Dieta del agua – Cómo hacer la dieta del agua

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En la actualidad, tener un estilo de vida sano y mantenerse en forma es sumamente importante y necesario, por eso surgen alternativas como hacer la dieta del agua que nos brinda la oportunidad de perder peso ganando una serie de beneficios que conoceremos a continuación. Asimismo, en esa búsqueda de diferentes opciones, no sólo para adelgazar sino para estar saludables encontraremos gran diversidad de dietas. Además, las tendencias orgánicas y fitness hacen que nos interesemos más por estrategias acordes a esos estilos de vida. Por tal razón, cada día surgen planes de alimentación y ejercicios que parecieran orientarse a todos. Pero, al momento de escoger, debemos ser cuidadosos, ya que no todo es para todas las personas. La edad, la condición física inicial, el estado de salud, el género, enfermedades, influyen en la selección de nuestra dieta.

Una de las mejores alternativas para adelgazar rápidamente y retomar un estado adecuado de salud es la dieta del agua. Esta consiste en basar nuestra dieta en el consumo de este líquido. Lo más interesante, es que varía desde ser estricta hasta tener una gran flexibilidad. Sin embargo, al ser implementada por simple moda podemos tomarla a la ligera y tener gravísimas consecuencias negativas. Por lo tanto, antes de iniciar esta dieta debemos conocer todas sus características y el esquema adecuado para llevarla exitosamente.

La dieta del agua para limpiar el organismo

El cuerpo humano como una máquina perfectamente diseñada, funciona con las leyes del equilibrio. Los alimentos y bebidas que consumimos conllevan según su consumo a un lado de la balanza. Estos equilibrios se comprueban según los siguientes contrastes básicos:

  • Acidificación – Alcalinización
  • Acumulación – Excreción

Por lo tanto, debemos aprender a reconocer los momentos en los cuales dicho equilibrio se puede romper. Por ejemplo, cuando sufrimos de obesidad se ha roto el equilibrio inclinando la balanza hacia la acumulación.

Es igualmente importante que reconozcamos los alimentos que conllevan a un lado del equilibrio:

  • Acidificación y Acumulación: Harinas refinadas, bollería, azucares, carnes rojas, aves, pastas, etc.
  • Alcalinización y Excreción: Frutas, vegetales o verduras, limón, zumos, agua.

A partir de esto, llevar una dieta que tienda a un verdadero equilibrio se hace una tarea más sencilla. Ya que podemos tener capacidad de crearnos un criterio propio para elegir correctamente lo saludable.

Dieta del agua

Ahora bien, cuando hablamos de limpiar el organismo es porque de una u otra manera sentimos la acumulación excesiva de toxinas. Por lo tanto, reconocemos el desequilibrio y deseamos tomar medidas que tiendan a recuperarlo. Como vimos, los zumos y el agua son vitales para promover el equilibrio posterior a la acumulación  y acidificación del organismo. Por eso, la dieta del agua es ideal cuando nos encontramos en dicho estado.

La dieta del agua en su forma más flexible

Esta dieta puede realizarse de forma sencilla, a modo de introducción de un nuevo hábito. Sabemos que la mayoría de las personas no consumimos la cantidad de agua sugerida durante un día. Por lo tanto, lo primero para mejorar la dieta y favorecer la salud además de bajar de peso debemos tomar agua. Cuando no consumimos al menos 6 vasos de agua al día lo más recomendable es hacer esta dieta. Podemos ayudarnos a conseguir la rutina, acostumbrándonos según dos estrategias:

  • Un vaso de agua por tiempo.
  • Ingesta de agua por actividad.

En ambos casos, es recomendable durante los primeros días llevar un registro de cumplimiento.

Cuando decidimos tomar un vaso de agua por tiempo, consiste en que cada hora del día tomaremos un vaso de agua. Desde el despertar hasta ir a dormir. En promedio pasamos 12 horas despiertos, por lo tanto, estaríamos tomando máximo 12 vasos de agua diariamente.

