Cómo ser una femme fatale

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Ser una femme fatale, el nombre en francés de lo que traducido literalmente al español significa mujer fatal. Se trata del término que se utiliza para describir a ese prototipo de mujer villana, sin escrúpulos, guapa y sexy. Toda una sex simbol que no sacia su apetito sexual nunca y que persigue por lo general la captura de héroes u hombres importantes duros de roer. Casi siempre, es malvada con actuaciones anti heroicas. Pero, en algunas circunstancias ser una femme fatale puede llevar inmerso ser también una heroína. Por eso, el modelo actual de femme fatale la promueve como a una mujer que se adelanta a los límites que existen entre lo malo y lo bueno. Asimismo, una femme fatale es aquella que se vale de sus armas seductoras en el campo del amor para servirse de los hombres que caen en sus redes por su encanto y glamour sensual. La femme fatale simboliza la dominación de los hombres, restándoles independencia a través de la sensualidad. Por esa razón, su aspecto debe ser siempre insinuante y su vestimenta, generalmente es roja o negra. Al igual que su maquillaje, es digno de profesionales, siempre luce muy elaborado con labios bien definidos y de color rojo muy llamativo. Además, es inteligente, con mucha seguridad en sí misma, con erotismo dominante, como con aires de superioridad, activa y astuta. Asimismo, es sumamente femenina, llena de originalidad, mira directamente a los ojos y experta en los juegos de seducción. En definitiva, ella no incluye las palabras “es imposible o no se puede en su vocabulario”.

Cómo ser una femme fatale en 7 pasos

De acuerdo a las características de estas mujeres. Ser una femme fatale requiere de ciertas claves a emplear en la vida cotidiana. Como el aspecto físico casi de modelo, el cuidado personal, ya que, se dedica tiempo a sí misma. Asimismo, la ropa y accesorios que lleva, son importantes para resaltarle. Además de ciertos modos de conducta y comportamiento que la rigen diariamente. De hecho, una femme fatale se reconoce hasta por la forma de caminar, erguida, correcta, da cada paso con seguridad. Que acompaña con una mirada igualmente segura, intermitente y directa. Es una mujer acostumbrada a todo tipo de cuidados de belleza. Pero, donde el signo cardinal es siempre la sensualidad.

Ser una femme fatale

Así, que lo que se debe hacer:

  1. Debes cuidar de tu aspecto con una higiene impecable

Ser una femme fatale es caracterizarse por la impecabilidad. Siempre está limpia y muy arreglada. Aparte, su perfume va acorde a su personalidad seductora, dejando un aroma encantador y exquisito. Los cuidados de su higiene son integrales. Comenzando desde su piel, bien hidratada con cremas y productos que le van acorde a su tipo particular de tez. En cuanto a sus cabellos los lleva bien cuidados, brillantes, generalmente sueltos. Aunque el prototipo estereotipado es que la femme fatale sea rubia. También, las hay de otras razas, como las mestizas y las asiáticas. Estas chicas, también están muy en sintonía con la manicura y la pedicura de moda. Casi una norma que lleven la uñas largas y muy bien hechas con cualquiera de los estilos de moda. Por ejemplo, uñas en gel, hechas al agua, con cintas adhesivas o tradicionalmente. Pero, los colores favoritos ideales para las femme fatale son el rojo, que les da ese toque sensual que siempre guardan. En cuanto a los pies, son igualmente destacados por la pulcritud y sus uñas pueden hacer o no juego con las de las manos. Y siempre buscan de acentuar la sensualidad de la mujer. Por lo que pueden llegar a despertar en su hombre objetivo las fantasías sexuales que lo hacen correr tras ella. Como los masajes eróticos o masturbaciones con los pies, que el varón buscará locamente conseguir para él. Definitivamente, son parte del arsenal de la femme fatale, que completa con un buen zapato o sandalia siempre de tacones altos con los que camina a la altura de su elegante porte. En fin, se siente segura de sí misma, con una ferviente personalidad que nutre su autoestima. Ella se acepta totalmente como es, actúa espontánea, auténtica y con decisión. Por lo que es completamente irresistible para cualquier hombre.

  1. Una femme fatale cuida su figura

Se caracteriza por ser una mujer que cuida su figura, se preocupa por sí misma. Entonces, no es compatible con la obesidad ni con andar desaliñada. Para nada, pues es una mujer de figura esbelta y muchas veces tiene predilección por el mundo fitness. Por tal motivo, tiene afinidad por los hábitos saludables, la alimentación sana equilibrada y rica en nutrientes naturales. Porque favorecen el organismo en general, el sistema inmunológico, que desarrolla propiedades que luchan contra los radicales libres. Representando una de las mejores terapias antienvejecimiento que la hacen lucir siempre fresca y bella. Entonces, dedica tiempo para ella, hace ejercicio físico varias veces a la semana. Al mismo tiempo, que se alimenta de una manera adecuada y saludable. También, le da importancia a respirar aire fresco, a cultivar su paz interior, en la era de la meditación. No fuma, aunque en oportunidades la caricaturicen o representen con pipa o cigarrillo. Pero, la verdad es que el tabaquismo deshidrata, envejece y afea la piel y el resto del cuerpo. Con lo cual, en la práctica es realmente incompatible con ser una femme fatale.

