Cómo tomar Enantyum en sobres

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El Enantyum es uno de los analgésicos más conocidos del mercado. En mi entorno, varios de mis amigos y familiares lo toman con más o menos asiduidad y cada uno de ellos lo usa con un fin distinto. Y es que el Enantyum es un medicamento muy polivalente que es de una gran ayuda en cuanto a tratamiento del dolor se refiere.

Cómo y cuándo nace el Enantyum.

El Enantuym se aprobó en España en el año 1996. Concretamente en Badalona. Su hallazgo fue debido, como ocurre con casi todos los medicamentos, a una casualidad enorme. Los laboratorios intentaban mejorar el antiinflamatorio compuesto por moléculas de ketoprofeno hasta que dieron con las moléculas de dexketoprofeno, que eran todavía más eficaces que las primeras y, lo que es más importante, con la mitad de riesgos y de efectos secundarios que conllevaba la primera versión. Después de más de veinte años, hoy en día, en el año dos mil diecisiete, aun existiendo cantidad de variantes de analgésicos disponibles en el mercado, una gran parte de la población Española sigue optando por esta versión mejorada del ketoprofeno. Tal es así esta situación que, habiendo perdido la patente legal la fábrica que ideó este medicamento (por el transcurso del tiempo que la ley marca), la gente prefiere seguir consumiendo Enantyum como marca que cualquier otro analgésico genérico de este tipo que se pueda encontrar en una farmacia. Y ya no solo esto, sino que una nueva versión de este analgésico está en marcha y está cociéndose poco a poco dentro de los laboratorios ubicados en Badalona. Se trata de un Enantyum al que, además de su composición habitual y que todos conocemos ya a estas alturas del artículo, se le añadirá un opiáceo llamado tramadol. El efecto de este opiáceo más el efecto del analgésico, hará que el dolor más grave sea tratable también con este tipo de medicamentos sin tener que recurrir otras opciones más fuertes, como puede ser la morfina.

Qué tener en cuenta a la hora de tomar Enantyum.

Es importante recalcar que el Enantyum, al tratarse de un antiinflamatorio fuerte —bastante más que el ibuprofeno, el paracetamol o, incluso, el naproxeno—, no se expide sin tener una receta previa firmada por un facultativo. La gran mayoría de consultas a urgencias de los hospitales de toda España, tienen que ver directamente con el dolor en una parte localizada de nuestro cuerpo. Muchas veces no sabemos a qué se debe ni a qué otros síntomas puede estar ligado, pero al final, el dolor es el dolor. Y lo que quiere el paciente es que desaparezca cuanto antes, sobre todo si el umbral del dolor de esa persona en concreto es muy bajo. Esto del umbral del dolor es un asunto que a las farmacéuticas les preocupa muchísimo, ya que se ha demostrado que cada paciente aguanta un porcentaje de dolor u otro, teniendo en cuentas factores tan variables como la edad o el nivel de estrés que el paciente tenga. Por eso en muchos sitios se está pidiendo que en el historial clínico se refleje esa capacidad para aguantar el dolor, para saber, en ocasiones futuras en las que un paciente acuda a urgencias o a su médico de cabecera, qué tipo de analgésicos es más preferible dar.

Usos principales del Enantyum.

El Enantyum está indicado para multitud de usos. Estos son tan variados que pueden abarcar desde un dolor de cabeza hasta un dolor de muelas. Todo ello, pasando por dolores menstruales agudos —también conocidos como dismenorrea—, dolores musculares, articulares o cólicos nefríticos. También es muy frecuente que se recete su uso a los pacientes que han pasado por una operación, para que el posoperatorio sea lo más indoloro posible.

