneficios del ajo, que lo hace protector cardiovascular, es que reduce los radicales libres, inhibiendo sobrecarga oxidativa. En definitiva, ayuda en la prevención de enfermedades coronarias y accidentes vasculares cerebrales.

Ayuda a disminuir y estabilizar niveles de azúcar en sangre

Es un alimento que debe estar presente en las comidas de diabéticos. Además, contribuye al incremento de la cantidad de insulina disponible en el torrente sanguíneo.

Cualidades anticancerígenas

Su bulbo es reconocido anticancerígeno, ya que  contiene compuestos de azufre o sulfuros alílicos, que contribuyen al desalojo de carcinógenos. También, el importante complejo de antioxidantes que contiene, como el selenio y los bioflavonoides, son responsables de su eficacia contra el cáncer. Estos antioxidantes encontrados en el ajo, protegen al organismo frente a la lesión celular producida por los radicales libres, por lo que puede contribuir a inhibir el crecimiento de algunos tumores. De tal modo, que se ha demostrado que el ajo bloquea la formación de carcinógenos potentes como las llamadas nitrosaminas.

Excelente aliado del sistema inmunológico

Su mecanismo de acción en el sistema inmunológico, tiene relación con que sus compuestos sulfurados aumentan la defensa del organismo. Ya que, los glóbulos blancos mejoran su funcionamiento, que en presencia de antioxidantes aumentan sus actividades en el torrente sanguíneo; las células T se estimulan, por lo que las citotóxicas asesinas tienen mayor capacidad de destruir células tumorales o cancerígenas. El ajo, ayuda al sistema inmunológico a hacerse resistente frente a procesos infecciosos, sirve para prevención y tratamiento de enfermedades.

Es un antimicrobiano natural

Tiene propiedades antivirales, antibacterianas y antifúngicas que lo hacen efectivo contra el virus coxsackie, el herpes simple y  el citomegalovirus. Contribuye a la eliminación de levaduras y también contra las amebiasis, entre otras infecciones que afectan el  tracto gastrointestinal. Está demostrado que el ajo, es eficaz contra estafilococos, estreptococos, Echerichia coli, salmonella, cólera, Helicobacter pylori, candida albicans y otros.

Otros de los beneficios del ajo

Entre otros, de los beneficios del ajo, está el facilitar la digestión de carnes y grasas por parte del organismo. En general, en el sistema digestivo, contribuye a eliminar los gases, otras molestias estomacales.

Puede actuar como quelato para eliminar los metales pesados tóxicos del organismo, como el mercurio o el plomo.

El ajo puede ser empleado en usos externos, como cataplasmas para tratamiento de heridas, cortes y erupciones de la piel. Asimismo, el aceite de ajo caliente aplicado como tópico, se puede utilizar para el tratamiento de algunos procesos infecciosos cutáneos.

Un alimento bueno para todo

Los beneficios del ajo

Indicaciones terapéuticas donde se aprovechan los beneficios del ajo para combatir enfermedades

  • Hiperuricemia o ácido úrico elevado y gota.
  • Amebiasis o disentería amebiana.
  • Anemia.
  • Arteriosclerosis.
  • Artritis.
  • Asma.
  • Bronquitis. El ajo tiene unas propiedades descongestionantes, antivirales y antibacterianas que lo convierten en un tratamiento muy efectivo para la bronquitis.
  • Catarros.
  • Ciatalgias o dolor del nervio ciático.
  • Hipercolesterolemia o colesterol elevado.
  • Aspecto marchito del cutis.
  • Debilidad o fatiga generalizada.
  • Diabetes mellitus.
  • Diarreas persistentes.
  • Enterocolitis.
  • Enfriamiento o golpe de frío.
  • Flebitis o problemas de varices en las venas.
  • Parasitosis intestinales, helmintiasis, strongiloidiasis, trichuriasis, entre otras.
  • Hemorroides.
  • Hipertensión arterial.
  • Histeria.
  • Inapetencia, falta o pérdida del apetito.
  • Insomnio, falta o pérdida del sueño.
  • Trastornos biliares.
  • Emponzoñamiento o mordeduras de serpientes y perros rabiosos (como tratamiento de primeros auxilios, mientras se realiza el traslado al médico).
  • Picaduras de insectos (abejas, hormigas, arañas, mosquitos y otros), con precaución, porque el exceso quema la lesión.
  • Nerviosismo.
  • Neurosis.
  • Sobrepeso y obesidad.
  • Palpitaciones.
  • Trastornos intestinales.
  • Putrefacción del colon.
  • Rabia.
  • Reumatismos.
  • Ronqueras o disfonías.
  • Tuberculosis (sin quitar el tratamiento médico, con el que se debe tomar en conjunto).
  • Úlceras de diferentes etiologías, internas y externas, estomacales, en extremidades..
  • Pies de atletas.

Recomendaciones

El ajo se puede consumir crudo o cocido, en forma de tabletas, cápsulas, tinturas y jarabes, aplicados interna o externamente.

En estados normales y ante la presencia de cualquier infección, es recomendable agregar ajo fresco, crudo, cortado o troceado; en todas las comidas 2 a 3 veces al día o bien tomarlo en cápsulas, para proveer los beneficios del ajo.

La utilización externa, permite hacer cataplasmas con ajo fresco, rayado o triturado, colocado directamente sobre lesiones o erupciones. De esta forma, que en los emplastos se puede emplear solo o combinado con miel, aceite de oliva o yogur.

Precauciones

Su uso en dosis muy excesivas puede ocasionar mareos, vómitos, cólicos, diarrea, dolores de cabeza, en riñones y de estómago. Tampoco, es conveniente administrarlo en aplicaciones tópicas en personas con enfermedades de base en la piel, ni excesivamente en jaquecas.

El empleo de ajo, está contraindicado en personas que toman el anticoagulante warfarina porque podría aparecer interacción con el medicamento.

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