Cómo disimular las encías inflamadas

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Las encías inflamadas es un problema muy común, que sufre un alto porcentaje de la población. Esta enfermedad, también conocida como gingivitis, es una enfermedad periodontal que tiene como característica principal la inflamación de las encías, así como su sangrado constante al realizar pequeños gestos como lavarse los dientes.

Suele aparecer en épocas de cambios hormonales, como cambios de etapas evolutivas. Una vez los cambios se han estabilizado, puede solucionarse el problema o seguir en caso de mala higiene dental.

La inflamación de encías o gingivitis está causada por una infección bacteriana. Aunque al principio es indolora, con el tiempo y su avance puede crear dolor. En las primeras fases, su afectación no afecta al hueso. Es entonces cuando la enfermedad es reversible. En fases avanzadas, la enfermedad afecta no solo a las encías, sino también a los ligamentos periodontales y los alveolos dentales (hueso), desencadenando una periodontitis; es entonces cuando se produce la afectación del hueso, lo que provoca movilidad dental y, posteriormente, pérdida del diente.

Por ello, es necesario visitar al dentista así como tener en cuenta unos consejos de higiene para evitar que la enfermedad vaya a más.

Fases de la gingivitis o inflamación de las encías

Este problema consta de tres fases, caracterizadas por su gravedad y sus síntomas.

Fase 1: Aparición de la gingivitis

En esta fase, la gingivitis acaba de aparecer, y su estado es leve. Las encías no están muy enrojecidas, pero se produce sangrado ligero al cepillarse los dientes.

Fase 2: Lesión temprana

Las encías empiezan a estar enrojecidas, empiezan a hincharse, y al cepillarse los dientes se sangra de manera más abundante.

Fase 3: Lesión establecida

Fase avanzada de la enfermedad. La encía se encuentra en un estado grave. La encía pierde fijación con el diente y el espacio entre la encía y el diente crece. El sangrado es espontáneo y abundante.

Causas de las encías inflamadas

Las causas más habituales de la inflamación de las encías son:

Higiene dental deficiente

La causa más común es la placa dental, convertida en sarro con el paso del tiempo. Su aparición y su desarrollo afectan a las encías, pues suponen un nido de bacterias que provocan la infección y posterior inflamación.

Es importante realizar una buena higiene dental para prevenir y reducir la inflamación. Es muy difícil eliminar la gingivitis sin acudir al dentista una vez se ha instaurado, pero su aparición y su gravedad si que pueden verse afectadas.

Toma de medicamentos

Existen algunos medicamentos que provocan inflamación en las encías, como fenitoína, bismuto y otros medicamentos para la epilepsia, y algunos anticonceptivos administrados por vía oral, como la píldora anticonceptiva. La higiene dental se vuelve todavía más importante en estos casos.

Genética

Por lo visto, la genética puede ser una causa de la gingivitis; padres con gingivitis pueden transmitir una predisposición de sufrirla a sus hijos.

Otras enfermedades

Algunas enfermedades pueden causar gingivitis:

  • Algunas infecciones que pueden deberse a prótesis bucales contaminadas, como dentaduras postizas, puentes, correctores dentales…
  • Diabetes no controlada
  • Enfermedades sistémicas
  • Leucemia o SIDA

Embarazo y menopausia

Durante el embarazo, la sensibilidad de algunas zonas del cuerpo cambia; las encías son una de ellas. A raíz de los cambios que se producen en el sistema hormonal de la mujer, la sensibilidad de las encías aumenta. Por ello es recomendable acudir al dentista en el embarazo.

Durante la menopausia también se producen cambios hormonales que pueden afectar a nuestras encías, inflamándolas y causando gingivitis.

El tabaco

Sabemos que el tabaco es dañino para el organismo; las encías no iban a ser la excepción. El humo del tabaco hace que el organismo responda en menor medida a las bacterias que causan la infección, por lo que parece que existe una relación directa entre el tabaco y la debilitación de las encías.

Esto se va agravando a medida que la persona sigue fumando, por lo que cuanto más fumemos, más problemas de encías podremos tener.

El tabaco provoca inflamación de las encías o gingivitis

Dientes mal alineados

Los dientes mal alineados predisponen la inflamación de las encías, sobre todo si existe hueco entre ellos. Este hueco es más propenso a contener placa y sarro.

Síntomas

Los síntomas más frecuentes de la gingivitis o la inflamación de las encías son:

  • Sangrado: Las encías sangran desde las primeras fases de la gingivitis. Inicialmente, el sangrado es poco, aunque va siendo más abundante a medida que la enfermedad va avanzando. En fases graves, el sangrado es abundante aún usando cepillos suaves, e incluso el sangrado puede darse de manera espontánea.
  • Encías inflamadas, enrojecidas. Esta inflamación está provocada por las bacterias que contiene la placa y el sarro dental. Suele ser indoloro.
  • Mal aliento, provocado por las bacterias adheridas a las encías
  • Dientes flojos: La sensación de que los dientes se mueven es muy frecuente en personas con inflamación de las encías.
  • Dientes sensibles, con sensibilidad a los alimentos fríos o muy calientes.
  • Úlceras bucales: La infección puede producir úlceras, llagas y aftas en las encías, la lengua y en las paredes interiores de a boca.

