Cómo evitar las arrugas en el cuello

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Es común que todo el mundo quiera saber qué debemos hacer para evitar las arrugas en el cuello. Sencillamente, es porque se debe a una inquietud generalizada. Debido a que la piel es ese espejo que refleja el funcionamiento de nuestro organismo. Particularmente, el cuello es una parte del cuerpo que se relaciona directamente con la belleza. Porque al andar generalmente descubierto define gran parte de nuestra apariencia. Además, por su aspecto podemos identificar muchas manifestaciones importantes de nuestra salud.

Evitar las arrugas en el cuello desde la raíz

Como todo problema, tiene un origen de donde hay que partir para buscar la solución. Así que es necesario saber que:

  • Las capas de la piel, dermis y epidermis se van alterando. Lo que hace que se disminuya  el tejido subcutáneo de grasa y la piel se va resecando con mayor rapidez. Luego, se forman  canales superficialmente en la piel que originan las arrugas en el cuello.
  • Disminuye la flexibilidad de las capas más superficiales de la epidermis como consecuencia del aumento de la deshidratación del tejido.
  • Se adelgaza la epidermis de manera progresiva producto de la resequedad que ocasiona la pérdida de hidratación de los estratos dérmicos. En consecuencia, se produce la ruptura de la capa córnea y  se debilita toda la piel. Originando así, a las arrugas.
  • La piel es un órgano que mantiene un constante equilibrio con el resto de nuestro cuerpo. Por eso, la piel es capaz de reflejar muchos síntomas de diferentes patologías o anomalías sistémicas. Entonces, pueden aparecer modificaciones del color, de la textura e incluso aparición de diversas lesiones. Por ejemplo, granos, erupciones, sarpullidos. O bien, efectos secundarios de agresiones al tejido cutáneo, como hematomas, raspaduras, inflamación, infecciones, entre otros.
  • En el cuello también hay terminaciones nerviosas y receptores de sensibilidad como en el resto de la piel. Estos, responden a estímulos relacionados al dolor, a la fricción, a la presión, entre otros. Porque sus partes, desde el punto de vista  microscópico, tiene todo un sistema especializado para la sensibilidad.

las arrugas en el cuello

Las funciones de la piel se alteran con las arrugas

Existen varios procesos naturales vitales que cuando se alteran conllevan a la aparición de las arrugas en el cuello, en otras partes del cuerpo y viceversa. Porque, simultáneamente la presencia de arrugas, causa interferencia con el correcto desempeño de las funciones normales en el tejido. Lo que hace que se reduzca o se altere la capacidad fisiológica de la piel, que es un órgano. Y como tal, sirve como:

  • Sistema termorregulador

La piel, constantemente realiza un ciclo relacionado con la secreción y evaporación de agua. Lo que nos permite que podamos mantener una adecuada temperatura corporal.

  • Transformadora de la energía

Provista por luz solar para la síntesis de la vitamina D. A su vez indispensable para que el organismo pueda absorber fósforo y calcio.

  • Termo receptor

Provee información útil y valiosa del entorno que nos rodea. Debido a que puede detectar el frío, el calor, la humedad, el bochorno, entre otros.

  • Regulador de la temperatura del cuerpo

A través de las glándulas sudoríparas y de los vasos sanguíneos capilares que se encuentran en la piel. Dicha función de termo regulación, es capaz de percibir de forma selectiva cuando hace frío. Haciendo que los vasos capilares se contraigan debido a la reducción del flujo de sangre que se dirige a la piel. Entonces, se produce una pérdida pequeña de calor que genera sensación de frío. Por el contrario, ocurre cuando sentimos calor, que los vasos capilares que llevan la sangre se van dilatando; y paulatinamente las glándulas sudoríparas van produciendo cada vez más sudor. Lo que podemos apreciar en la superficie de nuestra piel que se ruboriza o enrojece.

  • Órgano sensorial

Nos ayuda a identificar los diferentes estados anímicos o emocionales por los cuales estamos pasando. Es por ello, que un rostro puede ruborizarse o enrojecerse al sentir vergüenza o lucir radiante al expresar felicidad. O bien, la piel se nos pone de gallina cuando tenemos miedo, o temblamos ante emociones muy fuertes, etc.

