Cómo saber si soy lesbiana

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Cómo saber si soy lesbiana, pregunta que probablemente se está haciendo muy de moda. Sin embargo, saber si soy lesbiana es una reflexión que una misma se debe hacer. En la vida debemos tomar decisiones y la preferencia sexual es una de ellas. Generalmente, quienes atraviesan por la etapa de definir qué orientación le darán a su sexualidad, pasan por difíciles dudas. Incluso, hay quienes pasan por serios y duros conflictos internos. Sin embargo, el origen de la diversidad sexual merece la pena llevarlo a una discusión compleja. El asunto, no debe pasar a la ligera cuando hablamos de definir la vida de un ser humano.

Entonces, no pasa por irse del extremo de condenar la homosexualidad o viajarse al otro extremo de decir que es parte del derecho a reclamar que no hemos podido elegir nuestro sexo. Pues, ni lo uno ni lo otro son realmente argumentos razonados de un tema en el que sencillamente hay que profundizar desde muchas aristas de análisis sincero y sano. No solo para quienes sean lesbianas, gays, transexuales o bisexuales. Sino para las personas heterosexuales, es una excelente reflexión analizar nuestro interior, nuestras necesidades, conocernos a nosotros mismos, a nuestro propio cuerpo, nuestros gustos y preferencias. Descubrir realmente nuestra sexualidad revisando si de verdad, concienzudamente si somos felices, si nos sentimos llenos, completos y a nosotros ha llegado la sincera realización personal. Incluso, revisar analíticamente de nuestra formación, nuestros patrones familiares y su funcionalidad o  disfuncionalidad, nuestros antecedentes traumáticos y patológicos.

En definitiva, el entorno psico emocional, entre muchos otros aspectos que nos hacen ser quienes somos como seres humanos. Una vez, que nos respondamos con honestidad, autoevaluándonos, analizando estructuradamente la vida que llevamos, se puede llegar a la definición pura del “yo”. Y saber si soy lesbiana con certero sentimiento y convicción.

Posibles señales para saber si soy lesbiana

Existen algunas claves que se nos presentan en la vida y que muchas veces nosotras mismas no sabemos interpretar. Sin embargo, reconocernos, analizarnos y revisar meticulosamente con  mucho detalle nuestras conductas nos puede ayudar a identificarnos. De todas formas, la sexualidad humana en estos momentos está determinada por un conjunto de elementos multifactoriales. Lo importante de todo, es que nosotras mismas identifiquemos nuestra satisfacción y exterioricemos lo que hallamos en nuestro interior. Para llevar con claridad, todos los matices que puedan existir en nuestros adentros. Ya que, el ponerlos sobre la mesa del juego nos ayudará a encontrarnos.

Todos los seres humanos, en algún momento de nuestras vidas nos hemos encontrado cara a cara con nosotros mismos. Muchas veces, claros, decididos en lo que somos y en lo que queremos ser. Pero, en otras oportunidades nos hallamos desorientados, sin saber nada, confundidos, necesitando descubrirnos para comenzar a definir quiénes somos. Aunque, ya buscar señales que de manera obvia puedan coincidir en ubicarnos del lado de un género. No quiere decir que el asunto sea así nada más de superficie. Pues, todo responde a un origen, a un porqué, a una razón de ser y esa también resulta excelente buscarla. Aparte, nuestro equilibrio emocional, nuestros sentimientos y nuestra sensibilidad humana, no son algo superficial ni frívolo.

Saber si soy lesbiana

Por el contrario, son parte de nuestra profunda esencia de ser y vivir. Por ello, de esa manera es que merece la pena que nos valoremos y razonemos. Independientemente, de cuáles sean nuestras propias conclusiones. Pero, es indispensable que nos interese nuestra propia valía, que alimentemos nuestra autoestima y cualquier cosa que hagamos sea teniendo profundo amor propio.

