Cómo coquetear

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Es indispensable que todos conozcamos cómo coquetear. Ya que, el coqueteo es la forma que usamos tanto hombres como mujeres para llamar la atención de alguien que nos gusta. Lo que nos permite demostrar que tenemos interés distinto en alguien en particular. Para muchas personas surge de manera natural y atraen automáticamente a otros. Mientras que para otros puede ser hasta una pesadilla no saber cómo presentarse.  Por lo tanto, coquetear es un arte que ejercemos sobre todo cuando queremos lograr una cita con alguien. Pero este llamado puede darse incluso cuando queremos hacer notar nuestra presencia u obtener la atención de alguien.

Por eso, para hacer un buen coqueteo, hay que tener en cuenta diversos elementos como:

  • La apariencia física.
  • El objetivo.
  • La seguridad y personalidad.
  • Las estrategias.

Resulta distinto coquetear para conseguir una cita de fin de semana que cuando queremos una relación de pareja estable. Si queremos hacernos notar, con fines diferentes a los amorosos podemos también coquetear, pero estableciendo los límites. Entonces el objetivo es lo primero que debemos tener claro. Luego, las estrategias que usaremos según lo que estemos persiguiendo.

Las 3 claves vitales de coquetear

Todos somos conscientes de que cuando vamos a coquetear debemos cuidar todos los aspectos de nuestra personalidad. Pero muchas veces la inexperiencia o el nerviosismo que nos causa la otra persona, puede hacer que cometamos errores. Por eso, siempre que estemos coqueteando con alguien, tenemos que considerar las 3 claves vitales:

  • Evitar la exageración.
  • Ser positivo.
  • Saber retirarse.

Coquetear

Al querer llamar la atención de otra persona, es común que exageremos. En gestos, en arreglos, en miradas, etc. Conseguir el equilibrio se transforma en un reto cuando coqueteamos. A fin de cuentas no existen parámetros fijos en las relaciones. La exageración puede hacernos romper límites, entre la belleza y el ridículo o entre el coqueteo y el acoso. Tratemos de ser naturales y mantener los tiempos y formas justos para llamar la atención.

El segundo punto tiene que ver con nuestra autoestima, auto concepto y con mantener una actitud positiva. Si comenzamos a llamar la atención de la otra persona pensando que somos feos o desagradables, esta lo captará así. Entonces, obtendremos una mirada de lástima o compasión, que es contraria a lo que buscamos. Debemos mantener una actitud positiva, sabernos únicos, guapos y bellos. Mostrarnos con confianza en nosotros mismos. Pero esta clave tiene su contraposición y es comenzar a ser engreídos. Si exageramos en la actitud positiva podemos llegar a ser egocéntricos y llamar la atención negativamente.

La tercera clave, es fundamental para mostrar que tenemos confianza y amor propios. Saber retirarse consiste en reconocer desde el fin de una conversación hasta la negativa del otro. En este caso, es saber controlar los tiempos. Permanecer anclados, mirando o conversando sin sentido nos puede parecer más bien tonto. Por eso, tenemos que aprender a reconocer los momentos de acercamiento y retirada.

La higiene en la coquetería

Un principio fundamental para poder lanzarse a llamar la atención de otra persona es nuestra higiene. Ser agradables a la vista, el tacto y el olfato es primordial. Recordemos que estos sentidos son los primeros en percibirnos. Es imprescindible mantener nuestros atractivos y destacar los mejores que tengamos. Nuestro cuerpo es reflejo de lo que sentimos y de quienes somos. Por eso, estar aseados y limpios demuestra que tenemos características positivas. Al estar sudorosos, con la ropa sucia nos hace parecer descuidados. En definitiva, nadie quiere ser conquistado por alguien que no sabe cuidarse a sí mismo.

