Cómo curar nervio ciático

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La enfermedad del nervio ciático con frecuencia es llamada ciática. Dicho término, hace referencia a la presencia de dolor o malestar que se asocia a la lesión del nervio ciático. Dicha raíz nerviosa, recorre desde la región inferior de la médula espinal donde se origina, en la llamada región lumbar. Allí, pasando por la zona posterior y lateral de la pierna, hasta llegar al pie. De tal modo, que su presión o su lesión por diferentes motivos, ocasiona un dolor agudo o urente. El mismo, es característico de identificar porque suele producir entumecimiento que se puede irradiar desde la zona inferior de la cadera, siguiendo todo el recorrido del nervio ciático hasta el pie.

Cualquier molestia en el nervio ciático genera una sintomatología que no pasa desapercibida. En parte, se debe a que éste nervio es el más grande y largo que posee nuestro cuerpo. Su grosor es similar al de un dedo pulgar y así discurre por toda la parte inferior de la espalda hasta llegar a los pies. Ya que, se origina de la médula espinal, en las raíces nerviosas espinales que cuando pasan entre el cuerpo óseo de las vértebras origina el nervio ciático que se dirige a la pelvis y luego pasa por la zona de las nalgas.

Los problemas del nervio ciático son un trastorno bastante común. Aproximadamente, en la población un 40% de las personas pueden llegar a padecerlo en algún momento de la vida. Pero, las deficiencias sensitivas o motoras que se le asocian, se presentarán sólo en un 1% de los casos. El dolor de la ciática o ciatalgia, tiene distintas causas y su tratamiento dependerá de los problemas subyacentes.

¿Qué puede causarnos problemas en el nervio ciático?

Nervio ciático

Causas variables

Existen muchas causas identificables en la presencia de dolor ciático. Resulta, que el área que se encuentra entre las vértebras está protegida por una especie de disco de tejido. Cuya función es amortiguar traumatismos y presiones. Pero, si el disco se ve desplazado o se aplasta como consecuencia de una enfermedad o lesión, las raíces de los nervios espinales que dan origen al ciático pueden quedar comprimidas por el tejido que se ha desplazado o por la vértebra. Dicha comprensión de esa raíz nerviosa del ciático, es capaz de enviar una señal de dolor al cerebro; a pesar de que la lesión originalmente está en las raíces nerviosas, la manifestación de dolor se puede percibir a lo largo de todo el nervio ciático.

Diferentes tipos de comprensión del nervio ciático

Por ejemplo, la contractura de la musculatura de la espalda puede ocasionar y sufrir espasmos localizados en su parte baja. Ya que, causan presión contra el nervio ciático. Sin embargo, en algunos casos excepcionales, hay trastornos que pueden presionar el nervio. Siendo el caso de infecciones, ecáncer, inflamación ósea y otras enfermedades como el síndrome piriforme, que presionan al nervio secundariamente.

Cabe destacar, que el nervio ciático recorre cerca de la articulación de la cadera compartiendo ese espacio con varios músculos. Entre ellos, se encuentran el músculo piriforme que está asociado de manera íntima con el nervio ciático. Tanto, que en muchas personas, el nervio atraviesa realmente el músculo. Entonces, si este músculo presenta un espasmo o una lesión, puede afectar el nervio ciático y ocasionarle compresión. Por tal razón, en algunos casos de ciatalgia, no se llega a determinar la causa específica nunca. Entonces, muchos de los afectados suelen recuperarse del episodio doloroso que han sufrido en el transcurso de un mes. Finalmente, algunos de los casos pueden tardar todavía varias semanas más para su recuperación y/o requerir un tratamiento agresivo. Además, teniendo en cuenta que otros casos, pueden presentar reaparición del dolor o llegar a hacerse crónico ocasionando severa limitación.

Los síntomas guardan relación con las causas

Los afectados con un problema de ciática experimentan un molesto dolor en la zona baja de la espalda. Por lo que el síntoma más característico es la presencia de dolor que se irradia. Este va como un corrientazo desde una nalga hacia abajo, por el área posterior de la pierna. Y sus causas más frecuentes son:

  • Compresión.
  • Presión.

De allí, se definirá un poco la presentación de los síntomas que pueden ser:

  • Variabilidad en la forma de percibir los síntomas. Así, que la importancia del dolor del nervio ciático es variable de una persona a otra. Muchos, describen un dolor que localizan centrado en la zona de la cadera. Pero, otros perciben un malestar a través de todo el trayecto hasta el pie.
  • La calidad del dolor también es variable. Es explicada de diferentes maneras, la localización y la naturaleza del dolor pueden ser diferentes. También, el tiempo en que se ha tenido el padecimiento y las circunstancias que rodearon su aparición. Por ejemplo, cualquier accidente o realización de alguna actividad inusual antes de su aparición. Dicha información, aportada por el afectado del nervio ciático, proporciona las claves para poder determinar si se trata de una contractura en los músculos de la espalda o de alguna lesión con una localización específica.

Síntomas

  • Presencia de dolor en la espalda por una lesión de una localización especifica. El dolor de espalda por alguna lesión del disco intervertebral, por presencia de síndrome piriforme o por una contractura.
  • Otras causas. Deben diferenciarse de otros problemas de mayor gravedad como el cáncer o la infección.
  • Estenosis del canal espinal. Asimismo, cuando acudimos al médico por una ciatalgia, éste debe valorar la posibilidad de presencia de estenosis lumbar. Porque, se trata de un crecimiento excesivo de las capas que se encuentran cubriendo las vértebras. En consecuencia, hay un estrechamiento del canal espinal.
  • Diferencia en la longitud de las piernas. También, debe considerarse esta posibilidad. Ya que, puede que sea la causa del dolor, que puede tratarse con facilidad. Suele colocarse una plantilla o una ortesis en el zapato. Además, con frecuencia, el médico, el fisioterapeuta o el podólogo realizan una prueba de estiramiento y levantamiento de la pierna. Cuya evaluación ayuda a realizar el diagnóstico. La misma, es realizada con el paciente estirado boca arriba. Y mientras permanece en esa posición, el profesional levanta la pierna que duele, elevándola en diferentes alturas. En tal sentido, la prueba sirve para señalar el lugar preciso del dolor. Además, que puede mostrar si la ciatalgia o ciática está siendo originada  por un problema del disco intervertebral.

