Cómo curar el pie de atleta

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El pie de atleta o tiña pedis es una infección fúngica, es decir causada por hongos que aparece con mayor frecuencia en ambientes cálidos y húmedos. Cabe destacar, que es la infección por hongos más común, sumamente contagiosa, frecuente contraerla en gimnasios, piscinas y sus vestuarios.

Los hongos del pie de atleta se alojan preferencialmente entre los dedos de los pies. Porque las células muertas de la piel y las callosidades de los pies representan medio de cultivo y hábitat ideal.

Existen factores como los antibióticos, algunos fármacos como por ejemplo los glucocorticoides y las radiaciones, que son capaces de destruir la flora bacteriana normal de la piel y disminuir las defensas propias de nuestro sistema inmunológico. Favoreciendo que el hongo del pie de atleta se disemine más rápido.

¿Cómo podemos identificar el pie de atleta?

Síntomas

  • Inflamación.
  • Ardor o sensación de quemazón.
  • Prurito o picazón.
  • Descamación, grietas y ampollas.

Cómo curar el pie de atleta con plantas medicinales

Pau d’ arco o arco de palo

Un árbol originario de América del Sur que tiene muchas propiedades medicinales. Su nombre rememora a los indios de la región que utilizaban su dura madera para construir sus arcos para cazar. Pero, también lo utilizaban desde tiempos antiguos para hacer medicinas. Se toma preparando su corteza en infusión caliente y también, se usa externamente aplicándolo de forma tópica.

Para el pie de atleta se prepara una infusión concentrada para hacer un baño nocturno de pies. Cuando el agua está tibia se introducen los pies, previamente limpios y se dejan sumergidos durante 20 a 30 minutos todas las noches antes de dormir. Luego, se retiran y se secan bien, que progresivamente se sentirá alivio.

Aceite de árbol de té

Combate de manera eficiente el pie de atleta. También, se utiliza preparando un baño de inmersión para los pies todas las noches. Se colocan 20 gotas de aceite por cada litro de agua tibia y se sumergen los pies durante media hora antes de dormir. Posteriormente, se secan bien los pies y se colocan unas gotitas directamente, frotando sobre las lesiones.

Orégano y/o tomillo

El orégano y el tomillo, contienen en su composición química, una sustancia llamada timol, que tiene poder bactericida y fungicida. Así, que podemos triturar sus hojas frescas y colocar el concentrado resultante, directamente sobre las lesiones del pie de atleta. Obtendremos muy buenos resultados, por su potencial natural  desinfectante y antiséptico.

Medidas para prevenir el pie de atleta

En vista de que los hongos actúan también de forma oportunista, teniendo predilección por nuestro organismo cuando nuestro sistema inmunológico está débil. Hay muchas medidas que podemos aplicar en nuestra vida cotidiana para prevenir el pie de atleta y otras infecciones micóticas:

  • Tener una alimentación saludable

Una vez más se hace presente el principio de “somos lo que comemos”. Una alimentación saludable, con un consumo diario de frutas y vegetales, es vital. Ya que, fortalece nuestro sistema inmunológico, haciéndonos menos susceptibles a contraer infecciones oportunistas. Es bien sabido que las vitaminas, los minerales y oligoelementos, nos hacen resistentes y fortalecen nuestro organismo. A parte de eso, las frutas, los vegetales cuando están crudos, el pescado, el pollo preparado sin piel, los cereales integrales y el yogur contienen acidophilus. El mismo es un lactobacilo, que se considera probiótico, ya que forma parte de nuestra flora bacteriana normal. Lo que algunos piensan, que puede tener algún efecto beneficioso porque podría también a contribuir en la defensa del organismo.

  • Los alimentos procesados y basura nos debilitan

Los alimentos industrializados, con aditivos químicos perjudiciales, que no contienen ningún valor nutritivo, no nos aportan nutrientes funcionales. Con lo cual, no nos proveen de ningún beneficio al organismo y a pesar, de que nos mantienen el peso corporal o incluso nos hacen obesos, no favorecen ni facilitan las funciones de nuestras células y tejidos. De tal manera, que haciendo a nuestro sistema inmunológico más débil, nos hacen más susceptibles a contraer enfermedades. Y entre ellas, el pie de atleta que aparece con mayor facilidad.

Garantizar en nuestra dieta diaria los alimentos que contienen todas las vitaminas fortalece nuestro sistema inmune, como ya hemos visto. Pero, podemos tomar suplementos multivitamínicos que las contengan y así las infecciones oportunistas no se presentarán.

  • Secar bien los pies

El hecho de mantener bien secos los pies, hará que el pie de atleta no encuentre alojamiento en nuestro cuerpo. Ya que, para diseminarse necesita un medio de cultivo húmedo para habitar. Por ello, es importante secarnos bien los pies, detalladamente entre los dedos, usando las toallas una sola vez y lavarlas. Para ello, es recomendable utilizar detergente y lejía o cloro como desinfectante de la tela.

