37 Semanas de embarazo

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En éste periodo, el feto se encuentra cerca de su madurez plena, cuando inician las 37 semanas de embarazo. Entonces, cada vez se hace más pesado y se encuentra colocado con la cabeza hacia abajo. Sin embargo, hay una minoría de fetos que permanecen de nalgas hasta el término y nacen en posición podálica. O bien, si se haya de nalgas o el médico prevé complicaciones en el parto podálico, entonces, planifica con anticipación, un parto quirúrgico por cesárea.

La posición del bebé a las 37 semanas de embarazo

Aproximadamente, menos de un 5% de todos los bebés continúan en posición de nalgas a las 37 semanas de embarazo. Al menos, una cuarta parte de ellos, se han girado sobre sí mismos. Pero, eso es menos probable si las piernas se encuentran extendidas o no hay mucho espacio en el útero. Por ejemplo, si se trata de un embarazo múltiple o si el bebé es muy grande. También, puede ocurrir que el feto se pueda girar cuando haya comenzado la dilatación, dando algunas patadas. Sin embargo, es necesario que disponga del espacio requerido para poder hacerlo.                                                                                                                    37 semanas de embarazo

El Feto y su desarrollo

Al llegar a las 37 semanas de embarazo, ya se está a pocos pasos del momento del parto. Por lo general, su crecimiento es más lento en éste momento y las reservas de la placenta empiezan a agotarse. Y es porque el organismo tiene muy bien sincronizado el tiempo de maduración completa del bebé con el funcionamiento del ambiente que le da alojamiento. Cabe destacar, que la mayor parte de los niños no incrementa mucho más su peso; si el embarazo llegara a prolongarse hasta más allá de la fecha que ha sido prevista.

En éste periodo de tiempo, ya se han establecido los reflejos de la respiración y de la succión. Por lo tanto, el bebé podrá alimentarse de manera adecuada si nace de un momento a otro. Asimismo, los anticuerpos provenientes de la sangre de la madre le han inmunizado frente a un número variable de infecciones. Por otro lado, da la impresión de que se mueve menos, porque ya no tiene tanto sitio en el útero. Sin embargo, tiene suficiente fuerza para hacer presión sobre la pared del abdomen. Además, puede hacer que sus piernas logren sobresalir claramente como un evidente abultamiento. En cuanto a su cuerpo, el feto se halla cubierto con una capa de vernix caseosa, blanca y cremosa. La misma, se irá disminuyendo, haciéndose cada vez menos espesa a medida que el embarazo va avanzando hacia las cuarenta semanas.

Las 37 semanas de embarazo un periodo de acomodamiento

Muchas veces la cabeza del bebé tiene que acomodarse conforme a la forma cilíndrica de la parte ósea que conforma el canal del parto. Por ese motivo, cuando el niño nace, su cabeza puede aparentar ser un poco deforme y con la frente aplastada. Posteriormente, esa deformidad puede hacerse más marcada después del nacimiento, con un abultamiento que persiste sobre su cabeza. Además, ese abultamiento se denomina caput, algunas veces puede verse desplazado a uno u otro lado de la línea media.

¿Qué ocurre con la embarazada?

A través de todo el embarazo, en los tejidos de la mujer se ha producido un ablandamiento. Con lo cual, se han tornado más elásticos. De manera que el canal del parto, la abertura vaginal, pueda ceder, estirándose progresivamente hasta que el bebé salga. Ocurre, que los ligamentos que se encargan de unir los huesos de la pelvis, también se han ablandado. Con la finalidad de permitir que se expanda dicho canal del parto, ampliando así, el espacio para facilitar el nacimiento.

En las 37 semanas de embarazo, la madre se caracteriza por sentir mucha impaciencia por los últimos días de gestación. Dicho estado de ansiedad, normal en ésta etapa, se puede incrementar si el embarazo se extiende  más de lo previsto. Entonces, es importante recordar que aunque se retrase la llegada del bebé unos días, todavía estará llegando a tiempo.

¿Qué son las contracciones de Braxton Hicks?

El útero es un músculo que aloja al bebé que poco antes del parto, por las 37 semanas de embarazo, puede comenzar a contraerse y a endurecerse. Este proceso, es un evento fisiológico que no significa más que la preparación para cuando se presente el  parto. De este modo, las contracciones de Braxton Hicks son las que se encargan de ayudar al feto a que pueda adoptar la posición hacia abajo y a que pueda ir encajando la cabeza. Asimismo, contribuye a que se pueda distender la parte baja del cuerpo del útero y a que se ablande el cuello uterino.

Estas contracciones pueden comenzar justo cuando la gestación da inicio. Sin embargo, es alrededor de las 37 semanas, aproximadamente cuando se van haciendo más perceptibles. Por lo general, suelen producirse unas tres o cuatro contracciones en el transcurso de 1 hora.

Aprender a reconocer las contracciones

  • Si la embarazada aprieta o presiona de forma leve arriba del pubis puede evidenciar una especie de dureza. Lo que señala que si se está en presencia de una contracción. A su vez, puede cambiar el aspecto del abdomen también, que de ser redondo pase a ser puntiagudo.
  • Por lo general, las contracciones de Braxton Hicks no duelen y no se notan. Pocas veces, pueden llegar a ser molestas.