Es crucial que nos demos una ducha diaria y nos perfumemos. Prefiramos jabones o barras limpiadoras suaves, con aromas suaves que no anulen nuestra piel. Si realizamos actividades fuertes, que nos produzcan sudor o suciedad, entonces debemos ducharnos más de una vez al día. Además, debemos cuidar la higiene bucal, con un cepillado adecuado. Después de cada comida, vigilar el aliento y la limpieza de los dientes. Finalmente el otro punto de atracción a mantener pulcro, son las manos. Podemos exfoliarlas una vez por semana, para tenerlas suaves. Mantener las uñas limpias y del largo apropiado para evitar que se acumule suciedad.

La apariencia física más allá de coquetear

Vernos bien, incide sobre nuestro estado de ánimo y nuestro comportamiento. El cuidado de nuestra apariencia además, habla sobre nuestra personalidad. Una apariencia única y agradable es signo de tener una personalidad confiada. Cuando queremos coquetear con alguien, entonces nuestra imagen juega un rol fundamental. Pues, si llamamos la atención por ser sucios o descuidados, generaremos el efecto de alejamiento, contrario a lo que deseamos. En cuanto a la apariencia física para coquetear, tenemos que estar pendientes de 4 características:

  • El rostro.
  • Las manos.
  • El cabello.
  • La ropa y accesorios.

Cuidar de nuestro rostro, procurando tenerlo libre de impurezas, resaltando nuestros mejores rasgos es importante. La cara es nuestra carta de presentación. Dientes amarillos, vello saliente de la nariz, cejas despeinadas pueden espantar de entrada a cualquiera. Si somos chicas debemos cuidar que no tengamos vello facial. Mientras que si somos chicos debemos cuidar de no feminizar y endurecer grotescamente nuestro aspecto, sacando las cejas o delineando las facciones. No hay nada que enloquezca más a una mujer que un hombre varonil y macho, que incite a ser una fiera sensual. Si usamos barba debemos tenerla limpia y bien arreglada. Dentro del rostro, debemos cuidar la higiene bucal, dientes limpios y buen aliento pueden iniciar por sí solos un coqueteo.

El cabello como marco del rostro, es una herramienta infalible para el coqueteo. Solo moverlo de un lado a otro si lo usamos largo o tocarlo sensualmente mientras mantenemos contacto visual es coquetear. Para que sea efectivo, debemos mantenerlo limpio y peinado. Arreglado de acuerdo a nuestro estilo, pero siempre con brillo y sedosidad.

Las manos forman una parte importante de nuestra gestualidad. Además son las primeras que usamos para tocar y acariciar. Por eso, cuando coqueteamos debemos mantenerlas limpias y con las uñas bien arregladas.

La ropa y accesorios para el coqueteo

Si de llamar la atención se trata, entonces nuestra vestimenta tiene un poder inmenso. Con ella reflejamos gran parte de nuestra personalidad. Incluso, la pertenencia a determinado grupo puede notarse en cómo vestimos. Por eso, cuando queremos coquetear con alguien debemos extremar los cuidados de nuestra vestimenta. Hay que estar vestidos de acuerdo a la ocasión y el momento, recordemos que para el coqueteo no podemos parecer desadaptados. Vestir de acuerdo a nuestra edad, también es fundamental. Llevemos un atuendo que realce nuestras mejores características.

En cuanto a los accesorios, lo vital es no exagerar. Para las chicas son indispensables los aretes y podemos llevar cualquier otro accesorio. En el caso de los chicos un buen accesorio puede ser el reloj o algunos brazaletes masculinos. Un accesorio crucial para ambos, es el perfume. Un aroma encantador, que atraiga es a veces lo único que necesitamos para obtener todas las miradas.

El contacto visual

Para coquetear con alguien hay que verlo. Fijar la mirada en una persona, o enviar una mirada esquiva en determinados momentos, son señales de estar coqueteando. Pero al mismo tiempo, la mirada puede llevarnos a un despeñadero si no sabemos emplearla. Observar fija y duramente a la otra persona puede llegar a aterrarla. Debemos cuidar que nuestra mirada sea suave y al mismo tiempo penetrante. Que observemos de manera esquiva pero segura. Y sobre todo, que sepamos en qué momento mirar y con qué gestos acompañar la mirada. Si vemos a la otra persona mientras tocamos nuestro cabello y luego no los vemos más, es una buena estrategia. También una mirada fija sinuosa, que luego se desvíe al ser notada nos lleva a un coqueteo.

