Diez beneficios que te aportan las espinacas

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Hay muy pocas cosas en la vida que podamos relacionar tan estrechamente entre sí como es el tema de las caricaturas y los vegetales. Son universos completamente distintos entre sí, pero cada uno evoca al otro de manera casi inmediata; desde la época de la infancia en la que aborrecíamos la comida verde mientras mirábamos entusiasmados los dibujos animados, hasta el hecho de que muchos de ellos poseen relación inequívoca, como lo es Bugs Bunny y las zanahorias o Popeye el marino y las espinacas. Y es éste último el que nos ha llevado a pensar por tantos años, con sus músculos todopoderosos producto de todo el cóctel de vitaminas y minerales que poseen las espinacas, si éstas de verdad poseen tantas cosas buenas como nos han hecho creer.
A continuación te presentamos algunos datos de las espinacas que te harán comprender el origen de la fuerza de Popeye para salvar a su dulce Olivia.

El contenido de las espinacas

Las espinacas son plantas comestibles con un gran número de cualidades tanto culinarias como médicas. Pertenecientes a la familia de las denominadas hojas verdes, estas plantas originarias del sudeste de Asia son capaces de adaptarse y crecer sin inconvenientes en climas fríos, incluido el invierno, siendo posible cultivarla durante todo el año, lo que le ha servido para su gran aceptación en la gastronomía mundial. Sus hojas verde oscuro y suculentas no son el único atractivo que ésta posee, puesto a que su organismo es portador de bastantes vitaminas, minerales y otros beneficios que le hacen más que bien a la salud humana. Entre ellas podemos encontrar a:

Vitamina A

Esta vitamina posee funciones específicas muy importantes para el correcto funcionamiento del cuerpo humano, como la generación de células para el cabello y la piel, el mantenimiento de la visión, ayuda al crecimiento y desarrollo del cuerpo y de los procesos de reproducción. De la misma forma forma, funge como un poderosísimo agente eliminador de toxinas; es decir, un antioxidante.

Vitamina K

Sin esta vitamina, cualquier herida que emane sangre representaría un riesgo seguro de muerte por hemorragia, puesto a que la misma es el principal anticoagulante de nuestro cuerpo. Por fortuna, las espinacas son una fuente abundante de esta vitamina.

Vitamina B9

También conocida como ácido fólico o folato, es una de las vitaminas más importantes en el organismo humano, ya que la misma es la principal encargada de la creación y mantenimiento de las células en el cuerpo, así como la replicación del ADN, prevención de enfermedades congénitas y malformaciones durante el embarazo, asegura el proceso de multiplicación celular (mitosis) y mantiene segura y saludable a la médula ósea.

Calcio y magnesio

Elementos que permiten y benefician el proceso de formación y reparación de tejidos, así como el óptimo funcionamiento de los músculos y los huesos.

Vitamina C

Característica de los cítricos, la vitamina C ayuda a fortalecer el sistema inmunológico, así como posee varias propiedades para con el exterior del cuerpo, como la humectación del cabello y la prevención de la caída del mismo. Además, es un buen antioxidante.

Vitamina E

Mantiene estable y constante la circulación a nivel cutáneo, permitiendo el flujo sanguíneo por la piel para su buena apariencia y estado. Al igual que la vitamina C, beneficia al cuero cabelludo y al cabello mismo. También actúa como antioxidante.

Fibras

Su composición fibrosa permite abrir paso a través de los intestinos, combatiendo de manera muy eficaz el estreñimiento y los problemas estomacales.

Antioxidantes

Como se dijo anteriormente, las vitaminas A, C y E son potentes antioxidantes contenidos en la espinaca. Un antioxidante es un agente de cualquier tipo (en forma de vitamina, anticuerpo, célula, entre otros) cuya función consiste en eliminar toda toxina o partícula dañina del cuerpo. Las espinacas poseen, además de las vitaminas antes mencionadas, otros antioxidantes como los betacarotenos, los cuales bloquean los radicales libres. Estos se producen por determinadas reacciones corporales y su acumulación puede detonar en alteración negativa del ADN.
Pero esto no es todo; pues los beneficios que nos pueden representar las espinacas van más allá de la variopinta cantidad de nutrientes, ya que su consumo trae consigo una serie de cualidades explicadas a continuación.

Diez beneficios de las espinacas

Uno: ayuda a combatir daños cerebrales.

Elementos contenidos en la espinaca, como el potasio, el folato y los antioxidantes que ésta posee mantienen en equilibrio los procesos químicos del cerebro; impidiendo o, por lo menos, reduciendo de manera significativa el riesgo de daños cerebrales por causa de la circulación o desbalance por pérdida de minerales.

Dos: un buen diurético y laxante

Por su alto contenido de fibras, la espinaca resulta una de las mejores opciones para combatir el estreñimiento y facilitar el proceso de defecación. Las fibras contenidas en ésta ayudan a brindarle volumen a las heces, permitiéndole pasar sin mayor inconveniente a través del tracto intestinal. De la misma manera, reducen la absorción de colesterol, glucosa y ácidos biliares; elimina toxinas en el la flora intestinal y mantiene la microflora del colon. Las fibras le brindan volumen a la dieta, aumentado la sensación de saciedad de la comida; esto que ayuda a prevenir la obesidad y otras enfermedades como la diabetes y el cáncer de colon.

Tres: reduce problemas oculares

La vitamina A es bien conocida por su contribución al mejoramiento y reparación de las células oculares. El consumo de espinacas representa una fuente rica en esta vitamina, al igual que en betacarotenos, luteína y xanteno; los cuales son nutrientes que, de la mano con la vitamina A, regulan y mantienen el funcionamiento de las células encargadas de la visión para su óptimo funcionamiento y prevención de daños, como las cataratas, la degeneración macular y la retinosis pigmentaria. Incluso se cree que podría revertir daños ya existentes.

