10 emociones tóxicas que nos impiden alcanzar la felicidad

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Hay 10 emociones tóxicas que nos impiden alcanzar la felicidad. Por ello, es necesario que las identifiquemos. Además, de que las evitemos y/o las sepamos canalizar. Para no ser víctimas de ellas. Dado que la felicidad es un estado emocional. Este nos da la capacidad de sentir. Por ejemplo, la satisfacción por un logro. O bien, un suceso que nos satisface. Mientras que la emoción es un sentimiento. Ya sea, de alegría, tristeza, miedo, sorpresa, odio, etc. Pero, lo cierto es que percibimos ante un estímulo. No obstante, la felicidad está asociada a los motivos de logro. Aquellos que a diario podamos sentir. En este sentido, los motivos de logro están asociados a las vivencias diarias que nos proporciona nuestro entorno. Y nuestro entorno ejerce influencia directa e indirecta sobre nuestras emociones.

De manera tal, que nuestras emociones tendrán sobre nosotros la connotación que absorbamos. Sobre todo del ambiente social donde nos desenvolvamos. Además, van a estar marcadas por nuestra historia personal. Lo que implica nuestros comportamientos y los cambios. De allí, vamos produciendo cambios fisiológicos. Asimismo, de conductas que son estrategias claves para sobrevivir. Por lo tanto, las emociones son clave fundamental y determinante para la toma de decisiones. Al mismo tiempo, del equilibrio mental.

Reconocer nuestro interior

Somos sujetos racionales y emocionales. Lo que quiere decir que la razón y la emoción siempre van juntas. Es por ello, por lo que nuestro razonamiento puede dirigir nuestras emociones. Además, de orientar nuestra conducta. En este sentido, debemos identificar nuestras emociones para poder alcanzar la felicidad. Porque al conocer nuestras emociones. Entonces, diferenciamos las 10 emociones tóxicas de aquellas emociones saludables. Pero, las emociones pueden ser tóxicas o no. Según sea la tipología de la persona. Bien sea, equilibrada o desequilibrada.

De allí, parte el sentido de reconocer las 10 emociones tóxicas que nos impiden alcanzar la felicidad. Pues, es mediante su reconocimiento y control que lograremos una vida armónica y feliz. Al respeto, podremos mantener una conducta equilibrada en momentos de adversidad. Transformando las amenazas emocionales en oportunidades de triunfo. Pero, ¿cómo sabemos o reconocemos que nuestras emociones nos impiden ser feliz? Aun cuando, no hay una receta de las emociones tóxicas, te presentamos diez que te impiden ser feliz.

10 emociones tóxicas que nos impiden ser feliz

10 emociones tóxicas

1. El pesimismo

Siempre vamos a emitir un juicio de valor negativo. Esto puede hacerse de cualquier cosa que nos rodea. Con esta emoción solemos pasar el tiempo pensando que siempre nos va mal. De hecho, el pesimismo siempre niega la posibilidad de progreso. Independientemente del proyecto que presentemos. Por ello, cualquier posibilidad de ser asertivo, muere en el mismo instante en que se plantea. En este sentido, su toxicidad emocional, conduce a la frustración de cualquier esfuerzo a ser feliz. Por ello, con el pesimismo arrastramos la carga del atraso y del estancamiento. Por eso, debemos poner el empeño en cada esfuerzo que hagamos actuando y pensando en el “YO SÍ PUEDO”.

2. El miedo

Esta es una emoción que sentimos inicialmente como instinto de conservación. Ya que, cuando percibimos un peligro que nos amenaza. Dichos peligros se pueden ubicar en cualquier espacio, tiempo y dimensión. Pero, se convierte en una de las 10 emociones tóxicas más relevantes. Desde el momento que de manera infundada o no se vuelve fobia incontrolada. A partir de allí, nos impide alcanzar la felicidad. O mejor dicho, nos impedimos nosotros mismos ser felices. Por ende, los miedos siempre llevan una motivación propia o ajena de temor. Lo cual, nos impide lograr grandes avances. Por ello, va unido a la impotencia. Lo que lo coloca en la vértebra de las demás emociones tóxicas. En este sentido, podemos decir que el miedo puede dar origen al resto de las emociones tóxicas. Al respecto, debemos actuar. Convirtiendo el miedo en estrategia de cambio y en reto de cara al futuro.

3. La desconfianza

El modo de vida actual nos ha llevado a la desconfianza. Esta es una cosa razonable cuando evaluamos situaciones para planificar nuestras acciones. Pero la desconfianza en todo y para todo acarrea negatividad. También, estancamiento e inseguridad emocional. Pues, al momento de tomar decisiones estamos en incapacidad de elegir entre varias opciones. Y así dejamos pasar oportunidades de progreso. A su vez, de avance que nos permitan emprender cualquier proyecto. Ya que, desconfiamos hasta de nuestras propias acciones. Auto castrándonos la capacidad de tomar decisiones y golpeándonos nuestra autoestima. En cierto modo nos convierte en eunucos y castrados mentales. Viviendo la paranoia de no poder decidir.

De esta manera, la desconfianza se puede hacer nuestro modo de vida. Así se es infeliz en los negocios, en la amistad y en la relación de pareja. En cualquiera de esos ámbitos convertiríamos en conflicto cualquier situación vivencial. Entonces, viviríamos de los fantasmas de nuestra imaginación. En este sentido, la desconfianza como una de esas 10 emociones tóxicas bloqueadoras, nos condena al fracaso. También, al círculo vicioso de la infelicidad. Pero para poder romper con ese esquema de la desconfianza emocional, primero por hacer es tener confianza en nosotros mismos. Así, con la autoconfianza ya hemos dado un paso importante. Pues, nuestra autoestima crece. Luego, el paso siguiente es la confianza en nuestros proyectos. Al igual, que en las personas y circunstancias que nos apoyan. De esta manera desechamos una emoción tóxica. Lo que resulta clave para el éxito de nuestros objetivos.