  • Soporte de mantenimiento de la morfología o forma de nuestro cuerpo

Esta es una de sus funciones más relevantes. Porque sirve de sostén a todos los tejidos de nuestro cuerpo. Por esa razón, es un órgano único, auténtico, característico e individual. Hasta el punto que puede ser considerado como la principal señal de identidad física de cualquier persona.

Consejos útiles para evitar las arrugas en el cuello

Todos se resumen en que tengamos la concepción de mantener buenos hábitos de vida que contribuyan a nuestro bienestar, como:

  • Cuidar nuestra alimentación es la primera medida que debemos tomar para evitar las arrugas en el cuello. Ya que, una dieta saludable y equilibrada determina desde nuestros sentimientos de euforia, confort y bienestar; hasta las enfermedades que posiblemente padecemos. Es bien sabido, que los alimentos nutritivos y naturales, ricos en vitaminas, minerales y gran cantidad de oligoelementos. Pueden combatir los radicales libres que son quienes aceleran el proceso de envejecimiento de nuestras células y tejidos. Por eso, es indispensable consumir abundante cantidad de frutas, verduras, legumbres, frutos secos, semillas, entre otros.
  • Practicar algún ejercicio físico de nuestro agrado. Además, es importante que sea adecuado para cada persona, porque ayuda a conseguir una piel más sana. Particularmente, hay ejercicios de estiramiento, fortalecimiento y relajación que trabajan de forma específica el cuello. Aparte de ser excelentes para evitar las arrugas del cuello, ayudan a mantener ésta parte del cuerpo en forma. De tal manera, que son indispensables para conservar la tonicidad, consistencia y elasticidad de la piel del cuello. Entonces, su aspecto será mucho mejor. Y con el paso del tiempo, también, el cuello agradecerá el cuidado con que se la haya tratado, mostrando un aspecto fresco y lozano.

¿Por qué aparecen arrugas en el cuello?

  • Por envejecimiento de la piel que es un proceso natural que empieza a muy temprana edad, aunque apenas se perciba. Al respecto, debemos cuidar es que este evento paulatino vaya ocurriendo de la manera más natural y fisiológica posible. Es decir, que no se vea acelerado por falta de cuidados, por acción de radicales libres u otros factores previsibles.
  • Pérdida de elasticidad porque a medida que pasan los años, las células se regeneran con más lentitud. Por lo que el colágeno modifica su textura y va perdiendo elasticidad.
  • La hidratación del cuello también se reduce, lo cual va dando lugar a una apariencia marchita.
  • Por agresiones externas a las que el cuello está constantemente expuesto a fenómenos ambientales, como el clima y la contaminación. Entonces, el cuello igual que el resto de la piel pierde el colágeno de calidad y la hidratación.

Aproximadamente, a partir de los cuarenta años es cuando se comienzan a hacer presente las arrugas en el cuello. Ya que, es por lo general, la etapa de la vida donde se va haciendo notoria la pérdida de ligereza de la piel. Entonces, con la disminución de su elasticidad, se vuelve más blanda y deshidratada. Por lo que las arrugas, que eran apenas perceptibles, empiezan a hacerse marcadas.

Factores que aceleran la aparición de arrugas en el cuello

Y que por lo tanto hay que evitar:

  • El consumo de alcohol porque favorece la producción de radicales libres y fatiga el hígado.
  • Fumar deshidrata los tejidos y dificulta la asimilación de la vitamina C. Entre otros, los efectos nocivos que produce el tabaco favorecen la actividad de radicales libres que aceleran el envejecimiento, las arrugas en el cuello y la cara.
  • La mala alimentación que se refleja en el cutis y en el cuello, precipitando su envejecimiento (somos lo que comemos).
  • El deporte muy intenso favorece la producción de radicales libres y fatiga el organismo.
  • Exceso de exposición a los rayos UV del sol que acelera la deshidratación y el envejecimiento de los tejidos. También, puede dar lugar a muchas enfermedades graves de la piel, aparte de producir las arrugas.
  • El estrés o la fatiga psíquica provocan un envejecimiento prematuro.
  • Falta de sueño.
  • Factores hereditarios determinan el tipo de piel. Pero, son más determinantes los malos hábitos, en especial los alimentarios, que suelen adquirirse a muy temprana edad.

