Pene: Cómo funciona y cómo estimular el pene

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Todos los seres humanos tenemos un aparato genital o reproductor y todos los hombres disponemos de un pene. Es en este aparato, particularmente en los testículos donde diariamente se producen varios millones de células reproductoras masculinas llamadas espermatozoides. Estos, viajan a través del conducto deferente hasta salir al exterior por el pene durante la eyaculación.

Durante cada relación sexual, el pene del hombre debe ser introducido en la vagina de la mujer. Donde además, si se desea tener un bebé, se debe liberar el esperma. Porque de esa manera, los espermatozoides tienen la oportunidad de navegar hacia el óvulo femenino y fertilizarlo. Para así, dar inicio a la nueva vida.

Entonces, el aparato reproductor en el hombre está representado por el modelo masculino. Este está formado por los testículos, las vías reproductoras, el pene y las estructuras glandulares anexas.

¿Qué es el pene?

El pene es el órgano masculino de la copulación. Este se encuentra conformado por dos masas de tejido esponjoso característico. Cuyo mecanismo de funcionamiento está dado por su capacidad eréctil y se denominan cuerpos cavernosos. Los mismos están ubicados por encima de la uretra que se rodea de otra sección de tejido. La que se llama el cuerpo esponjoso y en su parte final se haya ensanchada para formar el glande. A su vez, éste último se encuentra recubierto del prepucio, que es un repliegue de piel.

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¿Cómo funciona el pene durante una relación sexual?

Cuando ocurre una copulación, el sistema circulatorio, a través de las arterias, inyectan sangre a presión. Este flujo se dirige hacia adentro de los cuerpos cavernosos. Lo que va provocando paulatinamente pero de forma relativamente rápida, el aumento de tamaño del órgano fálico. Entonces, es cuando se produce la erección que es el proceso mediante el cual el pene se pone rígido. Preparándose así para la relación sexual, facilitando la penetración de la vagina. Cuya función biológica fundamental es alojar al pene y servir de depósito de los espermatozoides.

El funcionamiento sexual del pene tiene dos etapas

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1. Erección

Implica la preparación del pene para el momento de la penetración. Por ende, experimenta un aumento de su grosor, longitud y se pone rígido. A causa de que los cuerpos eréctiles se saturan llenándose de sangre. Para lo que es necesario que el hombre reciba la adecuada estimulación y excitación sexual. De forma tal, que las arteriolas que irrigan los cuerpos eréctiles se congestionen y el pene se torne erecto.

Al mismo tiempo, cuando un hombre está excitado sexualmente se activa un reflejo parasimpático. Lo que hace que se libere monóxido de nitrógeno de forma local. Este es un vasodilatador poderoso relajador del musculo liso de la pared de las arteriolas. Por lo que se dilatan provocando que se puedan llenar de sangre. En consecuencia, el cuerpo cavernoso  que es uno de los cuerpos eréctiles, se expande. Comprimiendo las venas del drenaje, sosteniendo la saturación de sangre con la posterior erección. También, se dilata el cuerpo esponjoso en menos proporción. Lo que evita que la uretra se comprima y bloquee el paso del semen cuando se produce la eyaculación. Asimismo, el control parasimpático de las arteriolas desencadena la lubricación del glande. Por medio de la estimulación de las glándulas bulbouretrales.

Para que ocurra una erección, son múltiples los estímulos sexuales que se pueden emplear. Por ejemplo, la estimulación táctil del área genital, la manipulación erótica del pene, los estímulos visuales escenas llenas de erotismo. También, algunos olores, sonidos y otras actividades, que activan al sistema nervioso central. En consecuencia, se produce la respuesta de la red neuronal parasimpática. Específicamente, de la que se encuentra inervando la capa muscular de las arteriolas del pene. No obstante, con frecuencia la erección del pene se desencadena promovida únicamente por la estimulación mental y emocional. Por ejemplo, por pensar o concentrarse en tener sexo.

Pene y disfunción eréctil

La disfunción eréctil del pene es la dificultad de que éste se haga erecto. O bien, sea incapaz de alcanzar la adecuada rigidez y el aumento de tamaño necesarios para tener un contacto sexual. También se conoce con el nombre de impotencia sexual y puede establecerse de forma temporal o permanente. En tal sentido, la disfunción temporal es causada generalmente por elementos psicológicos, alcoholismo, tabaquismo, enfermedades crónicas como la diabetes, la insuficiencia renal, el cáncer y determinados medicamentos, entre otros.

Asimismo, los problemas de disfunción crónica, casi siempre se deben a disrupciones o trastornos hormonales. Por ejemplo, alteraciones en la síntesis de testosterona. También, puede ser producida por trastornos vasculares. Por ejemplo, várices en el pene, aterosclerosis u otras patologías de sus estructuras vasculares locales. O bien, por problemas de origen neurológico, como la sección o ruptura quirúrgica de los nervios del pene. Un traumatismo físico o las terapias a base de radiaciones.

