Posturas para tener sexo de lado

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Conocer posturas para tener sexo de lado nos ayuda a refrescar nuestra manera de tener sexo. Ya que, mantener relaciones sexuales siempre del mismo modo puede ser agobiante. La monotonía y repetición puede dañar cualquier relación sexual, por eso, crear bajo las sabanas es algo fundamental. Por eso, probar nuevas posiciones sexuales incentiva la creatividad y la unión de la pareja. En ocasiones por temor o por tabú, nos cohibimos de intentar nuevas posturas. Así, que las posiciones de costado representan una excelente opción.

Estas posiciones son por lo general sencillas de practicar y favorecen el contacto de todo el cuerpo. De esta forma, la pareja puede acariciarse y sentirse plenamente, permitiendo que fluya el placer de manera tranquila. Otra ventaja de las posturas para tener sexo de lado, es que ambos cuerpos se encuentran descansando sobre la cama. De esta manera, ambos en la pareja hacen similar esfuerzo.

Entre otras de las ventajas de las posturas para tener sexo de lado, es que resultan cómodas en situaciones de lesión. Incluso son excelentes durante el embarazo, cuando tenemos menos movilidad. Al no requerir de mayor esfuerzo por parte de alguno de los dos, lo hace ideal después de algún traumatismo. Sin embargo, una desventaja es que en su mayoría no se logra una penetración total. Aunque sí la estimulación completa del clítoris de la mujer.

Las posturas para tener sexo de costado son excelentes cuando queremos comenzar a probar nuevas formas. Las podemos usar para iniciar el reto de cambiar la rutina, porque no nos alejan de la zona de confort. Si bien algunas pueden ser salvajes, en su mayoría permanecen cercanas a la tradicional posición del misionero.

Kamasutra y algunas posturas para tener sexo de lado

Aunque son muchas las posiciones que podemos practicar de lado. Hay posiciones del kamasutra que son las mejores para disfrutar. Y son las siguientes:

  • La unión del águila.
  • La carretilla acostada.
  • El molde o cuchara.
  • La libélula.
  • La acurrucada.

La unión del águila

En esta postura ambos deben acostarse de lado frente a frente. La mujer abraza en su totalidad el cuerpo del hombre y entrelaza sus piernas en las caderas de él. Esta posición permite que nos veamos cara a cara y nos da la oportunidad de abrazarnos y acariciarnos. Con ella obtenemos una fusión total. El control de la penetración en este caso la tiene el hombre, aunque podemos ayudar moviendo nuestra pelvis y piernas.

Debemos tener en cuenta que el peso del hombre recaerá sobre una pierna y un brazo de la mujer. Por lo que los movimientos deben ser lentos y el hombre debe procurar sostenerse con el brazo que queda debajo. A pesar de que permite caricias muy cercanas, estas sólo se ofrecen con una mano, que queda libre totalmente. Por estos motivos, tener sexo en esta postura es placentero por corto tiempo. Entonces lo mejor es adoptarla cuando ambos ya están muy excitados.

La carretilla acostada

Una de las posturas para tener sexo más complicadas es la carretilla. En su versión original, amerita que ambos tengan una excelente condición física. Por tal motivo, muchas veces evitamos practicarla. La descripción que hace complicada esta posición es:

  • El hombre debe sostener a la mujer por las piernas mientras la penetra.
  • La mujer debe sostenerse con sus manos en el piso y las piernas abiertas hacia arriba.

Pero, adoptar esta postura para tener sexo de lado, genera placer sin tanta complicación. Ambos se tienden en la cama sin encontrar sus caras. La mujer ve de frente los pies del hombre y el hombre abre las piernas de la mujer tanto como desee. Sostenida por las piernas el hombre penetra de frente y logra así una buena profundidad.

En este caso, las mujeres no abren totalmente las dos piernas, ya que una queda sobre la cama. Mientras, la amplitud lograda con la otra, depende del sostén que el hombre nos proporcione.

Es probable que debamos encontrarnos un poco inclinadas respecto al hombre. Un ángulo aproximado de 45 grados es ideal para alcanzar grandes orgasmos.

Esta posición le da al hombre una sensación de poder y de manejo de la situación. Pues, él controla el ángulo, fuerza y profundidad de la penetración. Además, al no estar ambas caras al mismo nivel, se hacen más necesarios los gemidos. Para quienes les gusta escuchar a la pareja durante el coito, es una posición ideal.

Entrecruzados

Al igual que la carretilla de costado, esta posición nos coloca en posición invertida. Esto quiere decir, que la cara de cada uno debe encontrarse al lado contrario de la cara del otro. O, lo que es lo mismo, posicionarnos como si cada uno observara los pies del otro. Se diferencia de la anterior, porque en lugar de estar de frente la mujer se coloca de espaldas al hombre. Para tener sexo en esta posición, imaginamos que nos sentamos sobre el hombre, con nuestros pies sobre su pecho. Y desde esta posición nos inclinamos hasta colocar la cabeza sobre sus pies. Ahora esta posición es la que simulamos pero colocadas de costado.

En este caso, la mujer puede controlar el ritmo de la penetración con movimientos de vaivén sobre el pene. Igualmente podemos pasar la pierna de arriba por encima del pecho del hombre. Así, él puede estimular el clítoris durante la penetración. El hombre alcanza mayor excitación porque puede ver todos los movimientos y tocar desde los muslos durante la penetración. Si bien no se logra una penetración profunda, esta postura es muy excitante.

