24 Semanas de embarazo

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Durante las 24 semanas de embarazo, ya es notorio el abultamiento del vientre y el feto se define viable legalmente. Dado, que es el periodo a partir del cual puede ser viable. Es decir, que puede sobrevivir por medio de cuidados especializados neonatales intensivos. Ya que, es cuando tiene aproximadamente medio kilo de peso y tiene mayor posibilidad de vivir llevando una vida normal. Por otra parte, se va haciendo notorio que el feto es cada vez más fuerte y más grande. A su vez los movimientos fetales son cada vez más frecuentes y complejos. La madre puede sentirlos, como aleteos de cola de los peces o como si se desplazaran burbujas adentro del abdomen. Por otra parte, el feto va manifestando aumento de sensibilidad, inteligencia y vigilia.

Una decisión de amor y responsabilidad

La decisión de tener un hijo es una de las más importantes que forman parte vital de nuestra existencia. Obviamente, ya para las 24 semanas de embarazo esa determinación debe haber sido tomada. Por ello, es que continúa estando latente, porque mientras mejor esté el estado de salud antes de la concepción, la gestación también será mejor para la mujer y el bebé en cualquier etapa en que se encuentre. De ahí, que unos padres con una salud óptima, tienen mayor posibilidades de tener un embarazo y un bebé sanos.

Es necesario que un hijo, tenga el derecho a un excelente comienzo en la vida. Eso depende del estado de salud de mamá durante todo su embarazo. Pero, también de papá, primero orgánicamente cuando se va a concebir la nueva vida. Luego, emocionalmente cuando el proceso avanza. Y ya cuando nos encontramos en las 24 semanas de embarazo es importante que la pareja sea responsable en los cuidados, en el afecto y en el compromiso de proporcionar lo mejor de sí a la nueva vida con la que han sido bendecidos.

24 semanas de embarazo

La futura madre a las 24 semanas de embarazo

En esta etapa la mujer ya ha ganado varios kilos de peso y la porción superior de su útero ha alcanzado el nivel del ombligo. Pero, todavía falta espacio por ocupar en el abdomen porque el feto que ya se ha formado embriológicamente por completo, ahora continuará creciendo hasta que llegue el momento de su nacimiento. De tal modo, que el patrón respiratorio no se ha afectado aun, las náuseas desaparecen y la mujer comienza a disfrutar de su embarazo. Describiendo, muchas veces las 24 semanas de embarazo como el inicio del mejor periodo en cuanto a los síntomas. Haciéndose resaltar el mejor estado mental y físico de la mujer que repercute positivamente sobre su hijo.

Hay un incremento de la sensación de calor en la embarazada que es normalmente fisiológico. Además, la secreción vaginal es mayor durante esta etapa del embarazo. Por lo que solo debe alarmar el hecho de que se exageradamente excesiva, si hay irritación en la zona genital. O bien, si la secreción llega a presentar fetidez. De modo que es importante siempre consultar al médico que en caso de infecciones, indicará el tratamiento adecuado. Por lo general, los gérmenes infecciosos más comunes son los hongos como la Cándida albicans que son fáciles de tratar. Y no suele involucrar ningún riesgo de gravedad para el feto.

Por último, los movimientos del feto se van haciendo cada vez más presentes. Lo que puede percibir la mujer con un poco de molestia y/o ardor en el abdomen. Y no representar ningún proceso patológico.

Medidas importantes ayudarán a llevar las 24 semanas de embarazo

  • Usar cremas hidratantes y nutritivas

Mejor aún si son de buena calidad, para aplicar sobre el cuerpo, en especial en la piel del abdomen. Ya que, ayudarán a prevenir la aparición de estrías y a tratar la resequedad que se acentúa durante estos momentos del embarazo. También, necesitarás hidratar y nutrir tópicamente la piel de mamas y pezones. Dado, que estas comienzan a estirarse, preparándose para la producción de leche. Por lo que, ocurre un aumento de tamaño que puede traer consigo resequedad, picazón y hasta la aparición de grietas.

  • Alimentarse de forma sana y natural

Eligiendo siempre alimentos saludables contribuye a un incremento de peso adecuado en la embarazada. Además, ayuda a garantizar el del feto en conjunto con su desarrollo. Aportando los nutrientes necesarios para la síntesis y funcionamiento de sus células y tejidos.

  • Cuidado con la anemia

Generalmente, todos los requerimientos están sumamente aumentados en el organismo de una embarazada y uno de ellos es el de hierro. Suele acentuarse durante este periodo cuando el feto ya está formado embriológicamente, ahora preparado para terminar de desarrollarse y crecer. Por lo que es muy frecuente la aparición de anemia en la madre, que se suplementa aportando el hierro en los alimentos y en complementos tomados diariamente.

Porque proporciona la hidratación adecuada al organismo, tanto de la madre como del feto. Recordemos que nuestro organismo normalmente está compuesto por un 60 a 70% de líquidos. Y durante el embarazo, estamos hablando de la conformación y el mantenimiento del liquido de dos organismos.

  • El uso de ropa adecuada

Lo ideal es que la ropa vaya holgada al cuerpo, que se ajuste al clima de la estación. Ya que, es el momento donde la madre necesitará sentirse cómoda, porque se hacen más evidentes los cambios corporales. Cabe destacar, que las 24 semanas de embarazos, casi siempre, marcan el inicio del crecimiento proporcionado del feto. En consecuencia, la madre empieza a adquirir más peso corporal y se va haciendo más lenta que de costumbre. Por lo que al realizar sus actividades, requerirá más esfuerzo y generará por lo general mayor gasto de energía. Es decir, todo su metabolismo en este momento se encuentra trabajando por dos, representando un momento excepcional para su cuerpo.

