Cómo hacer un chupetón

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Si alguna vez nos hemos preguntado, cómo hacer un chupetón. Entonces, hallaremos la respuesta aquí. Lo primero, es definir que es un chupetón, moretón, chupada, morado o moretón. Se trata de una lesión hecha por succión generalmente con la boca o sugilación, de la piel. Lo que produce la equimosis o hematoma local. Casi siempre, durante la excitación y el acto sexual. Ya sea, de manera consciente o inconsciente, como marca de amor y/o pasión. Sin embargo, hay casos en los que se da como producto de agresiones o abusos, generalmente, sexuales. Suelen hacerse en el cuello. Pero, también en cualquier otra parte del cuerpo. Debido a que se producen por la extravasación de sangre hacia la superficie de la piel, pueden durar algunos días en desaparecer. Al igual que otra lesión similar hecha por contusión.

Por eso, hacer un chupetón, es lo mismo que hacer una mordida. O bien, una marca de amor cuando se succiona y se besa con deseo. Succionando con fuerza la piel de la pareja. Entonces, primero será de color rojo intenso que indica que fue hecho de forma reciente. Al cabo de varios días se torna morado y finalmente se hace marrón oscuro. Por último, desaparece.

Cómo hacer un chupetón y marcar tu territorio

Casi siempre, hacer un chupetón es cosa del momento de pasión.  Por lo que representan una manera de expresar nuestro deseo hacia la otra persona. También, se consideran una forma de marcar nuestro territorio de pasión. Para que sea evidente el sentimiento apasionado que nos mueve hacia nuestra pareja. Ya sea, mujer u hombre.

Hacer un chupetón

  1. La comunicación con la pareja

Así, como cualquier otro acto que se involucre dentro del contacto sexual. Primero hay que conversarlo con la pareja y hacerlo, estableciendo previo acuerdo con ella. Recordemos que el cuerpo es sagrado. Es decir, nunca debemos hacer nada que la otra persona no quiera. Por ello, todo acto que involucre el contacto físico debe ir acompañado del respeto, del sentimiento de agrado, de correspondencia. Al mismo tiempo, que tenga la aprobación de ambos y cualquier otra percepción positiva que nos produzca satisfacción y felicidad. De lo contrario, debemos tener claros que cualquier cosa que involucre violencia. O bien, forzar a la otra persona a hacer algo que no desee, implica una violación. Tanto a su cuerpo, integridad física y a su decisión. Por tal motivo, la aprobación de ambos antes o durante el acto sexual con todos sus pormenores. Ya sea, con o sin penetración, deben ser consensuados.

  1. Hacer un chupetón progresivamente

Para hacer un chupetón, debemos tener claro, que este es una lesión en la piel. Por lo tanto, puede ocasionar dolor si se hace de manera brusca. Pero, esa no debe ser nuestra intensión, porque en vez de dolor lo que queremos es que guste. Para que ambos, nosotros y nuestra pareja lo disfrutemos. De lo contrario, puede pasar a ser un mal momento. Por eso, lo más recomendable es hacer un chupetón progresivamente, con mucha delicadeza y cuidado.

Así, que una vez que tengamos bien ubicado el sitio para hacer un chupetón. Ya sea, en el cuello, cerca de la barbilla o en cualquier otra parte del cuerpo que sea de nuestra preferencia. Lo mejor es que lo introduzcamos de forma paulatina y nunca abrupta dentro de los juegos sexuales previos. Por ejemplo, iniciar con besos, caricias, mordisquillos sensuales, entre otros. Entonces, vamos aumentando la intensidad y la fuerza que utilizamos. Tanto para besar, como para succionar. Moviendo labios y lengua una y otra vez hacia la zona a hacer un chupetón. Si es en el cuello, cerca del mentón o de la clavícula. Lo más importante es que tu pareja exprese disfrutarlo al mismo tiempo que tú.

  1. Decide donde hacer un chupetón

Puedes hacer un chupetón donde tú quieras. Sin embargo, podemos tener presente que hay sitios donde se harán con mayor facilidad. Es decir, aquellos donde la piel es más delicada y fina. Por ejemplo, como el cuello, las mejillas, los pechos, la cara interna del antebrazo o los muslos. Pero, eso también dependerá de la decisión que tomen en pareja. O bien, del gusto de ambos. Ya que, hay a quienes no les importa para nada lucir un chupetón en medio del cuello o cerca de sus mejillas. Sin embargo, hay otras personas a las que tener un chupetón que se les haga evidente les llena de vergüenza. Con lo cual, debes dar valor a qué tipo de persona es tu pareja y cuáles son sus deseos al respecto. Porque, lejos de avergonzarle al hacer un chupetón en su cuerpo. Más bien, debe representar una muestra de pertinencia sexual, de amor y deseo. Exactamente, una demarcación o estigma de pareja.

  1. Manos a la obra

Para ir paso a paso al hacer un chupetón. Lo primero, es que debemos separar bien los labios de forma leve. Ahora, los colocamos en la piel donde vamos a dejar el chupetón en nuestra pareja. Es decir, como que si quisiéramos imprimir una letra “O” con nuestra boca. Entonces, vamos haciendo presión de forma progresiva y de manera firme sobre la piel donde dejaremos la marca. Para ello, la idea es que no exista entrada, ni salida de aire, como que si nuestra boca es un chupón de goma. Al mismo tiempo, que conservamos el glamour, vamos manteniéndola presión de nuestros labios. Pero levemente, sobre la piel de nuestra pareja, con mucha suavidad. De forma atractiva y sensual. Sin fruncir los labios, siempre.

