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Cómo tratar la taquicardia

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Vamos a ver hoy cómo tratar la taquicardia. Primero daremos un breve repaso para saber qué es una taquicardia, sus causas y los síntomas. Veremos también de forma muy reducida qué tipos de taquiarritmias hay, y finalmente explicaremos con detalle el tema principal de este artículo: cómo tratar la taquicardia.

¿Qué es la taquicardia?

La taquicardia es un tipo de arritmia cardíaca. Es decir, es un tipo de trastorno en el ritmo de bombeo del corazón o frecuencia cardíaca.

El corazón actúa como una bomba natural que impulsa el flujo sanguíneo por el organismo. Los músculos del corazón deben contraerse a la vez para funcionar correctamente. Hay unos impulsos bioeléctricos que controlan las contracciones del corazón.

Cuando existe algún problema en el complejo sistema de control del ritmo cardíaco aparecen los trastornos del ritmo del corazón.

La taquicardia o taquiarritmia es el trastorno que provoca un ritmo cardíaco acelerado o irregular por encima de lo que se considera normal. Se considera una frecuencia cardíaca normal en reposo, entre 60-80 latidos por minuto.

De manera general, una taquicardia en estado de reposo supera los 100 latidos por minuto, pudiendo alcanzar hasta los 400 latidos por minuto. Esta excesiva frecuencia cardíaca, evita que el corazón pueda bombear de forma eficiente la sangre con oxígeno a todo el organismo.

La taquicardia puede estar originada por las cavidades superiores del corazón, llamándose taquicardia auricular.

También puede originarse en las cavidades inferiores del corazón, llamándose entonces taquicardia ventricular.

Causas de una taquicardia

Causas de una taquicardia

Hay casos en los que la aceleración del ritmo cardíaco es fisiológica, es decir, normal. Por ejemplo, cuando se realiza un esfuerzo físico los tejido necesitan más oxígeno. Por esto aumenta la frecuencia cardíaca, consiguiendo un mayor aporte de sangre y por tanto de oxígeno. También se presenta con emociones intensas como el miedo, la ansiedad, el nerviosismo, las preocupaciones, etc.

No obstante, la taquiarritmia puede estar asociada también, a procesos patológicos. Por ejemplo, las hemorragias, el insomnio, la anemia, la insuficiencia renal, depresión, etc. También puede ser consecuencia de una patología del corazón, de una infección o de origen hormonal. Igualmente, el estrés o los fármacos pueden ser causa de taquicardias.

Veamos una lista más detallada de las causa que pueden generar una taquiarritmia:

  • Estrés emocional.
  • Ingesta excesiva de excitantes como la cafeína.
  • Consumo excesivo de alcohol.
  • Suministro insuficiente de sangre al corazón generado por arteriosclerosis, insuficiencia cardíaca, patología valvular del corazón, miocardiopatía, infecciones o tumores.
  • Enfermedades asociadas con el corazón, como puede ser la hipertensión.
  • Otras enfermedades como el desequilibrio electrolítico, enfermedad tiroidea, algunas enfermedades pulmonares o adicciones al alcohol o la droga.

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Factores de riesgo

Enfermedades que pueden aumentar el riesgo de taquicardia son:

  • Cardiopatías inflamatorias o degenerativas.
  • Insuficiencia cardíaca o bombeo deficiente del corazón.
  • Enfermedad pulmonar crónica.
  • Arteriosclerosis o arteriopatía coronaria.
  • Defectos del corazón congénitos.
  • Infarto de miocardio o ataque al corazón.

Síntomas de la taquicardia

Los síntomas que suelen acompañar a una taquicardia son:

  • Palpitaciones.
  • Debilidad.
  • Ansiedad o nervios.
  • Ahogo o dificultad para respirar.
  • Mareos.
  • Desvanecimientos y desmayos.
  • Dolor en el pecho.

Tipos de taquicardia

Tipos de taquicardia

Ya sabemos que las taquiarritmias corresponden a ritmos excesivamente acelerados del corazón. Ahora vamos a ver que tipos de taquicardias existen.

Primeramente hay una división en dos grandes categorías, las supraventriculares o auriculares, y las ventriculares.

Taquicardias supraventriculares

Las taquiarritmias SV corresponden a aquellas que se originan o se establecen en el nódulo auriculoventricular (nódulo AV).