¿Y cómo está el feto a las 24 semanas de embarazo?

  • Su talla y su peso

Como ya hemos visto, su crecimiento y desarrollo se hace proporcionado durante esta semana de la gestación. Y mide entre 21 y 23 cm de longitud con aproximadamente 500 a 700 gramos de peso. Además, es importante saber que casi siempre la valoración ponderal o la relación de la talla y el peso son mayores en los varones que en las hembras, de manera fisiológica.

  • El feto tiene su sistema inmunológico

Este es propio, primitivo y le es útil para defenderse contra algunas infecciones de forma parcial.

  • Los depósitos de grasa marrón

Son grasa especializada presente en el feto y están prácticamente formados. Aquellos, que comenzaron a formarse entre las semanas 8 y 9 del embarazo. Ya, en esta semana se van terminando de establecer. Puesto, que su objetivo es la producción de calor y el mantenimiento de la temperatura necesaria para el cuerpo del bebé, durante las 24 semanas de embarazo estos depósitos especializados se comienzan a localizar en el área del cuello, pecho y entrepiernas. De manera puntual y definitiva, paulatinamente hasta finalizar el embarazo. Veamos que en los recién nacidos prematuros su vulnerabilidad a las bajas temperaturas es elevada; debido a que aún su cantidad de grasa marrón corporal es insuficiente para mantener el calor de su cuerpo.

  • La piel

Se encuentra en continuo crecimiento iniciado hace varias semanas. Aun es de tonalidad rojiza y es arrugada porque tiene poca grasa por debajo que está organizándose.

  • Se produce la sustancia vernix caseosa

Es una cubierta que es grasienta, serosa y protectora. Esta es  producida por actividad de las glándulas sebáceas para cubrir la piel que se encuentra sumergida en líquido amniótico.

  • El lanugo

Un vello fino que recubre todo el cuerpo del feto. Aunque no se conoce con exactitud sus funciones específicas, contribuye a la regulación de la temperatura corporal. Y posiblemente sirva para el mantenimiento de la capa protectora de vernix caseosa.

  • Los movimientos fetales

Se van haciendo cada vez más intencionados y mejor coordinados. Ya puede extenderse, agarrarse, girarse y su madre lo va corroborando porque lo percibe cada vez mejor. Esto se debe, a que las fibras nerviosas se hallan mejor conectadas, se incrementa su fortaleza y su desarrollo muscular. Entonces, se ha marcado el comienzo de la formación de sus músculos, de la mejoría de su capacidad motriz y el fortalecimiento de sus huesos.

  • Órganos sexuales del feto

Ya se encuentran bien formados, hace dos semanas atrás que ya el escroto del feto masculino es sólido. Y la vagina de la niña ya se halla hueca, con la presencia de ovarios que contienen algunos 7 millones de óvulos, que disminuirán de número a menos de la mitad, para el momento del nacimiento. Por otro lado, en los fetos de ambos sexos, durante las 24 semanas de embarazo se hacen evidentes sus pezones, con sus glándulas mamarias subyacentes que están bien formadas y desarrolladas.

Madre y bebé, un estrecho lazo de amor

24 semanas de embarazo

Mágico con la participación de papá

El feto se encuentra bien protegido en el interior del útero, sumergido en el líquido amniótico. Pero, está cada vez más conectado con el mundo exterior. Entre ellos, va comenzando a aprender a reconocer algunos patrones de sonido ambiental como la identificación de las voces de papá y mamá. Por ejemplo, ya es capaz de escuchar sonidos provenientes del flujo de sangre a través de los vasos sanguíneos de la madre, los latidos cardíacos e incluso los sonidos del estómago. También, puede percibir  y responder a los sonidos externos al útero.

En definitiva, al feto, se le puede cantar, hablarle, porque puede oír y muy pronto identificará. Tanto, que para el momento del nacimiento, el bebé seguramente se tranquilizará al escuchar las mismas canciones y melodías que se le brinden ahora. Las mismas servirán desde este momento, para relajarlo, hacerlo sentir a salvo y proveerle seguridad. Toda esta situación, que reafirmará con la compañía de sus padres. Por otro lado, sus ojos ya están bien formados, pero aún permanecen cerrados. Entonces, a partir de estas 24 semanas de embarazo se hace oportuno conectarse con el bebé:

  • Palabras afectuosas llenas de amor de mamá y papá

Para el bebé por nacer, estimulan y establecen lazos afectivos mutuos. Asimismo, las reacciones del feto irán siendo percibidas paulatinamente por la madre. Lo que además puede interpretarse como un despertar progresivo de la conciencia y la actividad del feto.

  • Escuchar música clásica

Estimula, tanto a la madre como al sistema nervioso del feto. Si se coloca con audífonos sobre el abdomen, es necesario asegurarse que el volumen no sea alto. Para que realmente sea un estímulo y no se convierta en un sonido estresante. Pero, simplemente al escucharlo a distancia normalmente a un nivel adecuado, hará que el feto lo disfrute y represente para él un incentivo de desarrollo cognitivo.

  • Jugar con diferentes sonidos algunos minutos al día

Lo estimula y contribuye a su desarrollo actual y posterior. Debido, a que entre otras cosas ayuda a afinar sus sentidos. Entonces, es el momento ideal para incentivar su oído con sonidos como sonajeros, canciones infantiles, juguetes con sonidos agradables, etc.

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