Cuatro: mantiene estable la presión arterial

El contenido de minerales de la espinaca está muy bien equilibrado para nuestra salud. La misma posee grandes concentraciones de potasio en comparación con sus concentraciones de sodio, las cuales son considerablemente bajas. El potasio y el sodio tienen un papel fundamental en el balance de la presión arterial; pues el primero se encarga de reducir sus niveles, mientras que el segundo se encarga de aumentarlos. De igual manera, el ácido fólico que contiene la espinaca se encarga de mantener a un ritmo estable el flujo de la sangre, relajando las arterias y reduciendo la hipertensión; enfermedades cardiovasculares como la aterosclerosis, producida por el endurecimiento de las arterias, se ven reducidas enormemente.

Cinco: posible anticancerígeno y antitumoral

La clorofila es la sangre de las plantas y es ésta la que le brinda ese color verde a sus hojas. Esta sustancia, presente en la espinaca, posee cualidades antimutagénicas (motivo por el cual las plantas no sufren de cáncer). El consumo de espinaca podría ocasionar que la clorofila proteja las células de nuestro cuerpo contra mutaciones, evitando la formación de tumores (efecto antitumoral) y, por consiguiente, la aparición de algún cáncer. Se cree que comer espinaca puede ayudar a prevenir el cáncer de mama, de colon, de hígado y de próstata.

Seis: potente desinflamatorio

La espinaca posee alrededor de una docena de componentes antiinflamatorios y antioxidantes. Uno de ellos, la luteolina, es la más abundante de todos. Esta sustancia ayuda a reducir la inflamación en muchas partes del cuerpo, ya que impide la producción de las enzimas encargadas del proceso inflamatorio. De igual forma, la espinaca puede ayudar contra la inflamación del corazón y demás órganos que la estén sufriendo; así como reducir la hinchazón y el dolor por afecciones como la artritis.

Siete: amiga de huesos, músculos y piel

Distintos componentes de la espinaca cumplen funciones distintas. La vitamina K que ésta contiene ayuda en la acumulación de calcio en la médula ósea. Esta cualidad la ayuda a combatir fuertemente la descalificación con un proceso llamado mineralización ósea. Otros elementos como el manganeso, zinc, fósforo e hierro contenidos en las espinacas ayudan a que los huesos sean más fuertes y resistentes; así como a que gocen de una reparación más acelerada.
La vitamina E y la clorofila, por su parte, ayudan a proteger la piel contra los rayos ultravioleta (UV), principales culpables del daño hacia las células cutáneas. De igual forma, distintos pigmentos y fitonutrientes de las espinacas ayudan a la reparación de dichas células hasta un determinado nivel.
Y los músculos de todo el cuerpo se ven altamente beneficiados de un componente propio de las espinacas, llamado factor C0-Q10, el cual es un antioxidante que se aloja en los músculos para su reforzamiento y mantenimiento. Gracias al factor C0-Q10, los músculos del corazón son capaces de resistir el constante bombeo y, de igual forma, reducir el riesgo de infartos.

Ocho: combate problemas estomacales e intestinales

Las espinacas son un poderoso vermicida; esto, sumado a su alto contenido de vitamina A, las hace capaces de proteger la mucosa del estómago contra parásitos intestinales, infecciones en el tracto gastrointestinal y contra úlceras gástricas. Igualmente, su consumo constante impide la aparición de un tipo de cáncer estomacal muy agresivo llamado adenocarcinoma; este cáncer destruye las células del tracto digestivo de manera acelerada.

Nueve: también es calmante

Los elementos fitoquímicos contenidos en las espinacas ayudan enormemente en la reducción del estrés y la ansiedad. Su consumo de distintas formas nos beneficia con un efecto calmante y antidepresivo. Un tratamiento adecuado, con algunas recetas basadas en espinaca, es un eficaz combatiente contra trastornos como el insomnio, ataques de pánico, taquicardia, desesperación y demás.

Diez: opaca a la radiación

La clorofila de la espinaca no sólo protege a las células contra mutaciones o los rayos del sol, sino que les brinda una protección completa. Una de las áreas de esta protección es la de la radiación. Efectos producidos por la exposición a radiación leve; o en niveles más altos como en la radioterapia; pueden ser perfectamente tratados mediante una aplicación inteligente y constante de los beneficios de la espinaca. No obstante, esta protección no cubre exposiciones altas y constantes; y consumir toneladas de espinaca al día tampoco impedirá que el organismo sea completamente inmune a la radiación de ningún tipo.
A pesar de que las espinacas no nos brindan una fuerza sobrehumana, como solíamos verlo en las aventuras de Popeye, quien recurría a ellas en un momento de apuro para salir victorioso ante el villano, obteniendo de inmediato unas capacidades dignas de envidia por cualquier persona; sí nos ofrecen una gran variedad de beneficios que, a la larga, nos representarán un estatus de salud bastante elevado por mucho tiempo; de la mano con una sensación de bienestar y tranquilidad casi onírica. No obstante, consumirlas en exceso no traerá nada bueno; pues sus vitaminas y nutrientes serían capaces de opacar a muchos otros que nuestro cuerpo necesita, siendo totalmente contraproducente. Pero, ¿quién sabe? Quizás, con las cantidades adecuadas, la dieta necesaria, un entrenamiento constante y una dedicación completamente irreversible; podemos ser capaces, en algún momento, de lograr las heroicas proezas del marinero favorito de todos.
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