Algunas consideraciones y recomendaciones

  • Si se presentan estas contracciones con demasiada frecuencia o son dolorosas a las 37 semanas de embarazo. Entonces, es necesario que la embarazada consulte al médico ginecólogo.
  • Evitar permanecer mucho tiempo en la misma posición. Para ello es recomendable levantarse y andar si se está sentada o tumbada. O bien, tumbarse de su costado izquierdo si se está en posición de pie.
  • Consumir abundante agua, aproximadamente 8 vasos al día, lo que equivale a unos 2 litros diariamente. De esa manera mantener una adecuada hidratación en el organismo. Es importante señalar que un estado de deshidratación puede llegar a desencadenar contracciones.
  • Los ejercicios de respiración y relajación son excelente apoyo. Siendo este, un momento muy oportuno para practicarlos. Muchas veces son  impartidos y aprendidos en clases de preparación para el momento parto.

La alimentación es el combustible en el embarazo

El combustible son todos aquellos nutrientes que el cuerpo necesita. Ya que, son utilizados por las células y tejidos para llevar a cabo todas sus funciones vitales. De tal manera, que la alimentación es todavía en esta etapa un aspecto crucial para la madre y para el feto. Sobre todo porque lo que se tiene que tener claro es que la mejor medicina, tanto preventiva como curativa. Debido a que es representado por el alimento saludable y funcional que desempeña un papel importante en el organismo. Estos son siempre de origen natural, así como todo súper alimento proviene del reino vegetal.

37 semanas de embarazo

Cuando ya se ha llegado a las 37 semanas de embarazo, es indispensable que la alimentación continúe siendo sana. Eso beneficiará a la madre y al bebé que en cualquier momento nacerá. Seguramente, en esta etapa que forma parte de la recta final, el apetito puede sufrir variaciones. A veces, se siente menos deseos de comer y en otras oportunidades hay mucha hambre. Entonces, lo importante es comer en pequeñas cantidades alimentos de gran valor nutritivo y poco valor calórico. Para aportar así, la mayor cantidad de vitaminas, minerales, bioflavonoides y otros oligoelementos. Por otra parte, la dieta necesita buenos aportes de fibra que faciliten el tránsito intestinal y prevengan las hemorroides. Para ello, es importante evitar los alimentos refinados como la bollería y el pan blanco. Finalmente, hoy en día los zumos naturales, frutas y verduras, representan una opción obligatoria y deliciosa para la salud.

En la embarazada la digestión importa

Por último, otra consideración a tomar en cuenta es disfrutar de la comida y comer despacio. Ya que, mientras se come, se activan una serie de mecanismos que necesitan de un cierto tiempo en saciarnos. En tal sentido, si se es demasiado voraz y/o se come muy apresurado, el estómago se llenará mucho más de lo debido. Lo que no permite que se tenga el tiempo suficiente para que el organismo evidencie y active adecuadamente su metabolismo. Por esa razón, el hecho de comer de forma lenta, masticando con cuidado los alimentos contribuye a saciar y digerir.

Recomendaciones para las 37 semanas de embarazo

Ya falta muy poco para que llegue el momento del parto y nazca el bebé. Por eso, son muy útiles algunas sugerencias para poder llevar la vida de mejor manera. Y hacer de este periodo único de especial en la vida de la mujer, momentos más confortables.

Sugerencias

  • Es importante tratar de descansar y relajarse. Ya que, no es oportuno realizar esfuerzos exagerados.
  • Ducharse todos los días, alternando un poco la temperatura del agua. Porque ayuda a sentirse mejor, entre otras cosas contribuye a que se active la circulación sanguínea.
  • Estirarse y hacer balanceo pélvico, es decir, movimientos leves y rítmicos, que no sean bruscos, para ayudar a que se alivien los dolores de espalda y las estructuras del cuerpo se ubiquen en su lugar.
  • Utilizar zapatos que queden cómodos y se ajusten a nuestros pies como un guante sin ocasionar molestias. Además, de permitir andar con fluidez y de una manera cómoda, necesaria en estas 37 semanas de gestación.
  • Aplicarse una buena crema hidratante o aceites naturales como el de almendras dulces o el de coco. Ya que, el cuerpo en general y en especial el abdomen necesitan una mayor hidratación y humectación. De ese modo, se previenen estrías, manchas y resequedades a las que la piel es más susceptible durante el embarazo.
  • No se debe permanecer mucho rato en la misma posición. Ni sentada, ni de pie o tumbada, es necesario cambiar de postura periódicamente.
  • Tomar descansos en posición tumbada con los pies elevados levemente.
  • Beber muchos líquidos ayuda a mantener el organismo bien hidratado y a facilitar la eliminación de toxinas. Entre otras cosas mantiene activa la función renal y la funcionalidad del sistema circulatorio. Aparte, es indispensable recordar que lo mejor es el agua y las bebidas naturales.
  • Acariciar el abdomen con frecuencia, alivia la postura de la madre e influye sobre la posición del feto. Además, de que contribuye a establecer y reafirmar el lazo afectivo entre la madre y su hijo.
  • Dormir de medio lado sobre el costado izquierdo, para favorecer la circulación y facilitar la postura cómoda.
  • Concentrar la mente en pensamientos positivos.

¿Qué son los ejercicios de Kegel?

Durante las 37 semanas de embarazo el organismo entero de la mujer se está preparando para el momento inminente del parto. Con lo cual una manera de fortalecer los músculos vaginales es realizar los ejercicios de Kegel. Estos consisten en realizar movimientos voluntarios en el área del suelo pélvico. Entonces, se debe contraer la vagina y el ano, simulando que se aguanta las ganas de orinar. De los cuales, se recomiendan hacer entre 20 y 50 contracciones 2 o 3 veces al día.

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