  1. Quiero saber cada vez más de chicas

Busco información online y presencial en sitios para lesbianas. Además, me llama la atención indagar, buscar y acudir donde hay mujeres que le gustan otras mujeres. Por ejemplo, si me he detenido a leer este artículo seguramente hay una inquietud que me motiva, por lo menos a pensarlo.

  1. Siento atracción

Si observo en la TV, en las revistas, el internet o en la vida real cotidiana que dos mujeres se besan. Me siento atraída, me sucede algo que no puedo definir muy bien pero me acerco para descubrirlo. De hecho, si veo a dos mujeres besarse, tomarse de la mano, acariciarse o que se nota que tienen una relación amorosa, me quedo mirándolas a tal punto que ellas también me perciben.

  1. Más que amigas

He tenido y tengo amigas más que especiales para mí. Además, que a lo largo de mi vida han guardado un espacio significativo que no puedo olvidar. Me fascina estar con ellas, tanto que prefiero estar con ellas primero que nada. De tal manera que el tiempo se me hace cortito. Les tengo un cariño que va más allá del que he sentido por otras personas. Y me gustan en realidad.

  1. Los hombres no me terminan de encajar

He tenido relaciones con hombres pero terminan por una u otra razón. Lo cierto, es que a mí misma no me termina de encajar. Al final digo es que no tengo suerte con los hombres. Aparte, no me llena, ni me satisface el contacto sexual con ellos. Sin embargo, es importante que termine de saber si soy lesbiana o si será posible que sea bisexual. Lo cierto es que además he llegado a experimentar que me excita estar con otra mujer.

  1. No me interesa ni quiero ser femenina

Los atuendos, accesorios y resto de cosas tradicionales para mujeres no me valen. Tiendo a elegir otras del género masculino porque me siento más cómoda. De hecho desde que estaba pequeña  me gustaba mucho jugar con chicos sus juegos ariscos y masculinos. Tampoco me gustan las pinturas de labios, ni de uñas, faldas, ni tacones y prefiero llevar el cabello corto. Porque, no me siento cómoda con nada de eso. Evidentemente, siento rechazo por la gran mayoría de los símbolos de feminidad en general. Dentro de nuestra sociedad. Lo que pudiera estarme ayudando a saber si soy lesbiana. No obstante, es bueno destacar que hay quienes pueden identificarse con los cuatro puntos anteriores. Pero, no necesariamente con éste y de todas maneras si sean lesbianas. Pues, esta no es necesariamente una conducta lésbica.

  1. Me siento confundida

Cuando me acerco a una mujer o me ocurren situaciones incluso al azar. Por ejemplo, que una chica se tropiece accidentalmente conmigo, siento que algo en mí se mueve fuera de lo normal. Sin embargo, veo los chicos, me relaciono con ellos y soy capaz de llevármela bien. A veces no entiendo que me ocurre en realidad cuando veo  a otra mujer, me parecen atractivas y me gustan. Pero, tengo un sentimiento encontrado dentro de mí que se hace contradictorio y yo misma no entiendo mi contradicción.

Muchas veces, pierdo la concentración en el resto de las labores cotidianas que debo desenvolver. Porque el tema sexual me sobrepasa, siento estímulos y pienso constantemente en otra u otras chicas de una manera que yo misma no entiendo. Pero, me gustan y mi mente se ocupa de pensar en eso. Pasa cualquier cosa sin relación por mi mente que noto yo misma mi confusión.

Si voy a una tienda me siento atraída y me quedo casi hipnotizada viendo como otras chicas se cambian. También, me ha ocurrido en el gimnasio, me distraigo a ver como otra hace su rutina. O bien, cuando me he sentado en un café comienzo a detallar sus detalles, gestos, labios y todo. Porque me parece que las mujeres son muy sensuales.