2. Eyaculación

Se define como la expulsión de semen a través del conducto uretral hacia afuera del pene. A su vez, la eyaculación es controlada por el sistema nervioso simpático. A diferencia de la erección que se rige por el sistema nervioso autónomo parasimpático. Entonces, si los impulsos nerviosos y/o estímulos sexuales que desencadenan la erección se disparan. Inmediatamente, se activan los impulsos nerviosos en médula espinal de donde son enviados de forma masiva hacia las raíces simpáticas. Dada la inervación de los órganos genitales a donde llegan estas señales, se van produciendo secuencialmente una serie de eventos. Lo que da comienzo al proceso de eyaculación. Estos son:

  • La contracción de los conductos reproductivos y las glándulas anexas del aparato reproductor masculino. Estas últimas, son la vesícula seminal, la próstata y las glándulas bulbouretrales. Todo este proceso tiene como objetivo ir vertiendo sus contenidos a la uretra.
  • Contracción de los músculos del esfínter de la vejiga urinaria. Lo que evita el flujo de orina, ya que se produce el cierre de su paso. Al mismo tiempo que impide que se devuelva o se produzca el flujo retrógrado de semen entre la vejiga urinaria y la uretra.
  • La aparición de una secuencia rápida de contracciones de los músculos bulboesponjosos del pene. Cuya finalidad es desarrollar de forma inmediata el impulso y expulsión de semen a una velocidad acelerada. Aproximadamente de unos 5 metros por segundo, desde el interior de la uretra hasta el exterior del pene. Estas contracciones son rítmicas y van expulsando el semen acompañándose de diversas sensaciones de intenso placer. A su vez, se van generando otros cambios en el organismo. Por ejemplo, la contracción generalizada de la musculatura, el incremento de la frecuencia cardíaca y el aumento de la presión arterial.

Pene y placer el gran acompañante de la eyaculación

Es toda una cadena de funcionamiento complejo que se desencadena para dar origen a la eyaculación. En los cuales, el gran protagonista es la obtención de placer intenso conocido con el nombre de clímax u orgasmo. Lo que se caracteriza tal y como su nombre lo explica con la gran descarga de energía orgásmica. Posteriormente, cuando han pasado esta cantidad de eventos, se va a producir de manera rápida el proceso de relajamiento muscular. Al mismo tiempo que ocurre el descanso psicológico. De igual manera, la contractura de la musculatura de la pared de las arteriolas que irrigan al pene, ha pasado. Lo que provoca de ese modo, la reducción de la presión de sangre interiormente. Lo que va a permitir que el órgano de la copulación se vuelva a tornar flácido de manera fisiológica.

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Finalmente, cuando ya ha ocurrido la eyaculación, se presenta una nueva etapa de descanso o «durmiente». Este puede tener una duración variable, que puede ir desde pocos minutos hasta algunas horas. Entonces, en este periodo de tiempo, al varón no le es capaz llevar a cabo un orgasmo nuevo. Cabe señalar, que es un intervalo normalmente corto en hombres jóvenes. Y se va alargando de forma fisiológica a medida que estos van envejeciendo.

Pene, coito y orgasmo

El sexo, el apareamiento, la cópula sexual o coito es una función compleja de nuestro organismo. Ya que, lleva implícita la intervención de elementos del sistema nervioso, glándulas, hormonas y musculatura. En definitiva, conforman una serie de mecanismos fisiológicos de bastante complejidad que influyen multidisciplinariamente sobre el pene y su erección. Por eso, por detrás de la simple penetración durante el coito se haya también toda una red de mecanismos. Tanto, físicos como mentales. De los cuales, dependen en gran parte el nivel de satisfacción sexual, la erección y el adecuado funcionamiento del pene.

En los seres humanos, el coito ya no solo persigue como objetivo único la procreación. Sino que tiene un centro especial en la obtención de placer. Progresivamente, desempeñado desde el clímax hasta la descarga de energía orgásmica.

Los hombres, después de tener un orgasmo, experimentan una relajación final que se caracteriza por un estadío de latencia. También llamado de reposo, de duración variable, en el cual no puede haber nueva erección. Este va a depender de múltiples factores como la edad, enfermedades crónicas asociadas, estado anímico y emocional, entre otros. También, el estrés, la fatiga, lesiones vasculares o cerebrales, el fumar, el consumo excesivo de alcohol y otras drogas. Por ejemplo, en hombres jóvenes un descanso breve puede estar suficiente para reiniciar una nueva penetración y un nuevo coito. Asimismo, a medida que el varón avanza en edad este periodo de latencia se va alargando desde horas hasta días.

