Cómo amar sin poseer

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El amor es uno de los sentimientos más bonitos que existen y que más suele gustar a los demás. La persona que derrocha amor también suele recibirlo, pues en muchas ocasiones, desata lo mismo en aquellas personas de su entorno. Ahora bien, aunque el amor tiene muchas ventajas positivas, también puede convertirse en un sentimiento negativo y tóxico, que pueda causar daños en la persona misma y en las que recae. El amor, cuando se vuelve negativo, no es sano y no se disfruta. Amar sin poseer es uno de los factores más difíciles que existen, no obstante es necesario para disfrutar del amor de la manera más bonita posible.

Si quieres saber por qué es tan importante despegar la posesión del amor, y cómo puedes hacerlo, te invito que sigas leyendo este artículo. Aquí hablaremos sobre ello, dándote a entender que el amor puede ser muy positivo, pero también muy negativo tanto para el que lo emite como para el que lo recibe.

El amor y sus falsas creencias

Posiblemente, en tu vida tendrás a determinadas personas a las que quieres. No necesariamente nos referimos a amor de enamoramiento, sino a amor afectivo. Tu pareja, tus padres, tus hijos, tus amigos íntimos. Todos tenemos elaborado nuestro círculo social más próximo con aquellas personas a las que queremos especialmente y por las que daríamos mucho más que por otras personas que ocupan un lugar secundario en nuestro ambiente más próximo.

No obstante, durante mucho tiempo nos han hecho creer que el amor es poseer. Por ello, muchas personas se toman la libertad de influir sobre las conductas de la persona a quien ama. Mucha gente ha cambiado su forma de vestir, de relacionarse e incluso de ser por contentar a las personas de su entorno. Otras personas han exigido estos cambios de manera verbal y directa. Aunque actualmente cada vez son menos las personas que ceden a estas peticiones, aún existen unas creencias implícitas relacionadas con el amor que no se deberían de seguir manteniendo.

Cómo amar sin poseer

La persona posesiva

Aquellas personas que creen que por amar a alguien ya lo poseen, son personas posesivas que quieren poseer el control de todo aquello que les rodea. También de las personas que forman su círculo social. La posesión no es una característica del amor, sino una característica de la personalidad. Por ello, el verdadero amor no supone poseer a aquello que se ama. Sino más bien al contrario, supone dejarlo ir cuando sea necesario y cuando la otra persona lo necesite.

Esta necesidad de posesión puede deberse a diferentes aspectos de personalidad que no funcionan demasiado bien. La dependencia física y emocional puede estar implicada, propiciada a su vez por una baja autoestima o un pobre autoconcepto personal. Esto genera una inseguridad que, unida a otros problemas, crea la necesidad de control. El miedo a perder a las personas de nuestro lado también influye en la necesidad de posesión. No obstante, debemos entender que, cuanto más intentemos poseer a alguien, más lejos se termina marchando.

Una de las respuestas más visibles y evidentes de la posesión son los celos. La persona celosa es aquella que tiene miedo de perder a la persona que quiere, y esto es debido a la necesidad de posesión. Esta necesidad, así como los celos, suponen muchos problemas relacionales y pueden incluso ser el detonante de rupturas sentimentales.

Si, por el contrario, eres tu quien sospechas que tu pareja te intenta poseer, te recomiendo salir de dudas con el siguiente artículo: «Cómo saber si mi pareja es posesiva«.

El amor no supone posesión; es un acompañamiento

Las personas tenemos nuestro círculo social, una red a la que pertenecemos y formamos. Ese círculo está compuesto por aquellas personas a las que nos ata la biología, como nuestra familia. También la forman aquellas otras personas con las que estamos conectados a nivel emocional, como nuestras parejas o amigos.

Lo cierto es que una persona no pertenece a nadie; ni siquiera a su familia. Más bien elige a otra persona como compañera de camino, de manera libre y soberana. De la misma manera que realiza esta elección, también puede decidir cuando seguir por otro camino, en soledad. O cuando escoger a otro acompañante, siempre y cuando su decisión no suponga una falta de respeto hacia los demás.

Al fin y al cabo, la persona debe vivir su propia vida, con sus propias decisiones. Es libre para llegar, y para marcharse. No debe ceder ante chantajes, y mucho menos ante amenazas.

La persona que usa los chantajes y las amenazas para poseer a otra persona demuestra que no tiene un buen control sobre su área emocional. Trabajar en ella será un aspecto clave para conseguir llegar a amar sin poseer.

Cómo amar sin poseer

Consejos para evitar relacionar el amor con la posesión

Si tu visión del amor va unida a la de la posesión, puedes intentar incorporar estos consejos a tus emociones. Con la práctica, podrás integrarlos en tu forma de pensar y entender que el amor no necesita posesión para ser un verdadero amor.

  • La persona que posee no ama de verdad. No se enamora de la persona en si, se enamora de la seguridad que le transmite.
  • Cuando una persona ama de verdad, quiere lo mejor para la persona a la que ama. Muchas veces, lo mejor para ella no es lo mejor para nosotros. Pero nos complace enormemente que sea lo mejor para ella, porque su felicidad es parte de nuestro sentimiento hacia ella.
  • La posesión, tarde o temprano, produce problemas en la pareja. Es capaz de romper relaciones. Todos los días mueren amores por ello.
  • Cuando queremos influenciar sobre otra persona, le estamos cortando las alas y le prohibimos cambiar. Las personas cambian constantemente, de manera inconsciente. Forma parte de la evolución personal. Querer evitar estos cambios va en contra de la naturalidad.
  • Si eres una persona posesiva, demuestras que tienes un serio problema de confianza. Deberás analizar por qué se da ese problema. Puede que sea un problema tuyo, o puede que esté influenciado por algunos comportamientos de la otra persona. Tratar este problema juntos puede ser el inicio del final del problema.
  • Debes tratar a los demás como te gustaría que te trataran a ti. Si no quisieras tener una pareja celosa, tampoco lo seas tú. Si no quieres que alguien te diga cómo debes actuar ante ciertas situaciones, tampoco te tomes la libertad de decirlo tu. Cuando tengas la necesidad de hacerlo, ponte en la situación de la otra persona.
  • Además de seguir todos estos consejos, te recomendamos leer nuestro artículo «7 consejos para mantener una relación de pareja«. Puede ayudarte a saber que debes hacer para crear una relación positiva entre tu pareja y tu.

Cómo amar sin poseer

A modo de conclusión

A pesar de lo que mucha gente cree, el amor no implica posesión. No por amar a una persona la poseemos ni podemos exigir cambios en su comportamiento o su forma de ser. La persona que intenta poseer busca un beneficio propio, en vez de un beneficio en el otro. Además, la posesión dice mucho de quien la emite; deja a la vista algunos problemas de personalidad, como una falta de autoestima o un egoísmo extremo. En cambio, cuando una persona es capaz de amar sin poseer, demuestra que su amor es verdadero y que no tiene tintes egoístas o tóxicos.

La posesión destruye parejas y otras relaciones, por lo que no resulta nada positivo para nuestras vidas.

Si eres incapaz de amar sin poseer y esto está provocando problemas en tu relación de pareja o en otro tipo de relaciones, te recomendamos que busques ayuda psicológica. En ella, encontrarás los recursos necesarios para liberarte del sentido de posesión, al mismo tiempo que estarás mejorando tu vida personal y tus relaciones con los demás.

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