En cuanto a sus usos, yo puedo hablar particularmente del cólico nefrítico, ya que yo de esto último sé un poco, dado que hace más o menos un mes que tuve que acudir a urgencias con un dolor fortísimo en la parte lateral de mi vientre. Allí, lo primero que hicieron, fue inyectarme en vena buscapina y nolotil, otros dos medicamentos diseñados para aliviar el dolor. En concreto, la buscapina está diseñada para aliviar el dolor de la zona abdominal, que era donde tenía localizado el dolor. Al no hacerme efecto estos dos medicamentos (que ya de por sí son bastante fuertes), me tuvieron que inyectar Enantyum, con lo que me aseguraron que el dolor se pasaría. Y, efectivamente, así ocurrió. Eso sí, que me inyectaran Enantyum fue una de las sensaciones más horribles que he experimentado en mi vida. He de decir que yo tengo el umbral del dolor por el suelo, pero aun así, el malestar que sentí cuando este analgésico empezó a recorrerme el brazo es indescriptible. Después de eso, se me recetó Enantyum, tres dosis al día, cada ocho horas, en pastillas.

Distintas formas de tomar Enantyum.

La manera de tomar los medicamentos depende muchísimo de la zona y la cultura en la que vivamos. Lo que aprendemos desde pequeños y lo que vemos día a día en nuestra casa también influye. Parece que no, pero incluso la religión puede afectar en el tema del que nos estamos ocupando en este artículo. Sin ir más lejos, por ejemplo, en la sociedad árabe es muy difícil encontrar una persona que escoja voluntariamente tomar los medicamentos que tengan formato soluble. Así que es de agradecer que la forma de tomar Enantyum sea muy variada. Como dije, se puede suministrar vía intravenosa en los casos en los que se requiere un alivio eficaz y urgente del dolor, pero también se puede suministrar vía oral —ya sea en pastillas o en solución para disolver en líquido— o, incluso, en crema, para aliviar dolores musculares localizados. Esta última alternativa es bastante menos conocida que las anteriores, ya que, como todos los medicamentos que contengan dexketoprofeno, precisan de una receta médica para poder comprarlos en una farmacia. Por eso, las personas que acuden a una farmacia para comprar un antiinflamatorio en crema para algún dolor muscular, van directamente allí y acaban comprando algún ungüento tipo Voltarel, que es igualmente un analgésico pero que no precisa receta.

Tomar Enantyum en sobres.

Si optamos por tomar este medicamento en sobres, en formato granulado, tenemos que saber que el que se encuentra en la farmacia es de veinticinco gramos. Normalmente, la dosis que se recomienda en un adulto es tomar un sobre cada ocho horas, disuelto en líquido, aconsejablemente agua. Por lo que al final del día estaríamos tomando setenta y cinco gramos en total. El contenido del sobre se tiene que verter en el recipiente con agua y remover constantemente hasta que sea ingerido, dejando el menor tiempo posible entre que se disuelva el medicamento hasta que se ingiera, así evitaremos que las propiedades del analgésico se pierdan.

Normalmente el tratamiento no debe durar más de tres días. Todo esto supone la norma general, pero el médico, dependiendo del tipo de dolor, intensidad, origen o duración puede modificar estos datos, incrementando o disminuyendo las dosis y alargando o acortando los días en los que habrá que tomarlo. También deberemos tener en cuenta la edad y el estado de salud en el que se encuentre el paciente, porque es posible que, si se trata de un anciano o tenga una salud muy débil, el médico le aconseje empezar por dos sobres de veinticinco gramos al día pudiendo incrementar la dosis si el paciente tolera bien el medicamento.

Contraindicaciones de este medicamento.

Antes de tomar Enantyum —y cualquier otro medicamento— es esencial leer el prospecto, porque en él encontraremos datos importantísimos que nos ayudarán a que el analgésico cumpla con el propósito deseado y evitar, en la medida de lo posible, los odiados efectos secundarios que cualquier toma de medicamento conlleva. Lo primero que hay que saber, y lo más importante, es que no podrás tomar Enantyum si sufres reacciones alérgicas contra su principal ingrediente, el dexketoprofeno. No es muy habitual sufrir una alergia a este compuesto, pero si sabes que la sufres, deberás acudir a otro tipo de medicamento. También tendrás que tener en cuenta que tampoco podrás tomarlo si tienes alergia al ácido acetilsalicílico o a cualquier otro analgésico que no sea esteroideo. Tampoco está aconsejado su uso en niños o adolescentes, aunque el médico que lo recete, si lo considera oportuno, puede omitir esta regla y suministrárselo a menores de edad.