4. Ansiedad

La ansiedad es un estado emocional. Este es caracterizado por situaciones de inquietud, materializadas por síntomas emotivos, fisiológicos y de conductas. Igualmente, la ansiedad conlleva un malestar interior. Lo que imposibilita enfrentar la problemática existencial diaria. En consecuencia, si poseemos una ansiedad patológica estaremos insatisfechos de nosotros mismos.

Esta situación conlleva a optar por el pensamiento catastrófico y destructivo. Pues, siempre pensará que la solución se va a presentar de la peor manera. En efecto, el ansioso es pesimista. Porque su mente entorpecerá primero sus propias soluciones. Por esa razón, si queremos dar buena guía a nuestra ansiedad debemos comenzar por superar el miedo. También debemos estar alertas. Pero sin sobresaltos. Para estar dispuestos a mantener la palabra empeñada. Además, siempre tener espíritu positivo. Sabiendo que sucederá todo bien, conforme a lo planificado. Así, podremos evadir la toxicidad de la ansiedad. Además de imprimirle fuerza a nuestro derecho a ser feliz.

5. La negatividad

Es un estado emocional que sufren las personas que todo lo ven negativo o con pesimismo. Es decir, para esas personas no hay nada positivo, predicen el lado catastrófico de las cosas. Por lo tanto, la actitud negativa se va a caracterizar por:

  • Se victimizan de todo. Siempre se quejan de las dificultades. Porque todo le es difícil.
  • Son resistentes al cambio. No aceptan innovación, se jactan de su incapacidad. Porque todo les va a salir mal.
  • Lo que intentan hacer o ven ejecutando, lo ven caótico o desastroso.
  • No asumen compromiso. Porque su obsesión es la desmotivación.
  • Jamás tienen visión de futuro. Más que la del pesimismo y la imposibilidad.

Con toda esa visión negativa del mundo que les rodea, se vuelven contagiosos y altamente tóxicos. Para evitar esta otra, de las 10 emociones tóxicas y hacernos una situación feliz, solo debemos invertir esas características negativas. Además, debemos alejarnos de cualquier persona tóxica que pretenda perturbar nuestra felicidad.

6. El narcisismo

Nos encierra en la auto adoración de una manera egocéntrica. Haciendo que concentremos nuestros esfuerzos solo en la frivolidad. Lo que nos hace perder cualquier capacidad de análisis. Volviéndonos personas egoístas y limitadas. Pero, con un objetivo central en todo momento “nos creemos el centro del universo”. Por supuesto de manera errada. Sin considerar a nada ni a nadie más.

10 emociones tóxicas

7. El Egoísmo

Se reduce a la incapacidad de compartir. No solo lo material. Sino lo más importante que no podemos ver ni tocar. Es decir, los sentimientos y la capacidad de amar. Por ello, es una de esas 10 emociones tóxicas que nos impiden alcanzar la felicidad. Pues, en el egoísmo desperdiciamos cualquier potencial positivo que tengamos.

8. La ira

Se hace manifiesta con rabia, violencia y agresividad. Muchas veces de manera injustificada. Por ello, la ira suele controlarnos. Allí, es cuando somos más vulnerables a que nos haga mucho daño emocional. Aparte, está demostrado científicamente que produce otros trastornos orgánicos. Porque desencadena adentro de nuestro organismo, una serie de fenómenos fisiopatológicos. Directamente relacionados con enfermedades como el cáncer, las gastritis, trastornos de tiroides y psiquiátricos. Por ejemplo, estrés, depresión, etc. Razón por la cual es una de esas 10 emociones tóxicas que nos impiden alcanzar la felicidad. Por lo que debemos aprender a controlarla.

9. La envidia

Es un sentimiento negativo. Donde la característica fundamental es la frustración que produce lo que otra persona tiene. Y que se nos acrecienta con egoísmo y mala intención. Al expresarlo como emoción. Porque deseamos lo ajeno, en vez de enfocarnos en nuestras propias metas y deseos. Sin importarnos lo que otro tenga.

10. El apego enfermizo

Se convierte en una de esas 10 emociones tóxicas que nos impiden alcanzar la felicidad. Porque nos aferramos a las cosas o a las personas de una manera enfermiza. Es decir, cuando interiorizamos tanto que ya exteriorizamos que “todo es mío”. Entonces, es porque en realidad nos sentimos frustrados. Si nos hemos aferrado a alguna persona. Ya hemos transformado el amor en un monstruo que nos llena de insatisfacción. Por lo que se trata de egoísmo y fracaso sentimental. Del que debemos reaccionar y reflexionar para poder salir. Pero, si nos aferramos a las cosas. Eso no tiene sentido. Porque no nos sirven. Simplemente, nos vamos haciendo esclavos de lo que tenemos y nos vamos rodeando de soledad. Pese a que nos hacemos incapaces de deshacernos de lo material. Impidiéndonos la renovación o la llegada de lo nuevo. Muchas veces nos hacemos acumuladores.

Entonces, es importante que podamos visualizarnos de otro modo. Para que podamos avanzar y evolucionar.

 

 

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