La conversación del coqueteo

Ya cuando nos hemos acercado y entablamos las primeras conversaciones debemos cuidar que no agobiemos. Es importante que cuidemos las frases y preguntas que realizamos. Las preguntas quisquillosas o sobre la estabilidad de una relación pueden asustar a los hombres. Evitemos preguntar sobre el matrimonio, las relaciones, el noviazgo, etc. Es preferible indagar sobre lo que le gusta al otro o lo que le apasiona. Así mismo, las frases elaboradas y los cumplidos sin sentirlos, nos pueden hacer ver engreídos. Durante la conversación, lo fundamental es mantener la espontaneidad.

Otro aspecto importante durante la conversación es escuchar. Oír con detenimiento, mostrar interés en lo que la otra persona dice nos lleva de coquetear al siguiente nivel. En efecto, durante la conversación es el momento de saber cuándo retirarse. Cuando hablamos sólo o nosotros, tendemos a aburrir y a anular a la otra persona.

Otro aspecto que se abre con la conversación es el intercambio de gestos y miradas. Si somos chicas, tocarlo de vez en cuando de manera delicada envía las señales adecuadas de coqueteo. Igual la sonrisa y las miradas sutiles que se intercambian en la conversación.

En toda conversación para coquetear deben estar presentes los halagos, bromas y cumplidos. Estos hacen que nos relajemos y muestran de manera sencilla nuestros objetivos. Debemos cuidar los chistes pesados o de doble sentido, que nos hagan ver como vulgares. Así como los cumplidos excesivos o que no tengan relación con la conversación. De nuevo, ser espontáneos en la conversación es lo más importante para coquetear.

La presencia en el coqueteo

  • Cuando vamos a coquetear con otra persona debemos tener una presencia adecuada. Pero la presencia no se trata del físico, sino de cómo nos presentamos. Esto implica nuestro tono de voz, gestos y postura.
  • Lo primero es la postura, debemos reflejar seguridad por eso, mantener la espalda erguida, es fundamental. Mantener una posición segura no es solo cuando estamos de pie. También sentados o al caminar debemos mostrarnos con seguridad y autoestima. Dar pasos firmes y mostrarnos mientras caminamos son un buen signo de coqueteo. Si somos chicas nuestra postura al caminar nos debe ayudar a mostrar las fortalezas. Mover las caderas, sin exagerar, o sacar pecho, hace gala de nuestras mejores cualidades.
  • Para los chicos, caminar y estar de pie son las formas de lucir la figura y la fortaleza. Los hombres debemos mostrar masculinidad cuando coqueteamos. Así que mostrar la musculatura y la fuerza que tenemos es el coqueteo masculino más potente que existe.
  • El tono de voz al conversar con la persona con quien coqueteamos o cualquier otra también es importante. Tener suavidad y firmeza en nuestras palabras, sin gritar pero sin tener titubeos. Nuestra voz puede acariciar de algún modo a quien escucha. De allí que mantener la dulzura dentro de la seguridad, llega a conquistar.

Coquetear

Ser directo y saber coquetear

A veces, lanzar señales no es suficiente. Sea que estemos coqueteando o que haya alguien coqueteándonos, llega el momento de concretar. Las señales de coqueteo no pueden durar para siempre. Si ya hemos conversado con esta persona o nos hemos topado con ella en diversas oportunidades, debemos accionar. Hablemos de manera directa y franca, sin ser egocéntricos o hedonistas. Comentemos nuestros sentimientos con la otra persona. No importa si se trata de querer una relación formal o una sólo una cita. Invitemos a la otra persona a dar el siguiente paso. Esto puede causar temor, sobre todo a las chicas. Pero, la valentía también forma parte del coqueteo y quedarse sólo en lo sugerente puede llegar a aburrir.

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