  • A succionar y estampar el chupetón

Esta es la clave principal para lograr hacer un chupetón perfecto. Ya que, la succión bien hecha con fuerza, es la que logra que los vasos sanguíneos capilares se rompan. Ya que, se encuentran por debajo de nuestra piel. Sin embargo, debemos cuidar la fuerza que utilizamos para ello. Puesto que lo que no debemos hacer es causarle dolor y molestias a nuestra pareja. Por eso, lo más recomendable es que la succión se haga durante un período de tiempo de 20 a 30 segundos, que son suficientes para deja una buena marca.

  • Nunca debemos morder

Es indispensable que estemos pendientes de no lastimar o hacer daño con los dientes. Para ello, mantengamos a nuestros dientes fuera del acto. Ya que, bajo ninguna circunstancia debemos morder, clavando los dientes en la piel. Pues, si producimos dolor o desagrado, nuestra pareja, lejos de agradecernos, hacer un chupetón perderá todo su encanto.

  • La succión debe hacerse de forma intercalada

Una buena técnica, es comenzar a succionar unos 10 a 30 minutos. Dependiendo del umbral de nuestra pareja. También, de nuestra comodidad. Luego, paramos, dejamos tranquilo el sitio durante unos 10 a 30 segundos más. Pero, continuamos con juegos sexuales en otra parte. Por ejemplo, podemos besar su boca con cualquiera de las técnicas que sea de nuestro agrado. O bien, podemos recurrir a otras prácticas como las caricias, los mordisquillos, besando y chupando sus pechos si es mujer. Si es hombre, podemos alternar igualmente con besos apasionados en su boca. O un poco de felación no nos vendrá nada mal, para ir manteniendo y/o aumentando la excitación. Mientras dejamos que el chupetón que estamos confeccionando, lleve un poco de ventilación y descanse. Para que vaya quedando de forma progresiva perfectamente estampado, al gusto de ambos.

  • ¡Cuidado con los pozos de saliva!

Nunca debemos dejar un chorro de saliva o pasar al extremo de babosear a nuestra pareja. Por lo que es sumamente fundamental que prestemos atención a la cantidad de saliva que dejamos con nuestra boca. Ya que, a nuestra pareja tampoco le agradará y el exceso de saliva puede tornarse molesto para ambos.

  • Vamos terminando con mucha suavidad

En el momento en que ya estemos terminando la succión. Es recomendable que se bese con mucha suavidad la zona donde hemos estado trabajando para hacer un chupetón. Porque esa zona ahora tiene mucho más sensibilidad que antes. Entre otras cosas, besar apasionadamente el lugar puede venirnos muy bien. Entonces, el chupetón irá apareciendo hasta ser bien visible a medida que vayan pasando los minutos. Ya, después de unos 10 minutos será de un color variable del rosa claro hasta un oscuro púrpura. Así, que para poder ver el chupetón solo necesitamos de unos cuantos minutos. Pero, si queremos hacer un chupetón más oscuro y más grande aún. Lo que debemos hacer es insistir en el mismo sitio donde ya lo hemos hecho. E insistir repitiendo todos los pasos que ya hemos hecho.

Asimismo, puede ocurrir que la pareja haya estado de acuerdo en dejarse hacer un chupetón. Pero, después por una u otra razón puede sentir que ya no lo quiere. O bien, que siente desagrado, molestia, dolor, le parece poco estética, le proporciona inseguridad o cualquier otra sensación. Entonces, se debe saber parar y respetar el derecho de tu pareja a decidir, según sus deseos. Sobre todo porque se trata de una marca de connotación sexual en su cuerpo y este es sagrado. Todos tenemos el derecho de decidir, hacer respetar y a que se nos respete nuestro propio cuerpo.

Algunos consejos extra

Hacer un chupetón

  • Si quieres hacer mordisquillos, asegúrate de que sean más bien simbólicos. Ya que, debes tener en cuenta siempre no lesionar. Este acto de hacer un chupetón debe estar cargado siempre de sensualidad, agrado y deseo. Con lo cual, de usar los dientes, esto debe hacerse con máximo cuidado.
  • Lo más importante de hacer un chupetón, es que este se disfrute. Por lo que podemos hacerlo de una manera romántica y extremadamente atractiva. Para ello, puede ser un juego sexual muy encantador. Haciendo que la pareja sienta pero con satisfacción todo lo que se le hace.
  • Nunca debemos hacer un chupetón para avergonzar a nuestra pareja o para exponerla a la burla de otros.
  • Lamer es una excelente técnica para ayudarnos al hacer un chupetón.
  • Debemos estar preparados para ocultar el chupetón siempre que sea necesario. Ya sea, con vestimenta o con maquillaje por ejemplo.
  • Los mejores chupetones se logran en las áreas sensibles para ello. Por ejemplo, el cuello, las mamas o la región abdominal.
  • Conozcamos también la forma de quitar un chupetón. Ya que, no sabemos cuándo la podamos necesitar para recurrir a ella. Para eso, existen técnicas, como aplicar hielo directamente, una cucharilla fría o cremas tópicas con vitamina K.
  • Debido a que hacer un chupetón puede dolerle a nuestra pareja es importante que ambos estemos de acuerdo. Para ello, debemos tener claro que el respeto, la comunicación y el consenso son bases fundamentales en la relación de toda pareja. De allí, la sensualidad, la satisfacción sexual y en todos los aspectos, es fundamental para ambos.
  • Nunca se debe hacer un chupetón a la pareja si esta sufre alguna enfermedad que afecte la coagulación. O bien, le predispongan a hemorragias. Por ejemplo, no se debe hacer si la pareja es hemofílica o padece algún tipo de anemia.
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