Cómo disimular las encías inflamadas

Existen una serie de remedios que pueden evitar la inflamación de las encías o gingivitis. Estos son:

Mantener una buena higiene dental

Este remedio es el más importante a la hora de prevenir y reducir la gingivitis.

Una buena higiene dental es aquella que permite reducir la placa que se posa en los dientes, para evitar que se convierta en sarro y pueda debilitar la encía.

Para realizar una buena higiene dental es necesario lavar los dientes tras cada comida, sin dejar pasar mucho tiempo tras ella, para evitar que los ácidos de los alimentos puedan crear suciedad.

Es recomendable usar pasta dental de calidad, que esté enriquecida con fluoruro. el fluoruro, además de prevenir la caries, fortalece los dientes. Si nuestra pasta de dientes habitual no contiene fluoruro, podremos complementar la higiene dental con un enjuague que lo contenga.

El cepillo de dientes debe ser eléctrico, y el cabezal debe cambiarse cada 3 meses, para asegurarnos que su limpieza es siempre óptima.

En caso de usar prótesis, estas deberán estar siempre limpias, usando líquidos especiales para su buena conservación.

Además, deberemos usar hilo dental mínimo una vez al día, para remover la placa que se posa entre los dientes.

Realizar una buena higiene dental para prevenir inflamación de las encías

Mantener una buena alimentación

Es muy recomendable mantener una alimentación equilibrada, pues de esta manera tendremos menos probabilidad de sufrir gingivitis.

Se deben evitar los alimentos con mucho azúcar, ya sean dulces o bebidas. Después de cada comida es muy recomendable lavarse los dientes.

No al tabaco

El humo del tabaco daña los dientes y las encías. Evitemos fumar para tener una boca sana.

Si nos preocupa el estado de nuestra inflamación y somos fumadores, deberemos plantearnos dejar de fumar.

Visitar al dentista

Visitar al dentista por lo menos una vez al año es muy recomendable para que este nos realice limpiezas bucales.

Es importante recordar que el sarro solo puede eliminarse en una limpieza bucal realizada por un higienista dental u otro profesional capacitado, por lo que es importante concertar una visita en caso de tenerlo.

Remedios caseros para disimular las encías inflamadas

Existen unos remedios caseros que podemos llevar a cabo de manera fácil y rápida. Algunos de ellos son:

Enjuagar los dientes con agua y sal

La sal es un elemento con potentes propiedades antisépticas, por lo que puede ayudarnos a mejorar infecciones.

Su preparación es tan fácil como diluir sal en agua. Deberemos realizar gárgaras durante 30 segundos y escupir el líquido. Para que sea efectivo, deberemos realizarlo 3 veces al día.

Cúrcuma

La Cúrcuma tiene propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, por lo que puede ser un buen aliado para mejorar la higiene dental y prevenir la gingivitis.

Su preparación consta de mezclar una cucharada de cúrcuma en polvo con un poco de agua, hasta que se realice una pasta. Deberemos masajear la encía inflamada con esta pasta, durante 5 minutos, tras los cuales podremos enjuagarnos la boca para eliminar el sabor.

Aloe vera

El aloe vera es antioxidante. Podemos beneficiarnos de sus beneficios bebiéndola en batidos o zumos, o símplemente pasando su pulpa por la encía.

Manzana

Comer una manzana a mordiscos puede ser una buena forma de limpiar los dientes, aunque en ocasiones causa dolor y sangrado.

Bicarbonato de sodio

El bicarbonato es antiséptico, por lo que nos podremos beneficiar de sus beneficios si lo mezclamos con un vaso de agua y hacemos gárgaras durante 30 segundos. Obtendremos mejores resultados si repetimos las gárgaras un par de veces al día.

Tomar té

El té tiene ácido tánico, que puede ayudar a rebajar la inflamación de las encías. Para beneficiarnos de ello, solo tendremos que tomar un té. Deberemos dejarlo enfriar previamente, para evitar que sus altas temperaturas afecten a la salud bucal.

Tratamiento de la gingivitis o inflamación de las encías

Si creemos que estamos sufriendo gingivitis, deberemos acudir al dentista.

Este podrá diagnosticar que tipo de inflamación es y la fase en la que se encuentra. En función de ello, se realizarán diferentes tratamientos.

El objetivo principal será controlar la infección para reducir la inflamación. Para ello, podrá realizar una limpieza bucal profunda, usando el método raspado y alisado de raíz.

También pueden recetarse diferentes tipos de enjuagues especializados, geles antibióticos y tratamientos basados en fármacos orales.

Acudir al dentista para tratar la inflamación de las encías

Concluyendo

 La inflamación de las encías o gingivitis es una enfermedad bucodental que afecta a las encías a su adherencia con los dientes. En fases avanzadas, la gingivitis no tratada puede desencadenar en una periodontitis.

Es muy importante realizar una buena higiene dental, así como visitar al dentista una vez al año para realizar una limpieza bucal. De esta manera, conseguiremos eliminar el sarro y evitar la inflamación o gingivitis.

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