Posibles causas y remedios de la tiroiditis

0 341

¿Has experimentado ciertos cambios o malestares en tu cuerpo recientemente? ¿Te sientes cansada, has aumentado de peso o tienes sueño sin motivo aparente? Estas señales no siempre significan la misma enfermedad, pero puede que sufras de tiroiditis. En este artículo hablaremos sobre las posibles causas y remedios de la tiroiditis. Esta es una palabra de uso genérico para acuñar el significado de la inflamación de nuestra glándula de la tiroides. A lo largo del artículo hablaremos de las consecuencias y las dolencias que acompañan a esta inflamación. Esta enfermedad se puede dar por varios motivos, como por ejemplo después de un parto o en la toma de algunos medicamentos específicos. Por ello, es importante que detallemos las circunstancias que nos pueden llevar a contraer dicha enfermedad, así como las dolencias. Como en todas las enfermedades, el paso más importante es detectar dicha alteración. Aquí es dónde el médico nos ayuda.

A veces sentimos pequeños malestares que no nos parecen suficiente para recibir atención médica o pasar una revisión. Esos malestares en sí no son graves. Aunque sí podrían ser avisos para señalar un problema de mayor importancia. No quiere decir que cada vez que nos duela la cabeza vayamos a nuestro médico de cabecera, pero sí prestar atención. El cuerpo siempre nos está alertando de los posibles peligros. Es importante prestar atención a lo que nos dice nuestro organismo con el fin de mantener una buena salud. Puede que el día a día tan ajetreado nos lo ponga un poco difícil, pero hemos de hacer ese esfuerzo. Nuestra salud y nosotros nos lo merecemos. Prestando la atención necesaria y conociendo nuestro cuerpo, sabremos reconocer esas situaciones en las que necesitamos parar y ver qué está pasando. Una reacción a tiempo, sin duda, evitará que el problema vaya mucho más lejos.

Tiroiditis

En lo que a los síntomas o dolencias se refiere, no podemos encontrar ninguno que señale sin ninguna duda a la tiroiditis. Como hemos señalado anteriormente, podemos padecer de fatiga, estreñimiento, la piel seca, aumento de nuestro peso, desgana por hacer ejercicio e, incluso, depresión. Por eso es importante destacar que si tenemos algunos de esos síntomas, no quiere decir que suframos este problema. Sin embargo, si hemos notado estos cambios recientemente, podemos acudir a nuestro médico para mayor tranquilidad.

Causas de la tiroiditis

Es importante que sepamos algunas de las situaciones o circunstancias que nos pueden causar esta enfermedad. Una de las mayores causas es cuando existen anticuerpos que actúan contra ella. Esto se da bastante en familias, aunque es difícil conocer el origen de esta producción de anticuerpos.

Otra causa suele ser alguna infección, en forma de bacteria o virus. En este caso, el proceso es el mismo que con los anticuerpos, provocando una inflamación de nuestra glándula. La ingesta de algunas drogas nos pueden causar también esta enfermedad.

Los remedios

En este apartado hablaremos de los posibles remedios, aunque ellos dependen del tipo de tiroiditis que tengamos. Hemos de saber que todos suelen tener el mismo objetivo; aliviar, además de eliminar esa inflamación de la tiroides. De esta manera, la haremos volver a su correcto funcionamiento.

Medicina alopática. Se trata de tomar medicamentos anti-inflamatorios contra el dolor. Bien puede ser ibuprofeno o aspirinas.

Medicina natural. En este remedio, el Ginseng procedente de la India se presenta como una buena solución para que la tiroides produzca sus hormonas.

La acupuntura. Esta técnica oriental es mucho más efectiva de lo que la gente puede llegar a creer, ayudando en infinidad de enfermedades. Su principal función es equilibrar y reorganizar nuestro sistema metabólico. Lo que ayuda a nuestra glándula a mejorar su funcionamiento. Nos ayuda a estar relajados, lo que repercute de manera positiva en nuestro cerebro.

Consejos

Si queremos estar mejor con salud, en general, hemos de cuidar nuestro cuerpo y saber cómo cuidar la piel. Como hemos apuntado en otras ocasiones, nuestro peor enemigo somos nosotros y nuestros hábitos. Debido a nuestro alto ritmo de vida y constantes preocupaciones, dejamos poco espacio para nuestro cuidado. El cerebro está ocupado en estos problemas, disminuyendo y empeorando su labor. Para llevar una vida saludable hemos de comer sano y balanceado, entre otras cosas.

Saber sacar tiempo y dedicar a nuestro cuerpo es muy importante para seguir con nuestras tareas. A veces parecemos que estamos en una rueda de la que no podemos bajarnos. Y si nos bajamos, es realmente difícil volver al ritmo anterior. En estos casos, es mejor parar y volver a empezar, aunque parezca el camino más difícil. El camino más corto no suele ser el más rápido, o el mejor. Da igual  lo que estemos haciendo, lo importante es hacerlo de una forma sana. A medio y largo plazo, nuestro cuerpo lo agradecerá y tendremos mejores resultados también. Por eso, hemos de mantener en nuestro pensamiento que la urgencia no va relacionada directamente con el nivel de importancia.

¿Te ha gustado?
1 usuario ha opinado y a un 100,00% le ha gustado.
También podría gustarte
Deja un comentario

Tu dirección de email no será publicada.