El cuidado de la piel es una preocupación fundamental en la actualidad y exfoliar el rostro forma parte de ello. Una piel libre de impurezas refleja un organismo sin toxinas. La piel refleja mucho de nosotros, desde nuestro estado de salud hasta nuestra estima. Por lo tanto, tener una rutina de cuidado acorde con nuestras necesidades y estilo de vida es fundamental. Liberar la piel y dejarla natural, sin impurezas, es un ritual de gozo y placer. Practicarlo además antes de dormir ayuda a la regeneración celular y a tener un mejor día. Este, es un paso vital en nuestros hábitos de belleza, y aporta beneficios en el corto y largo plazo. Además, para el cuidado de la piel, es necesario llevar una alimentación sana, buen descanso y ejercicio.
El rostro es la carta de presentación que tenemos ante las demás personas. Una belleza radiante, nace en el rostro. Por lo tanto, mostrar un rostro bien tratado no sólo aumenta nuestra salud sino también nuestra estima. La cara llena de impurezas, puntos negros, poros cerrados y llenos de grasa habla de una deficiente rutina de limpieza. Al contrario, si dedicamos unos minutos al cuidado del rostro ganaremos en tranquilidad, autoestima, salud y paz interior.
La piel del rostro amerita de cuidados especiales, ya que es mucho más delgada que el resto del cuerpo. Además, es en el rostro donde tenemos las mucosas que conducen a nuestros sentidos: los ojos, la boca, la nariz. Por lo tanto, debemos cuidar tanto de los esquemas como de los productos que empleamos.
Los cuidados del rostro
Los cuidados para el rostro son muchos, pero existen rutinas indispensables para mantenerse siempre espectacular:
- Limpieza cotidiana. Un correcto aseo con tónicos limpiadores, leches demaquillantes o lociones. Siempre evitando la barra limpiadora, el jabón o productos que no sean de pH neutro
- Auto masaje de regeneración. Usualmente olvidamos tocar nuestro propio cuerpo y el rostro no es la excepción. Un buen auto masaje estimula la circulación sanguínea y la expulsión de toxinas.
- Hidratación y tonificación. Mantener un rostro hidratado es señal de una piel con vida. Usar tónicos hidratantes a diario es vital para mantener la belleza y la salud
- Exfoliación como limpieza profunda. Exfoliar el rostro estimula la regeneración celular, por cuanto elimina las células muertas y las impurezas.

De todos estos pasos, la exfoliación juega un papel crucial, dado que es el único que limpia a profundidad. Exfoliar el rostro, lo libera completamente y le permite reiniciar el ciclo celular.
En qué consiste y cuáles son las ventajas de exfoliar el rostro
Tener un cutis sano, terso y radiante es el objetivo de muchas personas. Para ello acuden a muchas estrategias e incluso intervenciones. Como hemos visto, una de las mejores estrategias es la exfoliación. Exfoliar consiste en emplear un medio abrasivo para arrastrar las impurezas y las células muertas. Por lo general, se usan químicos o productos granulados para generar dicha abrasión. Sin embargo, también se pueden usar ácidos que actúen por desprendimiento de la piel.
Sea cual sea el método que empleemos, las ventajas de exfoliar el rostro son múltiples:
- Retira el exceso de grasa y sebo de la piel
- Limpia los poros y los libera para recibir cualquier producto adicional, como por ejemplo los hidratantes.
- Controla el brillo excesivo y equilibra el color del rostro.
- Elimina las células muertas y las impurezas.
- Otorga suavidad y tersura a la piel.
- Ayuda a la generación de colágeno y otras sustancias protectoras de la piel.
Precauciones para exfoliar el rostro
Aunque la exfoliación tiene ventajas, no podemos olvidar que su acción es abrasiva. Por lo tanto, es importante tomar en consideración las recomendaciones generales antes de realizarla. Adicionalmente, es debemos tener en cuenta las precauciones precisas relacionadas al producto que usaremos.
Las recomendaciones más importantes para realizar una exfoliación del rostro son:
- Evitar la exposición directa o prolongada al sol por al menos 24 horas posterior a la exfoliación. De allí, que es recomendable, siempre exfoliar durante la noche.
- Usar productos de acuerdo a nuestro tipo de piel. Mientras más sensible seamos, debemos optar por menos abrasión y más hidratación posterior.
- No abusar de la frecuencia. Si usamos productos muy abrasivos o nuestro rostro se mantiene limpio regularmente, lo mejor es exfoliar cada 15 días. Si por el contrario, tendemos a generar grasa e impurezas la exfoliación puede ser una vez por semana. Nunca, es recomendable exfoliar el rostro más de una vez por semana, ya que podemos agredir excesivamente la piel.
- Buscar a un profesional. Si optamos por la exfoliación química, con ácidos o productos altamente abrasivos, lo mejor es no practicarla en casa.
- Ante cualquier enrojecimiento excesivo, picor o reacción alérgica debemos retirar inmediatamente el producto.
- En caso de usar productos químicos o cremas exfoliadoras, lo mejor es leer el prospecto. Seguir las recomendaciones del fabricante, además de estas recomendaciones, es la clave para la exfoliación con estos productos.
Qué productos usar para exfoliar el rostro
Las opciones para exfoliar el rostro son muchas, y debemos elegir la que mejor se adapte a nuestro estilo de vida. Estas, varían desde el uso de cremas exfoliadoras a base de granos abrasivos o ácidos hasta productos caseros.
Para decidir cuál es el producto que más nos conviene, evaluaremos primero nuestra disposición de tiempo. Si disponemos de horas para acudir al salón o tratamientos de belleza, entonces, la opción es acudir con un profesional. Si por el contrario, no contamos con tiempo suficiente, lo mejor será optar por la exfoliación en casa.
