Cómo sacar temas de conversación interesantes

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Si hay algo que nos incomoda son los silencios interminables en los que no se nos ocurre nada que decir. Muchas veces, por cansancio, por falta de confianza o de parecido con la otra persona, no sabemos ni por dónde empezar. En este artículo hablaremos de cómo sacar temas de conversación interesantes. De esta manera, esos silencios interminables ya no serán una preocupación. Estos momentos se suelen intensificar cuando estamos a solas con otra persona. Puede que por la situación o por diversos factores no sepamos qué decir. A la otra persona le suele pasar lo mismo, lo que provoca una tensión realmente innecesaria. Con unos consejos básicos y unos temas en los que nos sintamos a gusto tendremos todo lo que necesitaremos para evitar dichos momentos. Si hay un silencio que sea porque así lo preferimos, ya que no todos los momentos son para estar hablando.

Una de las ventajas de entablar una conversación interesante es que hay incontables temas para sacar a colación. De esta gran variedad de opciones a nuestro alcance, es factible encontrar uno que nos interese a ambas partes. Es importante conocer a la otra persona y los gustos, así como los intereses. Hemos de buscar un asunto que nos interese a los dos y sobre el que tengamos conocimiento o preguntas. No hace falta ser un experto ni saber explicar en profundidad de lo que queremos hablar. Como ya hemos dicho, puede que nos interese y queramos saber más. En este caso, preguntar es una opción muy válida, ya que, aparte de sacar información, estaremos rompiendo el silencio.
Más que pensar en nosotros, tenemos que pensar en la otra persona. En las cosas en común o los intereses que puede tener y encontrar algo que nos una.

temas recurrentes

Temas sobre los que hablar

Temas neutros

Puede que sea la gran pregunta del millón. Los temas que podemos sacar varían en función de las circunstancias de cada uno, así como el momento del día y otros factores. Es importante estar informado de la actualidad. Gran parte de los temas que podemos llevar a la mesa son los temas de última hora. Son de dominio público y la información acerca de ellos está al alcance de cualquiera.

Los deportes. Algo que tenemos en común con una gran mayoría de la gente es la afición por algún deporte en concreto. Si compartimos este gusto, la mitad del recorrido está hecho. Podemos hablar de la opinión del deporte en general, del equipo al que eres aficionado o de la competición profesional. De este tema pueden surgir muchos otros, y seguramente la conversación será entretenida.

El tiempo.  Las condiciones meteorológicas es una gran preocupación, ya que nos afectan en el día a día. Por no hablar si tenemos planeado unas vacaciones. El tiempo es un chaleco salvavidas en el océano de las conversaciones. Si no tenemos idea y el silencio es muy incómodo es ideal para romper el hielo. La desventaja es que, en general, no es un tema de mucho recorrido, pero servirá para intercambiar algunas opiniones. Puede algún comentario lleve a otro tema para hablar.

Los viajes. Quizás sea uno de los temas más atractivos sobre los que hablar si os gusta viajar. Contar las experiencias vividas en un determinado lugar o preguntar por las de la otra persona es muy entretenido. Podemos sacar ideas de dónde ir en nuestro próximo viaje, compartir conocimientos y dar consejos. Hasta podemos enseñar las fotos de esas vacaciones y ver las de la otra persona. Sin duda, es un tema en el que el aburrimiento no encontrará lugar por donde entrar.

Temas personales

Esta serie de temas son para una relación donde exista ya una confianza para hablar de asuntos personales. Para pedir opinión, o preguntar por algunos aspectos de su vida en necesario un cierto grado de complicidad.

La política. En estos tiempos, de lo que más se suele hablar es de la política. Buscar un tema en concreto y exponer nuestra opinión o preguntar la de la otra persona es una experiencia enriquecedora. Si entablamos esta conversación desde la calma y la objetividad, con empatía, no tenemos de qué preocuparnos. Es un tema de los más interesantes.

La familia. Preguntar por la familia es un gran apoyo a la hora de encontrarnos en un apuro. También debemos saber las circunstancias familiares de la otra persona y si es un buen momento para hacerlo.

El trabajo. Hoy en día, puede que sea lo que más en común tengamos. La preocupación por conservar o encontrar trabajo. En este tema tendremos la ventaja de comprender y sentirnos comprendidos. Dada la situación laboral actual y sus dificultades, seguro que este asunto ronda en la cabeza de nuestro acompañante. A parte de interesarnos por su situación, podemos contar la nuestra y compartir opiniones y consejos.

Libros, series o películas. Si sabemos los gustos de la otra persona acerca de las series, los libros o las películas que ve, todo lo demás irá rodado. Es un tema de los más emocionantes y entretenidos para compartir. Decir qué te ha parecido una determinada serie o comentar su inesperado final es una de las mejores formas de pasar el rato. Es un acto de enriquecimiento personal. Ya que compartimos diferentes puntos de vista y maneras de percibir los mensajes de la obra. No hace falta coincidir en los gustos. Se puede hablar de series que queramos recomendar.

temas en común

Consejos

Si no puedes mejorar el silencio, es mejor no interrumpirlo. Es una regla de oro. Lo que podamos considerar como un avance, puede ser todo lo contrario si lo que decimos no tiene valor. Por eso es importante tomar un tiempo para pensar y estar seguros. El silencio no tiene por qué ser incómodo. Puede que sea un momento de paz que uno de los dos necesite. Debemos saber interpretarlo y respetarlo. Los silencios, a veces, transmiten más que las conversaciones. Hay que saber apreciarlos. Una vez seamos capaces, no sentiremos esa presión de decir algo e, irónicamente, encontraremos temas de los que hablar. Esta forma de enfocarlo nos ayudara a reducir el estrés a la hora de pensar.

Empatía. Puede que sacando un tema muy personal afloren determinadas opiniones o sentimientos con los que no estemos nada de acuerdo. Ante esta escena, debemos intentar ponernos en el lugar del otro y entender su reacción. Preguntar con calma y de buenas maneras en busca de un razonamiento que podamos procesar. Lo bonito de las conversaciones es tener puntos de vista diferentes y compartirlos. Puede que lleguemos a un intercambio de opiniones un tanto acelerado, lo importante es no ir más allá. Conservar la calma, ya que una discusión acalorada no es lo mismo que una conversación interesante.

Ayudas

Preguntas generales. Una pregunta muy general es pedirle su opinión acerca de ser feliz. Es un tema muy amplío, lo que nos conducirá a posibles divagaciones. Es una ventaja, ya que, con sólo una pregunta encontraremos muchos más temas de los que poder hablar. Otro asunto parecido y que nos ayudará a salir del paso es bajar de peso. Todos en algún momento hemos pasados por ahí o estamos a dieta. Es un asunto de salud por el que preocuparse, y como tal, nos dará que hablar.

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