Posturas para tener sexo de espaldas

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Es una gran preocupación, tarde o temprano, en cierta etapa de la pareja la innovación en el sexo. Caer en la rutina es algo peligroso pero nada definitivo. Hay muchas formas de evadirse de este peligroso enemigo. Lo importante es siempre tener una comunicación sana y sincera.  Una solución bastante efectiva es probar nuevas posturas para tener sexo de espaldas. Ya que se experimentan sensaciones nuevas y probablemente placenteras que ayudan a reducir el estrés.

Posturas sexuales

Posturas sexuales de espaldas

Cuando sentimos la necesidad o el impulso de dar un giro a nuestra relación en el apartado sexual buscamos soluciones. Siempre probamos nuevas posturas. También cambiamos de entorno, contexto y rol para crear cierto dinamismo. De esta manera evitamos que el sexo se convierta en algo aburrido. Muchas personas sienten cierta inseguridad con su cuerpo al tener sexo de espaldas. De esta forma no perciben las reacciones que necesitan para obtener la afirmación de sentirse deseadas. Pero es muy recomendable despojarse de todas esas inseguridades y complejos para empezar a practicar el sexo de espaldas

Posturas relajadas

  1. Una de tantas posturas gratificantes para ambos es con uno de los dos tumbado boca arriba para que la otra persona pase a colocarse encima. Es una postura con muchas posibilidades. Permite a la persona que está tumbada tocar a su pareja y a la vez disfrutar de las vistas. Mientras que a la persona colocada arriba le permite marcar el ritmo, dejar que se encargue la otra persona, llevar el encuentro cómo quiera en cada momento y a la vez poderse estimular ella misma. En esta postura no suele haber contacto visual, al menos prolongado. Pero si es totalmente posible intercambiar miradas. Ya que la persona de espaldas puede girar ligeramente para compartir una mirada de complicidad y pasión durante el acto.
  2. Un ligero cambio podría ser que la persona que está tumbada se coloque sentado en una silla o el borde de la cama. Esto logrará diferentes experiencias y mayor movilidad por parte de ambos.
  3. La siguiente opción es muy completa. Ya que permite a las dos personas el contacto visual permanente, en caso de desearlo. Y la posibilidad de poder besarse mientras se esté practicando sexo en esta posición. Se trata de las dos personas tumbadas de lado mirando a la misma pared. La persona que da la espalda coloca su pierna que no apoya en la cama encima de las piernas de su compañero, quedando así entrelazadas facilitando la penetración. En esta ocasión el ritmo lo lleva, en principio, el que esta detrás. En esta variedad encontrarás una sesión de sexo muy intimo por sentir a la otra persona tan cerca en todas las partes del cuerpo. No impedirá que se puedan intercambiar caricias o tocamientos por lo que es una variante muy completa. Y una de las mejores para sentir a tu pareja cerca.

Postura popular

  1. «El perrito» es la más conocida de todas. Está postura se trata de la persona activa colocada detrás de rodillas y la otra persona de rodillas y manos apoyadas. Simulando así la forma de un perro. A parte de ser la más conocida, suele ser la preferida ya que permite una penetración muy profunda y directa.
  2. Hay una variante partiendo de esta posición. Una es que la persona situada delante arquee un la espalda hasta tener la cabeza casi apoyada en al cama. Consiguiendo así la inclinación del ano, haciendo la penetración más profunda todavía. Es una variación muy ventajosa para los hombres que no tengan un pene de tamaño medio.

Posturas exigentes

  1. Si queremos experimentar más y no practicar sexo siempre en la cama se puede probar con la persona de pie y la otra persona agachándose sin apenas doblar las rodillas al mismo tiempo que es sujetada por las muñecas por el compañero. Al tener la espalda bajada también estarás consiguiendo hacer más profunda la penetración. Provocando un mayor disfrute a tu compañero estando el orificio de entrada más estrecho debido a la no relajación de los músculos.
  2. La variante de esta posibilidad es «la carretilla» . Consiste precisamente en que la persona agachada apoye las manos en el suelo a la vez que es sujetada por la cintura quedando los pies entrelazados con la espalda del compañero. Un posible impedimento a considerar es que exige un esfuerzo extra por ambas partes. Por lo que se debe estar en, más o menos, forma para que dure. Es una buen complemente que ayuda a adelgazar haciendo ejercicio.
  3. Es importante considerar los gustos de cada persona en las relaciones íntimas ya que a algunos puede que les guste dominar y a otros ser dominado o simplemente varias entre esas dos opciones. La posición de «el domador» permite al hombre tener el dominio completo de la situación. Consiste en una persona tumbada boca abajo con los glúteos ligeramente inclinados y la pareja encima haciendo uso de sus manos para apoyarse en la cama para evitar la incomodidad de la persona que está debajo ya que evitará que sea dañada al tener que soportar el peso de una persona encima.

Posturas de espaldas para el sexo

Consejos

Siempre es importante tener una comunicación fluida y sin tabúes acerca de las preferencias de cada uno. Si se dice de la forma adecuada no tiene porque ser un ataque y si se recibe el mensaje con buena actitud no tiene que ser una crítica, sino un consejo que deberíamos escuchar. Tener una vida sexual sana y placentera es un paso importante para ser feliz.
Tampoco, bajo ningún concepto deberíamos estar en una postura en la que sintamos dolor en la espalda ya que corremos el riesgo de lesionarnos.

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