31 Semanas de Embarazo

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En las 31 Semanas de embarazo el feto sigue creciendo, pesa aproximadamente unos 2000 gramos y mide alrededor de 45 centímetros. Como ya hemos visto, en semanas anteriores el cuerpo del feto todavía continúa creciendo y ahora en este momento se ha tornado más rollizo. Debido, a que sigue aumentando la grasa de su tejido subcutáneo y ésta va llenando las arrugas en su piel. Por otra parte, sus cejas y párpados se han ido desarrollando por completo. También, su pelo ya implantado en la cabeza se va haciendo más largo. Así, que es una semana donde sus facciones ya empiezan a ser notorias. Por otro lado, va produciendo en la madre ansiedad de saber a quién se parece el bebé por nacer.

¿Cómo está el bebé por nacer a las 31 semanas de embarazo?

31 semanas de embarazo

Adopta una posición cefálica

El feto a las 31 semanas de embarazo, es posible que haya adoptado para este momento la postura con la cabeza hacia abajo. Dado a que es la posición que mantendrá hasta el momento del parto. Eso se debe en buena parte a que en la región superior del útero de la madre hay más espacio. Lo que permite que se pueda acomodar mejor, porque ubica su mayor volumen concentrado en sus nalgas y piernas encogidas. Sin embargo, hay un pequeño porcentaje de fetos que oscila entre un 4% aproximadamente que permanece en posición de nalgas. Y son aquellos bebés que nacen en llamada posición podálica, y cuyo parto, algunas veces pudiera verse complicado. Entonces, a partir de esta semana el médico puede ir previendo la posibilidad de realizar cesárea si lo considera necesario.

La morfología de su cuerpo

Tiene algunas reservas de grasa debajo de la piel que todavía siguen siendo realmente escasas. Pero continúan aumentando y cada vez será con mayor rapidez. Luego, para las próximas 7 semanas ya debe encontrarse en mayor cantidad. Ya que, representa una reserva importante de energía que sirve para mantener la temperatura de su cuerpo. Posteriormente, al nacer ayuda también a reducir la pérdida del calor corporal. Asimismo, ya para estas 31 semanas de embarazo el volumen total de su cuerpo es más alto. Por eso, se va haciendo cada vez más fácil palparlo, se puede sentir los brazos y las piernas del feto. Y sus movimientos se ven con claridad si se mira con atención el abdomen. Además, tiene suficiente cantidad de líquido amniótico que lo protege.

En éste momento sigue preparándose para su nacimiento y para su próxima vida extrauterina cada vez más cerca. Ya es mueve y puede chuparse los dedos. Por otra parte, ha perdido gran parte del lanugo que es el vello fino que recubre su cuerpo. Así que si llegara a nacer en este momento, sus pulmones, el control que regula su temperatura y su sistema digestivo aún son inmaduros. Por lo que puede sobrevivir pero requiere atención médica especializada, pero tiene un elevado porcentaje de posibilidades de sobrevivencia.

La madre con 31 semanas de embarazo

Está empezando a sentir que se desenvuelve con más torpeza y pesadez. Aquí, hay una importante presión del útero sobre el músculo diafragma. Lo que hace que a veces parezca que no se puede respirar bien y ocasione sensación de cansancio. Muchas veces es el periodo para pensar en comenzar la licencia o el permiso prenatal para muchas mujeres que trabajan. Porque en este momento, pueden comenzar a sentirse excesivamente cansadas para ir a trabajar. Aparte de que se ha vuelto más distraída y olvidadiza.

31 semanas de embarazo

La alimentación de la embarazada un tema de primera plana

Una vez más a las 31 semanas de embrazo la alimentación sigue siendo fundamental. Para ello, la persona más importante para la que debe comer durante el embarazo es ella misma y su bebé. Entonces, una alimentación saludable significa que ambos dispondrán de mejores reservas para transitar, afrontar y recuperarse en todo el embarazo. Este representa indudablemente un esfuerzo adicional que se termina con el gran trabajo físico de parir.