  1. Siento la felicidad y es de verdad

Me siento libre y feliz sintiendo que amo a otra mujer. No me interesan los prejuicios, ni las etiquetas, ni el qué dirán las demás personas. Definitivamente me siento realizada. Estoy segura y certifico luego de una detallada y profunda revisión interna; que mi conducta no responde a deseos reprimidos ni se relaciona con la represión. Esta última concebida desde el punto de vista de la existencia de sentimientos de culpa que pude haber adquirido durante mi infancia, como el miedo y la disfuncionalidad reflejada hacia mi padre o todas aquellas personas que en roles distintos lo representen. También, estoy clara y determinada, sé y estoy segura por completo que quiero saber si soy lesbiana porque tengo convicción para ello y no porque nada ni nadie tenga poder ideológico sobre mí.

Para reflexionar

Saber si soy lesbiana, luego de una profunda reflexión posiblemente ya no implique tanta complejidad. Pero, lo que si es oportuno recordarnos a nosotras mismas, primero que nada que cada una de nosotras, las mujeres; al igual que cada hombre, somos una persona única, auténtica, maravillosa, capaz de todo y cuanto nos propongamos. Además, de que tenemos supremos derechos universales no tangibles como el amor y la felicidad. Así, como la misma vida y la salud, es nuestro derecho auto encontrarnos y ser felices, alcanzando la propia realización personal.

Seguramente, es muy cierto que ser lesbiana, bisexual, transexual o heterosexual posiblemente no tenga implícito nada de malo. Pues, no es eso lo que hay que revisar. Lo que sí es verdaderamente relevante es que nos dirijamos al origen de porqué somos lo que somos y como somos. Pues lo que hacemos con nuestra vida personal y sexual no es lo que tenga real importancia. Realmente son parte fundamentalmente de nuestra conducta humana.

Saber si soy lesbiana

Lo relevante es conocer qué nos hace ser y entendernos. Puesto, que nada cuyo inicio sea marcado por el trauma, la frustración, la violencia, la agresión, la desdicha, el maltrato, el abuso, el dolor, la tristeza, la dominación, cualquier otro antivalor, impulso o estímulo negativo puede ser bueno o normal. Se trate de que seamos lesbianas o no, seamos heterosexuales o no. Porque no tiene que ver. Más bien, se trata de encontrar la profundidad de nuestro propio ser y superar cualquier estigma negativo. En tal sentido, está incluso científicamente demostrado en infinidad de estudios serios e interesantes. El hecho de que el cerebro tiene predilección y mayor facilidad de captación a lo malo que a lo bueno.

Desde mi interior debo nacer de lo positivo

Entonces, lo necesario es que cuando se sea capaz de revisar conocer y saber si soy lesbiana o cualquier otra cosa que quiera saber que soy. Lo primero, es que tenga capacidad de desarrollar mi propia identidad, sin auto descalificarme, ni aprendiendo en negativo. Sino que me asegure que lo que soy, lo soy porque son plenamente feliz y que vive en mí la capacidad de ver el mundo en positivo. Porque mi origen ha sido construido y he trabajado de manera constructiva y positiva cada aspecto de mi ser. Sin guiarme de las modas o el último grito de la época dicta para la vida y para el sexo. Sino que desde mi más profundo interior sea una necesidad encontrar mi propia, única y auténtica esencia.

De allí, no importa que decisión sexual tome, porque si el resto de mi vida está en equilibrio, está en armonía, me siento no bien, sino satisfecha y llena de felicidad. Entonces, la orientación sexual que tenga seguramente será la correcta y la acertada. Por lo que no tiene que ver en lo absoluto sino con la búsqueda del más recóndito rincón de mi propio ser. Debo entenderme, debo tener identidad, no solo sexual, sino por completo, integralmente como el grandioso ser humano que soy. Debo sentirme, hacer mi voluntad, no la de las masas ni de quienes pretendan dominar y controlar las mentes. Más que cuerpo, órganos y células, somos alma, ser y espíritu. Lo que para nada tiene que ver con nuestros actos sexuales vistos de la forma terrenal simple de cómo o con quien se hace.

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