Cómo tratar las durezas de los pies

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Tratar las durezas de los pies es importante, porque éstos, son el punto de conexión del cuerpo con la tierra. Son el transporte de nuestro cuerpo por el mundo a lo largo de toda la vida. Con ellos caminamos, practicamos deportes, bailamos, saltamos, corremos, andamos. Tienen presencia segura en las alegrías y las tristezas que nos acontezcan siempre. Pero, no siempre nos acordamos de los importantes servicios que nos prestan y mucho menos prestamos los cuidados adecuados que requieren. Con frecuencia no realizamos un buen lavado, limpiamos y cortamos las uñas, mucho menos tratamos las durezas de los pies. Durezas que se forman a través del tiempo y por el consiguiente descuido al cual son sometidos los pies permanentemente. Y, por si fuera poco, casi siempre desaparecen de la vista metidos en medias y zapatos demasiados estrechos.

Rara vez les brindamos atención con masajes y cremas, ni siquiera luz solar. Por tanto se acumulan condiciones desfavorables picazón, ronchas, descamaciones y olores todos en contra de la salud de nuestros pies. Todas las que dan por seguro la aparición de callos y durezas.

Los pies son pura ingeniería anatómica, ya que es una poderosa herramienta. Constituida por 26 huesos que se unen entre sí por medio de numerosos músculos, tendones y articulaciones. Poseen, además, 50 ligamentos, medio millón de vasos sanguíneos y millones de terminaciones  nerviosas. Y entonces la acción conjunta de todos ellos es lo que nos brinda gran movilidad, fuerza y firmeza.

Por eso además de la salud interna, los pies requieren ayuda externa y ejercicio.  La práctica de masajes, de ciertos movimientos reactivan la circulación y fortalecen la musculatura.  El cuidado de la piel y las uñas mejora su aspecto estético además  que ayuda a prevenir infecciones, controlar algunas dolencias y brindar  una sensación de bienestar.

Aprendiendo a tratar las durezas de los pies

Tratar las durezas de los pies

Cuidados generales de los pies

Aunque ocultemos los pies en medias y zapatos, cuando están descuidados y maltratados se hacen notorios. Sus cualidades particulares deslucen y afectan de manera considerable otras áreas del cuerpo y funciones básicas como la locomoción. En ocasiones surgen problemas verdaderamente dolorosos y molestos durante días, como uñas encarnadas, durezas o costras incrustadas de la piel. Por tanto es necesario recordar que el trabajo que cumplen a diario es muy pesado y que para ello deben estar en forma. Condición que ganarán al prestarles el cuidado necesario brindándole una cura especial con frecuencia.

Los pies soportan el peso total del cuerpo. Estos soportes realizan ajustes constantes, imperceptibles, que son básicos para mantener el equilibrio, el movimiento y la fortaleza. Son en extremos sensibles y poseen conexión con diferentes partes del cuerpo a través de un complejo grupo de nervios.

El cuidado de los pies es un asunto de todos. Esta zona del cuerpo cuando esta maltratada es absolutamente molesta. Los pies adoloridos deben ser tratados para evitar trastornos mayores. El calzado debe respetar las características naturales de los pies, deben ser cómodos y permitir la respiración de la piel.

Durezas de los pies. La alerta temprana

Cuando comenzamos a sentir que no circula la sangre en los talones. O sentimos roces de piel con los zapatos. Es momento de revisar con detenimiento en búsqueda de durezas de los pies. Zonas donde se ha acumulado la piel y las células muertas de esta hasta generar una capa. Puede encontrarse con descamaciones y pueden llegar a ser dolorosas. Suelen ser diferentes y cambiantes desde su aparición y es por ello que muchas personas no saben cómo tratar las durezas de los pies.

En primer lugar la prevención:

Como parte del aseo diario se puede usar la piedra pómez durante la ducha. Pasarla por los talones y parte superior de los pies ayuda a prevenir las durezas. Recuerda, siempre que uses la piedra pómez debes hidratar al finalizar.

Semanalmente o máximo de forma quincenal se debe hacer un pedicura, con la que se corten y limpien las uñas. Se sumerjan los pies en agua tibia para aflojar las células muertas, sobre todo en los talones.

Adicionalmente, el calzado debe permitir la respiración de la piel y ser de la talla adecuada. Pero como terapia de relajación, siempre que se pueda y al menos una vez al día debemos andar descalzos. Caminar con el pie en la tierra no sólo ayuda a conectarnos y recibir energía. También, permite la traspiración de la planta del pie y la activación de sus conexiones nerviosas. Tampoco, podemos olvidar tocar nuestros pies. Masajear diariamente talones, planta, dedos e incluso uñas de los pies mejora la circulación y evita la aparición de durezas.

Cómo tratar las durezas de los pies una vez que aparecen

Si no hemos prevenido o ya han aparecido estas desagradables costras tenemos que tomar medidas de eliminación. La mayoría pueden ser terapias aplicadas en casa. Pero cuando el problema se torna complejo, debemos buscar un especialista que sepa cómo tratar las durezas de los pies. La forma de tratarlas es muy variada, siendo lo preferible las alternativas caseras. Pero si ya corresponde buscar ayuda hay que tener en cuenta las siguientes precauciones:

  • Siempre buscar referencias del especialista. Lo mejor es que sea un podólogo con trayectoria reconocida.
  • Observa su lugar y herramientas de trabajo que se encuentren en extrema limpieza y pulcritud. Los materiales de pedicura deben ser esterilizados para el uso entre una persona y otra. Recuerda que se pueden trasmitir enfermedades a través de estas herramientas. Siempre que puedas has que use tus propios utensilios de pedicura.
  • La pedicura es un cariño para los pies. Nunca debes sentir pellizcos, mordeduras o irritaciones durante o después de una pedicura. Y bajo ninguna circunstancia debe salir sangre de una uña encarnada o una dureza de los pies. La pedicura es un trabajo que se debe realizar con delicadeza.
  • Al finalizar una pedicura se debe sentir relajación y tranquilidad. Se debe procurar sensación de limpieza, una buena pedicura te hace sentir como nuevo.
  • El uso de otros instrumentos como el cortacallos o que tienen cuchillas especiales exige práctica y conviene que sean utilizadas por especialistas.