Cuando ocurre una relación sexual, el pene se prepara para el coito y su meta es alcanzar el orgasmo. Entonces, el sentimiento y la potencia sexual recibe estímulos directos también, procedentes del córtex cerebral. Definitivamente, el pene, el coito, el orgasmo están involucrados y a la vez determinados por toda una cascada de procesos biológicos y fisiológicos.

Las mejores formas de estimular el pene

El pene, al igual que todos los órganos de nuestro cuerpo, necesita atención y cuidados. De allí, que la estimulación del pene puede tener dos connotaciones fundamentales, la médica y la sexual. Ambas son de vital interés para la salud masculina. Dado que como norma general, a lo largo de la vida son de utilidad para poner en práctica y sentirse satisfecho de su propio órgano sexual. Por ejemplo:

  • Desde el nacimiento y durante la infancia

Cuando  tenemos un bebé varón, una de las cosas que debemos hacer desde el primer día de su nacimiento; es hablar con el pediatra para que nos asesore en el cuidado de su pene. Lo que se basa fundamentalmente en el cuidado y la higiene que son indispensables desde que el hombre es un bebé. Ya que, esto repercutirá posteriormente en el buen funcionamiento, tamaño adecuado, morfología y hasta la capacidad de tener buenas erecciones. Debido a esto, es importante asesorarse con el pediatra y comenzar a destapar la punta del glande, comenzando a bajar el prepucio con  delicadeza y suavidad desde un principio. Porque, en los recién nacidos por lo general esa piel está encerrando completamente al pene y recubre totalmente el glande.

Entonces, es un área que necesita ejercitarse y limpiarse bien. Pero, es importante saber también que esta manipulación debe hacerla mamá o papá. Enseñándole al niño desde el principio que el objetivo es el cuidado y la higiene. Además que su pene forma parte de su intimidad y nadie más deberá manipularle. Pues, es vital y necesario que el niño aprenda a diferenciar un evento normal de aseo con cualquier situación que se pueda presentar. Y que en caso de que el niño sienta o perciba desagrado o cualquier otro sentimiento negativo, debe avisar, decirlo a mamá y a papá. Al mismo tiempo, a medida que va entendiendo debe aprender a realizar sus cuidados el mismo. Y conocer que todo hombre debe realizar esos cuidados desde que se es niño.

Finalmente, es importante que padres y madres sepamos abordar el cuidado e higiene del pene en nuestros hijos. Pero, al mismo tiempo formemos en el respeto, la intimidad, la educación sexual y la prevención de los malos tratos infantiles.

  • En los hombres adultos

Obviamente, ya deben estar establecidos sus normas y protocolos de cuidado e higiene. Igualmente, al momento del aseo debe contraer el prepucio totalmente, exponiendo el glande y lograr el mantenimiento adecuado de su órgano copulador diariamente.

Desde el punto de vista sexual, por supuesto que sus adecuados hábitos higiénicos que además sean realizados correctamente desde la infancia, influyen en la calidad y satisfacción por la salud de su pene. Pero, adicionalmente, el hombre adulto debe tener una vida sexual activa, donde la estimulación del pene es fundamental. Ya que, le proveerá salud al resto de su organismo, física, mental y emocionalmente. Aparte de que le ayudará a definir una mejor relación de pareja, ya que si satisface plenamente a su mujer, obtendrá de ella toda la reciprocidad sexual, emocional y de convivencia que él mismo necesita.

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Algunos consejos para estimular el pene 

  • Tenga sexo mínimo 3 a 5 veces por semana.
  • Practique la masturbación en pareja y expóngase a que la pareja lo manipule con amor.
  • Son buenas opciones los masajes eróticos que estimulen el pene en todas sus formas.
  • Incite y deje que su mujer conozca su pene a profundidad, que lo detalle en cada una de sus áreas con meticulosidad.
  • Pídale o condúzcala a que le practique buen sexo oral y dedíquele tiempo a que le provea placer y ella también lo disfrute durante el periodo de tiempo suficiente para que ambos queden satisfechos.
  • Realice juegos sexuales variados con su pene, utilice estrategias para desenvolverlo entre la vagina. Sin ir directamente a la penetración o a la eyaculación para que mejor favorezca la erección prolongada.
  • Un ejercicio muy útil, es que su mujer presione con una mano la zona del rafe medio. Como que si quisiera sacar el pene desde la raíz, por debajo de los testículos. Teniendo cuidado de no hacer daño, sino de dar placer y liberar sensaciones inigualables en el pene. Simultáneamente, tomará con la otra mano el pene, manteniendo destapado el glande en todo momento. Porque irá alternando movimientos sincronizados hacia arriba y hacia abajo como que si masturbara. Pero, estimulará la línea media inferior del glande con mano y boca. De hecho con la lengua puede realizar cosquilleos  en la misma zona y en la boca de la uretra masculina que ya estará excitada y aumentada de tamaño. Continúen y estimule el pene, tanto con la boca, pechos y vagina.
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