En caso que lo nuestro sea dedicarnos un tiempo en casa, aún nos queda decidir entre los tipos de productos. Existen cremas exfoliadoras a base de ácidos o gránulos. Las primeras deben ser aplicadas con precaución y generalmente son muy diluidas, por lo que su efecto es mínimo. En cuanto a las cremas y lociones a base de gránulos, debemos evitar las hechas con microesferas. Los productos con microesferas han sido prohibidos en la Unión Europea, por no diluirse y acumularse en las fuentes de agua. Esto hace que sean poco amigables con el ambiente y se califiquen como ecológicamente nocivos. Adicionalmente, muchos productos industriales están elaborados a base de aceite mineral que tapa los poros y favorece la aparición de barros.
Por otra parte, los productos naturales los conseguimos siempre en nuestra despensa. Son hipoalergénicos y no producen efectos adversos en su uso. La desventaja es que requerimos prepararlos en el momento que los vamos a usar.
Paso a paso para exfoliar el rostro
Exfoliar la piel no es sólo verter el producto y masajearlo sobre la piel. Recordemos que la piel se moldea y se regenera por medio de esta estrategia. Por lo tanto, la forma en que lo apliquemos es crucial para obtener los mejores resultados.

- El rostro debe estar limpio y sin maquillaje. Antes de la exfoliación es importante enjuagar el rostro con abundante agua.
- Humedecer la zona con agua tibia, podemos hacerlo con una mota de algodón o atomizando un poco. Esto también podemos lograrlo con un baño de vapor sobre la cara. El agua tibia prepara los poros para el tratamiento
- Aplicamos el producto exfoliador que hemos seleccionado y damos el auto masaje. Evitando los ojos y párpados.
- Retiramos con abundante agua. Podemos usar una esponja suave o simplemente enjuagar.
- Aplicamos un tónico o hidratante. Este paso es vital, porque disminuye los efectos de la abrasión que acabamos de realizar.
Técnica de auto masaje para exfoliar el rostro
Los pasos más importantes en la exfoliación del rostro son la aplicación del producto y el auto masaje. Con este aseguramos la absorción del producto por parte de la piel y damos la forma que deseamos a nuestro rostro. Por eso es importante:
- Controlar la presión que aplicamos cuando damos este auto masaje.
- Aplicarlo por máximo de 3 minutos.
- Realizar el auto masaje en los sentidos correspondientes.
El auto masaje adecuado, además de exfoliar, moldea, ayuda a evitar la papada y las líneas de expresión. El primer paso es llenar las manos con el producto y esparcirlo desde el cuello. Luego con las ambas manos en forma de V acostada masajeamos desde el centro de la barbilla hacia afuera. En este punto usamos los dedos meñique y anular por la zona de la papada con movimientos siempre hacia arriba. Inmediatamente pasamos hacia las mejillas, donde aplicaremos el producto con los dedos unidos. Dibujaremos semicírculos desde la base de la nariz hacia las orejas, cuidando que sean en dirección hacia arriba. Para la frente, iniciamos en el entrecejo, de allí, frotamos hacia arriba y hacia las sienes.
Finalmente, exfoliamos la nariz y alrededor de la boca, por estar cerca de las mucosas. En la nariz describimos movimientos circulares de la base a la punta y luego vamos a la parte superior. Allí, deslizamos el dedo índice desde la punta de la nariz hasta el área ubicada entre ceja y ceja. El contorno de boca lo trabajamos con los dedos índice y medio en tijera. Apoyamos los dedos medio debajo de la boca, con los índices describimos semicírculos y luego al contrario. Podemos masajear el contorno de ojos con leves movimientos del centro hacia afuera con los dedos anulares. Pero en este caso debe ser sin producto exfoliante.
Mejores mascarillas para exfoliar el rostro con productos naturales
Cuando hemos optado por la exfoliación casera, podemos escoger entre las mejores mascarillas exfoliantes.
- Mascarilla de Bicarbonato con limón. En un cazo, vertemos una cucharada de bicarbonato de sodio. Sobre el polvo, colocamos el zumo de un limón. Una vez que ha pasado la reacción de efervescencia, lo aplicamos con el auto masaje y retiramos. Esta mascarilla siempre debemos aplicarla de noche.
- Clara de huevo, tomate y limón. El primer paso es retirar la cáscara y semillas del tomate. Una vez realizado lo trituramos hasta hacerlo puré. Sobre el puré de tomate, agregamos el zumo de un limón y una clara de huevo. Mezclamos hasta obtener una pasta homogénea. Aplicamos esta pasta, en la misma dirección del masaje, sin dejar espacios cubiertos. Dejamos actuar por 15 minutos o hasta que esté completamente seca. Retiramos con esponja o algodón. Esta mascarilla tiene además un efecto anti arrugas, por ello no requiere de enfatizar en el masaje.
- Mascarilla de avena, azúcar y miel. A una cucharada de azúcar refinada y una cucharada de harina de avena le añadimos miel pura de abejas. Lo mezclamos todo hasta obtener una pasta pegajosa y aplicamos en el rostro. Con esta exfoliante obtenemos simultáneamente la hidratación. Es ideal para realizarla un día antes de un evento importante, ya que otorga un brillo radiante a la piel.
Además de las mascarillas, y si no queremos dedicar tanto tiempo a este procedimiento, podemos exfoliar con esponja. Consiste en darnos el auto masaje con dos esponjas fuertes embebidas en nuestro tónico limpiador. Recordando no ejercer presión y usar siempre un limpiador de pH neutro.