Cómo saber si soy un voyeur

0 217

Seguramente una gran parte de la sociedad siente curiosidad sobre algo privado y ajeno. Sobre todo si no tenemos permitido acceso a dicha información. Esta curiosidad no se ve mermada en el ámbito sexual, ni mucho menos. Si estás leyendo este artículo y te identificas con lo anteriormente escrito, tal vez te preguntarás si eres un voyeur.

¿Cuál es la línea entre curiosidad y ser voyeur?

Es una línea muy difusa la que separa la curiosidad y el voyeurismo. El ver, accidentalmente, ver a una pareja mantener relaciones sexuales y mirar por curiosidad o simplemente porque es algo inusual. No por el hecho en sí de ver sexo sino ver ese momento íntimo en un lugar no esperado. Sería normal pensar que alguien se pueda quedar mirando pero siempre hay unos límites que vamos a identificar a lo largo de este artículo. Como también los rasgos característicos de las personas que se convierten en voyeur.

Antes que nada aclarar la diferencia entre sentir excitación mirando a una persona o una pareja con el consentimiento de la misma y hacerlo sin el conocimiento ni el permiso de la persona observada. En este último caso estaríamos hablando de voyuerismo. También otra diferencia fundamental es encontrarse la escena de una pareja o una persona en un momento íntimo. Mirar porque es algo inesperado sin sentir deseo sexual para después de reponernos y recuperar la consciencia frente al pequeño shock. Respetando la intimidad dejando esa escena atrás.

¿Soy un voyeur?

 

Aclarado este punto hay un perfil determinado que suele coincidir con los voyeur. Aunque que no implica que todos los que encajen en dicho perfil sean o vayan a practicar el voyeurismo.

Características de un voyeur

Este perfil está compuesto por diferentes rasgos en la manera de ser. Tales como la timidez en la adolescencia, alguien que necesita mejorar la autoestima. También con algunos problemas para empezar o tener relaciones con otra persona.  Estas circunstancias pueden minar su moral pero no debería. Se puede ser feliz sin tener pareja. Esa persona al ser tímido puede que vea el sexo o mantener relaciones como algo lejano o prácticamente imposible.

Cada mes o año que pasa se vuelve más impensable o inalcanzable. Lo que le hace desear aún más y le conduce al estado de estar reprimida. Ante ese deseo de experimentar el sexo lo más cerca posible buscan alguna experiencia que les acerque. Ya sea ver a la persona cambiándose de ropa, besándose con otra persona o mantener relaciones sexuales. Este hecho es absolutamente reprobable desde el punto de vista ético y moral. Y en algunos países ilegal, en el caso de que esa persona no esté autorizada a mirar.

Otro rasgo que lo caracteriza es la inseguridad que le incapacita para mantener un contacto directo con la otra persona. Dado sus problemas y que ha tirado la toalla, no es una de sus intenciones crear dicho contacto por lo que, en principio, no supone ninguna amenaza o peligro real para la persona observada.

Si eres de los que les gusta observar a otras personas en sus momentos de máxima intimidad, obviando la pornografía, no es algo que deba preocuparte siempre y cuando sea algo previamente hablado y haya un entendimiento. Incluso hay hoteles para unir a personas que les gusta mirar con personas que les gusta ser observadas. Esa es una línea que nunca, bajo ningún concepto, se ha de cruzar; violar la intimidad de los demás u observar sin consentimiento alguno.

Consecuencias

El voyeurismo está catalogado como un desorden psicosexual por el cual se siente excitación al observar dichas prácticas antes mencionadas de manera secreta y un voyeur tiene un riesgo potencial de convertirse en un abusador sexual ya que normalmente llega a un punto o nivel de intensidad imposible de controlar. No es para nada algo que deba tomarse a la ligera ya que adoptar estas costumbres o practicar aunque sea una vez, y caer en el hábito es una tendencia peligrosa y nada sana por no hablar de los derechos de las otras personas observadas en dicha situación.

Voyeur en acción

 

Desde el punto de vista de un análisis médico no hay tratamiento posible y efectivo aprobado por lo que se recomienda como elección ideal ponerse en manos de un psicoterapeuta. No se trata de ninguna enfermedad, sino de un trastorno. Por lo que como primer paso se requiere la voluntad del sujeto en sí, el querer tratarse y cambiar. Paso y camino que deberá hacerlo habitualmente con ayuda psicológica. Esto no te convierte en un psicópata. Puedes llegar a tener ese pensamiento al no saber como identificar a un psicópata, sólo en una persona con un determinado trastorno posible de corregir.

Consejos

Hay que tratar el tema del sexo con total normalidad y de manera totalmente natural para que no se vea como algo sucio o tabú. Es la actitud más idónea para explicar a nuestros hijos ya que adoptarán una actitud totalmente sana.

¿Te ha gustado?
También podría gustarte
Deja un comentario

Tu dirección de email no será publicada.