Cómo perdonar una mentira

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Como habremos sufrido en algún momento de nuestra vida, las mentiras pueden perjudicar una relación, ya que hacen mucho daño. Aunque hay muchos tipos de mentira y es más que probable que nosotros también hayamos contado alguna que otra «trola». Estas decisiones pueden perjudicar seriamente la confianza que tenemos con esa persona y nos hacen sentir engañados por los demás. Por eso, en este artículo hablaremos de cómo perdonar una mentira que nos está atormentando y quitándonos el sueño diario. Lo peor de las mentiras es que nos ponen en la situación de, para cubrir nuestra versión, tener que seguir. Y, de vez en cuando, involucran a otras personas que nada tienen que ver o no que no lo merecen. Evitar contar mentiras nos ayudará a reducir el estrés y curar la ansiedad. Esto nos hará vivir sin ninguna tensión provocada por ellas y tener unas relaciones sinceras y honradas.

Las peores mentiras son las que nos contamos a nosotros, ya que, al engañarnos, también lo hacemos con los demás. Para tener una relación sana, las mentiras no han de tener sitio entre las personas, pueden ser motivo de ruptura. Para perdonar una mentira también se requiere valor y seguridad en uno mismo. Ocultar la verdad o cambiarla, nunca es una buena opción. Tiende a enturbiar las relaciones y pone distancia entre las personas. La calidad y la claridad de la comunicación empieza a disminuir, hasta acabar con ella totalmente. No es un invitado que debamos traer a nuestro hogar.
Una aclaración muy pertinente es saber que no es lo mismo un secreto que una mentira. Los secretos son verdades que decidimos no contar por razones personales. En cambio, las mentiras son cosas que decimos deliberadamente sabiendo que no es verdad. La sinceridad es un camino de ida y vuelta.

pasos para perdonar una mentira

Saber perdonar una mentira

Hay muchas formas de poder llegar a perdonar una mentira y también los beneficios de saber hacerlo son muy grandes. Todo depende de la mentira y la importancia que tenga. Hay varios tipos de mentira y varias intenciones para que la gente opte por preferir contarlas antes que la verdad.

Las mentiras piadosas. Estas mentiras se llaman así porque se cuentan para no hacer daño a la otra persona. La clave de este tipo de mentiras es el nivel y la importancia de ellas. A veces son mentiras que vienen bien o eso creemos. Un ejemplo de estas mentiras es que si nos preguntan qué tal le queda un peinado y creemos que el resultado es malo. Decimos que nos gusta, aunque no lo pensemos para que la otra persona se sienta mejor. La intención es buena y no son mentiras que hacen daño. Hasta que la otra persona descubra.

Las mentiras con mala intención. Estas mentiras son las peores y nuestro único objetivo de usarlas es no ser descubiertos. Realmente queremos engañar a la otra persona y que no sepa la verdad. Es un acto muy reprobable, ya que aprovechamos su confianza para que nos crean. Con estas mentiras tratamos de ocultar algo malo que hemos hecho para mantener la relación o volver a seguir haciéndolo. Son el tipo de acciones que pueden terminar con la relación. Es difícil perdonar una mentira si pertenece a este tipo de mentiras. No por el hecho en sí, sino por la dificultad de volver a confiar en esa persona.
Un posible motivo para hacer uso de esta práctica es el miedo a acabar con la relación o las inseguridades que tenemos. También puede ser por el hecho de que no aceptemos la realidad y al no hacerlo, no estamos preparados para contarlo.

Proceso para perdonar

Ponerse en el lugar de la otra persona. Esto nos ayudará a llegar a poder entender el proceso que le ha llevado a esa persona a mentir. Tener empatía nos pone en un lugar útil para saber perdonar una mentira y estar en paz con nosotros mismos, como beneficio extra. Entender el motivo que les ha podido llevar a esa decisión es importante, y sobre todo saber su intención.

Tener la memoria suficiente. Si nos ponemos a recordar, seguramente consigamos pensar en aquellas situaciones que nos llevaron a contar una mentira. Probablemente no queríamos, pero nos dejamos dominar por las circunstancias en su momento o no nos atrevimos con la verdad. Recordar estas situaciones hace que no nos sea tan complicado perdonar una mentira. Al fin y al cabo, si nosotros hemos cometido ese error, es lógico pensar que los demás también. Y, seguramente, en ese momento nos hubiese gustado que nos entendieran o perdonaran.

Confiar en que no vuelva a pasar. Al contar una mentira, las dos partes sufren. Una por la culpabilidad y otra por sentirse engañado. Es sencillo de entender que nos cueste dar el paso y seguir confiando. Si lo hacemos, daremos una lección a la otra persona y estará en deuda con nosotros. La forma de correspondernos es no volver a mentirnos nunca más. Puede que perdonar una mentira nos lleve mucho tiempo, pero si queremos que una relación funcione hay que intentarlo.

Tomar distancia. Puede que, debido al tamaño de la mentira, o lo que ha significado para nosotros necesitemos tiempo y distancia. Si nos alejamos de esa persona por un tiempo, podremos ver la situación desde una perspectiva más amplia y entenderemos un poco mejor los motivos. La expresión «el tiempo lo cura todo» es precisa y cierta, que nos sirve para entenderlo.

poder perdonar una mentira

Consejos

Una mentira no se arregla ni se tapa con otra mentira, por mucho que pueda parecer la solución más adecuada. Tarde o temprano, las mentiras se descubren, por eso es mejor contar la verdad. Si se ha de saber, es mejor que sea por el protagonista de la historia y no que quede como mentiroso. Podremos recordar la siguiente frase: «sólo la verdad nos hará libres.»

En una relación sin mentiras tenemos más posibilidades de ser feliz. Aunque es complicado, se puede tener una relación totalmente sincera y honesta. Es posible que frente al hábito de mentir, en vez de perdonarlas, tengamos el instinto de mentir también. No es un respuesta adecuada ni justa. Ya que las mentiras siempre llevan a más mentiras. Es necesario cambiar la dinámica si queremos poder perdonar una mentira. Es un ejercicio mental que nos ayudará a estar más en paz con nosotros mismos y con la gente en general.

Profundizar. Llegar al fondo de los motivos que han llevado a la otra persona a mentir nos puede explicar muchas cosas. Saber la raíz que ha ocasionado este conflicto, nos puede ayudar a solucionarlo. Es un proceso mental necesario para poder llegar a estas conclusiones.

Siguiendo estos consejos podremos lograr perdonar una mentira, pero al margen de hacerlo, hemos de valorar otras cosas. Perdonar siempre es bueno, ya que nos permite cerrar el capítulo y pasar página. El paso siguiente a ello es saber si queremos seguir teniendo la relación con esa persona. Y esto depende enteramente de la mentira contada. Por eso, es aconsejable meditar y tomarnos nuestro tiempo para tomar una decisión.

A veces nos pueden las ganas de perdonar una mentira, pero si no estamos preparados podría ser un paso en falso. Para perdonar, hay que hacerlo de verdad, siendo plenamente conscientes.

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