Lipoescultura láser – Riesgos, tratamientos, resultados y precios

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Hace años que la liposucción se ha asentado como una operación normal de cirugía estética en nuestro país. Ya no solo las personas famosas deciden hacerse este tipo de intervenciones para lucir un cuerpo más bonito y con el que estar más a gusto, sino que la gente normal, la de la calle, también quiere verse bien consigo misma y decide recurrir a las operaciones de cirugía estética. Hace años, estas operaciones tenían un precio tan elevado que obligaban a los interesados a trasladarse a otros países para poder tener el cuerpo que querían. Además de que se trataba de un tema tabú y era mejor llevar a cabo la operación en un país extranjero para que nadie se diera cuenta de que te habían intervenido.

Pero hoy en día, las operaciones de este tipo son normales. Se ha normalizado el hecho de que la gente que quiera cambiar algo de su cuerpo lo pueda hacer. No es nada malo. Todos merecemos vernos bien y estar felices y contentos con nuestro cuerpo. Y si no lo podemos conseguir de una manera natural, podemos hacerlo recurriendo a la cirugía estética.

Por eso, de un tiempo a esta parte, es normal encontrar muchos estudios que se dedican única y exclusivamente a esta rama de la medicina. No solo creando nuevas técnicas para alcanzar mejores resultados, sino también optimizando y actualizando las que ya existían, adecuándolas a las demandas que puedan tener los clientes.

Así surgió la lipoescultura, que no hay que confundir con la liposucción. La liposucción consiste en derretir la grasa de una determinada parte del cuerpo para después extraerla mediante unas cánulas de diferentes tamaños mediante un sistema de succión. La lipoescultura va más allá. Lo que intenta esta técnica es esculpir el cuerpo del paciente, de ahí que se llame así. Y esto se conseguirá extrayendo la grasa no deseada de alguna parte del cuerpo para inyectarla en otra donde se necesita. Por ejemplo, extraer grasa de las caderas para hacerlas más estrechas y darles forma e inyectarla en los glúteos para hacerlos más grandes y tersos. No se trata de sacar grasa gratuitamente, como podría ser en la liposucción, sino que la grasa que se saca se hace de un sitio muy concreto, buscando darle forma al cuerpo del paciente que se ha sometido a la operación.

Debes saber que tanto la liposucción como la lipoescultura están pensadas para unos pacientes muy determinados y con unas características muy concretas. Son pacientes que han intentado perder esa grasa anteriormente con ejercicio y dieta estricta pero que no lo han conseguido. No son pacientes que quieren adelgazar porque sí, son pacientes que lo han intentado pero no han podido deshacerse de cierta grasa localizada que resulta muy persistente. Por eso, si estás pensando en adelgazar de una manera fácil, esta no es tu operación. Para ello, si tienes sobrepeso y tu médico lo considera como lo más oportuno, seguramente tu mejor opción sea hacerte una reducción de estómago o colocarte un balón intragástrico. Si llevas una vida sana, haces deporte y controlas tu alimentación y aun así no hay forma de que tu cuerpo quede exactamente como tú quieres, estas son tus técnicas.

La lipoescultura láser se usa mucho en nuestro país, pero no es recomendable usarla en muchas zonas del cuerpo a la vez. Consiste en destruir la grasa de una parte determinada del cuerpo mediante un láser que derrite la grasa a base de calor. Después, con una cánula, se extraerá la grasa obtenida.

Antes de realizarte una lipoescultura, consulta con tu médico.

Por eso, siempre, debes consultar a un médico antes de decidir cualquier cosa. Una lipoescultura no deja de ser una operación, aunque sea de cirugía estética, lo que significa que a la hora de pasar por la intervención, te estás exponiendo a ciertos riesgos que debes saber. Lo primero, siempre, es acudir a tu médico para exponerle la situación, para comentarle por qué quieres someterte a esta intervención y qué resultados intentas encontrar. Él te indicará qué es lo que debes hacer. Normalmente, este tipo de intervenciones se realizan en centros privados que están especializados en cirugía estética y plástica, por lo que lo más normal es que te recomiende visitar alguna clínica en concreto. En esa clínica te tendrán que hacer determinadas pruebas para conocerte un poco mejor (a ti y a tu estado de salud) y saber si el procedimiento elegido es el más beneficioso para ti y si los resultados que estás buscando son los que vas a conseguir finalmente. Allí te tendrán que aconsejar y aclarar todas tus dudas, así que sé claro y pregunta todo lo que se te ocurra, hasta las preguntas más tontas. No te quedes con ninguna duda, ya que el procedimiento va a consistir en una operación, lo que no es ninguna broma. Te tienen que dar toda la información necesaria en un lenguaje claro, para que tú des el consentimiento expreso sabiendo todos los extremos necesarios; es lo que se conoce como consentimiento informado.

Riesgos de someterte a una lipoescultura.

Y esto es muy importante porque la operación de la lipoescultura, como cualquier operación —sea de cirugía estética o no— conlleva ciertos riesgos que debes saber y sobre los que vas a consentir.