Por otro lado, hay problemas de los que una embarazada debe cuidarse, como la anemia y la preeclampsia. Suelen presentarse con mayor frecuencia en aquellas madres que han tenido una alimentación pobre.  Pero, pueden verse algunos problemas como las náuseas durante las mañanas y los calambres o parestesias en las piernas. Estos pueden acentuarse con una mala alimentación, por estrés, malas posturas, entre otros.

Una adecuada alimentación, garantiza la correcta nutrición de la embarazada y de su hijo. Además, contribuye a disminuir los cambios de ánimo exagerados, el agotamiento y el resto de las molestias. También, es importante seguir hábitos alimentarios que disminuyan la cantidad de calorías muertas o inútiles. Porque para una embarazada y su feto significan una carencia de nutrientes esenciales que sus organismos necesitan para vivir. Siendo esta una etapa donde las células y los tejidos de ambos tienen mayores requerimientos para sintetizar, formar y cumplir muchísimos procesos vitales.

¿Y qué son las calorías inútiles?

Como ya veníamos hablando, de todos aquellos alimentos que se ingieren, que poseen mucho valor calórico. Por lo general, producen importante saciedad pero su composición no contiene y por lo tanto no aportan nutriente alguno. Razón por la cual, no contribuyen positivamente con el funcionamiento del organismo sino por el contrario muchas veces causan perjuicios. Por lo tanto, más bien deberían ser evitados, porque además pueden ser potencial fuente de trastornos de salud. Entre ellos, tenemos los azucares, los sustitutos del azúcar, la harina refinada y más.

Es importante que toda mujer con 31 semanas de embarazo, lea los rotulados y etiquetas de los productos para consumo que adquiere en el mercado. Y así, tener presente lo siguiente:

  • Evitar cualquier tipo de azúcar o edulcorantes. Entre ellos, cuentan el azúcar blanco o moreno, los productos artificiales como aspartame, sacarina, frutas en almíbar, la melaza, etc.
  • No consumir dulces, natas artificiales, azucarados con conservantes compotas, mermeladas y barras de chocolate.
  • Eliminar de la ingesta las bebidas refrescantes, gaseosas como colas y los zumos o jugos envasados y endulzados de fruta.
  • Evitar la bollería, como biscochos industrializados, elaborados comercialmente, como pastas, empanadas, tartas, donuts, entre otras.
  • No son recomendables las frutas envasadas en lata.
  • Se sugiere evitar los cereales endulzados para los desayunos.
  • No comer helados y sorbetes con azucares agregados. Así, como tampoco, zumos y pulpas congelados de fruta o en compota de fruta.
  • Evitar en general todos aquellos productos que contengan azucares y grasas trans. Por ejemplo, mantequilla, mayonesa, encurtidos, salsas para pastas, salsas para ensaladas, cremas artificiales y muchos otros.

Nunca es tarde para crear hábitos alimentarios

El embarazo y el parto son unos de los momentos de la vida donde el cuerpo realiza un sobre trabajo. Dado que el esfuerzo al que está sometido es grande para poder satisfacer las funciones de células y tejidos. Ahora son dos vidas las que llevan a cabo un complejo funcionamiento de síntesis, desarrollo y mantenimiento. Entonces, para hacer frente a todas las exigencias, conservar la fortaleza, disfrutar lenamente de su embarazo y del milagro que es traer la nueva vida al mundo, es indispensable garantizar una adecuada y saludable alimentación. Para ello, algunos tips de utilidad también durante las 31 semanas de embarazo, son:

