Cómo curar tuberculosis

0 934

La tuberculosis es una enfermedad infecto contagiosa causada por una bacteria, llamada Mycobacterium tuberculosis, que se conoce también como el bacilo tuberculoso y puede ser potencialmente mortal. A pesar, de que se manifiesta fundamentalmente a nivel pulmonar, puede afectar prácticamente cualquier parte del organismo. Asimismo, su presentación clínica puede ser aguda o crónica. Aunque no ha podido ser erradicada totalmente hasta los momentos; ésta patología puede ser prevenida, tratada y curada si se aplican las medidas y tratamientos adecuados.

En la actualidad, forma parte de las infecciones oportunistas que afectan con mayor frecuencia a los enfermos de SIDA. Cuyas estadísticas de morbilidad y mortalidad son importantes a nivel mundial. Además, existen otras poblaciones de riesgo a contraer tuberculosis y son los ancianos, personas en condiciones higiénicas sanitarias inadecuadas, alcohólicos, desnutridos, diabéticos, entre otros estados de inmunodepresión. La gravedad  con que se establezca la enfermedad, dependerá de la cantidad de bacterias que ocasionaron la infección al afectado.

El mecanismo de contagio de la tuberculosis es a través de las gotitas infecciosas expelidas por las personas ya enfermas. Es decir, por medio de su respiración, tos y estornudos, pasa al aparato respiratorio estableciéndose en los alvéolos pulmonares. De allí, puede diseminarse a cualquier parte del cuerpo, por medio de la circulación sanguínea y la circulación linfática. Aproximadamente, se piensa, que de cada tres personas que entran en contacto con un infectado de tuberculosis, una resultará infectada. Y de los contactos remotos, apenas un porcentaje menor al 15% podrá infectarse. De tal modo, que no se transmite por la ropa, utensilios personales ni de cocina del enfermo. Sin embargo, un recién nacido, producto de una madre infectada si puede llegar a contagiarse en su etapa fetal. A través de la circulación sanguínea o por deglución del bacilo que puede hallarse en el líquido amniótico.

Tratamiento de la tuberculosis

Nunca debe tratarse exclusivamente con remedios caseros o medicinas alternativas. Ya que es una infección bacteriana con un importante grado de agresividad. Y como tal, requiere especial atención con antibioticoterapia específica para matar al bacilo tuberculoso. Por tal motivo, se debe acudir al médico periódicamente y ser éste quien monitorice meticulosamente el tratamiento y los fármacos. Además, debe mantenerse bien informado al médico tratante, acerca de los remedios caseros y otras medidas terapéuticas alternas que tome el afectado.

Tuberculosis

  1. Tratamiento antibiótico

Este debe ser muy específico, obligatoriamente indicado, monitorizado y seguido por el médico tratante. Por lo general, el tratamiento antibiótico es largo, el médico lo indicará por unos 6 a 12 meses. Por lo que es de suma importancia que el afectado sea constante en seguirlo adecuadamente. Y acuda con la periodicidad que el médico le cite a su consulta. Casi siempre, el tratamiento es seleccionado entre los fármacos antibióticos Rifampicina, Isoniazida, Etambutol, Pirazinamida, Kanamicina, Amikacina y Capreomicina. Pero, el criterio de elección es estrictamente médico. Ya que, la automedicación o un error terapéutico pueden contribuir a complicaciones e incluso a la muerte.

  1. Algunos tratamientos coadyuvantes o de soporte

  • La alimentación saludable y una dieta completa

Son un factor determinante y juegan un papel protagónico en el tratamiento de la tuberculosis. Para ello, es indispensable que se consuman alimentos de todos los grupos. Para así, garantizar el consumo de todos los nutrientes al organismo. Lo mejor, es seleccionar alimentos frescos, abundantes líquidos, como sopas, zumos, infusiones, entre otros. Además, garantizar un mínimo de 5 a 7 piezas de frutas diariamente, siendo funcionalmente importantes las peras y las granadas. Por otra parte, para combatir la tuberculosis, otros alimentos funcionales de utilidad son el ajo, la cebolla, la alfalfa, la alholva, el kéfir, los espárragos, entre otros. Dado a las propiedades medicinales de cada alimento, que por su composición química van al organismo a cumplir funciones sanadoras.