  • Usar calcetines o medias de algodón

Ya que, otros materiales sintéticos pueden favorecer el hábitat del pie de atleta, impidiendo que se cure. Hay que cambiarse los calcetines o medias, todos los días y lavarlas con agua jabonosa y cloro o lejía.

  • Asear los zapatos

Expongamos en lo posible, durante largos períodos de tiempo los zapatos a la luz del sol. Además, podemos colocar ajo cortado en pequeños trocitos o triturado en el interior de los zapatos durante varios días. Si son de cuero, el ajo se absorberá y funcionará como limpiador, para no preservar los hongos en su interior. También, podemos aplicarle a los zapatos y a nuestros pies un poco de ajo en polvo, que actúa como buen desinfectante del pie de atleta.

  • Baño de inmersión para los pies de vinagre y agua

Hacer una mezcla de partes iguales de agua y vinagre para sumergir los pies. Esto se hace todos los días durante un periodo de tiempo de 15 a 30 minutos. Luego, hay que secarse bien los pies y en especial entre los dedos para aplicarse unas gotitas de aceite de oliva.

  • Inmersión de los pies en agua y sal

Es prácticamente el mismo procedimiento del baño anterior, pero con la diferencia de la preparación de la solución. La misma, se prepara con medio litro de agua tibia y tres cucharadas de sal para sumergir los pies durante 15 minutos. Igualmente, deben secarse muy bien, posteriormente con una toalla limpia.

  • Compresas frías con solución de Burow

La solución de Burow contiene acetato de calcio y sulfato de aluminio, compuestos que tienen propiedades astringentes, antipruriginosas y antisépticas. Por lo que, en el pie de atleta son muy útiles, para calmar el dolor, la picazón y los molestos síntomas locales que produce. De tal modo, que se usa, empapando una torunda o bolita de algodón blanco estéril con la solución de Burow. Vale la pena señalar, que ésta solución se puede adquirir de venta libre en las farmacias. Y se debe aplicar 2 o 3 veces al día sobre las lesiones, hasta que ya estén curadas.

  • Utilizar chanclas, chancletas u otras protecciones en los pies

Sobre todo en los suelos de áreas comunitarias, como vestuarios, baños, gimnasios, etc. Donde el contacto directo de todo público expone a cada persona a todo tipo de gérmenes. Entonces, los hongos y el pie de atleta consiguen allí un lugar perfecto de alojamiento y diseminación. Además, es importante tener como precaución, no prestar los enseres personales. Como por ejemplo, toallas, zapatos, zapatillas, calcetines, chanclas o chancletas u otro de contacto con los pies.

¿Cuándo debemos visitar al médico por un pie de atleta?

Lo ideal es visitar al médico siempre que tengamos un problema de salud y el pie de atleta lo es. Sin embargo, la sobreinfección es el motivo que debe hacer indispensablemente necesario visitar al médico ante un pie de atleta. Por ejemplo, si pasado un mes no hay mejoría de los síntomas. Si las grietas o las ampollas se tornan purulentas, si aparece fiebre, si el pie o la pierna se hinchan. Todos, son señales de que tenemos la obligación de visitar al médico, por indemne que parezca el pie de atleta.

¿Hay alguna otra situación que debamos tener como alerta?

Las complicaciones

Que no suelen ser mayores, porque no llegan a poner en compromiso la vida. Pero son necesarias a tener en cuenta:

  • Cuando el pie de atleta se acompaña de onicomicosis u hongos en las uñas de los pies

Ya que la infección simultánea puede complicar el pie de atleta, con una sobreinfección, retardando su curación y expandiendo las lesiones. Es importante en éste caso, acudir al médico y/o al podólogo para que nos asesore mejor.

  • Si el pie de atleta es recurrente

A parte de buscar ayuda médica, es necesario que revisemos nuestros hábitos de higiene personal. Seguramente, estamos fallando en algunas medidas de asepsia y antisepsia de nuestro propio cuerpo o de nuestros enseres íntimos personales. Siendo indispensable, que tomemos las medidas correctivas al respecto, para no continuar siendo el alojamiento constante de infecciones por hongos.

  • Cuando el pie de atleta se asocia con otras infecciones por hongos

Si la persona afectada con el pie de atleta, también padece de infecciones fúngicas en otras zonas del cuerpo. Como por ejemplo, hongos en áreas de la ingle o de pliegue (axilas, región inferior de los senos, etc.). Es de vital importancia que reciba tratamiento simultáneo, para conseguir la cura de todas las lesiones de su cuerpo.

 

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