Cómo depilarse con hilos
Depilarse con un hilo es una técnica muy antigua para eliminar el exceso de vello. Tanto, que hay datos históricos que la describen en el antiguo Egipto. Además, es una de las principales actividades que realizamos para obtener o preservar la belleza es depilarse. De esa manera, tener una piel suave y delicada que es fundamental para sentirse guapa. Aún más, en las zonas que tenemos expuestas regularmente, como el rostro o las piernas. Por eso, depilarse consiste en retirar total o parcialmente las áreas peludas y dejar la zona depilada con suavidad. Desde delinear las cejas, hasta eliminar el vello púbico, depilarse es fundamental para la belleza.
Este artículo seguro que también te ayudará a aprender a depilarte con un hilo
Sin embargo, la cantidad de métodos de depilación y sus consecuencias pueden confundirnos. Seleccionar alguno y reconocer sus ventajas es un asunto de tiempo y práctica. Por eso, optamos por las más comunes o de más fácil realización por nosotras mismas.
Diferentes formas para depilarse
Una de las cosas que esperamos de la depilación es que sea duradera. Por eso, probamos aquellas que nos aseguran una piel radiante por más tiempo o las que prometen efectos definitivos. De allí, que las depilaciones más empleadas en casa generalmente sean:
- El rastrillo.
- La cera.
- Las cremas depilatorias.
Todos estos métodos ofrecen la facilidad de realizarse en casa, pero no la erradicación del vello. Su durabilidad varía entre 7 a 15 días. Por lo que se hacen repetitivos y tediosos al momento de establecer una rutina de cuidado de la piel. Otro aspecto negativo que tienen es que pueden ocasionar debilidad en la piel. Debido a que su aplicación es en toda el área y no localizada en el vello, puede agredir la dermis. Es por esto que surgen y se rescatan opciones de depilación más directas, como las pinzas y el hilo. Estas técnicas permiten la localización y extracción directa del vello, dando un poco más de duración a la depilación.
Ventajas de la depilación localizada
- Lograr la extracción particular de cada vello, aporta algunas ventajas sobre el corte de este sobre la piel. El primero de ellos es el cuidado de la propia piel, pues así afectamos estrictamente el folículo que deseamos desocupar. Esto además, aporta precisión, que es fundamental sobre todo en áreas pequeñas. La otra ventaja es que el vello sacado de raíz, tarda mucho más en crecer. Además, cada vez que se extrae, se debilita la raíz del vello haciendo que el siguiente crecimiento sea más débil. Al contrario, de lo que ocurre con el uso del rastrillo o la depilación con cera.
- Estas son las técnicas favoritas para el rostro, dadas sus características tan particulares. Y es que para delinear las cejas o tener la barbilla libre de vellos, es mejor ir uno a uno. Así mismo, la depilación del rostro con productos químicos puede causar irritaciones o alergias. Por lo que emplear métodos más tradicionales representa una ventaja fundamental en este caso.

- Otro aspecto positivo es la apariencia posterior a la depilación. Pues, con el uso de otras técnicas, se puede sólo recortar el largo del vello. De esta manera, quedan visibles algunos pelos, dando un aspecto sucio a la zona depilada.
Pasos para depilarse con un hilo
Entre las técnicas de depilación por la extracción individual de vellos está el depilarse con un hilo. Esto, consiste en halar cada hebra con un hilo que previamente secuestra el vello sustrayéndolo desde la raíz. Pero, aunque pueda ser sencillo requiere de práctica y del manejo de la forma.
- En primera instancia, está la selección del hilo con el que trabajaremos, el cual debe ser de fibras naturales. En este caso, preferiremos el algodón, por cuanto los hilos sintéticos pueden raspar la piel durante la depilación. Si no podemos optar por un hilo 100% de algodón, entonces buscaremos uno cuya composición sea en su mayoría natural.
- En segundo lugar tenemos el largo del hilo. En este particular, existen opiniones diversas que van desde los 20 hasta los 70cm. Pero lo mejor será que probemos nuestro propio manejo del hilo sobre cada lugar a depilar. Así, para depilar las cejas es preferible un hilo más corto que para las piernas.
- El tercer paso para depilarse con un hilo, es la preparación de este. Para eso, unimos las dos puntas y creamos un círculo cerrado con el hilo que seleccionamos. Cuando atamos las puntas del hilo, es importante cortar el sobrante, de forma que no sea un estorbo al depilarse.
Una vez que tenemos cerrado el hilo, metemos nuestros dedos para colocarlo de manera rectangular. Y, dando vuelta sobre su propio eje, enrollamos 10 a 15 veces hasta formar un nudillo móvil en el centro. De esta manera nos quedará el hilo formando dos triángulos unidos por el centro. Debemos cuidarnos de dejar espacio en las bases de estos triángulos, para introducir los dedos. Y verificamos que con nuestros dedos, al abrir o cerrar la base de los triángulos se mueva el nudillo central.
Mecanismo de extracción al depilarse con un hilo
Una vez que hemos armado el hilo, como instrumento de depilación, lo que sigue es ubicar cada vello. Colocamos el vello que queremos extraer en la punta central de uno de los triángulos. En ese momento, procedemos a abrir el hilo por el lado triangulo contrario al que ubicamos el vello. De esta forma, el nudillo se moverá hacia el lado contrario, atrapando el pelo que sacaremos. Este movimiento lo realizaremos tantas veces sea necesario, hasta que la hebra capilar se encuentre enrollada en el hilo. Tendremos el vello listo para ser halado cuando esté bien atrapado por el nudillo central del hilo.