Si hay comprensión y conciencia analítica de la importancia de la calidad de los alimentos que consumimos, ayudaremos a curar más rápido y de manera exitosa la tuberculosis. Así, es necesario entender, que si bien hay alimentos que ayudan, hay otros que perjudican. Y afectan disminuyendo las defensas de nuestro sistema inmunológico, afectando por sí solos el funcionamiento de nuestras células y tejidos. Por ejemplo, el azúcar, las gaseosas, en general todos los envasados industrializados, alimentos con preservantes y aditivos químicos, entre otros. En consecuencia, es necesario evitarlos o eliminarlos de nuestra dieta diaria.

  • Terapia nutricional específica con antioxidantes

Desde hace tiempo se ha comprobado la actividad maravillosa de las vitaminas, minerales, bioflavonoides, entre otros oligoelementos para muchos padecimientos. En el caso de la tuberculosis, los súper oxidantes cumplen un rol vital para contribuir a su curación.

La vitamina A se administra en dosis de 300.000 UI durante los tres primeros días, luego 200.000 UI para los 2 días siguientes y después 50.000 UI por un mes. De ahí, se deben aportar 25.000 a 50.000 UI de betacarotenos durante varios meses.

Vitaminas del complejo B.

La vitamina C.

Vitamina E administrada de 400 a un máximo de 1.000 UI al día, para aportar de sus propiedades antioxidantes.

El zinc

  • Exposición medicinal a la luz solar

Los rayos ultravioleta provenientes de la luz del sol, tienen efecto antibacteriano y es un tratamiento muy antiguo. Además, ha sido utilizado para muchos padecimientos y los beneficios que aporta a los enfermos de tuberculosis son verdaderamente maravillosos. Claro está, que la exposición debe ser racional, prudente y terapéutica. Lo que quiere decir, que un tiempo de 5 a 15 minutos al día preferiblemente en horas de 9 a 10 de la mañana en los países tropicales y de 1 a 2 de la tarde durante las estaciones de otoño e invierno, será suficiente. Para ello, no debe usarse protector ni bloqueador solar. Cabe señalar, que muchos servicios de hospitales u otros lugares de asistencia sanitaria utilizan la luz ultravioleta artificial en sustitución. Pero, es importante saber que ésta no es tan buena o beneficiosa como la aportada directamente por la naturaleza, a través de la radiación del sol.

  • La fitoterapia una milenaria fuente medicinal

La tintura de equinácea es particularmente útil por su importante contenido en niacina, hierro, cromo, selenio, manganeso, sílice y zinc. Lo que contribuye al fortalecimiento del sistema inmunológico notablemente y activa las defensas que responden contra la tuberculosis. Aparte, tiene propiedades antimicrobianas que actúan inhibiendo el crecimiento de microorganismos como el bacilo tuberculoso. Se recomienda tomarla tres veces al día.

El gordolobo era cultivado en Europa durante mucho tiempo como el remedio de la tuberculosis. Y algunas de las explicaciones, es que tiene reconocidas propiedades expectorantes, astringentes, antiinflamatorias, emulgentes, entre muchas otras; que la hacen ser útil para curar la tuberculosis. También puede tomarse en tintura tres veces al día.

Regaliz sin ácido glicirricínico, porque es una planta medicinal con acción expectorante y emoliente.

Extracto de semilla de limón es un potente bactericida fungicida que se ha utilizado como remedio casero desde los tiempos de las abuelitas. Por lo que se ha utilizado con efectividad para ayudar a curar la tuberculosis.

El Ajo puede consumirse en cualquiera de sus formas e incluso tomarse en cápsulas, tres veces al día. Debido a que sus propiedades antimicrobianas y estimulantes de la actividad del sistema inmunológico lo hacen parte de estos tratamientos.

  • Hidroterapia

Es una excelente terapia para aquellos afectados por tuberculosis. Entre otras cosas, porque favorece la capacidad y el funcionamiento del sistema respiratorio, además de ayudar a la relajación.

