Contagio de la faringitis

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El contagio de la faringitis es muy fácil, es una enfermedad que se disemina muy rápido. Una vez que se ha estado en contacto con el germen que la causa, sobreviene la contaminación. De allí, lo importante de que conozcamos un poco más acerca de ésta entidad y tomemos las medidas necesarias. Dado que, la faringitis es literalmente la inflamación de la faringe. Es un órgano que tiene trayecto tanto en el sistema respiratorio (nasofarínge), como en el sistema digestivo (orofarínge). Lo que hace que cuando se afecta produzca síntomas que se manifiestan y limitan a los dos aparatos. Y, que gotitas expelidas con estornudos, tos, en alimentos, enseres y utensilios de alimentación, entre otras, pueden ocasionar el contagio inmediato de los síntomas. Además, de representar un foco contaminante en ambientes cerrados y muy concurridos, porque tienen la capacidad de quedar dispersos en el aire.

A pesar, que su contagio dependerá también de los microorganismos causantes, éstos mecanismos mencionados son comunes en todas las faringitis. Es decir, patonogmónicos o clásicamente, modos de transmisión de la patología en todas las circunstancias de contagio.

El contagio de la faringitis depende de varios factores

Contagio de la faringitis

Agentes causales

Contagio de la faringitis viral

Entre los grupos de virus que causan la faringitis, se encuentran:

Virus de la gripe o resfriados comunes. Son los más comunes y son agentes causales del 90 a 95% de los problemas de faringitis.

Adenovirus. Son virus que pueden producir también, infecciones en los oídos y en los pulmones.

La mononucleosis infecciosa, síndrome de Eptein Barr o enfermedad del beso. A pesar de que los síntomas son comunes con los que se presentan en el resto de las faringitis; en la mononucleosis infecciosa la única manera de confirmar el diagnóstico de forma certera es realizando la analítica de laboratorio.

La faringitis viral es muy contagiosa y se transmite de forma directa, por contacto de persona a persona, cuando se tose o se estornuda. Debido a que las gotitas de saliva contaminada o moco entran en contacto con la persona sana, contaminándolo.

Lo que debemos saber del contagio de la faringitis

El contagio de las faringitis virales y bacterianas es muy fácil de ocurrir. O lo que es lo mismo, que éstas son muy contagiosas, lo que hace que se pasen rápidamente de una persona a otra.

Si una persona sana, está expuesta constantemente o en contacto directo con otra que tenga gripe, faringitis, resfriado o amigdalitis estreptocóccica, es seguro que terminará contagiada.

Luego del contagio de la faringitis viene el diagnóstico

La gran mayoría de las faringitis son leves y se curan de forma sencilla, sin complicaciones mayores. Además, la faringitis es muy fácil de detectar una vez que se tiene y se ha establecido. Pero, el diagnóstico preciso para saber de dónde proviene su causa es más difícil de hacer. En éste caso, es indispensable consultar al médico para que realice el examen clínico y el resto de analíticas de laboratorio específicas, que considere necesarios para determinar la etiología o el agente causante.

Es importante tener presente, que un número menor de faringitis, son causadas por bacterias. Y éstas si pueden a su vez dar origen a otras enfermedades más graves.

Signos que deben alertarnos

¿Es necesario que consultemos con el médico?

  • Si una faringitis se extiende y dura más de pocos días, puede estar indicando que se trata de algo complejo. Por ejemplo, una infección rinusinusal, una bronquitis u otro proceso bronquial o pulmonar.  Entonces, hay que tomar medidas al respecto, en primer lugar consultar al médico. Y éste realizará el examen físico de la garganta y el tórax.

¿Cómo podemos prevenir el contagio de la faringitis?

  • No hay una manera específica de prevenir la faringitis para poder evitarla totalmente. Lo que podemos hacer es minimizar o disminuir el riesgo de diseminación, ya sea de adquirirla o de transmitirla. De tal manera que lo que podemos hacer es tomar algunas precauciones:
  • Lavarnos las manos con agua tibia y jabón. Antes de manipular los alimentos, antes y después de comer, antes y después de ir al baño.
  • Dormir bien, tener una alimentación saludable y balanceada, mantener nuestro propio autocontrol y equilibrio. En definitiva, se trata de sentirnos satisfechos con nosotros mismos.
  • Evitar el contacto con personas que tengan faringitis, cuando estamos sanos. O bien, alejarnos de las personas sanas cuando tengamos faringitis, para evitar contagiarlos.
  • No compartir los alimentos, ni los utensilios de comida con ninguna persona.
  • No fumar.
  • Practicar regularmente alguna actividad o ejercicio físico, para favorecer y fortalecer el sistema inmunológico. Lo que contribuirá a desarrollar y aumentar nuestras propias defensas innatas.
  • Mantener una alimentación sana, que cumplan una función dentro de nuestro organismo. Y, que en caso de ya tener la faringitis, nos aporten propiedades medicinales para mejorar el cuadro clínico. Por ejemplo, alimentos nutritivos que estimulen el funcionamiento del sistema inmunológico, como zanahorias, arándanos, limón, frambuesas, ñame, hongos, entre otros.
  • Alejarse del aire contaminado, no permanecer en lugares donde el ambiente esté impregnado de tóxicos, químicos, humos perjudiciales, etc.

 

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