  • Aumentar 500 calorías más a la ingesta diaria.
  • Consumir los alimentos en pocas cantidades, tomadas en 6 a 7 comidas distribuidas a lo largo de todo el día. Por lo que deben ser pequeñas raciones, en vez de hacer 2 o 3 comidas grandes.
  • Lo mejor, es poder asegurar el consumo de una cantidad suficiente de proteínas e hidratos de carbono diariamente. Ya que las primeras aportan elementos estructurales y nutrientes esenciales para el desarrollo del Mientras que los carbohidratos proveen de la energía que el organismo necesita para desempeñar sus funciones.
  • Consumir muchos alimentos ricos en vitaminas, minerales y otros oligoelementos esenciales. Por ejemplo, el hierro, es fundamental para mantener los niveles de hemoglobina, en consecuencia para prevenir y tratar la anemia. Además, todos son indispensables para el funcionamiento en forma saludable de todos los órganos.

Un buen consejo es comer de todo pero de a poco

El tratar de eliminar categorías completas de alimentos en nuestra alimentación es erróneo. No obstante, la clave es comer de todo pero de forma saludable, prefiriendo siempre lo natural. Por supuesto, que es bueno consumir abundantemente aquellos alimentos que tienen baja densidad de calorías. Pero,  la fuente energética más importante de la alimentación siguen siendo carbohidratos. Con lo cual, lo recomendable es que podamos elegir los integrales porque no hayan sido refinados. Aparte de eso, tienen valor nutritivo, porque pueden aportarnos vitaminas del complejo B, fibra, entre  otros.

Asimismo, ocurre con las grasas, que debemos aportarlas en pequeñas cantidades en la dieta diaria. Sabiendo, que lo importante es elegir aquellas que proveen ácidos grasos esenciales y vitamina E. Por ejemplo, como el aceite de oliva virgen extra que es prensado en frío que conserva su valor nutricional. Si bien, aportan calorías, se encuentran dentro de la clasificación de grasas esenciales y en el embarazo son indispensables. Ya que, sirven para la formación de tejidos  en el feto,  en especial, el sistema nervioso y cerebro. En tal sentido, es una necesidad saber escoger las grasas que son adecuadas para nuestro organismo. Entre ellas, la grasa del pescado, el aceite de oliva, los frutos secos, el aguacate, etc.

Un aumento de peso gradual

Una mujer de peso medio, con 31 semanas de embarazo en estado normal, debe haber aumentado alrededor de 8 a 10 Kg. Recordemos, que el bebé está cerca de los 2 kg, aparte del peso propio del sistema conformado por la placenta y el líquido amniótico. Habitualmente, durante ésta semana 31 del embarazo, todavía aumenta unos 500 a 1000 gramos a la semana. Lo que  representa, un aumento normal, continuo y progresivo. Lo que a su vez, va a significar que el cuerpo pueda adaptarse con mayor facilidad al aumento de tamaño. Pero, que además, el feto  puede disponer tranquilamente del flujo adecuado, constante y necesario de nutrición.

Requerimientos nutricionales del feto

A través de todo el embarazo, la madre es la única fuente de nutrición del feto. Es decir, el bebé depende totalmente de su madre para poder vivir. Entonces, cada caloría, vitamina, mineral o gramo de proteínas que ingresa al feto, lo recibe por medio de su mamá. Siendo ella única que puede gestionar e influir sobre su nutrición. Por lo tanto, es absolutamente necesario que se le garanticen los alimentos de mejor calidad que aporten grandes cantidades de nutrientes.

Finalmente, los requerimientos y exigencias del organismo del feto estarán bien suplementados al llegar a las 31 semanas de embarazo. Si la madre se alimenta saludablemente, comiendo fruta fresca, verduras, guisantes, judías, cereales integrales, frutos secos, semillas, pescado, aves y productos lácteos. Ya que, de esa manera podrá procurar en lo posible, que la dieta sea lo más variada y permita la elección entre una variedad amplia de alimentos. Proporcionando así, todos los nutrientes que las células y tejidos necesitan, reduciendo a su vez la posibilidad de que se presenten estados carenciales.

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