El molde o cuchara

Una de las más conocidas posturas para tener sexo de costado, la cuchara genera sensaciones de unión entre la pareja. Permite que el hombre abrace a la mujer en sentido protector. Por tal motivo, es idónea para tener sexo durante el embarazo, cuando ya el vientre está prominente.

La mujer se acuesta de espaldas al hombre y ajusta su cuerpo al de él. Ambos cuerpos quedan amoldados incluso sin penetración. El hombre puede acariciar los pechos y el vientre de la mujer durante el coito, envolviéndola con sus brazos. Por lo que la mujer asume un rol pasivo. Podemos levantar un poco la pierna para facilitar el primer ingreso del pene. Pero, durante el acto sexual mantener las piernas juntas para que el pene haga fricción también con el clítoris.

Tener sexo en esta posición, se asocia a una mejoría de la relación entre la pareja. En vista que permite que un cuerpo se ajuste al otro. Y que ambos se acaricien y sientan en la totalidad de sus cuerpos. Por eso, durante el coito, ambos se pueden impulsar con las piernas o el torso. Haciendo que la experiencia se pueda llenar además, de creatividad.

Esta posición no genera una penetración profunda o fuerte, su ventaja radica en su suavidad. Es buena también, para iniciar cambios en las posturas sexuales con la pareja. Desde ella se pueden iniciar otras posiciones más salvajes o versátiles.

La libélula

Si de tener sexo fuerte se trata, la libélula es una posición por excelencia. En esta, la mujer se coloca de espaldas al hombre y lo atrapa con las piernas. La pierna de arriba, la pasamos por encima de la cadera del hombre. Y él puede abrazarnos e inclinarse sobre la mujer para tocar sus senos y su vagina. Al tiempo que realiza una penetración rápida y tan fuerte como lo desee.

En esta postura, la penetración no es profunda, pero causa mucho placer a ambos. Por la fuerza y el control que el hombre puede aplicar. Además, el cruce de la pierna por encima del hombre nos permite definir la velocidad de la penetración. Con la libélula, podemos dar un poco más de aventura al sexo, intercambiando cada uno los roles de control.

Esta posición tiene variantes, a las que se les suele llamar con otros nombres. Pero, dependen de la inclinación de los cuerpos y de si se intercambian las miradas entre los amantes. Se puede practicar de diferentes formas.

  • Estando los dos recostados, la mujer de espaldas al hombre.
  • Levantando ligeramente los cuerpos y la mujer girada sobre su torso para ver al hombre.
  • El hombre girado por encima de la mujer, que a su vez rote su torso.

Cada una de estas variantes, no modifica la penetración, más bien generan mayor o menor intensidad. Es decisión de nosotros, según sentimos más o menos pasión al podernos mirar o besar durante la penetración.

La acurrucada

Esta posición para tener sexo no es del todo de costado. En realidad, solo la mujer se coloca de costado, mientras el hombre tiene opciones variadas. Es muy conveniente cuando la mujer está cansada o quiere participar pasivamente en el acto sexual. El hombre puede colocarse y penetrar desde atrás o desde arriba.

Nos colocamos lateral con las piernas dobladas y el torso ligeramente inclinado. La postura adoptada es similar al acurrucarse en posición fetal. Desde esta posición el hombre es quien realiza la mayoría de los esfuerzos en el acto sexual. En esta postura la mujer se entrega pasivamente al acto sexual. Es recomendable adoptarla luego de un rato y con mucha excitación.

Una de las desventajas de esta posición es que si se exagera el acurrucado la mujer en sumisión pierde placer. Por cuanto la propia forma de colocarse puede causar que psicológicamente haga sentir sometimiento extremo. Tener sexo en esta postura es conveniente si practicamos el acto durante la menstruación o tenemos cólicos.

Una variante interesante de esta postura es colocándonos como de perrito recostados. Quiere decir que en lugar de inclinar el torso, describimos una L entre las piernas y el cuerpo. Así el hombre puede penetrar recostado de lado, tomándonos por las caderas. Esta variante, es una de las posturas que permite una penetración profunda en el sexo de lado.

Perpendiculares

En realidad, existen una variedad de posturas para tener sexo derivadas de encontrarse ambos en perpendicular. Estando sobre un costado al menos uno de los dos, el otro se ubica completamente perpendicular al otro. Lo que quiere decir que si nos colocamos verticales, el hombre se pone en horizontal. De esta forma, podemos intentar diversas maneras de colocar las piernas y cuerpos para lograr una penetración placentera para ambos.

Una de las mejores es las tijeras en T. La mujer en posición horizontal y el hombre completamente recto. Pasamos la pierna de arriba sobre las caderas del hombre y este puede sostenerla. Una manera, de practicar las posturas para tener sexo, es dejando la pierna recta sostenida por el hombre. Otra opción es cruzar la pierna y amarrar el torso del hombre con esta. También, si nuestra condición física es buena, podemos cruzar la pierna por debajo del cuerpo del hombre. El peso de él va a descansar sobre la pierna que dejemos abajo.

Otra posición satisfactoria perpendicular es colocado el hombre sobre el costado y la mujer colocada boca arriba. Pasando ambas piernas por encima de él. De esta forma, ambos pueden controlar el ritmo de la penetración. Y la profundidad, unida a la fricción del clítoris termina haciéndola muy placentera. Otra ventaja, es que las manos quedan libres y al alcance para acariciar y estimular al compañero.

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