Cómo curar la anemia

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La anemia es una enfermedad muy común; cada vez existen más casos de personas que, tras una temporada de cansancio y debilidad, acuden al médico para encontrar razón a este cansancio. Tras unos análisis de sangre, muchas de estas personas salen con el diagnóstico de anemia.

Generalmente, la anemia se diagnostica cuando aún no ha alcanzado niveles graves, no obstante hay que ponerle remedio para evitar que tenga consecuencias muy negativas para el organismo. Para poder ser diagnosticada, es importante acudir al médico si estamos notando los síntomas principales (cansancio, agotamiento). Tiene fácil solución, por lo que la recuperación es fácil de conseguir no solo con medicación.

Si estás en esta situación, has llegado al sitio correcto. En este artículo hablamos de lo que es la anemia y cómo curarla, a nivel médico y a nivel alternativo.

¿Que es la anemia?

La anemia es una enfermedad que se diagnostica a través de la sangre. Se caracteriza porque los glóbulos rojos de la sangre no contienen suficiente hemoglobina, bien porque existen pocos glóbulos rojos o bien porque los que hay contienen poca carga de esta proteína.

La hemoglobina es una proteína rica en hierro con una tarea fundamental; abastece a la sangre de oxígeno, para que lo distribuya a todos los órganos a medida que recorre todo el cuerpo.

Cuando existe poca hemoglobina, abastece a la sangre de poco oxígeno y los órganos no reciben el suficiente para poder trabajar correctamente. Es entonces cuando se producen sus síntomas.

Es muy importante tratar la anemia pues si es grave, puede afectar seriamente a órganos como el corazón y el cerebro. En casos extremos, puede provocar la muerte.

Te invito a saber diferenciar los glóbulos rojos de los glóbulos blancos, y saber que función tiene cada uno de ellos.

Causas de la anemia

La anemia puede estar causada por uno o más de estos problemas:

La persona está perdiendo sangre

Esta causa es la más frecuente tras los diagnósticos de anemia.

En este caso, la persona no tiene por qué saber que está perdiendo sangre.

Puede que lo sepa, en caso de mujeres con menstruaciones fuertes y abundantes, o en personas que han pasado por una operación en la que se ha perdido mucha sangre, o en un accidente.

Pero también puede que no lo sepa, pues es posible que la sangre se pierda sin ser visible. Por ejemplo, las heces pueden contener sangre en su interior, y la orina puede tener sangre diluida en poca cantidad, de manera que no apreciamos el color.

Cuanta más sangre se pierda, menos sangre existe en el organismo. Aunque la sangre se regenera, esta falta afecta a los glóbulos rojos y en consecuencia, a la hemoglobina. Ya sabemos que la consecuencia de ello es que los órganos no reciben el suficiente oxígeno para trabajar de manera óptima.

La persona no pierde sangre, pero la que tiene no genera bastantes glóbulos rojos

Es posible que la persona no pierda sangre pero su sangre no sea de óptima calidad. Esto puede suceder por diferentes razones, como una mala alimentación, el embarazo y enfermedades crónicas.

La sangre pierde glóbulos rojos

Existen ocasiones en que la sangre pierde estos glóbulos rojos. Generalmente, esto ocurre debido a enfermedades.

Las enfermedades del bazo, por ejemplo, suelen destruir glóbulos rojos. La deficiencia de algunas enzimas también contribuye a ello.

Síntomas de la anemia

Los síntomas de la anemia son muy característicos. Se dan a consecuencia de que el corazón debe hacer un esfuerzo para bombear más sangre que compense el poco oxígeno que tiene, pues los órganos lo necesitan.

Es muy conveniente tener en cuenta los síntomas, pues pueden hacernos sospechar de que estamos sufriendo una bajada de glóbulos rojos.

Estos síntomas son:

  • Cansancio, agotamiento, debilidad, a pesar de haber dormido lo suficiente y no haber hecho ejercicio como para encontrarse así
  • Mareos frecuentes
  • Sensación de frío, sobre todo en manos y pies
  • Dolores de cabeza
  • Piel pálida
  • Dolor en el pecho
  • Dificultad para respirar
  • Cabello débil, se cae
  • Uñas que se rompen fácilmente

No siempre se experimentan todos, incluso a veces la anemia leve no produce síntomas.

Cómo curar la anemia

¿Que hago si creo que tengo anemia?

Es recomendable visitar al médico al menor síntoma, para que pueda determinar la razón y, en caso de tratarse de anemia, empezar tratamiento cuanto antes.

El médico mandará una analítica de sangre que deberemos hacer en ayunas. Según los valores conseguidos, podrá realizar el diagnóstico. En este caso, te puede servir de mucha ayuda el artículo «Cómo interpretar un análisis de sangre»

Es muy frecuente que, en caso de que el diagnóstico sea de anemia, recete medicación para ello. También puede pautar una serie de consejos en cuanto a alimentación. En caso de que la anemia sea grave, es posible que se realice una transfusión de sangre.

