Cómo excitar a las mujeres sin penetrarlas

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Una estrategia que hace que todo hombre se haga desear, es excitar a las mujeres sin penetrarlas. Porque, esto hace que durante el aproximamiento sensual las chicas arranquen motores y se sientan listas para cualquier cosa. Pero, todo va a depender de lo que buscamos cuando queremos excitar a las mujeres sin penetrarlas. Pues, de pronto solo queremos que ellas nos deseen y no nos dejen por nada. O bien, queramos que ellas se destaquen activas dentro del juego sexual y esto les sirva de incentivo para continuar. Entonces, allí estaremos listos para pedirles hasta sin palabras un poco de sexo oral, las podemos guiar para que nos practiquen unos regocijantes ejercicios para que nuestro pene se haga aún más grande y erecto, que se expongan a nosotros sin limitaciones para que podamos continuar al máximo con lo que queramos. Al mismo tiempo, satisfaciéndolas y que a ambos nos guste.

De hecho, todo hombre tiene que saber que en una relación sexual la penetración no es lo único que una mujer busca. Así, los juegos preliminares y excitar a las mujeres sin penetrarlas es una herramienta que todos debemos poner en marcha. Ya que, el sexo orientado solo a la penetración se convierte en algo sumamente aburrido. Además, se ganará tarde o temprano el rechazo de nuestra chica. Con lo cual, estaremos corriendo el riesgo hasta de que nuestra relación de pareja fracase. Lo que es fundamental que todo hombre concientice. Porque el sexo es una necesidad y una norma de primera línea para mantener cualquier relación de pareja. De allí, que el contacto sexual frecuente, satisfactorio en constante innovación entre ambos es fundamental. Todos los hombres podemos estar seguros que si somos cuidadosos y detallistas con este aspecto, aseguraremos que nuestra chica permanezca a nuestro lado.

Excitar a las mujeres

Cinco estrategias para excitar a las mujeres sin penetrarlas

1. Los excitantes besos dulces

Primero, comencemos con unos besos dulces que marquen un caluroso inicio. Ya que, por si solos sirven para excitar a las mujeres sin penetrarlas. Claro está, cuando son dados como debe ser. Cerrando los ojos, sintiendo y haciendo sentir al máximo los impulsos que nos motivan.

2.Las caricias son el lenguaje del tacto

Acariciar es una manera de expresar nuestro lenguaje corporal. Ya que, con ellas podemos recorrer hasta los espacios más recónditos del cuerpo de nuestra chica. Por ejemplo, unas caricias suaves pero sensuales sobre sus senos, son sumamente excitantes. Si a esto le vamos añadiendo intensidad, alternando con besos, chupetones y mordisquillos cargados siempre de sensualidad serán realmente placenteros. No solo se trata de utilizar nuestras manos. Por ello, también podemos lamer, succionar y juguetear con los pechos de ellas. Pues, cuando se trata de excitar a las mujeres sin penetrarlas esto les encanta.

Sin embargo, los hombres debemos saber que a toda mujer quiere que nos esmeremos en excitarlas progresivamente trabajando sus pechos. Pero, cuando ya las tenemos listas para ser penetradas debemos hacerlo con delicada sensualidad y fuerza. Entonces, una vez que las hemos penetrado e introducimos por completo nuestro pene lo más profundo posible que podamos. Al mismo tiempo, continuamos excitando sus pezones como que si chupáramos un biberón, estimulando y estimulando. Entre otros procesos orgánicos que le ocurren, en ella se incrementan en ese momento los niveles de hormona oxitocina. Estos contribuyen a que aparezcan y se aceleren las contracciones en su útero y el resto de su aparato reproductor. Lo que ayuda a que tenga un orgasmo placentero.

Excitar a las mujeres

Aparte, de que para nosotros de seguro implicará también más placer. Porque, sentiremos como las contracciones en su vagina aprietan nuestro pene, como se entregará a nosotros y permitirá que la dominemos por completo en ese momento tan especial. Asimismo, podemos observar como sus pechos se aumentan de tamaño y sus pezones se hacen más turgentes en respuesta a nuestros estímulos.

3. Expresarle lo mucho que nos gusta

A toda mujer le gusta sentirse deseada y querida. Por eso, una buena estrategia es decirle con pocas palabras y/o con susurros que nos gusta. O bien, que la queremos y que nos encanta este momento con ella. Adicionalmente, cuando ya está bien encendido el encuentro les resulta excitante que les pidamos algunas cosas. Utilizando como excusa oportuna que la necesitamos, la queremos. Por ejemplo, decirles que nos gustan sus pechos, su vulva, su vagina, en fin, con las palabras que sean. Pero decirlo con deseo y bien ajustados a la situación las excita. Asimismo, indicarles que hacer para nosotros les suele gustar mucho.

En definitiva, los hombres debemos saber que a toda mujer le gusta que seamos un corderito en casa. Pero, el león fiera que manda en la cama. Allí, no debe quedar la menor duda de quién manda. Pues, eso a ellas les enloquece, saber que tienen un verdadero macho que suple sus necesidades. Y si somos capaces de excitar a las mujeres sin penetrarlas. Entonces, estamos en capacidad de sostener una relación de pareja estable y que perdure con una vida sexual satisfecha. Eso para una mujer está en primera línea, “el buen sexo” que la haga feliz. Y para ello estamos nosotros.

4. Sexo oral o cunnilingus

Hacerle el sexo oral a una mujer es una forma de contacto sexual muy excitante. Tanto para ella como para nosotros. Así, que practicarlo disfrutándolo y haciendo que nuestra compañera lo disfrute. Simplemente, hará que se excite sin que la hayamos penetrado. Así, que el cunnilingus, significa literalmente con la lengua. Esto tiene por fin acariciar con nuestra boca sus partes genitales en menor o mayor proporción. Por ejemplo, podemos manipular con suavidad su clítoris, retraerlo cuidadosamente y estimularlo delicadamente. Chupando, acariciando con nuestra boca con cuidado de no ocasionar daños, recordemos que son mucosas y son partes muy sensibles.

5.Usar nuestras manos

Nuestras manos son el órgano ejecutor de nuestro sentido del tacto. Por ello, las caricias, el toqueteo, las sensaciones que podemos recoger y proporcionar con ellas son infinitas. Tanto, que hasta podemos hacer que una mujer se venga con nuestra mano. Dado que con nuestros dedos podemos buscar, encontrar y estimular el punto G femenino hasta producir un orgasmo en la mujer.

 

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