Estos riesgos son básicamente el que exista un sangrado intenso en la zona que se ha intervenido, que se quede amoratada o que salgan abultamientos o cicatrices antiestéticas y no deseadas por el paciente.

También es posible que exista una infección, que se puede producir durante la intervención porque el quirófano no estaba lo suficientemente esterilizado o porque las curas posteriores a la operación no se han hecho correctamente, dando lugar a que una infección se extendiera por la zona.

También existen los riesgos de que algo vaya mal en el quirófano o que la anestesia dé problemas, por eso es importante que antes de hacerte la prueba, el anestesista te conozca para saber cómo podrías reaccionar a la anestesia durante la operación. Esta normalmente será local pero es posible que te la tengan que poner general si las zonas a intervenir son muy grandes o si tus características personales como paciente así lo recomiendan.

Por eso es muy importante que la clínica a la que recurras sea especializada en este tipo de intervenciones y que cuente con todos los materiales necesarios para garantizar, ante todo, la salud del paciente. Aunque la lipoescultura láser se vende y se comercia como una técnica no invasiva, lo cierto es que sí que lo es, y mucho, por lo que será necesario que los profesionales que la realicen tengan todos los títulos exigidos y experiencia en el sector.

Cómo es el posoperatorio.

Después de la operación, en el mismo quirófano donde te intervengan, ten pondrán una faja que recubra la zona intervenida. Esto se hace para evitar que la carne se amorate y que queden abultamientos no deseados que, además de ser antiestéticos, pueden ser peligrosos para la salud. Además también se pone esta faja para que la piel se acostumbre al nuevo contorno, quedando adaptada a la silueta y evitando que queden zonas flácidas o sueltas.

Esta faja la deberá llevar el paciente alrededor de unas cuatro semanas. Dado que la operación suele durar entre una o dos horas, dependiendo siempre de la zona a operar, de lo complicado que sea, de la extensión y de las características del paciente, lo normal es que el paciente no necesite quedarse ingresado en la clínica. Aunque sí hay casos en los que se recomendará. La recuperación es relativamente rápida, ya que el paciente que se haya sometido a esta operación podrá volver al trabajo a los pocos días de haber sido intervenido. Lo más seguro es que a los tres o cuatro días pueda volver a hacer vida normal, a excepción de que debe cuidarse de no realizar esfuerzos ni actividades que requieran desgaste físico, como hacer deporte.

Resultados.

En cuanto a los resultados, estos serán más que evidentes cuando pase un tiempo desde la operación. El paciente que se someta a una lipoescultura no debe esperar ver los resultados en el momento, ya que es normal que incluso la piel esté hinchada después de la operación. Pero gracias a la faja y esperando unos días, enseguida se notará cómo el contorno ha disminuido, como se ha perdido gran cantidad de peso (dependiendo de la grasa que se haya succionado en cada caso) y como la piel está mucho más tersa y firme. Esto último se notará sobre todo en aquellos casos en los que lo que se buscaba era reducir la celulitis de alguna parte del cuerpo. Al eliminar esa celulitis, que son cúmulos de grasa uniformes que hacen que la piel se abulte en determinadas zonas, después de la operación esa parte del cuerpo se verá evidentemente más lisa.

Diferencias con la lipoescultura convencional.

Hay estudios que demuestran que los resultados obtenidos mediante la lipoescultura laser son muchísimo mejores que los que da la lipoescultura convencional. También dicen que el riesgo de sangrado es mucho menor en la laser que en la otra, además de que el posoperatorio es mucho menos doloroso. También hay estudios que dicen que la piel queda menos flácida cuando se utiliza la metodología laser y que la intervención que se usa es menos traumática. Así que, como conclusión, se puede ver que los resultados son mucho mejores cuando la lipoescultura es láser, quedando los pacientes mucho más contentos y satisfechos con el resultado.

Precio de la lipoescultura láser.

Por lo que respecta al precio, se pueden encontrar muchos precios dependiendo de la clínica a la que se asista y del tipo de lipoescultura que se vaya a realizar el paciente. Porque no solamente existe la lipoescultura láser, sino que hay otras técnicas que, persiguiendo lo mismo, utilizan otras metodologías.  No te decantes por una clínica u otra dependiendo del precio. Decídete por la seguridad que te aporte cada una de ellas. Es tu salud y no debes acudir a la oferta más barata, sino a la que más garantías te dé. Normalmente se habla de que puede existir una variación entre los 1.500 y los 5.000€, dependiendo de la clínica que escojas, las zonas que se vayan a operar, la cantidad de grasa que haya que quitar y la que hay que poner en otros sitios determinados. También dependerá del país donde te lo hagas, porque varía muchísimo de un sitio a otro.

Pero al final, lo más importante es que te asesores bien por buenos especialistas, que te pienses muy bien si estás dispuesto a someterte a una operación de este tipo, con los riesgos que acarrea y las complicaciones que pueden darse. Una vez que de verdad estés decidido, acude a la mejor clínica que encuentres, no pensando en el dinero, sino en tu salud. Y, lo más importante de todo es que acudas a tu médico para exponerle el caso y preguntarle cualquier duda que te pueda surgir.

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