Sus contraindicaciones, la verdad, no son pocas, ya que no podrás tomarlo si sufres de asma, pólipos nasales, urticaria en la piel o reacciones fotoalérgicas. Si has tenido alguna úlcera o hemorragias en el estómago o problemas estomacales, como ardor, que se convierten en crónicos. Tampoco si has sufrido alguna enfermedad relacionada con el corazón o el hígado, como por ejemplo insuficiencia cardíaca o hepática o si estás en un estado crítico de deshidratación. En cuanto a mujeres embarazadas, tampoco se recomienda su uso cuando la gestación haya alcanzado el tercer trimestre o si se está en periodo de lactancia. Hay que decir también que las mujeres que estén intentando quedarse embarazadas, ya estén siguiendo un proceso de fertilidad o no, tampoco deberán tomarlo, porque es posible que su ingesta reduzca las posibilidades de quedarse embarazada. Por supuesto, todo esto podrá ser matizado por un médico que será el que tenga la última palabra en cuanto a su suministro.

Si vas a tomar Enantyum también es importante que le digas a tu médico qué otros medicamentos estás tomando, porque puede ser que no sean compatibles o que los efectos de alguno de los medicamentos se vean disminuidos por el consumo del otro. Sobre todo, se desaconseja tomarlo junto con otros analgésicos así como con medicamentos que estén compuesto de ácido acetilsalicílico, o aquellos que estén compuestos de litio o se usen para paliar los efectos de los ataques epilépticos.

También hay que tener en cuenta que el Enantyum contiene componentes que pueden producir somnolencia en el paciente, por lo que se desaconseja conducir o manejar máquinas pesadas o peligrosas mientras dure el tratamiento.

El enantyum tiene una pega si lo comparamos con el resto de analgésicos y es que es bastante gastrolesivo. Esto significa que puede producir lesiones en la zona del estómago si no se toma con el suficiente cuidado. Normalmente, este tipo de analgésicos es recetado junto con algún protector del estómago, como podría ser, por ejemplo, el omeprazol. Así, tomándolos conjuntamente, y habiendo comido antes de tomar estos medicamentos, el riesgo de sufrir una lesión gatrointestinal es relativamente mínima. Aunque hay que tener en cuenta que tu médico te puede aconsejar tomar el Enantyum con el estómago vacío —más o menos quince minutos antes de ingerir cualquier alimento— si el dolor es muy grave y muy intenso, ya que así se asegura su completa absorción por parte del organismo. Este efecto sí que puede suponer una pega si lo comparamos con otros analgésicos, como por ejemplo el naproxeno, que es bastante menos lesivo e incluso se puede tomar sin el estómago lleno sin miedo a que se produzca una lesión gastrointestinal.

Pero estos no son los únicos efectos adversos que tenemos que tener en cuenta, ya que según estudios realizados, el Enantyum también nos puede producir vómitos, náuseas o diarreas. Estos efectos se dan bastante a menudo. También existen otros que se dan con menos frecuencia, como vértigos, trastorno del sueño, dolor de cabeza, palpitaciones… En fin, como cualquier otro medicamento que encontremos en el mercado.

No te olvides de consultar a tu médico antes de tomar cualquier medicamento.

Lo más importante a la hora de tomar Enantyum es recordar que es un analgésico muy potente, que necesita receta médica y que, por lo tanto, tendremos que seguir al pie de la letra todas las indicaciones que nos dé el médico. Recuerda que no debes automedicarte y seguir siempre los consejos de tu médico o farmacéutico.

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