Este tipo de taquicardia puede llegar a alcanzar entre los 175 y 250 latidos por minuto. Y también hay una división en dos subcategorías: las sinusales, que son las que generan una frecuencia cardíaca anormal. Y las irregulares, que como su nombre indica, provocan una frecuencia cardíaca irregular.

Sinusales

Sinusal: Se caracteriza por aumentar la frecuencia sinusal por encima de los 100 latidos por minuto. Normalmente suele ser consecuencia de otro trastorno.

Paroxística: Se caracteriza por aumentar la frecuencia cardíaca entre 150 y 250 latidos por minuto, y por haber más de una vía a través del nódulo AV.

Aleteo con conducción constante: Se caracteriza por aumentar el ritmo cardíaco hasta una frecuencia entre 240 y 400 latidos por minuto.

Irregulares

Fibrilación AV: Se caracteriza por haber varios orígenes que mandan excesivos estímulos anómalos en dirección del nódulo AV. El ritmo cardíaco estará determinado por los impulsos que lleguen a través del nódulo AV.

Multifocal: Se caracteriza por estar estimulada por varios orígenes eléctricos en la aurícula en lugar del nódulo sinusal.

Aleteo con conducción irregular: Se caracteriza por el aleteo o flutter producido por conducción de un bloqueo variante.

Taquiarritmias ventriculares

Extrasístole auricular: Está caracterizada por una contracción ventricular prematura.

Taquicardia ventricular: Taquicardia irregular que excede de los 120 latidos por minuto. Puede ser muy peligrosa, llegando a producir una fibrilación ventricular.

Fibrilación ventricular: Esta taquicardia es la más peligrosa, ya que es una forma de parada cardíaca. Es mortal a menos que se logre restablecer la frecuencia cardíaca normal.

Cómo tratar la taquicardia

Cómo tratar la taquicardia

Cuando se da una taquicardia, puede corregirse, a veces, con unos simples movimientos físicos. Pero también es posible necesitar fármacos u otros tratamientos médicos para disminuir el ritmo cardíaco.

Las prácticas para tratar la taquicardia pueden incluir los siguientes tratamientos:

Maniobras vagales

Este tipo de maniobras que ahora vamos a describir alteran el sistema nervioso que controla el latido del corazón. Estos ejercicios normalmente ralentizan el ritmo cardíaco gracias a que afectan al nervio vago, que es el que ayuda a regular los latidos del corazón.

Estas técnicas se deben realizar de una forma inmediata según se aprecian los síntomas de una taquicardia. Bien realizadas, estas maniobras pueden ayudar a reducir tu frecuencia cardíaca de forma significativa. Es recomendable solicitar al médico que haga una demostración de cómo hacer estas técnicas.

Estas maniobras son:

Maniobra de Valsalva:

Se basa en contener la respiración a la vez que presionas tu cuerpo hacia abajo, como si realizaras un movimiento intestinal. La duración debe ser de entre diez y quince segundos.

Esta es una maniobra simple que puede ayudar a cambiar los estímulos eléctricos que llegan a tu corazón. Así, se consigue restablecer el ritmo cardíaco normal.

Introducir la cara en agua fría:

Esta maniobra se fundamenta en el reflejo instintivo del organismo ante una inmersión. Este se activa de manera general cuando nos sumergimos en agua fría.

El cuerpo responde ralentizando la frecuencia cardíaca con el fin de reducir el flujo de sangre para aumentar las posibilidades de supervivencia.

Para desencadenar este reflejo podemos introducir la cara en un recipiente con agua muy fría. Si no es posible, podemos aplicar una compresa fría en la cara durante un mínimo de 30 segundos.

Toser:

Toser enérgicamente ayuda a restablecer el ritmo cardíaco a su estado normal.

Estas maniobras ayudan a detener las taquicardias supraventriculares, que son aquellas que comienzas en la mitad superior del corazón.

Fármacos antiarrítmicos

Otra manera efectiva de cómo tratar la taquicardia, es mediante el uso de medicamentos antiarrítmicos. Estos ayudan a controlar el ritmo del corazón o recuperar la frecuencia cardíaca normal.

Este tipo de fármaco puede ser administrado por su médico en forma de inyección. También puede ser prescrito en forma de píldora, como puede ser la propafenona o flecainida.

Hay que destacar que la toma de los fármacos recetados por el médico especialista debe ser muy rigurosa. Es muy importante seguir las instrucciones del doctor para evitar cualquier tipo de complicación.