Factores que rejuvenecen la piel y previenen las arrugas en el cuello

  • Una buena alimentación.
  • Comer siempre a las mismas horas.
  • Sustituir el pan corriente por pan integral.
  • No comer embutidos, golosinas y pastelería industrial.
  • No consumir refrescos, bebidas gaseosas, alcohol, ni excitantes.
  • Evitar los productos lácteos.
  • Incorporar a la alimentación cereales y granos germinados.
  • Sustituir la leche de vaca por las leches vegetales.
  • No consumir azúcar refinada ni edulcorantes.
  • Comer cada día unas 5 a 7 raciones de fruta fresca, preferiblemente entre horas. Y no guardar más de unos pocos días las frutas y verduras, pierden rápidamente sus vitaminas.
  • No beber durante las comidas, porque se diluyen los jugos digestivos. Preferiblemente, beber entre horas, una media de dos litros de agua de manantial al día.
  • Cuando se está nervioso o angustiado, mejor saltarse una comida, sustituyéndola por fruta o infusiones.
  • Evitar las cenas copiosas. Levantarse de la mesa antes de sentirse lleno excesivamente.
  • Preferir las verduras frescas que congeladas o en conserva.
  • Comer frutos secos como nueces, avellanas, almendras, piñones, etc. Porque son excelentes nutrientes para la piel.
  • No utilizar el microondas para cocinar ni calentar los alimentos.
  • Preferir las cocciones en las que no se necesita el aceite. Por ejemplo, el vapor que mantiene el valor nutritivo de los alimentos muy bien.
  • Aliñar verduras y ensaladas con aceite de oliva virgen extra.
  • Hacer un día de ayuno cada quince días para proporcionar descanso a todos los órganos y facilitar la eliminación de toxinas del organismo.

las arrugas en el cuello

¿Cómo cuidar del cuello?

Para mantener la juventud del cuello o mejorar su aspecto arrugado se debe cuidar casi que a la par del cutis. Ya que, al hacer cuidados faciales superficiales o profundos, lo mejor es trabajar de una vez cara cuello y escote. Así, como para tensar las arrugas si ya han aparecido, es indispensable tener en cuenta los siguientes hábitos:

  • Limpiar diariamente con un jabón o leche de limpieza acorde a nuestro tipo de piel.
  • Tonificar el cuello con loción para estimular la circulación de la sangre y recuperar el tono muscular.
  • Hidratar la piel cada día al levantarse es importante para hacer frente a las toxinas, la contaminación y la pérdida de agua.
  • Nutrir diariamente el cuello con la crema o el aceite indicados. Aplicándolos, concienzudamente de abajo hacia arriba en dirección del músculo esternocleidomastoideo, suavemente.
  • Aplicar la mascarilla que se usa para el rostro con los ingredientes indicados para el tipo de piel de cada persona.
  • Exfoliar el cuello una vez al mes junto con el cutis y escote. Para liberarlo de las células muertas y las toxinas que se acumulan en él.

Beneficios del sol

  • La piel del cuello, al igual que el resto es capaz de captar la energía emitida por los rayos solares. Y cuando se expone racionalmente al sol durante unos minutos, recibe beneficiosas radiaciones vitales.
  • Es estimulante de las células y tejidos del sistema nervioso.
  • Favorece la síntesis o formación de vitamina D, también llamada vitamina del sol en la piel.
  • Ayuda a fijar el calcio y el yodo en el organismo humano.
  • Proporciona beneficios al sistema muscular y esquelético, facilitando su adecuado desarrollo.
  • Es regulador de la glicemia.
  • Estimula la actividad normal de todas las glándulas endocrinas de nuestro organismo.
  • Favorece el metabolismo del hierro.

Condiciones para aprovechar los beneficios del sol sin excederse

  • Hay que exponerse al sol poco a poco por un cuarto de hora.
  • No es recomendable tomar sol por más de 15 minutos entre las 12 y las 15 horas. Aunque la piel esté habituada.
  • Tomar agua para evitar la deshidratación de la piel durante el tiempo de exposición.
  • En ningún caso hay que tomar el sol sin una protección adecuada para el tipo de piel de la persona.
  • Es indispensable cubrirse la cabeza y proteger el rostro. Si, por circunstancias, hay que permanecer un prolongado tiempo al sol. Puede ser un medio apropiado una gorra o sombrero.
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