Cuando se encuentra enrollado, la acción siguiente es halar el vello para su extracción. Para ello, podemos dar un tirón con el hilo o continuar enrollando. La diferencia radicará en la rapidez y el dolor que sentiremos con cada acto. Si continuamos envolviendo el vello en el hilo, este terminará halado desde una base más cercana a la piel. Mientras que, si halamos de un tirón, tendremos el mismo efecto que con la pinza. En ambos casos estaremos extrayendo el pelo desde el folículo, pero de la primera forma, llegamos a la raíz.
De esta manera, lo más recomendable al depilarse con un hilo es realizar los constantes movimientos para atrapar el pelo. Así, vaciaremos el folículo piloso y obtendremos una depilación óptima.
Qué esperar al depilarse con un hilo
Aunque esta es una técnica ancestral originada en oriente, para la cultura occidental resulta desconocida. Por eso, podemos generar expectativas falsas al momento de depilarse con un hilo. En virtud de ello, es importante que conozcamos con antelación lo que sucede y lo que no durante este proceso.
- El vello sale al ser halado. No es el movimiento del hilo sobre la piel lo que causa la depilación.
- Aunque es una depilación vello por vello, pueden sacarse varios pelos con cada proceso
- La piel puede irritarse y puede dañarse el folículo piloso si no se maneja la técnica correctamente
Procedimiento
Debemos acercar el hilo a la piel y precisar que el vello se encuentre dentro del triángulo. Así, el movimiento que realizamos sirve para retorcer el pelo y atraparlo por el hilo. El solo roce del hilo sobre la piel no genera la extracción, es el jalón que se da por este movimiento. Pero, si el pelo no está bien envuelto en el hilo, no se logra la depilación. Por este motivo es vital que logremos agilidad para abrir y cerrar el hilo, una vez ubicado el vello.
Como colocamos el hilo sobre la piel pudiéramos esperar que se extrajeran varios vellos en simultáneo. Sin embargo, para que esto suceda deben quedar atrapados y enrollados todos entre el hilo. La consecuencia inmediata es el incremento del dolor al depilarse con un hilo, pues no todos quedarán igualmente presionados. Luego, esta diferencia en la presión ejercida por el hilo sobre cada vello, puede ocasionar que no todos sean extraídos.
Al tirar de manera indiscriminada, varios vellos en simultáneo, podemos ocasionar daños. Algunos pelos pueden resultar sólo cortados y no quedarían bien sustraídos. Por otro lado, la excesiva presión en otros pelos, puede romper vasos sanguíneos alrededor de los folículos. En consecuencia, ocasionando una fragilidad capilar localizada en el área afectada.
Aspectos a considerar al depilarse con un hilo
Al igual que con cualquier otro método de depilación, debemos considerar aspectos de higiene y salud para evitar agredirnos. Ya que, una adecuada práctica marcará la diferencia entre malos y buenos resultados. Lo que debemos tener en cuenta son algunas sencillas características, como las siguientes:
- La piel debe estar seca al momento de depilarse con hilo. Para que los vellos sean fáciles de sujetar y no se deslicen.
- Es importante que preservemos un poco de grasa sobre la piel. Es preferible esta depilación antes de asear la zona.
- El hilo, debe estar limpio y seco. Además, debemos desecharlo al finalizar nuestra depilación. Ya que, no debemos exponernos a infecciones ni a crear puertas de entrada a microorganismos patógenos.
- El lugar que seleccionemos para depilarnos, debe ser aseado y limpio.
- Si acudimos con un profesional, es vital que conozcamos sus credenciales. La garantía de un trabajo bien realizado es que sea hecho por una persona preparada.
- Nos podemos depilar en casa, para eso la práctica es la clave del adiestramiento. Lo mejor es iniciar poco a poco, probando el largo del hilo, sobre partes menos dolorosas como las piernas.

Mejores zonas para la depilación con hilo
No todas las partes de nuestro cuerpo son iguales, los vellos crecen con diferente densidad y fuerza en cada lugar. Además la población pilosa y la calidad de la piel, varía de persona a persona. Por este motivo, los métodos de depilación no son constantes o actúan igual en cada quien. Entonces, para depilarse con un hilo, debemos revisar nuestra propia composición.
La extracción de los vellos uno a uno por tirones desde la raíz, es prudente en las zonas de crecimiento fuerte. Mientras que, donde las hebras son más débiles puede ser un poco más doloroso y por lo tanto menos recomendable. Igualmente, para depilarse influye la calidad de la piel. Donde la piel suele ser más delicada, la depilación por extracción puede causar mayor sensibilidad.
De esta manera, las mejores zonas para depilarnos con un hilo son las cejas, el entrecejo y las piernas. Tomando en consideración, además, que para iniciar es preferible hacerlo con las piernas. En esta parte, podemos observar los vellos con más facilidad y practicar hasta que podamos pasar al rostro.
Disminuir el dolor para depilarse con un hilo
La depilación puede ser dolorosa, independientemente del método que empleemos, especialmente si se trata de la extracción capilar. Sin embargo, esto no debe hacernos desistir. La feminidad y belleza que irradia una piel bien depilada compensa las molestias que podamos sentir en el proceso. Aún así, podemos realizar algunas acciones que nos ayuden a mitigar el dolor.
La primera de ellas, es aplicar hielo. Si frotamos un poco de frio antes de la depilarnos, adormecemos la zona y evitamos que duela. En este caso, hay que evitar que la zona quede humedecida, para que el hilo no resbale por la piel. Otra forma de disminuir el dolor al depilarse con un hilo, es con cremas anestésicas. Aplicar un poco de estas, minutos antes de extraer el vello nos puede ayudar. En todo caso, aun cuando apliquemos algo para aliviar el dolor, debemos estar atentas a cualquier signo de irritación.