Los mejores aliados contra las durezas de los pies

Tratar las durezas de los pies

Productos exfoliantes 

La exfoliación o peeling de la piel de los pies no sólo ayudará a liberar la capa externa de células muertas. Esta técnica podrá ser aprovechada como un momento de placer para realizar un masaje con diversos productos naturales. Estos productos trabajan efectivamente en esta zona del cuerpo para mejorar la calidad y la salud de la piel. Debe tenerse en cuenta que fórmulas empleadas en el cuidado corporal son útiles para tratar las durezas de los pies.

Exfoliación es la palabra clave para estimular la superficie de la piel y retirar las células muertas. La mayoría de los exfoliantes son efectivos para todas las partes del cuerpo. Tomando en cuenta siempre que deben aplicarse de manera circular y ascendente, utilizando productos que eliminen la piel muerta. Compuestos que incluyan azúcar y sal junto con algún otro medio más cremoso. Porque la consistencia granosa de los dos primeros estimula la circulación superficial y favorece la limpieza de la piel.

Los tratamientos de exfoliación e hidratación producen una apropiada higiene. Actúan liberando la piel de células muertas y contribuyen a mantener la humedad que se requiere para unos pies sanos. La piel de los pies suele ser más escamosa, áspera y dura que en otras partes del cuerpo y es por esto que es necesario tratar las durezas de los pies con diferentes medios a fin de conservar la salud y la belleza de los pies.

Otra forma cómo tratar las durezas de los pies, es exfoliarlas con una piedra pómez humedecida en un masaje en círculos por todo el pie.

Al finalizar la exfoliación masajee los pies con aceites o cremas que contribuyan a la suavidad, flexibilidad y nutrición de la piel. Durante el masaje preste atención a las partes que más requieran ser tratadas por las durezas acumuladas.

Cómo tratar las durezas de los pies con sales minerales

Las sales, son un remedio tradicional para tratar los pies cansados, hinchados o con durezas. La idea básica es enriquecer el agua con minerales provenientes de la tierra y el mar. Entre sus principales beneficios están la relajación, la purificación, el tratamiento de los músculos fatigados y adoloridos. Las sales minerales son fundamentales para aportar suavidad a la piel. Pueden ser combinadas con otros productos como las aguas de hierbas y los aceites esenciales.

Este tratamiento con sales generalmente se aplica realizando masajes después del remojo en agua con hierbas como la  higuerilla, el gualanday, la cáscara de naranja, la salvia, el limón.

Se puede obtener los mejores resultados al tratar las durezas de los pies con sales minerales. Para ello realiza baños de pies o emplea la sales en remojos continuos para esta valiosa parte de nuestro cuerpo. También se puede dar masajes suaves combinando estas sales con aceites esenciales. Todo esto tendiendo siempre al aseo y exfoliación de los pies para eliminar las durezas.

Los masajes con elementos naturales estimulan la piel al tiempo que se utilizan las texturas que se encuentran en la naturaleza. Para producir una sensación de bienestar general y activar la gran sensibilidad de los pies debemos buscar dichas texturas. Tales como la arena, el césped, las piedras, caminatas al aire libre en la playa, sobre piedras de rio, etc. Esta estrategia acompaña los tratamientos con sales minerales y recobran la vida de tus pies.

Cómo tratar las durezas de los pies con hidratación

La hidratación es parte importante para tratar las durezas de los pies. Esta se logra cuando se usa un producto armónico con el equilibrio hídrico de la piel. Los aceites como el de almendra, la lanolina o el aceite de oliva son ideales para hidratar la piel. También, conseguimos hidratar cuando seguimos una alimentación variada y rica en nutrientes como las vitaminas A, E y del grupo B. Por tanto, la hidratación para tratar las durezas de los pies se logra mediante la alimentación y aceites esenciales.

Las recomendaciones fundamentales a seguir para tratar las durezas de los pies con hidratación son:

  • Aplica el aceite sobre los pies.
  • Frota las manos para calentar.
  • Masajea de forma que el aceite corra  suave y ligero sobre la piel.
  • Trabaje sobre una tolla para que el aceite no caiga al piso.
  • Evite poner los pies en el suelo durante un rato posterior al masaje.

Baño de pies para tratar las durezas

Esta forma cómo tratar las durezas de los pies puede ser combinada con la hidratación y las sales minerales. Reblandece tus pies en agua tibia de 5 a 10 minutos, introduciendo los pies en un recipiente. Selecciona los ingredientes para un tratamiento intensivo y suavizante, con esencia de hierbas relajantes tonificantes. Puede ser el de almendras, manzanilla, lavanda, canela, clavo de olor, caléndula, pino, tomillo, menta, pino, enebro, salvia, romero.

Este baño de pies es útil para tratar las durezas de los pies eliminando las pieles endurecidas. Siempre que se froten con ayuda de una escofina o con la piedra pómez húmeda. Siempre después de haber remojado lo suficiente para que no se produzca ningún daño al frotar las durezas. Sin embargo, también es una excelente estrategia aún cuando se aplique por separado.

Para finalizar si quieres aplicar éstas estrategias para tratar las durezas de los pies, sigue un orden:

  • Baño de pies
  • Exfoliación
  • Pedicura
  • Baño de sales minerales
  • Masaje e hidratación
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