Cuáles son los síntomas de la ansiedad
La ansiedad es una respuesta adaptativa, basada en la angustia a imágenes, pensamientos, ideas que no acarrean riesgo alguno. La respuesta al estrés en situaciones cotidianas, son reacciones que estimulan el cuerpo y la mente en estados normales, para afrontarlas o que lo inhiben o deprimen en estados patológicos. Lo cual resulta útil para crear circunstancias oportunas y positivas o para generar desequilibrio y enfermedad emocional, dando lugar a los síntomas de la ansiedad.
Ansiedad

Formas de presentación de los síntomas de la ansiedad
Los síntomas de la ansiedad se caracterizan porque tienen manifestaciones clínicas que afectan el entorno psicoafectivo, emocional y la función orgánica. Aproximadamente 1 de cada 10 personas sufren de ansiedad problemática o algún tipo de fobia alguna vez en la vida.
Los síntomas emocionales
- Constante preocupación que genera tensión, estrés, decepción y frustración.
- Miedo.
- Irritabilidad, cambios de humor y del estado de ánimo.
- Cansancio, agotamiento, fatiga y pérdida de la energía vital.
- Insomnio o sueño poco profundo.
- Incapacidad para concentrarse, organizarse y establecer niveles de jerarquía en la realización de tareas cotidianas.
Los síntomas físicos u orgánicos
- Hiperventilación, hiperpnea o respiración acelerada.
- Palpitaciones, porque hay la capacidad de percibir los latidos cardíacos de manera muy fuerte o violenta.
- Falta de aliento o de respiración, el afectado hace periodos de apnea de origen psicogénico.
- Sudoración.
- Diarrea, porque la secreción neuroendocrina de sustancias relacionadas con el estrés y estímulos psicológicos, producen diferentes cambios en el organismo. Entre ellos, el aumento del peristaltismo intestinal, reducción de la absorción y disminución de la función de las paredes gastrointestinales. Como consecuencia, también se produce el aumento y la aceleración del tránsito intestinal, disminuyendo la consistencia de las evacuaciones que se presentan semilíquidas o líquidas con mayor frecuencia.
- Boca seca, con disminución de la salivación y de la hidratación de la mucosa oral.
- Rigidez en el pecho.
- Náuseas.
- Mareos.
- Dolor muscular o mialgias.
Causas

Detonantes de los síntomas de la ansiedad
Todo aquello que nos genera estrés y tensión, pero cuando estos factores desaparecen, ya no hay causa ni ansiedad:
- Problemas económicos.
- Un examen.
- Un conflicto con el jefe.
- Un problema familiar.
- La menopausia.
- Síndrome de estrés postraumático. Cuando un evento puede ser tan traumático y amenazador que provoca ansiedad mucho después de la resolución, ejemplo, una amenaza para la vida como un accidente de coche, un incendio o una agresión violenta. Sin embargo, en la mayoría de los casos, una persona puede no ser consciente de la causa de su ansiedad. Y cabe la posibilidad, de que existan acontecimientos pasados, no necesariamente recordados, que contribuyan a un profundo sentimiento de ansiedad.
- Crisis de pánico. Son crisis abruptas de ansiedad, con algunos o todos los síntomas de la ansiedad que se producen simultáneamente y de forma extrema, sumados a un intenso sentimiento de temor. Generalmente, las crisis de pánico no tienen un motivo aparente, son injustificadas, a diferencia del pánico asociado con una fobia.
- Fobias. Son temores a algo, situaciones u objetos, que no representa ningún peligro.
Nutre y cultiva el crecimiento personal para crear autoestima
- Invierte en relajarte, dedica un tiempo para ti.
- Conócete tú mismo, analiza y reflexiona de tu propio temperamento.
- Conéctate con el mundo y la naturaleza, como una forma de reconocimiento y también de relajación.
- Relaciónate con las personas e intercambia ideas y energías positivas, prepárate para convivir en pareja y ser feliz.
- Respira profundo, sincroniza la inspiración y la espiración, lenta y suavemente para hacer un adecuado intercambio de oxígeno. De ésta manera, estás garantizando la oxigenación de los tejidos, favoreciendo el intercambio de nutrientes a las células.
- Ría y ríase aún más. Reír es una excelente terapia emocional y orgánica, necesaria para activar nuestro cerebro a que programe las funciones positivas.
- Tome té de melisa. La Melissa officinalis en infusión con miel, es un excelente remedio casero para combatir la ansiedad y puede tomarse a diario.