En los casos de la taquicardia de tipo fibrilación auricular, el especialista puede recetar fármacos anticoagulantes para prevenir la formación de coágulos sanguíneos altamente peligrosos.

Cardioversión

Este tipo de forma de tratar la taquicardia se basa en aplicar una pequeña descarga eléctrica en el corazón.

El paciente recibe un pequeño impulso eléctrico en el corazón mediante unas paletas o unos parches ubicados en el pecho. Esta corriente modifica los impulsos eléctricos del corazón restableciendo la frecuencia cardíaca normal.

Ablación con catéter

Este tipo de procedimiento para tratar la taquicardia es más invasivo. El especialista introduce uno o más catéteres por los vasos sanguíneos del paciente hasta llegar al corazón.

El catéter tiene unos electrodos situados en la punta para aplicar calor, frío o energía de radiofrecuencia. Con esto se consigue matar una pequeña parte del tejido cardíaco para evitar la comunicación eléctrica anómala que causa la taquicardia.

Esta técnica es más habitual cuando una vía eléctrica adicional es responsable del aumento de la frecuencia cardíaca. Es especialmente eficaz para taquicardia supraventricular. Y también se utiliza para tratar la fibrilación auricular y aleteo (Flutter) auricular.

Tratamientos para la taquicardia

Implantación de dispositivos

Para tratar la taquicardia también puede llegar a ser necesario la implantación de alguno de estos dos dispositivos:

Marcapasos:

Este dispositivo permite mantener el control del ritmo cardíaco. Cuando el dispositivo identifica un ritmo cardíaco anómalo, emite unos pequeños impulsos eléctricos que estimulan el corazón, haciendo que vuelva a latir con normalidad.

Este pequeño aparato se implanta debajo de la piel, próximo a la clavícula, mediante una intervención quirúrgica menor. El dispositivo tiene un cable aislado que llega hasta el corazón, donde se fija de forma permanente.

Desfibrilador cardioversor implantable (DCI):

Este dispositivo es similar al marcapasos. Se coloca debajo de la piel, también cerca de la clavícula. Tiene uno o más cables que se extienden hasta el corazón a través de las venas. En la punta de dichos cables, se ubican unos electrodos.

El desfibrilador cardioversor implantable controla de una forma constante el ritmo cardíaco. Cuando detecta alguna anomalía practica una descarga de alta o baja energía para que el corazón recupere su frecuencia normal. Este dispositivo no previene la ocurrencia de una taquiarritmia, sino que la trata cuando se presenta.

El DCI puede ser recomendado por el médico cuando:

El paciente tiene alto riesgo de desarrollar una frecuencia cardíaca peligrosamente alta o irregular en la mitad inferior del corazón. Esto es una taquicardia ventricular o una fibrilación ventricular.

El paciente ya ha sufrido un paro cardíaco repentino, o cuando padece alguna patología cardíaca que aumenta el riesgo de sufrirlo.

Tratar la taquicardia con intervención quirúrgica

Existen ciertos casos en los que es necesaria la intervención quirúrgica para tratar la taquicardia.

Cirugía de Cox:

Llamada también Técnica del laberinto, se basa en que el cirujano realiza varias incisiones en el tejido cardíaco. Estas se hacen en la mitad superior del corazón o aurículas con el fin de crear un patrón o laberinto de tejido fibroso.

Como el tejido fibroso no conduce los impulsos eléctricos, esta técnica bloquea los estímulos eléctricos erráticos que ocasionan algunos tipos de taquicardias. El cirujano puede utilizar frío extremo o energía de radiofrecuencia para generar la fibrosis.

Es un tratamiento eficaz, pero se reserva para casos en los que no hay respuesta a otros tratamientos, ya que implica una cirugía. También puede se aplicada para aquellos pacientes que tienen que someterse a una cirugía cardíaca por otros motivos.

Cirugía de baipás coronario:

En aquellos casos en los que el paciente sufre alguna patología seria de las arterias coronarias, el cirujano puede realizar una intervención de baipás coronario para mejorar el flujo sanguíneo al corazón.

Esperamos que este artículo te haya servido para conocer más a fondo qué es una taquiarritmia, sus causas, síntomas y los tipos que hay. Pero sobre todo cómo tratar la taquicardia. No te olvides que esto es un articulo informativo, y que no puede sustituir al diagnóstico y consejo de un profesional de la medicina.

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