  1. El maquillaje que lleva representa su rostro

Prácticamente, ser una femme fatale es sinónimo de tener clase y elegancia. Por lo que su maquillaje es generalmente bien elaborado. Hace la ficha de presentación perfecta de esta mujer seductora y sigilosa. Además, sus estilos favoritos son los más utilizados en ocasiones especiales, fiestas o nocturnos. En definitiva, aquellos que ofrecen un look dramático, debido a que son los más llamativos. Por ejemplo, los ojos pueden llevar un efecto glamour o un efecto ahumado. Oportunamente, pueden colocarse pestañas postizas, incluso con diseños que resalten la belleza. A los que no les falla el toque final de los alargadores de pestañas, para acentuar la sensualidad. Finalmente, los labios de la clásica femme fatale son rojo intenso y brillante bien delineados pero uniformemente discretos. Ya que, los labios son una parte del cuerpo que denota sensualidad y llama a la incitación sexual. Con lo cual, el maquillaje y el cuidado de los labios son de vital importancia. De primero, su cuidado, al que le viene muy bien una exfoliación y la hidratación adecuadas. Luego, el objetivo de pintarlos de color rojo es muy especial e intencionalmente específico, que luzcan grandes, carnosos y apetitosos. Lo que busca es hacer la sinonimia con los labios mayores de la vulva cuando se hinchan durante la excitación un poco antes de que la mujer sea penetrada. Y eso, los hombres lo captan excelentemente cuando ven a su femme fatale.

  1. Los atuendos necesarios para ser una femme fatale

Las prendas de ropa favoritas de una verdadera femme fatale, son aquella que le hagan ser una mujer muy femenina. Así, que el estilo de ella es siempre lucir muy sexy y elegante. En tal sentido, los atuendos deben elegirse con porte delicado, bien cortado que llame la atención. Pero, con clase, nunca puede ser de manera vulgar. Una femme fatale es una mujer con mucho porte y su aspecto debe reflejarlo. Por ello, la ropa debe resaltar su cuerpo con elegancia, llevando solo los diseños que le van bien. Los tonos predilectos son los de color oscuro, como el negro, rojo, dorado o verde esmeralda. Además, de telas bien cortadas, preferiblemente finas, como la seda, bien cortadas y atrayentes. También, es válido que lleve estilo de cuero o jeans. Y las medias panty no pueden faltar, de elección aquellas que tienen diseños sexy. En definitiva, una femme fatale es una mujer muy bien vestida.

  1. Siempre lleva un perfume femenino y seductor

Para ser una femme fatale completamente sensual, es necesario llevar un buen perfume. De la talla de Chanel, Cacharel, Nina Ricci, Donna Karan, Kenzo, Carolina Herrera, Lancome, Dior, Esteé Lauder, entre otros. Lo importante es que sea un perfume que vaya con tu particular personalidad, te haga distinguida e inolvidablemente sensual. Ya que, el aroma es importante para definir e incitar el deseo sexual en los hombres. Y debe estar aplicado de manera perfecta, en la justa cantidad, sin negar pero tampoco sin exagerar. Puesto que el objetivo es resaltar el atractivo y despertar las sensaciones olfativas. Conectándolas con el resto de los sentidos y haciendo que estos sean percibidos por el sexo opuesto. Inmediatamente, de manera grata e irresistible. Pero, si los perfumes no son tu fuerte, también hay lociones, splash, brumas y muchas otras presentaciones aromáticas para encantar.

Ser una femme fatale

  1. Se trata de una mujer muy inteligente

La femme fatale, se caracteriza por ser astuta y poseer inteligencia. Lo que hace que capte cada detalle fácilmente a su alrededor. De la misma manera que percibe el hombre objetivo perfecto de su seducción. Por lo general, para ello estas mujeres deben tener un grado de instrucción y de formación importante. Ya que, no tienen una receta particular para seducir a lo loco. Sino, que son bien estructuradas y calculadoras en las metas que se fijan. Además, cuando lo hacen se aseguran de apostar por un resultado donde serán ganadoras. O bien, como mínimo de no perder nada sino quedar igual. Pero, su visión cargada de inteligencia les permite ver los terrenos a donde no deben luchar o competir. Porque tienen probabilidades de perder, es decir, no acuden a donde no tienen oportunidad. Ya que, la propia seguridad en sí mismas se lo impide. Funcionando como perfecto sabueso. Es capaz de detectar los potenciales triunfos y fracasos. Porque va con temple de acero por los primeros, pero no pierde el tiempo en los últimos. Con mucha originalidad y sex-appeal va por lo que se propone hasta conseguirlo. Para ello, se hace de todas las herramientas posibles, miradas, sonrisas, buen léxico, presencia elegante e impecable. Lo cierto es que cuando va por su hombre en el campo del amor, se hace irresistible. Lo va involucrando, hasta darle el placer y el gozo sexual y en todos los aspectos que enloquece a cualquier hombre. Aparte de que lo hace querer más y más en todo momento. Porque queda seducido totalmente. Entonces, ser una femme fatale es tener inteligencia prometedora para llegar a donde se lo proponga. Tiene mucho potencial, capacidad de análisis y de pensamiento lógico y centrado en la realidad.

  1. Debes ser discreta y algo misteriosa

Partamos del dicho que dice: “nunca enseñes todo lo que sabes, tampoco digas todo lo que piensas, ni hagas todo lo que puedas”. Ya que, en el buen sentido de la interpretación se trata de no descubrirte completamente a todo el mundo. Mucho menos a ese hombre que deseas. Porque si no dejas nada guardado por descubrir y no dejas ninguna carta bajo la manga. Entonces, dejarás de ser interesante.  

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