En caso de tomar un vaso de agua por actividad debemos entonces programar de la siguiente forma:

  • Beber 1 vaso de agua fresca inmediatamente al levantarnos.
  • 1 vaso de agua fresca antes de tomar el desayuno.
  • Tomar 1 vaso de agua antes de la ducha.
  • 1 vaso de agua antes de la comida.
  • Beber 1 vaso de agua antes de la merienda.
  • 1 vaso de agua después de ejercitarse o al volver a casa.
  • Tomar 1 vaso de agua antes de la cena.
  • 1 vaso de agua antes de dormir.

Así, nuestro consumo adecuado debe ser mínimo de 8 vasos de agua durante el día.

En ambos casos, podemos acompañar 3 de estos vasos de agua con el zumo de un limón, sin agregar azucares. De esta forma promovemos la alcalinidad de nuestro cuerpo y favorecemos la excreción de las toxinas.

Variante con agua a alta temperatura

Ahora bien, si estamos adoptando la dieta del agua para adelgazar, es ideal tomar la variante de la temperatura. Nuestro organismo está adaptado a que los alimentos y bebidas sean tolerados a temperatura ambiente. Por lo que todo lo que consumamos caliente o frío requiere un esfuerzo adicional, ocasionando un consumo calórico extra.

Lo más recomendable es tomarla muy fría, incluso colocarle hielo antes de consumirla. Y, al igual que en la dieta flexible tomar un mínimo de 8 vasos al día. Otro aspecto importante en este caso, es tratar de beber el agua lo más rápido posible.

Fases de la dieta del agua

Una de las desventajas de la dieta del agua es que muchas personas la hacen de manera estricta. Además, que la inician y sostienen por períodos prolongados, transformándose en un ayuno extenso. De esta forma, puede afectar seriamente la salud y producir el llamado efecto yoyo. Por eso, es importante antes de iniciar este régimen dietético tener en cuenta la manera correcta de hacerlo. Así, esta dieta debe ser llevada por fases, siempre de acuerdo a la condición de salud inicial:

  • 1 Fase: Ayuno

Este primer momento de la dieta es recomendable durante un solo día. Preferiblemente un día que nos encontremos en casa y podamos dedicar además a estar relajados. Consiste en consumir sólo agua durante todo el día. Está permitido consumir hasta 2 vasos de agua con el zumo de un limón en ese día. Y, en caso de sentir descompensación se puede ingerir un  zumo de frutas sin endulzantes. También se puede tomar un consomé de vegetales en este día.

  • 2 Fase: Dieta líquida

Ahora corresponde que reincorporemos los nutrientes necesarios para nuestro desenvolvimiento diario. Para ello, consumiremos ahora:

  • Un vaso de agua con el zumo de un limón al levantarse.
  • Desayunar zumo de frutas.
  • Un té de hierbas como la menta, la albahaca o el romero a media mañana.
  • La comida con un consomé de vegetales, acompañado de un vaso de agua con el zumo de un limón.
  • Un zumo de frutas a media tarde.
  • Un té de hierbas a modo de cena.

Durante este período se debe consumir 1 vaso de agua cada vez que tengamos ansiedad o hambre. Lo importante es procurar al menos 10 vasos de agua durante todo el día.

Esta fase debemos hacerla durante un máximo de 4 días. Siempre dependiendo de nuestro estado de salud inicial.

¿Qué hacer después de la dieta?