  • Terapia con súper zumos

Los zumos solos o combinados representan una opción terapéutica ideal. Ya que, puede proveer de las cualidades medicinales de sus ingredientes, que deben ser totalmente naturales. Por ejemplo, el zumo de patata o papa cruda se debe tomar de 1 a 3 veces al día; con zumo de zanahoria cruda en partes iguales con una cucharada de miel pura de abejas y una cucharadita de aceite de oliva o almendras. Para su preparación se juntan todos los ingredientes en una licuadora americana o de vaso. Y se licúan hasta que el batido sea completamente homogéneo y espumoso. Por último, se sugiere que se beba una vez que se ha separado el almidón del zumo.

  • Tratamiento tópico

Es útil en las tuberculosis pulmonares y también en las extra pulmonares. El mismo, consiste en aplicar compresas empapadas con aceite de eucalipto, compresas con alcohol de cereales y/o compresas con uvas.

  • Otros tratamientos

En la actualidad, hay muchos terapeutas profesionales que colocan otros tratamientos alternativos eficaces para la tuberculosis. Algunos de ellos son las terapias celulares, las terapias de  campos magnéticos o la medicina tradicional china. Además, utilizan el ayuno terapéutico como un tratamiento de apoyo, pero haciendo siempre la salvedad de que debe ir bajo estricta supervisión médica.

La prevención de la tuberculosis es el mejor tratamiento

Las medidas preventivas se orientan a poder evitar la transmisión y el contagio de la enfermedad.

  • La vacuna BCG

La vacunación contra la tuberculosis es ampliamente utilizada como una medida preventiva fundamental. Esta vacuna denominada BCG se produce a partir del microorganismo atenuado. Es decir, debilitado de la tuberculosis que infecta al ganado.

Es importante conocer, que la vacuna no evita que se produzca la infección por tuberculosis en los humanos. Pero, tiene la capacidad de reforzar las defensas del sistema inmunológico de las personas. En consecuencia, si alguien que ha sido vacunado previamente, se infecta, las probabilidades de desarrollar complicaciones graves son mucho menores. Cabe destacar, que ésta vacuna se utiliza ampliamente en los países en vías de desarrollo. Por ejemplo, en América forma parte del esquema obligatorio de vacunación gubernamental en casi todos los países para la población.

Sin embargo, en países desarrollados es menos utilizada. A pesar, de que durante años ha mostrado sus beneficios y su seguridad, su empleo sigue estando en discusión. Debido a que los factores que determinan su eficacia no han quedado claro del todo. Mientras que pareciera influir la población en la que es administrada la vacuna; por otra parte parecieran ser las variaciones en su formulación.

  • PPD o Derivado proteínico purificado

Tuberculosis

Es un extracto de bacilo tuberculoso que se inyectado en la piel y nos sirve para hacer la determinación actual o antigua, es decir, presente o pasada de la infección por tuberculosis. Así,esta prueba cutánea nos ayuda a evitar la transmisión al contacto con personas infectadas. También, tiene por objetivo proporcionar tratamiento preventivo a aquellas personas que se encuentran en riesgo.

  • Evitar las malas condiciones de higiene sanitaria y el hacinamiento

Es conocido desde hace mucho tiempo que la falta de higiene, el desaseo, la promiscuidad y los sitios hacinados son factor predisponente de relevancia para muchas enfermedades, donde la tuberculosis es una de las que figura en primera línea. Por tal motivo, las campañas de educación sanitaria siempre están vigentes como medicina preventiva. Siguen estando vigentes dentro de las comunidades y en la formación particular de cada individuo.

  • Uso de medicamentos preventivamente

El especialista capacitado para ello, muchas veces puede considerar el uso de Isoniazida como medida de prevención. Razón por la cual, es sumamente importante que sea llevada a cabo por un médico que la monitorice adecuadamente. Por lo tanto, no debe ser automedicada, ni administrada sin criterio especializado. Ya que, puede suponer riesgos de presentar efectos secundarios o reacciones indeseadas. Por ejemplo, Hepatomegalia o aumento de tamaño del hígado, lesiones neurológicas, variaciones del estado de ánimo y conducta, entre otras.

¿Te ha gustado?
También podría gustarte
Deja un comentario

Tu dirección de email no será publicada.