Cuáles son las propiedades de la naranja

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Las propiedades de la naranja, se conocen desde hace mucho tiempo, es una fruta cítrica con múltiples y maravillosos beneficios. El zumo de naranja debe tomarse enseguida de haber sido exprimido, debido a que la vitamina C es muy lábil y se pierde con el aire, la congelación o preservación de los alimentos y en éste caso del zumo o jugo de naranja. Es importante beber de 1 a 3 zumos puros de naranja o comer la fruta al día, acompañada de una alimentación natural y saludable.

Beneficios naturales y propiedades de la naranja

Propiedades de la naranja

Composición química

Vitaminas A, B1, B2, B3, B5, B6, B8, B9, B12, C, E, K, ácido fólico, betecarotenos.

Minerales zinc, bromo, cobre, cromo, flúor, níquel, yodo, hierro, sodio, calcio, fósforo, magnesio, potasio, selenio y manganeso.

Ácidos cítrico, málico, tártrico y oxálico.

Fibra.

Cualidades medicinales

  • Calmante.
  • Astringente.
  • Digestiva.
  • Alcalinizante.
  • Oxidante.
  • Refrescante.
  • Aperitiva.
  • Diurética.
  • Depurativa.
  • Microbicida.
  • Antiinfecciosa.
  • Cicatrizante.
  • Desintoxicante.
  • Antianémica.
  • Antihemorrágica.
  • Tónica del organismo.
  • Desinfectante intestinal.
  • Fluidificante biliar.
  • Rejuvenecedor de los tejidos.
  • Fluidificante de la sangre.
  • Desintoxicante.

¿Cómo consumir y aprovechar las propiedades de la naranja?

Propiedades de la naranja

Algunos efectos terapéuticos de la naranja

Contribuye a reducir niveles de colesterol en sangre, baja el colesterol malo o LDL y aumenta el colesterol bueno HDL. También, mejora la circulación sanguínea, evita los hematomas y previene las arañas vasculares.

Limpia y mejora el tránsito gastrointestinal lo que ayuda a la prevención y tratamiento del estreñimiento. Además, alcaliniza y regula la secreción de jugos gástricos, contribuyendo a disminuir el ácido del sistema gastrointestinal y del organismo.

Es una muy rica fuente de vitamina C y de allí su enorme función antioxidante que combate los radicales libres. Por tal motivo, tiene una acción antienvejecimiento, mejora el funcionamiento de las células y los tejidos del cuerpo. Además, fortalece rápidamente el sistema inmunológico, favoreciendo la respuesta inmunitaria a las enfermedades con la actividad de leucocitos y sustancias como el interferón.

Indicaciones de la naranja

  • En niños sanos contribuye en conjunto con otros nutrientes, con el crecimiento y desarrollo.
  • Hiperuricemia o niveles elevados de ácido úrico.
  • Estados de carencia de vitaminas B3 y C.
  • Disfonía y afonía.
  • Alergias por otros alimentos u otros agentes causales.
  • En ancianos es un excelente complemento nutricional.
  • Anemia.
  • Angina.
  • Arteriosclerosis.
  • Telangiectasias o arañas vasculares.
  • Artritis reumatoidea.
  • Asma bronquial.
  • Astenia, debilidad general, convalescencia y fatiga crónica.
  • Blenorragia o secreciones por el pene.
  • Bronquitis.
  • Calambres, hormigueos o parestesias.
  • Cálculos en la vesícula biliar.
  • Cálculos en los riñones.
  • Cáncer de diferentes etiologías.
  • Caries dentales.
  • Catarros, procesos gripales u otras dolencias pulmonares y el sistema respiratorio.
  • Ciática, ciatalgia o dolor del nervio ciático.
  • Cistitis.
  • Colitis.
  • Convulsiones.
  • Como suplemento deportivo energizante.
  • Estados depresivos.
  • Diabetes mellitus.
  • Síndromes diarreicos.
  • Enteritis.
  • Difteria.
  • Síndromes disentéricos.
  • Dispepsia.
  • Dolor en la garganta.
  • Problemas de próstata.
  • Síndrome de ovarios poliquísticos.
  • Enfermedades cardíacas o coronarias.
  • Trastornos hepáticos.
  • Embarazo.
  • Enfermedad de Addison.
  • Procesos infecciosos múltiples.
  • Epilepsia.
  • Erisipela.
  • Escorbuto.
  • Escrofulosis o aumento de tamaño de los ganglios linfáticos del cuello, producido por la tuberculosis.
  • Estomatitis o inflamación de la mucosa de la boca.
  • Fiebre por diferentes causas.
  • Flemones o abscesos.
  • Gingivitis o inflamación de las encías.
  • Gota.
  • Hemofília.
  • Hemorragias.
  • Heridas.
  • Herpes simple.
  • Herpes zóster.
  • Ictericia o tinte amarillento de piel y mucosas del cuerpo.
  • Inapetencia, pérdida o falta de apetito.
  • Insomnio, falta o pérdida de sueño.
  • Enfermedad o insuficiencia biliar.
  • Intoxicaciones de variable etiología.
  • Lactancia materna.
  • Leucemia.
  • Nefritis.
  • Estados de nerviosismo.
  • Neumonía.
  • Sobrepeso y obesidad en todos sus grados de afectación.
  • Paludismo.
  • Pancreatitis.
  • Debilidad capilar y cabello quebradizo.
  • Piorrea o secreciones purulentas.
  • Pleuresía.
  • Quemaduras.
  • Quistes.
  • Raquitismo.
  • Hongos y sabañones.
  • Sarampión.
  • Sida como coadyuvante para aliviar algunos síntomas.
  • Sífilis.
  • Rinitis y sinusitis.
  • Tifus.
  • Tos seca o productiva de mocos.
  • Tos ferina.
  • Tonsilitis, amigdalitis o inflamación de las amígdalas.
  • Trombosis vasculares.
  • Tuberculosis.
  • Tumores.
  • Úlceras.
  • Uñas quebradizas.
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