La dieta del agua bien realizada, es de muy corta duración  y con resultados muy notorios. Se puede perder hasta un 10% del peso inicial en 5 días. Sin embargo, parte de este peso perdido es a costa del agua del propio organismo y en ocasiones de la masa muscular. Por eso, es vital que se sigan las recomendaciones al pie de la letra. Otro aspecto relevante, es el llamado efecto yoyo, con el cual el peso perdido puede recuperarse en la mitad del tiempo. Cuando hacemos esta o cualquier otra dieta, debe privar nuestro deseo de ser saludables. Por eso, para evitar volver al peso anterior o incluso ganar más kilos, hay que continuar con un régimen adecuado.

dieta del agua

Lo primero que debemos tener en cuenta, es no regresar violentamente a los hábitos anteriores. Entonces, una vez finalizada esta dieta, comenzamos con incorporar los alimentos sólidos de forma progresiva.

  • Primero las frutas. El primer día posterior al fin de este régimen dietético, podemos consumir solo frutas frescas.
  • Vegetales y hortalizas. El segundo día añadiremos los vegetales y hortalizas, preparados crudos o en guisos.
  • Legumbres y granos. Es importante, a partir del tercer día incorporar las legumbres y granos. Ya para este momento estaremos teniendo una dieta más completa.
  • Carnes del blanco al rojo y del molido al completo. Finalmente, a partir del cuarto día posterior a esta dieta podemos incorporar las carnes. Siempre iniciando con las aves y el pescado para luego consumir carnes rojas. Dando preferencia a las carnes molidas o desmenuzadas para facilitar la digestión.

Durante toda esta etapa se debe mantener la dieta del agua de manera flexible, sea por tiempos o por actividad. Ser estrictos en la rutina de los 10 vasos de agua al día por al menos 30 días.

Cuándo hacer  la dieta del agua

Como ya hemos dicho, todas las dietas no son para todas las personas, y esta no es la excepción. Antes de comenzar con este régimen dietético debemos conocer nuestro estado de salud, así sabremos si somos los candidatos adecuados. Esta dieta es idónea en algunas circunstancias:

  • Después de períodos prolongados de abuso con la comida, indistintamente de nuestro peso. Por ejemplo, después de las fiestas de fin de año.
  • Cuando hemos pasado por intoxicaciones medicamentosas o alimenticias.
  • Si sufrimos de obesidad en cualquiera de sus grados.
  • Cuando nos diagnostican hipercolesterolemia, triglicéridos.
  • Queremos hacer una depuración del organismo.

Precauciones  importantes antes de hacer la dieta del agua

  • Antes de hacer esta dieta, no sólo debemos revisar nuestro estado de salud para conocer si somos candidatos. También debemos revisar que no tengamos alguna de las contraindicaciones para este régimen. No deben hacer esta dieta quienes padecen de enfermedades crónicas como la diabetes. Así mismo, deben evitarla de forma estricta los pacientes de cáncer y HIV. Si se sufre de úlceras estomacales sangrantes tampoco se puede hacer ayuno estricto con agua.
  • Un aspecto importante, es que si durante el ayuno se siente una excesiva descompensación se debe suspender de inmediato. Dicha suspensión de la dieta, no debe ser brusca y con retorno a los malos hábitos, al contrario, se debe retornar a la normalidad de la forma indicada.
  • No debe hacerse más de tres veces por año, separado por períodos largos. Pues, otra precaución que debemos tener con esta dieta está relacionada a las personas cercanas a quienes la realizan. Es vital, observar la conducta de quienes se someten a este ayuno. Si se recurre continuamente a este tipo de restricciones dietéticas estrictas, pudiera estar ante un trastorno alimenticio.
  • Lo relevante es nuestro estilo de vida, es importante que lo conozcamos con esta y con cualquier otra dieta. De nada sirve llevar un estricto régimen durante algunos días y luego volver a los malos hábitos. Esta, es una dieta diseñada con dos objetivos reales: depurar y generar el hábito de consumir agua. Por lo tanto, con el ayuno estricto y la dieta líquida por 5 días se cumple con el primero. Mientras que el segundo objetivo se logra con el mantenimiento en su forma flexible por al menos 30 días.
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  1. Gabriel says

    espectacular la dieta del agua..totalmente recomendable, gracias estimados por las indicaciones….muy bien.