Otra prueba de exploración en diferencias de longitud de las piernas y del nervio ciático, es la rotación de la articulación de la cadera. La cual, es útil para valorar también los músculos de la cadera. Entonces, cualquier dolor que sea producido por estos movimientos sugiere el posible compromiso del músculo piriforme en la ciatalgia.

Estudios paraclínicos para definir el tratamiento

Dependiendo del resultado de la evaluación física que realiza el especialista, existen otras pruebas o exámenes paraclínicos de diagnóstico. Estas, en conjunto con el tratamiento inicial del dolor contribuyen al seguimiento que debe hacerse para curar nervio ciático. Incluyen, las pruebas de resonancia magnética y la tomografía computarizada. Además, otros test que son útiles para examinar la conducción de la electricidad a través de los tejidos nerviosos. Por ejemplo, la electromiografía que es el estudio de la actividad eléctrica que se genera con la contracción de los músculos, la evaluación de la velocidad de conducción nerviosa y las pruebas de potenciales evocados.

Por último, es posible, realizar una prueba que es un poco más invasiva que se llama mielografía. Consiste en la inyección de una sustancia de contraste en el espacio que se encuentra en las vértebras. Pero, estos procedimientos sólo suelen ser practicados en casos muy severos, si es necesaria una intervención quirúrgica. En definitiva, todas estas pruebas ayudan a establecer un tratamiento adecuado a cada caso particular. Y son capaces de poner en manifiesto problemas de las vértebras, el disco intervertebral y/o del propio nervio ciático.

¿Cómo tratar y curar el nervio ciático?

  • Fisioterapia con masaje. Es recomendable realizar sesiones de fisioterapia. Ya que, el masaje como forma de terapia, particularmente si el dolor ciático es debido a un espasmo muscular.
  • Aplicar hielo o frío local en el área adolorida. Dado a que los síntomas suelen mejorar con la aplicación de hielo o frío intenso en la zona dolorosa. Lo que funciona muy bien en cuanto se ha producido el dolor. Por eso, es necesario aplicar el hielo sobre la zona, durante unos 30 a 60 minutos un par de veces. Luego de transcurridos dos o tres días, se sustituye el hielo y de ahora en adelante se pondrá calor local.
  • Colocar una bolsa de agua caliente o una compresa caliente en el área de dolor.
  • La quiropráctica o la osteopatía. Ofrecen excelentes soluciones para aliviar la presión y el dolor del nervio ciático.
  • Acupuntura es una técnica que la medicina tradicional china emplea con mucho éxito para el tratamiento y control del dolor.
  • Biofeedback o biorretroalimentación es útil como medidas para combatir el dolor, controlándolo de manera fisiológica.
  • El trabajo corporal, como la técnica de Alexander, el Pilates o Yoga. Enseñan a mejorar la postura y evitar episodios nuevos de dolor ciático.
  • Tratamiento médico con medicamentos AINE. Ya que, los medicamentos analgésicos, antiinflamatorios no esteroideos suelen ser muy útiles para aliviar el dolor. Por lo general, se puede utilizar, desde el paracetamol, el ibuprofeno, el diclofenac sódico, el diclofenac potásico, el naproxeno, entre otros. Sin embargo, muchas veces en casos más graves, el médico puede recurrir a usar medicamentos opioides para calmar la sintomatología.

Nervio ciático

Tratamiento preventivo

  • Debemos conocer, que existen algunas causas de afectación del nervio ciático que no son posibles prevenir. Por ejemplo, la degeneración del disco intervertebral, la contractura de los músculos de la espalda. Sin embargo, si podemos corregir y/o evitar adoptar una mala postura, una hiperextensión brusca o inadecuada, un exceso de peso corporal o llevar tacones muy altos en los zapatos.
  • No fumar. Ya que, el consumo de tabaco entre todos los perjuicios que ocasiona a la salud. También, predispone al dolor, aparte de disminuir el umbral de tolerancia a sufrirlo. Con lo cual, es una razón más para no fumar.
  • Dormir bien y cuidar la higiene postural. Es una de las sugerencias generales para poder evitar la ciática o prevenir episodios nuevos. Porque el dormir sobre un colchón ergonómico, firme, utilizar sillas que tengan un soporte dorsal adecuado y sentarse con ambos pies apoyados de forma plana en el suelo, son medidas preventivas fundamentales. Es importante saber, que cruzar las piernas cuando se está en posición sentada provoca presión excesiva sobre el nervio ciático. Asimismo, estar sentado durante largo rato también puede afectar el nervio ciático. Por lo que es recomendable dar paseos cortos y movilizarse por la habitación durante el trabajo diario. Además, hay que cuidar del ciático en los viajes largos u otras situaciones que requieren estar sentado durante mucho tiempo. También, cuidar si es necesario levantar peso, donde la espalda debe mantenerse recta.
  • Practicar ejercicio regularmente, como nadar y andar, porque refuerza los músculos dorsales y mejora la postura. Aparte, el ejercicio también contribuye a mantener un peso adecuado y reducir la posibilidad de contracturas en la espalda.
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