Cómo curar la anemia

La anemia puede curarse de dos maneras:

  • Mediante tratamiento médico
  • Mediante remedios caseros basados en la alimentación

Curar la anemia mediante tratamiento médico

Entre los tratamientos médicos, encontramos:

Fármacos

El médico puede recetar fármacos que ayuden a compensar los glóbulos rojos de la sangre o que actúen en el problema base que está causando esta enfermedad.

Los fármacos suelen recetarse en función de aquello que produzca la anemia: si es causada por una infección, suelen recetarse antibióticos; la anemia debida a pérdida de sangre por menstruaciones fuertes se trata con hormonas; en casos en los que se deba a pocos glóbulos rojos, se receta una medicación que estimula esta serie de glóbulos; si se debe a déficit de hierro, se receta hierro en comprimidos.

Otras intervenciones

Según la gravedad, puede resultar necesario realizar otras intervenciones clínicas, como transfusiones de sangre y trasplantes de células madre de la sangre y la médula ósea. 

Si la anemia es por sangrado y pone en riesgo la vida de la persona, es posible que la solución sea realizar una cirugía con el objetivo de parar el sangrado.

Curar la anemia mediante remedios caseros

Los remedios caseros se basan en cambiar nuestra alimentación, introduciendo alimentos ricos en hierro que nos van a permitir subir el nivel de hemoglobina en sangre.

Los alimentos recomendados son los siguientes:

  • Verduras de hoja verde, como el brócoli, la lechuga y las espinacas: Contienen hierro, vitamina A, B, C y E y calcio. Consumiendo media taza de espinacas al día conseguiremos el 20% del hierro necesario.
  • Alimentos de origen animal, como carnes, mariscos, pescado, hígado, paté: La absorción de los nutrientes de estos alimentos son mejores y más rápidos que los alimentos vegetales.
  • Huevos: Un huevo aporta 1mg de hierro. Si se toma con un vaso de naranja, el hierro se asimilará mejor.
  • Granada: Esta fruta de temporada es una aliada para combatir la anemia, pues contiene vitaminas, fibra y potasio, un estimulante del flujo sanguíneo natural.
  • Legumbres: Contienen mucho hierro, necesario para combatir la anemia. Sobre todo, las lentejas.
  • Tomates: Bebiendo un vaso de zumo de tomate cada día nos aseguraremos de que el hierro se asimila muy bien por nuestro organismo. Además, contiene vitamina C, E y betacaroteno.
  • Avena: Dos cucharadas pueden aportar 4,5 mg de hierro, por lo que es una buena opción si necesitamos combatir la anemia.
  • Plátano: Es rico en potásio, lo que hace que la sangre trabaje más y mejor

Cómo curar la anemia

También existen unos alimentos a evitar, pues dificultan la absorción de hierro y afectan a los glóbulos rojos de manera negativa. Estos alimentos son:

  • Alcohol
  • Café
  • Chocolate
  • Leche rica en calcio

Jugos para curar la anemia

Cómo curar la anemia

Algunos jugos son:

Jugo de limón y perejil

Ingredientes:

  • Jugo de un limón
  • Perejil
  • Agua natural

Preparación:

Cortar el perejil en trocitos muy pequeños. Exprimir el limón. Juntar el perejil y el limón con 1 vaso de agua. Batir y beber en ayunas.

Jugo de zanahoria y remolacha

Ingredientes:

  • Una zanahoria
  • Una remolacha
  • 1 cucharada de levadura en polvo
  • 250 ml de agua (un vaso)

Preparación:

Cortar la zanahoria y remolacha, juntar con todos los ingredientes y batir. Tomar en ayunas para que la absorción del hierro sea mejor.

A modo de conclusión

La anemia es una enfermedad que afecta a la hemoglobina en sangre, una proteína rica en hierro que abastece de oxigeno a la sangre para que lo reparta por todos los órganos. Una anemia se diagnostica cuando la hemoglobina es baja, y por lo tanto no llega suficiente oxígeno a los órganos. Como consecuencia de ello, el cuerpo se encuentra demasiado cansado y débil, con dolor de cabeza, mareos y pérdida de cabello, en algunos casos.

Las causas de la anemia pueden ser por pérdida de sangre, mala alimentación, poca producción de glóbulos rojos o destrucción de ellos a pasos agigantados.

El tratamiento médico suele basarse en fármacos, aunque en casos graves pueden realizarse transfusiones de sangre y de células madre, y cirugía. 

Existen unas recomendaciones referentes a la dieta que pueden ser útiles para subir los valores de hierro en sangre. Comer algunos alimentos como el huevo, la avena, verduras de hoja verde, plátanos, granadas, tomates y alimentos de origen animal pueden mejorar la anemia sin necesidad de medicación.

Es muy importante que, en caso de sospecha de anemia, acudamos al médico quien podrá determinar, tras una analítica de sangre, que nuestro cuerpo tiene anemia. Es importante diagnosticarlo a tiempo pues, en fases avanzadas, puede dejar secuelas graves en diferentes órganos e incluso provocar la muerte.

 

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